martes, 18 de agosto de 2026
Lo Intelectual y lo Emocional
martes, 16 de junio de 2026
El mito de la culpa en la crianza
No es fácil ser padre. Ambos progenitores suelen compartir la culpa cuando un niño o una niña se comporta de manera problemática, provocando tempestades según lo que "debería ser". Así, los padres terminan sirviendo como la excusa prefabricada cuando el sistema de comportamiento de sus hijos falla.
La verdad es que, bajo esta lógica, los padres nunca salen ganando: si el niño tiene éxito al satisfacer las expectativas fuera de la familia, el exterior se adjudica el mérito; pero cuando hay una falla, se recurre a ellos para echarles la culpa. En ese punto, el niño mismo empieza a creer que todo lo "bueno" lo obtuvo solo y que todo lo "malo" lo adquirió de sus padres. Este punto de vista ha prevalecido tanto que la mayoría de los padres lo aceptan como un hecho dado.
Con este panorama, no es extraño que los padres se enreden, se frustren o se comporten de forma defensiva. Todo el mundo les da una versión diferente. Las recomendaciones que reciben suelen basarse en unas cuantas horas de observación y se formulan en términos de las necesidades de los niños, sin tomar en cuenta las necesidades de los padres, la situación ambiental en la que funcionan o las realidades de los otros hermanos dentro de la familia.
El cambio de perspectiva: Escuchar y auto-observarse
¡Déjenlos que les cuenten! Escúchenlos con la mente abierta, aplacen los juicios y analicen las causas y efectos. Muy a menudo, la ansiedad, la preocupación y la frustración que exhiben los padres son la causa y el efecto de un comportamiento infantil que no saben cómo solucionar. Evidentemente no quieren que las cosas sigan así; si las circunstancias pueden ser diferentes, ellos son los más deseosos de saber cómo lograrlo. En concreto, la dinámica actual es solo un juego fútil que consiste en culparse.
Por el contrario, los padres se sienten agradablemente sorprendidos cuando hablan con los niños sin ira y en un tono casual. Sienten una verdadera diferencia entre ser directos y no serlo: dejan de caminar entre alfileres, experimentan por sí mismos cómo abordar un problema y sienten un alivio tan expansivo que ponen todo de su parte para solucionar la raíz del conflicto.
Averiguar aquello que es importante y posible para contribuir con sus hijos es la base que van siguiendo al atender su propia intuición. Ya no se dejan llevar por recomendaciones externas, paliativos o imitaciones; en términos simples, atienden su propia situación familiar y equilibran sus recursos con las necesidades de sus hijos.
Herramientas para la calma en el hogar
Esto significa que toman cada hecho desestabilizante del hogar para calibrarlo: se perciben internamente antes de actuar, observan el ambiente para decidir, escuchan sin hacer recomendaciones y reaccionan solo cuando se saben estables. Si la dificultad no se destraba, esperan; solo esperan a que los humos del mal humor bajen de nivel para volver al abordaje o para dar la situación por terminada. Cuando una dificultad se da por concluida desde la calma y sin forzar nada, es sorprendente experimentar cómo todo se soluciona solo.
Cuando los padres se observan a sí mismos —en cómo hablan, cómo se comportan o cómo actúan— obtienen la respuesta al origen de las posibles fallas en el manejo de una crisis. Así, actúan con mayor certeza al descubrir que, a menor cantidad de ira lanzada hacia el niño y menor disminución de actitudes críticas o castigos, el efecto empieza a tomar otro giro mucho más positivo.
Esta transformación no se da de un día para otro; es una cuestión de constancia permanente hasta lograr manejar adecuadamente las conductas infantiles. Cuando los padres actúan comprendiéndose a sí mismos y dándose la oportunidad de experimentar la variabilidad de conductas de sus hijos, viven un auténtico placer. Se descubren hábiles para realizar cambios significativos, una situación que va más allá de seguir consejos mecánicamente.
Comprender lo invisible
Las dificultades con los hijos se ven con mayor realismo cuando surgen situaciones complejas o cambios drásticos. Contrario a evadirlos, estos momentos se convierten en oportunidades para volverse efectivos al abordar los desafíos familiares, como resultado de poner en acción la intuición, la percepción y la razón desde la propia experiencia. Los padres saben que toda situación compleja se puede resolver, simplificar o reestructurar, y que la rutina hogareña puede ser restablecida mucho más fácilmente que modificar los factores externos a la familia.
Así, los padres aprenden a escuchar realmente al niño cuando dice "no quiero ir", porque entienden que su hijo duda de su propia capacidad para estarse quieto en clase. Ya pueden descifrar ese "no quiero ir" como un estado de intranquilidad que el pequeño no puede comunicar, y lo respetan.
Si bien hay tantas cosas que ignoramos, hay algunas otras que sí conocemos: estos niños a veces tienen dificultad para comprender el comportamiento de los demás, así como sus propios estados emocionales y los de otros. ¿Cómo transformar su conducta dentro de una situación difícil y compleja? Hay que recordar que no captan sutilezas ni dobles sentidos; viven la mayor parte del tiempo en el presente, guardando pocos nexos con el pasado y sin la capacidad de prever consecuencias en el futuro.
"Cuando los padres esperan lo que es posible, lo que es posible simplemente se da"
miércoles, 6 de septiembre de 2017
Trabalenguas y adivinanzas
pero como poco coco como
poco coco compro.
Cuando cuentes cuentos
cuenta cuantos cuentos cuentas
porque cuando cuentas cuentos
nunca sabes cuantos cuentos cuentas.
El puente de Parangaricutirimicuaro
lo quieren parangaricutirimizar
el que lo parangaricutimice
sera un buen parangaricutirimizador.
Ese dicho que te han dicho
que dicen que yo he dicho
ese dicho no lo he dicho
porque si lo hubiera dicho
estuviera muy bien dicho
por haberlo dicho yo.
El cielo está enladrillado,
¿quién lo desenladrillará?
El desenladrillador que lo desenladrille
buen desenladrillador será.
Compró Paco pocas copas y,
como pocas copas compró,
pocas copas Paco pagó.
pero campo no es.
Habla como el hombre,
pero hombre no es.
si me quieres conocer,
soy señor de grandes ojos
cara seria y gran saber.
y brazos tengo de más
pero no puedo escribir,
porque no aprendí jamás.
Juegos
- Sin reir
- Sin hablar
- Sin moverse
- Con una mano
- Con la otra
- Con un pie
- Con el otro
- Adelante (palmada)
- Atrás (palmada)
- Arriba (palmada)
- Abajo (palamada frente a las rodillas)
- Adelante y atrás (palmadas)
- Atrás y adelante (palmadas)
- Van y vienen (giran las dos manos hacia afuera)
- Van y vienen (giran las dos manos hacia adentro)
- Vuelta entera (se lanza la pelota y se ejecuta la vuelta completa)
miércoles, 30 de agosto de 2017
Aceptación de un nuevo hermano (a)
miércoles, 19 de abril de 2017
miércoles, 29 de marzo de 2017
Actividad psicomotriz
Cuando los niños imitan conductas negativas
¿Porqué no funcionan las normas?
- Coloca previamente frente a la TV una imagen indicando que deberá levantarse al terminar de ver el programa acordado y otra imagen de mama apagando la TV comunícala previamente y asegúrate de cumplirla.
- Coloca un reloj cerca de la tele e indícale al niño que le anunciara el tiempo de retirarse de la TV para hacer otra cosa.
- Coloca un celular con alarma cerca de la TV e indica al niño que el teléfono le indicara cuando es tiempo de pasar explorar el móvil y porque tiempo.
- Coloca un pegote en el televisor con una tableta, comunica al niño que al terminar el programa sera tiempo de jugar en la tableta a encontrar imágenes, letras, cuentos o canciones.
Mensaje equivocado; -cuento hasta tres-
- O bien... el niño reacciona de inmediato en cuanto dices uno o bien puedes contar hasta tres y el niño sigue sin reaccionar.
- Quizá digas uno y tardes un buen rato en decir el dos, quizá digas uno y dos subsecuentemente y se te olvide decir tres, por lo que el niño descubre que tu ultimátum conlleva largos o tiempos o que se te olvida.
- El niño descubre tus inestabilidades cuando quieres que haga algo.
- Propicias márgenes de tiempo innecesario prolongando la reacción, prolongando confort en el niño para no reaccionar y lo más delicado; se pierde entre ustedes la confianza porque; -como contar hasta tres para que el niño haga lo que pides-
miércoles, 7 de diciembre de 2016
Secretos para convivir con los niños
- Toda experiencia para confiar que obsequies a un niño, será como enseñarle a confiar en ti.
- Convivir con los niños propicia de manera natural habilidades para saberse llevar con otros.
- Un niño que confía, es un niño que se siente capaz, independiente y seguro y eso sucedió cuando le diste libertad para expresarse, sentir y opinar.
- Si durante los primeros años de vida prodigas en el niño acciones para auto-descubrirse, sentirse y amarse al salir de casa sabrá cuidarse.
- Un niño que es capaz de participar con otros, es un niño que se alimenta de respeto y confianza en su hogar.
- Los vínculos de afecto hacia los niños son como hilos de amor uniendo almas, fortaleciendo espíritus.
- El desarrollo intelectual, social y emocional que tanto deseas para tu hijo solo puede gestarse si quién lo desea lo posee, si quién lo quiere lo obsequia, si quien lo fluye permite que sus hijos florezcan por sí mismos.
- Si las relaciones diarias con los niños están cargadas de certidumbre, al salir del hogar, saldrán cargados de confianza.
- Cuando un niño aprende a dar afecto, aprende a estar alejado de problemas porque conoce el sentido del respeto.
- Demostrar el cariño a tus hijos no es una cuestión de tener contenta a la familia, es una cuestión de consagrar el amor en tu hogar.























