miércoles, 21 de octubre de 2015
miércoles, 14 de octubre de 2015
Las matemáticas
Las matemáticas
resultan ser el pilar del conocimiento, demandan un alto grado de razonamiento,
pero no por ello deberán ser tediosas o aburridas, por el contrario enseñarlas mediante
el arte de la delicadeza y la energía cerebral, es enseñar a gozarlas.
Aun cuando el niño no se haya sumergido en ellas o incluso no haya contado con
un aprendizaje adecuado sin importar su edad, las matemáticas son parte de
nuestra cotidianeidad, pues todo lo que hacemos gira en torno a ellas.
Por mucho que pretendamos evadir las matemáticas o no las acerquemos al niño
desde su nacimiento, ellas ya están ahí y a medida que va creciendo la
cotidianeidad le demandara conocerlas más y más.
Llegue a la conclusión que en la
vida todo es matemáticas cuando me percate que las evadía, pero por
doquier me perseguían demandándome razonamientos, análisis, síntesis, cálculos
e incluso ahora que escribo están aquí midiendo, sincronizando,
calculando la sintonía de mis letras. Así que cuando tome conciencia de que todo
acto que generaba estaba impregnado de matemáticas realmente me interese por
ellas. Si uno es pintor las matemáticas estarán ahí saltando entre líneas,
puntos de unión, vértices y hasta cálculos para que los trazos sean perfectos.
Si uno es pedagogo la nitidez de las matemáticas harán falta pues la enseñanza
exige cantidad, flexibilidad y precisión para saber enseñar e incluso la propia
psicología toca la individualidad de las matemáticas pues cada número tiene su propia
esencia, su propio interés. Sí, todo numero posee su atractivo y es diferente
al resto de los números por ejemplo; el uno es interesante porque es el primero de
todos. Lo distingue el hecho de ser el más chico de todos los números
naturales. El numero dos es interesante por varias razones; es el primer número
par, es el primer número primo. El tres también es interesante porque es el
primer número impar que es primo. El numero cuatro es interesante porque es una
potencia de dos y de aquí en adelante los atractivos surgirán por doquier en
los números siempre y cuando quieras descubrir su interés.
Por ello me decidí trazar las siguientes lineas que a mi
consideración son vitales para iniciar al niño en las matemáticas.
Motivación para aprender matemáticas
Si quieres y
sientes que la energía polariza tus sentidos de pies a cabeza y viceversa,
entonces estas motivada para enseñar matemáticas. Pero si sientes que no estas
preparada, no sabes cómo hacerlo e incluso tu mente te dice que no eres maestra
para enseñar, entonces la motivación tintinea cual vela que está a punto de
apagarse, bastara un suave soplido de evasión para que se diluya el interés por
enseñar matemáticas a tu hijo.
Así veo la motivación, como el motor interno que
se enciende con cualquier chispa que dicta el cerebro y entonces dices; -sí…
claro que si puedo enseñar a mi hijo matemáticas-. Esa chispa que te
deja encendida será capaz de encender el interés en el niño por las matemáticas y lo salvaras del tedio o aburrimiento hacia ellas.
Como también te preguntaras; ¿por donde inicio? pues
bien el camino para iniciar a un pequeñito en las matemáticas es el siguiente:
La exploración
La exploración
en si bastara, sea al interior de casa o
fuera, la intención es propiciar la exploración para iniciar al pequeñito en el conteo. Quizá me
preguntes; ¿el conteo mediante la exploración? a lo cual responderé; -si, el
conteo- solo deja al niño explorar y el iniciara a mirar cantidades, mucho,
poco, nada, grande, pequeño, alto, bajo. Todo lo que va encontrando en su
camino le refiere el inicio de las matemáticas. Pero también puede suceder que
el niño tenga 5 años o más y aun no sepa contar. Sea cual sea el caso, el punto
de partida es la exploración. Cuando las matemáticas se inician alejadas de un
pizarrón o pupitre se aleja al niño del tedio y el cansancio hacia ellas.
El espacio
El espacio por
donde camina, se mueve, convive, interacciona y se desplaza tu hijo es quizá uno
de los recursos poco atendidos para iniciarlo en las matemáticas. Prestamos
poca atención para enseñar al bebe a desplazarse por su espacio, limitamos sus intenciones
de movilidad o nos tornamos temerosos al dejarlos desplazarse y si ya camina
acentuamos el rigor para no dejarlo moverse. Con ello no quiero decir que
se deba dejar al bebe a su libre albedrio pues conlleva riesgos efectivamente,
quiero decir que permitas a tu hijo o hija desplazarse bajo los cuidados
necesarios, te aseguro que si propicias la movilidad en ellos estarás
propiciando las matemáticas. Ahora no lo ves necesario pero cuando a tu hijo le
pidan girar a la izquierda o escribir con la mano derecha e incluso caminar derecho te percataras de lo valioso que fue estimular
a temprana edad la noción de espacio. El desplazamiento corporal es un
componente significativo para el aprendizaje de las matemáticas cuando de hacer
cálculos, simetría, volúmenes y hasta el propio numero por ello lo vital de
estimular a temprana edad la noción de espacio en el niño.
Experiencias directas para resolver problemas
La resolución de problemas es quizá la
plataforma ideal para llevar al niño a resolver problemas matemáticos. Cuando enseñas al niño a resolver problemas matemáticos
incluso a los dos añitos, lo inicias a reflexionar. Problemas tan simples como;
¿cuántos años tienes?, ¿cuantas galletas te comiste? ¿cuantos ojitos tienes?. Incentivar
al niño para que responda problemas matemáticos desde muy simples a muy complejos
dependiendo de la edad lo estarás llevando a familiarizarse con el razonamiento.
Con preguntas de la vida diaria, sea un niño de 2 o 6 años
lo familiarizas con el razonamiento. Las
matemáticas tienen su belleza y eso es lo que me fascina cuando encuentro una
razón para escribir sobre matemáticas; saber que poseen la calidez del
espíritu y la energía del cerebro.
Si el niño tiene
la fortuna de tropezar con una persona entusiasmada por las matemáticas, seguro
que lo contagiara.
miércoles, 7 de octubre de 2015
La confianza
Al nacer la
confianza es un hecho, pues el bebe espera ser alimentado y cuidado por ti.
Durante esta etapa no necesitas cultivar la confianza pues ambos la fluyen. Y
para continuar cultivándola te invito a acercar tu rostro, al rostro
del bebe acompañandolo de una expresión amorosa. Solo de eso se trata de; acercar y
alejar tu rostro. Sera como un acto simbólico pues él bebe te sentirá como
te alejas y te acercas e invariablemente la confianza los impregnara.
Surgimiento de la confianza
Al año la
confianza no tiene significado alguno pero existe, aunque está en vías de ser
fracturada a temprana edad en especial cuando él bebe inicia con sus primeros
estallidos emocionales, lo cual reta tu tranquilidad. Para encontrar vías saludables
para conducir este tipo de conductas infantiles propongo lo siguiente: por cada
estallido emocional del bebe, una indagación deberás hacer… ¿porque llora? ¿que
lo hizo enfadar? ¿sabes porque llora, pero no le cumplirás sus deseos?.… pues bien,
sea cual sea el origen de los estallidos, para calmarlos deberás mantener la serenidad.
Es decir no trates de calmarlo con ternuritas, besos o apapachos, se natural
pues él bebe está impregnado de ira y solo lo abrumas o confundes y tu tranquilidad terminara esfumándose. Como también puede llegar a suceder que no seas capaz de
mantenerte tranquila y callaras al niño a gritos u obligándolo a dejar de llorar. Una u otra conducta los envuelve en una burbuja de estallido emocional. Mejor mantente
ecuánime, busca el origen y si ya lo encontraste trata de resolverlo, pero si no
funciona, cambia de inmediato de escenario, es decir; lleva al niño a otro lado, muéstrale
algún juguete desconocido, acércalo al refrigerador, llévalo a mirar a la
mascota… cualquier distracción nueva será un excelente calmante. Mantenerte
serena y aborda el estallido con naturalidad mediante distintas alternativas serán actos para iniciar a cultivar la confianza en tu bebe pues no lo estarás agrediendo a temprana edad… así es como se inicia a cimentar solida e inquebrantable la
confianza en niños y niñas.
La confianza en niños de 3 años
Después de los
tres años la confianza empieza a tornarse visible. El niño inicia a mirar en
mamá o papá la verdad. Su corazón es tan puro que descubre si mientes o le
hablas con la verdad. Para cultivar la confianza no requieres de grandes
lecciones, bastan altas dosis de conciencia respecto a lo que dices y
haces en la relación con tu hijo.
Veamos un ejemplo… cuando dices a tu hijo o hija; -si te portas bien, te llevo
de paseo-. A esta edad un niño no sabe que es portarse bien, pero si sabe lo
que es llevarlo de paseo. Y aun cuando no se porte bien, como lo esperas, el
niño esperara el paseo y si no se lo
cumples abras iniciado a fracturar la confianza entre ambos. Por ello expreso
lo importante que es cuidar lo que dices a un niño. Veamos otro ejemplo: - recoge
tus juguetes, para que veas tu programa favorito- Estas condicionando al niño.
Una norma no se condiciona, se cultiva, así que duplicas el daño. Por
un lado lo condicionas y por el otro oprimes la confianza. Por ello expreso lo
importante de cuidar lo que dices a un niño.
Serán múltiples las
conductas que pongan a prueba la confianza en tu familia, pero si te percatas
durante la cotidianeidad lo que dices y haces con un niño te aseguro que
detectaras de inmediato cuando estas fracturandola. Así que; solo escúchate y sabrás
como asegurar la confianza en tu familia
Los niños saben cuando mientes
De los seis años
en adelante la confianza es un hecho. El niño sabe perfectamente cuando mamá o
papá mienten. Se guarda sus secretos o los comparte dependiendo de los niveles
de confianza que existan entre el niño y un adulto. A partir de ahora realmente
requerirás de altísimos niveles de sinceridad frente a un niño para que la
confianza sea una realidad entre ambos. Y no te desgastes en buscarla, mejor
centra tus sentidos en la interacción diaria con tu hijo o hija y encontraras la
verdad y la mentira de tus actos y los actos de tus hijos. Y por supuesto que
si impera la verdad, te aseguro que la confianza florecerá en tu hogar. Pero si
descubres que esta facturada la confianza en tu hogar, basta ir por ella mediante tus actos cotidianos. El
niño observara lo sincera que eres contigo misma (o) e invariablemente lo
contagiaras de ella… así es como vuelve a renacer.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
La felicidad
Un padre pregunta a un
maestro…
Estoy
muy preocupado con mi hija de seis años. Me dice que es feliz, pero siento que
no lo es, siento que soy incapaz de hacerla feliz.
Estar demasiado preocupado por
hacer felices a los hijos puede ser peligroso. La idea de hacer feliz a alguien
nunca triunfa, va en contra de las leyes. Cuando quieres hacer feliz a
alguien, la haces infeliz. Porque la felicidad no es algo que se le pueda dar a
otra persona. Como mucho, puedes crear una situación en la que la felicidad
podría florecer o podría no florecer; no se puede hacer nada más.
Estar demasiado preocupado por
hacer felices a los hijos te hace sentir infeliz porque fracasas y si eres
infeliz ellos serán infelices. Es muy fácil hacer infeliz a alguien. La infelicidad
es muy contagiosa, es como una enfermedad. Si eres infeliz, todos los que están
conectados contigo, relacionados contigo, en especial los niños, se sentirán
muy infelices y los niños son muy sensitivos, muy frágiles.
Probablemente no dirás que eres
infeliz, pero eso no cambia nada los niños son muy intuitivos, todavía no han
perdido su intuición. Todavía tienen algo más profundo que el intelecto sienten
las cosas inmediatamente.
La intuición es absoluta,
incondicional, simplemente dice lo que pasa. Los niños son intuitivos y se
relacionan de un modo muy sutil y telepático, no se fijan en tu aspecto
inmediatamente lo perciben.
Algunas veces sucede que la
madre lo siente un poco más tarde, y el niño lo ha sentido incluso antes que
la madre. La madre podría sentirse infeliz, pero todavía no se ha dado cuenta.
Aún está llegando a su conciencia desde su inconsciente, pero el niño lo
percibe de inmediato, es como si tuvieran un pasaje directo para mirar tu
infelicidad.
Hasta
una determinada edad, los niños permanecen muy
arraigados en ti y saben lo que te está pasando. Relájate un poco permite que los
niños jueguen con otros niños, déjales jugar, y deja de hablar en términos de
felicidad o infelicidad.
En vez de eso, sé feliz
viéndote feliz, ellos se sentirá felices. La felicidad no es algo que tengamos
que buscar directamente es un derivado. Los niños se quedan muy desconcertados
cuando les preguntas: «¿Eres feliz?» De hecho, no saben cómo responder, ¡y yo
siento que tienen razón! Cuando le preguntas a un niño «¿eres feliz?»,
sencillamente encoge los hombros..., porque ¿qué quieres decir?
El niño sólo es feliz cuando
no es consciente de ello. Nadie puede ser feliz cuando es consciente de ello. La
felicidad es algo muy sutil, que sólo sucede cuando estás totalmente inmerso
en otra cosa.
El niño está jugando y es
feliz porque, en esos momentos, no sabe nada de sí mismo: ¡ha desaparecido! La
felicidad sólo existe cuando has desaparecido. Cuando regresas, la felicidad
desaparece. Un bailarín es feliz cuando aparece la danza y él desaparece. Un
cantante es feliz cuando la canción es tan apabullante que el cantante
desaparece. Un pintor es feliz cuando está pintando. Un niño es feliz cuando
está jugando, quizá una tontería de juego, recogiendo caracolas en la orilla
del mar, sin sentido, pero está completamente absorto.
¿Te has fijado en algún niño
recogiendo caracolas o piedras? Fíjate en lo absorto que está..., fíjate en lo
profundamente inmerso, en lo totalmente perdido que está. Y esa es la cualidad
del asombro y todos los niños son felices a menos que los padres los hagan
infelices.
La felicidad no hay que
buscarla directamente, haz cualquier cosa y la felicidad te seguirá como una
sombra; es una consecuencia, no un resultado.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Un espejo para estimular al bebe
El pensamiento del niño a partir de que nace se inicia a estimular en la
medida que le acercas medios. Y un medio excelente es un espejo. Sea un espejo
pequeño, grande e incluso una plataforma reflejante es un excelente recurso
para favorecer su pensamiento. Solo acerca al bebe al espejo y platícale quien
se encuentra ahí. Di su nombre, señala su imagen en el espejo, su cabecita,
ojos, nariz, boca, cuello, manos, etc. Es decir haz un recorrido del bebe
señalando su imagen y nombrando cada parte de su cuerpo al vez que
permites que se toque o señale en el espejo. Una actividad de coordinación
oculo manual pues se mira, toca y descubre en un espejo.
Estimula la inteligencia del bebe
A partir del año el niño esta listo para identificarse y descubrirse. Y lo puedes realizar mediante un espejo, además de ser una alternativa para estimular su pensamiento. Solo coloca
a la altura del niño un espejo y platícale quien se encuentra ahí. Una vez que
el bebe se ha reconocido en el espejo permítele que se toque en el, después pídele que toque una a una de las partes de su cuerpo como su cabecita,
sus ojos, frente, boca, etc. Es decir ayúdale a identificar su esquema corporal a través del espejo. Una vez que se ha identificado finaliza la actividad colgando sobre el
espejo algún juguetito para que se proyecte sobre el espejo. Muévelo de
un lado a otro e invita al niño a perseguir la imagen del juguete proyectada
sobre el espejo, como intentando atraparla. Perseguir un juguete proyectado sobre
un espejo e identificarse es un motivo para estimular en tu bebe coordinación motriz gruesa, fina y pensamiento.
Posturas para imitar
Entre
dos y tres años simular infinidad de posturas corporales en un espejo es un
excelente motivo para estimular lateralidad en el niño. Solo coloca frente a él
o ella un gran espejo y pídele que se mire en el, se esconda,
brinque, se agache, se ponga en un pie, en otro, levante la mano izquierda,
derecha. Levante el pie derecho, izquierdo, proyecte solo su cara, una mano, la otra etc. Es decir toda actividad psicomotora que se te ocurra para que tu
hijo realice frente a un espejo será un excelente motivo para estimular su
coordinación motriz gruesa, además de estimular lateralidad
requisito indispensable para las operaciones matemáticas
Pintando sobre un espejo
Después de los cuatro años cuando el pensamiento preoperativo esta finalizando y las operaciones lógicas está surgiendo en el preescolar es
conveniente contribuir con su pensamiento acercándole estímulos que le permitan
discriminar, asociar y analizar. Para ello solo coloca frente al niño un espejo
de preferencia grande, dale algunos plumones indelebles y pídele que se pinte
sobre el espejo. Pedir a un niño que se pinte sobre un espejo es una
extraordinaria oportunidad para identificarse desde otro plano,
autodescubrirse, tener sentido de si y lo que siempre buscamos; estimular su
inteligencia. Lo estarás llevando a
asociar su cuerpo para dibujarlo en otro plano, discriminar entre la imagen que
mira en el espejo y los trazos que realiza, a analizar semejanzas y diferencias
entre sus trazos y la realidad de su cuerpo. Con una dosis de creatividad que
brindes a tu hijo despertaras su inteligencia e identidad.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Tips para pasar tiempo con tus hijos
- Analiza si deseas pasar tiempo con tu hijo o hija porque te nace o solo es un impulso porque el niño atraviesa por una situación problemática. Si es así no funciona, pero si lo haces porque lo deseas, emprenderás la grandiosa hazaña de sembrar confianza a tu alrededor, no solo con los niños, también con el entorno que te rodea.
- Jamás te comprometas con un niño diciéndole que pasaras más tiempo con él o ella pues solo fracturaras la confianza entre ambos. Una palabra dicha a un niño es un verdadero compromiso y si no estás segura (o) de que vas a cumplir tu promesa, mejor no hables, pues un niño se cree virginalmente lo que dices. Así que no tropieces innecesariamente con compromisos que no se cumplirán.
- Jamás permitas que el tiempo genere en los niños ansiedades, miedos, ira dañando su individualidad al carrerearlo, urgirlo, apresurarlo o regañarlo por sus tardanzas.
- No confundas pasar tiempo con los niños al llevarlos de compras, hacer visitas, llevarlos al cine, al parque o eventos multitudinarios pues eso solo es perderse entre la multitud y terminan con distintas experiencias. Cierto que estuvieron juntos, pero lo real es que la distancia domino el momento.
- El tiempo que se brinda a un niño o niña es íntimo. De padre a hijo, de madre a hija o viceversa. Y si piensas que estar con todos al mismo tiempo es dar tiempo de calidad a los niños, piensas equivocadamente, pues eso solo abruma, turba a la familia y no llegas a conocer realmente a tus hijos, diluyendo la intención de acercarte a ellos.
- Obsequia tiempo a tus hijos es decir;
Unos segundos para entrecruzar sus miradas
1 minuto para dejar un prolongado abrazo
3 minutos para regar un alma con palabras divinas
5 minutos para charlar trivialidades
30 minutos para ir por un helado con él o ella,
60 minutos para sentarse a dialogar en el parque
1 hora para abordar temas complejos como; que te encanta de mama o que te desagrada de mama
Por una sola elección de estas alternativas que realices durante la semana brindaras tiempo a tus hijos.
- Cuando decides dedicar tiempo a los hijos, es porque decides cultivar un acercamiento hacia ellos gradual y sabiamente. No se trata de estar pegados a ellos diariamente pues el tiempo que se brinda a los hijos es casual, nace del corazón, se hace por amor.
- Pasar tiempo con los niños es la capacidad de percibir en los niños que tanta confianza te tienen para acercarse a ti. Un minúsculo paso de ellos hacia ti, es la clave para saber si te tienen la suficiente confianza. Los niños saben intuir muy bien cuando alguien les obsequia un poco de su tiempo.
- Pasar tiempo con los niños es la capacidad de descubrir quien se acerca a ti y quien te evade. Con ello descubres a quien le está faltando darle de tu tiempo.
- Pasar tiempo con los niños es la capacidad de abrir los sentidos para dejar estelas de un saludo, abrazos, una palabra, una divina sonrisa e incluso un largo espacio para abrir los corazones entre padres e hijos para contarse sus secretos.
- Para mí eso es pasar tiempo con los hijos, lo cual remedia infinidad de inseguridades, temores, desconfianza o miedos en los niños.
- Por un solo padre o una madre que regale tiempo de calidad a sus hijos existirán niños seguros y confiados en la vida, porque un adulto fue capaz de regalar su tiempo a un alma inocente.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Tonos de voz para estimular al bebe
Para estimular el
lenguaje de tu bebe a temprana edad es recomendable iniciarlo a escuchar discriminaciones
auditivas mediante tu tono de voz a diferentes distancias.
Primera actividad
Recostado el bebe, acerca tu rostro a su carita y háblale suavemente, asegúrate que tu
bebe fije su mirada en la tuya por breves instantes en tanto le hablas.
Segunda actividad
Él bebe recostado y tú de pie, háblale con diferentes tono de voz, fuerte, suave,
agudamente y asegúrate que fije su mirada en tu rostro en tanto le hablas.
Tercera actividad
El bebe recostado y tú de pie a un lado háblale con voz normal como invitándolo para
que voltee a mirarte, cambia de posición al otro lado y vuelve hablarle, asegúrate
que él bebe mueve la cabecita de uno a otro lado para buscar el origen de la voz, realiza el ejercicio
por breves minutos.
Tres alternativas
para estimular el lenguaje del bebe las cuales puedes realizar una vez por semana, combinándolas con otras alternativas para estimular el lenguaje de tu bebe.
Tapar y destapar juguetes
Entre el año y
dos años el lenguaje se encuentra estructurando en él bebe por lo que requerirá
de constantes estímulos para lograr una correcta articulación e invitar al niño
a repetir palabras favorece su lenguaje. Para ello emplea
de 3 a 5 juguetes procurando que el nombre de cada juguete sea de entre 1 y 3
silabas como; pez, coche, muñeco. Sienta al bebe sobre el piso y coloca a su
alrededor los juguetes elegidos. Se trata de tapar y destapar uno a uno los
juguetes elegidos. Es decir tapas el pez y dices su nombre al niño, destapas el
pez y le pides al niño que te diga cómo se llama. Tapas el coche y dices su
nombre, destapas el coche y pides al niño que te diga como se llama. Es decir;
pronuncias la palabra al tapar e invitas al niño a repetir la palabra al
destapar. La intención encierra un clima de sorpresa, búsqueda, atención y por
supuesto lenguaje. Repite el juego varias veces será un acercamiento a pronunciar
palabras simples para articular el lenguaje de tu hijo.
Armar y desarmar palabras
A partir de los
tres años el niño ya se encuentra con un lenguaje bien articulado pero requerirá de ampliar su vocabulario y capacidad de comunicación, para ello juega
con él o ella a armar y desarmar palabras. Apóyate con algunas tarjetas sueltas,
o bien elijan de internet algunas imágenes sorprendentes para mirar.
Se trata de jugar a armar oraciones, por ejemplo si elijes un zapato, pide al niño que arme una oración con la imagen que mira como; "El señor se perdió en el zapato". Ahora pídele y ayúdale a desarmar esa misma oración como: señor, zapato, perdió. Quizá el niño omita los verbos, preposiciones o artículos pero lo importante sera centrarlo en las palabras clave de la oración para llevarlo a articular y recordar el sentido de lo que expreso. Al realizar este tipo de ejercitamientos con tu hijo favoreces su imaginación, amplias su lenguaje y sobre todo le brindas seguridad para comunicarse contigo y con otros. Emplea de 1 a 3 tarjetas como máximo y si realiza esta actividad por lo menos una vez por semana te sorprenderá la capacidad de fluidez que puede desarrollar tu hijo.
Favorece la comunicación en el niño
Después
de los cuatro cuando el niño ya lee o está en el proceso y amplias su lenguaje en la medida que le acercas estímulos que favorezcan su capacidad de comunicación
como: elaborar un guion para hacer una película de su día. Solo requerirás
pedir al niño que te dibuje o escriba
las escenas que vivió durante el transcurso del día, como si hiciera un
rollo de película de sus recuerdos. Hechas sus escenas ahora pídele que te cuente
la película. Cuando un niño es capaz de representar los sucesos más importantes
vividos mediante la escritura o el dibujo para comunicarlos, amplias
su capacidad de comunicación, confianza y sobre todo el niño rememora el pasado
favoreciendo su cerebro.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Sentimiento de rechazo
Sentirse
parte de la escuela o del grupo escolar es el andamiaje emocional que todo
profesional busca cultivar en niños y niñas cuando asisten a la escuela, incluso
como padres deseamos que nuestros hijos sean aceptados por su maestra (o) y por los niños del grupo. Bajo estos deseos se inicia el largo
camino que recorrerá el niño que asiste a la escuela. Además de atender normas, límites y políticas
de la escuela situación que para un niño resulta familiar cuando le han
enseñado en casa como es convivir con ellas por lo que se integra fácilmente
a cualquier tipo de entornos. Pero para muchos niños aun cuando conozcan el valor
de respetar normas y atender las reglas de la escuela llegan enfrentar el
sentimiento de sentirse rechazados por el resto de los niños y aun cuando esto
nada tiene que ver con normas y reglas, tiene que ver con el sentirse parte de
la escuela. Lamentablemente muchas veces no se llega a mirar lo minúsculo de
las relaciones que se dan entre niños y niñas en un ámbito escolar pues este es uno de los entornos donde se origina tal sentimiento. Hablo de cuando un niño no se siente aceptado por el resto del grupo. Y cuando esto sucede es un tremendo colapso emocional para los pequeños, pues no saben como manejar este
tipo de situaciones. Veamos este comentario que recibí en mi canal de youtobe
Mi hija no quiere ir al colegio me dice que le da náuseas y le duele la barriga tanto que un día la auxiliar del salón la regreso del colegio a mi casa porque comenzó a llorar, manifestando que le dolía mucho la barriga y que tenía náuseas, la llevé al pediatra le recetaron un tratamiento porque tenia inflamada la faringe, terminó el tratamiento de 6 días con descanso médico, luego no quería ir a la escuela refiriendo los mismos síntomas. Esto ya me preocupo así que comencé a indagar, a conversar con mi hija al respecto y ella me manifiesta que en el colegio nadie quiere jugar con ella, que cuando va a jugar con una niña esta la rechaza y así sucesivamente y esto sucede hace bastante tiempo, además mi hija me dice que cuando ella se acopla a jugar una niña, las otras niñas le dice algo al oído, luego las otras niñas no quieren jugar con mi hija. Luego la auxiliar del salón refiere que es una malcriada así que ayer la lleve a una consulta en psicología pero todavía no me dicen que sucede con mi hija.
Esta
es una situación de como una niña tiende a somatizar las emociones. Dolor de
barriga o nauseas es una clara manifestación del rechazo que siente una pequeña
mente. Una niña que no halla respuesta al porque no la quieren en la escuela,
recurre a su cuerpo para manifestar el dolor que siente al no ser aceptada. Además
su pequeña mente no encuentra como explicar tal sentimiento a mamá.
Respecto a lo que opina un adulto acerca de la niña, como lo leemos en este comentario, lamentablemente contrario a ayudarle la devalúa aún más. Como adultos se tiende a hablar de los niños a la ligera como si no existieran, y lo grave es que se habla de ellos aludiendo a hechos de los que no se tiene conocimiento. Se llegan a cometer atropellos emocionales al hablar devaluantemente de niños o niñas dentro o fuera del salón de clases, como también llega a suceder en el propio hogar, situación que vulnera el estado emocional de cualquier niño. A los cinco años los niños son capaces de discernir cuando se esta hablando bien o mal de ellos y es tal la nitidez con que lo captan que te sorprendería descubrirlo. Si piensas que no te escucha un niño cuando hablas de él, mejor reflexiona lo que vas a decir antes de hablar, pues no imaginas el daño que se causa a su alma.
Respecto a lo que opina un adulto acerca de la niña, como lo leemos en este comentario, lamentablemente contrario a ayudarle la devalúa aún más. Como adultos se tiende a hablar de los niños a la ligera como si no existieran, y lo grave es que se habla de ellos aludiendo a hechos de los que no se tiene conocimiento. Se llegan a cometer atropellos emocionales al hablar devaluantemente de niños o niñas dentro o fuera del salón de clases, como también llega a suceder en el propio hogar, situación que vulnera el estado emocional de cualquier niño. A los cinco años los niños son capaces de discernir cuando se esta hablando bien o mal de ellos y es tal la nitidez con que lo captan que te sorprendería descubrirlo. Si piensas que no te escucha un niño cuando hablas de él, mejor reflexiona lo que vas a decir antes de hablar, pues no imaginas el daño que se causa a su alma.
Cada
que un niño no quiere ir a la escuela, algo está sucediendo a
nivel emocional y no puede expresártelo con palabras para estos casos
recomiendo hacer lo siguiente:
- Monitorea el estado emocional de tu hijo (a) en la escuela mediante un programa mensual.
Acude a la escuela para reportar la situación que vive tu hija o hijo
Al
llevar al niño a la escuela y al salir de ella contacta con su estado emocional
Colócale
en su manita, cuello o camisa algún artículo que le recuerde al hogar como una cadenita, pulsera, anillo, aretes. Deberás dárselo de manera simbólica,
diciéndole que es la medalla de la confianza, para cuidarlo (a) en la escuela y
que cuando sienta que no la quieren, tome fuertemente esa medalla para sentir latir
su corazón, le recordara que en casa la aman, además de tenerse a ella.
Dale
o cuéntale cuentos sobre valores, alivia y ayuda fabulosamente el corazón de
cualquier niño para comprender este tipo de situaciones
miércoles, 26 de agosto de 2015
Socializando con el bebe
Cuando él bebe contacta a temprana edad con otras personas lo
familiarizas con nuevos rostros, cuerpos o voces. Y hacerlo a partir de que
cumple cuatro meses es aclimatarlo a la condición
humana. Cuando se propicia este tipo de contactos a medida que tu bebe crece no
reciente el imbuirse entre las multitudes, ni llora cuando se le acerca un rostro
extraño. Y puedes favorecer este tipo de contactos mediante visitas a tus amigos, llevarlo a
conocer a la familia, hacer reuniones familiares e incluso salir a dar breves
paseos. La alternativa que elijas deberá estar supeditada a un tiempo y lugar no quieras sustituirlo por largas visitas e interminables charlas pues solo
cansaras al bebe. De una manera sencilla inicias la socialización en tu bebe preparándolo
para un entorno escolar.
Edad para cultivar el autoestima...
Entre
el año y dos años de edad se inicia a cultivar la autoestima en tu bebe. Y
cultivarla requiere de un gran compromiso. Hablo de no caer en conductas extremistas,
como proveerle de todo al niño, de hacerlo abrirás el camino de los caprichos. Y para cuando el niño contacte con
otros niños o vaya a la escuela su
comportamiento será; querer ser el primero en todo, atropellar a otros, arrebatar
las pertenencias de otros, no tolerar al resto de los niños. Por una sola
conducta extremista fomentada en el niño se cultiva una autoestima desbordada
trayendo para el niño más complicaciones. Y para resolverlo solo se precisa
entrar en un “Darse Cuenta” de que
tanto se es permisivo con los niños para suprimir conductas extremistas. Un
darte cuenta te permite detectar si estas siendo extremista, devaluante o
simplemente no caes en ningún extremo, te mantienes centrado en el respeto hacia el
niño. Cultivar la autoestima es la capacidad de comprometerte para no caer en los
extremos, pero también es ser capaz de no caer en manipulaciones infantiles. Basta
imbuirse en la vida diaria y mirar cómo actúas con tu hijo por lo menos una vez
por semana. Obsérvate un día completo, y date cuenta de como eres con el niño o
la niña, descubrirás tus fortalezas y debilidades para cultivar la autoestima no solo de ellos, también la tuya.
Surgimiento del autoestima
A los
tres años la autoestima empieza a brotar y cuando el niño o la niña han vivido entre
el amor y el respeto a temprana edad su autoestima esta lista para florecer. Llego
el momento de fortalecer esas primeras semillitas de valía y la forma ideal para
continuar es revisando las siguientes consignas:
- Respetas sus deseos, pero no caes en sus caprichos.
- Eres capaz de discernir entre una necesidad y una manipulación.
- Le das seguridad cuando más lo necesita, sin recurrir a la violencia.
- No permites que el miedo la alcance, por el contrario le muestras como se siente la confianza.
- Vigilas su desarrollo, pero no la atropellas para que aprenda.
- Le das independencia, pero no libertinaje.
Si consideras que estas consignas ya son parte de tu actuar con tus hijos;
felicidades, su valía esta garantizada. Pero si no es así… inicia por realizar
de manera gradual una a una de las consignas que te he dado hasta cristalizarlas. Te aseguro que entre más lo hagas se convertiran en un hábito, entonces tendrás garantizada la autoestima porque en casa reina
el respeto.
Autoestima desbordada o devaluante
Después
de los 4 años la autoestima se va consolidando pero al mismo tiempo corre un
grave riesgo; desbordarse o devaluarse.
Estoy segura que el punto clave para cimentar la autoestima en niños y niñas es
a partir de esta edad. Cuando miras a un niño de 8 años titubeante en la
escuela, inhibido o tímido refleja la carencia de autoestima y la única manera
de contribuir con él o ella no es
pidiendondole que sea abierto, que participe o incluso preguntarle qué le pasa.
Más bien es revisar como está siendo tratado en casa. En la medida que
descubras que tanto estas controlándolo, devaluándolo o violentandololo ahí tendrás
la respuesta del porque el niño manifiesta baja autoestima. Como también te
sugiero vigilar la autoestima desbordada pues si caes en los excesos como el proveer
de todo al niño lo vuelves irreverente con adultos, niños o la sociedad en general
y la única forma de ayudarle al niño es redireccionando su conducta hacia una
autoestima equilibrada. Cuando un padre o una madre comulgan con la valía,
salen ganando todos, pues el hogar está impregnado de autoestima.
jueves, 20 de agosto de 2015
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miércoles, 19 de agosto de 2015
Comportamientos de casa a la escuela
Muchos comportamientos se llegan a presentar de la casa a la escuela en niñas y niños. Comportamientos que muchas veces no se detectan a tiempo en el hogar y
que llegan a desestabilizarlos al ingresa a la escuela. O tal vez ya los
conozcas pero no sabes cómo lidiar con ellos. Para muchos padres el hecho de
enviar al niño a la escuela es para aprender, para adquirir conocimientos. No
he escuchado decir a una madre o a un padre que envía a su hijo a la escuela
para aprender las virtudes de la vida o para conocer la vasta profundidad de
los sentimientos y es normal pues nuestro mundo creo entornos escolares para
adquirir el conocimiento como prioridad
y aunque no deja de lado el aspecto afectivo no se adentra en el pues da por
hecho que es responsabilidad de la familia y coincido con ello. Somos la
familia quien cultiva las virtudes y los valores en nuestros hijos. Toda virtud
que es cultivada en el niño se transparenta bajo una gama de comportamientos
nutridores, pero también se presentan aquellos comportamientos negativos que han
sido favorecidos desde casa veamos algunos de ellos...
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| "Mimame... pero enséñame a valerme por mi misma" |
Quien no desearía ser mimado hoy en día, que todo se te haga o se te cumpla
ante una sola orden. Quizá diste de la realidad o es una realidad para muchos, pero aun cuando así sea siempre existirá algún evento que tendrás que hacer por ti mismo. Pero
quien no lo desea o sueña es el niño mimado. El niño mimado vive en el confort, sabe que todo se le cumple con el solo hecho de pedirlo. Son niños que por lo general son hijos únicos y sus padres se han encargado de proveerles de todo e incluso los protegen de los pequeños problemas que debe encarar todo niño. Los mantienen separados del resto del vecindario pues para ellos su protección
es primordial. Pero no se han percatado que están llevando al niño a generar comportamientos de dependencia extrema. El niño vive complacido por recibir todo tipo de comodidades en el hogar. Puede ser el hijo menor o el favorito o aquel que los padres
quieren más o sobreprotegen por alguna enfermedad o incapacidad física. Desafortunadamente los niños mimados cuando ingresan a la escuela
se encuentran confundidos entre una multitud.
Pues durante sus seis años anteriores no se les enseño a confraternizar con
otros niños, a usar sus propias fuerzas para superar barreras, a cooperar
activamente en las tareas de casa, a valerse por sí mismos. Están acostumbrados a
que todo se les haga y ahora tendrá afrontar una situación en la que no gozan de
la atención del adulto por lo que evitaran ir a la escuela o tímidamente
se encerraran en sí mismos.
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| "No permitas que mis lagrimas te controlen" |
Los niños aprenden con mucha rapidez a conseguir lo que desean mediante las
lágrimas y su mayor descubrimiento es saber que sus padres han perdido la
batalla debido a sus lágrimas. Las lágrimas de un niño pueden llegar a conmover
o desesperar a los padres y con tal de que el niño no siga en ese estado se le
cumplen sus deseos, o se les exenta de sus deberes sin percatarse que en lugar
de ayudarle lo dañan. No perciben que un
niño, que llora por todo está logrando obtener privilegios de su comportamiento. Al entrar a la escuela este tipo de niños aprenden muy rápido
que las lágrimas no le servirán para obtener privilegios pues para el adulto es muy fácil detectar cuando es un llanto natural y cuando es un llanto actuado. Situación que deja al niño consternado creándole una desadaptación
escolar por lo que recurrirá a mamá o papá para
ser rescatado de la escuela empleando lágrimas de verdadero dolor, pero desconoce que ha perdido la credibilidad sus lagrimas. La realidad es que ahora deberá adaptarse a la escuela aun y cuando llore
inconsolablemente.
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"No me dejes al libre albedrío, mejor muéstrame el arte de respetar a otros"
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Quizá la indisciplina sea uno de los comportamientos con los que más batallan los
padres, pero en especial la escuela. Pues muchos niños crecen en hogares
indisciplinados donde no se les exige que obedezcan ni las reglas más
elementales. En consecuencia los niños actúan según su libre albedrío. Cuando
estos niños ingresan a la escuela llevan consigo graves problemas tanto para el
maestro como para el resto de los niños. Al formar parte de un grupo la escuela no le puede permitir al niño que
permanezca indisciplinado ya que la influencia que ejerza sobre los demás
desestabilizara a todo el grupo o bien se correrá el riesgo de que algún niño
sea agredido. Un niño indisciplinado dentro de la escuela es como un huracán arrasando todo sin hallar donde aterrizar y
lo grave de este tipo de niños es que no encuentran donde reposar sus
emociones. Muchos menos son aceptados dentro de la escuela quedándose solitarios
y llenos de energía negativa en su interior. Situación que es altamente grave
para la escuela por lo que exige a los padres disciplinar al niño. Pero
desafortunadamente en casa se ha perdido el poder para controlar al niño
porque desde bebe se le permitió hacer berrinches, tirarse al suelo, manipular
a los adultos e incluso pegar o arañar y para cuando el niño tiene seis años o mas se triplica su libre albedrío y no hay poder que lo controle a mayor edad. En estos
casos lo único que funciona es la valentía
de los padres para impregnarse de sabiduría y responsabilidad para redireccionar
el comportamiento de su hijo indisciplinado de esta manera salva al niño de
rechazos sociales.
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"No mecanices mis conductas, mejor muéstrame como vivir en comunión con la
disciplina"
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Un niño que es disciplinado en exceso se le niega un comportamiento natural y fluido para
expresarse, actuar confiado y seguro o ser sociable en su actividad diaria. La rigidez al disciplinar al niño automatiza sus comportamientos cual robot entrenado para obedecer, decir si a
todo y moverse al ritmo que le marca el adulto. Y cuando estos pequeños ingresan a la escuela no saben como adaptarse a las escenas que les rodeara. Pues la escuela hoy en día está organizada para que los
niños sean creativos, expresen sus ideas, inclinaciones, sean sociables y
cooperativos. Comportamientos que desestabilizan al niño, pues por un lado
debe obedecer al adulto de casa y por otro lado la escuela le brinda todo tipo
de facilidades para Ser él. Situación
que crea temores en el niño inhibiendo su participación dentro de la escuela no
solo por la libertad que le ofrecen, sino por las consecuencias de sus acciones, pues piensa que está mal. Duplicidad de comportamientos que provocan en el niño un deprimente complejo de inferioridad impidiéndole participar libre y creativamente. No puede entender la espontaneidad y soltura de su alrededor.
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