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martes, 16 de junio de 2026

El mito de la culpa en la crianza

No es fácil ser padre. Ambos progenitores suelen compartir la culpa cuando un niño o una niña se comporta de manera problemática, provocando tempestades según lo que "debería ser". Así, los padres terminan sirviendo como la excusa prefabricada cuando el sistema de comportamiento de sus hijos falla.

La verdad es que, bajo esta lógica, los padres nunca salen ganando: si el niño tiene éxito al satisfacer las expectativas fuera de la familia, el exterior se adjudica el mérito; pero cuando hay una falla, se recurre a ellos para echarles la culpa. En ese punto, el niño mismo empieza a creer que todo lo "bueno" lo obtuvo solo y que todo lo "malo" lo adquirió de sus padres. Este punto de vista ha prevalecido tanto que la mayoría de los padres lo aceptan como un hecho dado.

Con este panorama, no es extraño que los padres se enreden, se frustren o se comporten de forma defensiva. Todo el mundo les da una versión diferente. Las recomendaciones que reciben suelen basarse en unas cuantas horas de observación y se formulan en términos de las necesidades de los niños, sin tomar en cuenta las necesidades de los padres, la situación ambiental en la que funcionan o las realidades de los otros hermanos dentro de la familia.

El cambio de perspectiva: Escuchar y auto-observarse

¡Déjenlos que les cuenten! Escúchenlos con la mente abierta, aplacen los juicios y analicen las causas y efectos. Muy a menudo, la ansiedad, la preocupación y la frustración que exhiben los padres son la causa y el efecto de un comportamiento infantil que no saben cómo solucionar. Evidentemente no quieren que las cosas sigan así; si las circunstancias pueden ser diferentes, ellos son los más deseosos de saber cómo lograrlo. En concreto, la dinámica actual es solo un juego fútil que consiste en culparse.

Por el contrario, los padres se sienten agradablemente sorprendidos cuando hablan con los niños sin ira y en un tono casual. Sienten una verdadera diferencia entre ser directos y no serlo: dejan de caminar entre alfileres, experimentan por sí mismos cómo abordar un problema y sienten un alivio tan expansivo que ponen todo de su parte para solucionar la raíz del conflicto.

Averiguar aquello que es importante y posible para contribuir con sus hijos es la base que van siguiendo al atender su propia intuición. Ya no se dejan llevar por recomendaciones externas, paliativos o imitaciones; en términos simples, atienden su propia situación familiar y equilibran sus recursos con las necesidades de sus hijos.

Herramientas para la calma en el hogar

Esto significa que toman cada hecho desestabilizante del hogar para calibrarlo: se perciben internamente antes de actuar, observan el ambiente para decidir, escuchan sin hacer recomendaciones y reaccionan solo cuando se saben estables. Si la dificultad no se destraba, esperan; solo esperan a que los humos del mal humor bajen de nivel para volver al abordaje o para dar la situación por terminada. Cuando una dificultad se da por concluida desde la calma y sin forzar nada, es sorprendente experimentar cómo todo se soluciona solo.

Cuando los padres se observan a sí mismos —en cómo hablan, cómo se comportan o cómo actúan— obtienen la respuesta al origen de las posibles fallas en el manejo de una crisis. Así, actúan con mayor certeza al descubrir que, a menor cantidad de ira lanzada hacia el niño y menor disminución de actitudes críticas o castigos, el efecto empieza a tomar otro giro mucho más positivo.

Esta transformación no se da de un día para otro; es una cuestión de constancia permanente hasta lograr manejar adecuadamente las conductas infantiles. Cuando los padres actúan comprendiéndose a sí mismos y dándose la oportunidad de experimentar la variabilidad de conductas de sus hijos, viven un auténtico placer. Se descubren hábiles para realizar cambios significativos, una situación que va más allá de seguir consejos mecánicamente.

Comprender lo invisible

Las dificultades con los hijos se ven con mayor realismo cuando surgen situaciones complejas o cambios drásticos. Contrario a evadirlos, estos momentos se convierten en oportunidades para volverse efectivos al abordar los desafíos familiares, como resultado de poner en acción la intuición, la percepción y la razón desde la propia experiencia. Los padres saben que toda situación compleja se puede resolver, simplificar o reestructurar, y que la rutina hogareña puede ser restablecida mucho más fácilmente que modificar los factores externos a la familia.

Así, los padres aprenden a escuchar realmente al niño cuando dice "no quiero ir", porque entienden que su hijo duda de su propia capacidad para estarse quieto en clase. Ya pueden descifrar ese "no quiero ir" como un estado de intranquilidad que el pequeño no puede comunicar, y lo respetan.

Si bien hay tantas cosas que ignoramos, hay algunas otras que sí conocemos: estos niños a veces tienen dificultad para comprender el comportamiento de los demás, así como sus propios estados emocionales y los de otros. ¿Cómo transformar su conducta dentro de una situación difícil y compleja? Hay que recordar que no captan sutilezas ni dobles sentidos; viven la mayor parte del tiempo en el presente, guardando pocos nexos con el pasado y sin la capacidad de prever consecuencias en el futuro.

"Cuando los padres esperan lo que es posible, lo que es posible simplemente se da"

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Trabalenguas y adivinanzas


Trabalenguas
Los trabalenguas son una frase o un verso difícil de pronunciar y al practicar alguno de ellos con niños y niñas desarrolla su agilidad lingüística.

Compro coco
pero como poco coco como
poco coco compro.

Cuando cuentes cuentos
cuenta cuantos cuentos cuentas
porque cuando cuentas cuentos
nunca sabes cuantos cuentos cuentas.

El puente de Parangaricutirimicuaro
lo quieren parangaricutirimizar
el que lo parangaricutimice
sera un buen parangaricutirimizador.

Ese dicho que te han dicho
que dicen que yo he dicho
ese dicho no lo he dicho
porque si lo hubiera dicho
estuviera muy bien dicho
por haberlo dicho yo.

El cielo está enladrillado,
¿quién lo desenladrillará?
El desenladrillador que lo desenladrille
buen desenladrillador será.

Compró Paco pocas copas y,
como pocas copas compró,
pocas copas Paco pagó.

Adivinanzas
Agua pasa por mi casa
cate de mi corazón.
(el aguacate)

Verde fui
negro soy
y rojo seré.
(el carbón)

Jito paso por aquí
mate me dio la razón.
(jitomate)

Adivina, adivinanza
¿que tiene el rey en la panza?
(el ombligo)

Una señora muy aseñorada
cargada de parches
y sin una puntada.
(la gallina)

Adivina, adivinanza
¿Qué se pela por la panza?
(la naranja)

Verde como el campo, 
pero campo no es. 
Habla como el hombre, 
pero hombre no es.
(el loro)

Ven al campo por las noches 
si me quieres conocer, 
soy señor de grandes ojos 
cara seria y gran saber.
(el búho)

Tengo tinta y tengo plumas 
y brazos tengo de más 
pero no puedo escribir, 
porque no aprendí jamás.
(el calamar)

Cinco hermanos muy unidos
que no se pueden mirar,
cuando riñen aunque quieras
no los puedes separar.
(los dedos)

Si me nombras desaparezco, ¿quién soy?
(el silencio)

Iba una vaca de lado, luego resultó pescado.
(Bacalao)

Tengo nombre de mujer,
crezco en el fondo del mar,
en la arena de la playa
tú me podrás encontrar.
(concha)

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
(arena)

Dos hermanas diligentes
que caminan al compás,
con el pico por delante y los ojos por detrás.
(las tijeras)

Juegos

Un juego simple
Un juego que propicia atención, lenguaje y habilidad corporal consiste en jugar con una pelota pequeña. Se trata de arrojar la pelota contra un muro y después atraparla en el momento que dices al niño o niña  una frase que a continuación enlisto:
  • Sin reir
  • Sin hablar
  • Sin moverse
  • Con una mano
  • Con la otra
  • Con un pie
  • Con el otro
  • Adelante (palmada)
  • Atrás (palmada)
  • Arriba (palmada)
  • Abajo (palamada frente a las rodillas)
  • Adelante y atrás (palmadas)
  • Atrás y adelante (palmadas)
  • Van y vienen (giran las dos manos hacia afuera)
  • Van y vienen (giran las dos manos hacia adentro)
  • Vuelta entera (se lanza la pelota y se ejecuta la vuelta completa)

El piso y el caracol
Este juego que te comparto es una variante del avión. La diferencia consiste en el dibujo que se utiliza para efectuarlo. La técnica es la misma, se realiza brincando de cojito, obteniendo posiciones y marcándolas con una teja.

El morral
Un pañuelo se sostiene firmemente de dos contraesquinas por dos jugadores. Después este se estira o se afloja de acuerdo con lo dicho en el verso hasta que un jugador se equivoque. La dificultad del juego consiste en hacer lo contrario de lo que se dice;
Cuando te diga aflojas = estiras y cuando te diga estiras = aflojas ahí te voy; estira, estira, afloja, estira, afloja, afloja, etc.

Carreteritas
Se forma un equipo de dos jugadores. Cada uno debe dirigir un cochecito. Se pintan carreteras con curvas y rectas, se hace también bajadas y subidas a determinadas distancias. Ademas se divide la carretera en etapas o metas intermedias.
A cada jugador se le autorizan tres arranques. Si en el curso del trayecto el cochecito llega a salir de las líneas que forman la carretera, como castigo, el jugador tiene que regresar a la meta de la etapa anterior. El carrito que llegue primero a la última meta gana.

Anchuras - alturas
Para jugar a anchuras y alturas solo se necesita de una reata o cuerda. Los jugadores se colocan en fila.
Si se van a jugar anchuras, la reata se pone en el suelo en forma de “U”. Primero se coloca una “U” angosta y conforme se avanza en el juego se va haciendo mas ancha según la aptitud de los jugadores, quienes deben brincar la distancia que quede entre un lado y otro de la reata sin pisarla.
Las alturas se efectúan también con la reata sostenida por dos de los integrantes, quienes la levantan cada vez más para hacer más difícil el salto. Quien logre saltar más alto será el ganador.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Aceptación de un nuevo hermano (a)

Para cuando llega un nuevo hermanito a casa, explicarlo al primogénito (a) tiene efecto pasajero porque el niño aun no vive o no tiene la experiencia de lo que es tener un hermano. Aun y cuando le digas que es su hermanito y que deberá quererlo (a) te dirá que si porque en ese momento aún no nace o quizá ya nació y dice “si” en automático. Lo real es que  aún no se ha dado la adaptación del nuevo hermano (a) por lo que deberás ser altamente intuitiva para manejar el acontecimiento con el niño o la niña hablo de enseñar al niño a conocer a su nuevo hermanito, conocer y amar son situaciones equidistantes. Conocer significa acontecimiento, algo nuevo, diferente no pides al niño o niña amar, no lo comprometes tan rápido a algo desconocido. Para cuando logres la aceptación del nuevo hermanito hablándole, familiarizándolo, conociéndolo entonces será momento de enseñarle a quererlo. Por otro lado se altamente consciente de tus actitudes, actuaciones y comportamientos  frente al niño (a). No te desvivas con expresiones amorosas hacia el (a) recién llegado frente al más grande porque solo crearas celos. Si vas a besar al recién llegado antes besa al más grande, si le hablas al bebe, háblale primero al más grande, si vas a dar de comer al bebe antes dale de comer al más grandecito, es decir que tus atenciones no se volqueen en el más pequeñito. Trato de decirte que equilibres la atención en ambos niños, trato de decirte que despliegues equidad en ellos. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Mensajes especiales

Enviar a los niños con un pequeño mensaje, de vez en cuando entre sus cuadernos, será como dejarles buenas vibras que eleven su autoestima.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Actividad psicomotriz

La actividad psicomotriz está en función de la variedad de los movimientos, que propicies en el niño. Todo juego, movimiento o instrucción que motives en el niño para movilizar su cuerpo tendrá un efecto significativo a nivel mental, emocional y corporal. Por ejemplo si dices al pequeñito que de un salto; el niño logra una semiflexión de las piernas, estructura, funciones de huesos, músculos, articulaciones y por tanto postura, un acto que requirió pensar, querer y actuar ahí tienes contenidos elementos que conlleva una actividad psicomotriz. Bajo este referente te quiero compartirte los aspectos más relevantes a nivel psicomotor para favorecer en niños y niñas sea de manera dirigida o natural.

Caminar
Propicia las caminatas partiendo de lo más simple para asegurar la postura del niño. Cada que estimules la caminata en los niños asegúrate que el niño mantengan el tronco y la cabeza erguidos. Caminar contribuye en su equilibrio, coordinación y orientación espacial. 

Correr
A partir de que el niño camina descubre que puede acelerar sus pasos, descubre que puede correr y eso para él o ella sencillamente resulta excitante, a los niños les encanta correr. Cuando te proponer estimular la carrera en los niños obsequias a su cuerpo agilidad, coordinación, equilibrio y orientación espacial entre otras habilidades.

Saltar
Cada qué pides a un niño que salte sea para estimularlo o por algún evento contribuyes al desarrollo de sus capacidades coordinativas y de flexibilidad. El salto tiene sus fines y éste se ha de realizar cayendo en la parte anterior de los pies, con semiflexión de las piernas y sobre superficies suaves.

Lanzar
El lanzamiento propicia en niños y niñas coordinación, orientación en el espacio, regulación del movimiento, diferenciación y flexibilidad. Después de los 4 años lanzar es un logro increíble para los niños.

Rodar
Rodar cualquier objeto contribuye a la coordinación motriz, la regulación de los movimientos, la diferenciación y la orientación espacial. Rodar objetos puede realizarse de forma individual, en parejas o pequeños grupos y desde variadas posiciones: sentados, con flexión del tronco, hacia distintas direcciones, al frente, atrás, a un lateral, entre las piernas, alrededor o por diversas partes.

Golpear
Al igual que los otros movimientos el golpear ayuda a la coordinación motriz, la regulación del movimiento, la orientación en el espacio y la diferenciación. El golpeteo puede realizarse individualmente, en parejas, en pequeños grupos o hacia un objeto. 

Coordinación
Se logra cuando se mueven de manera simultánea diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo: saltar y separar los pies conjuntamente con los brazos laterales, combinar movimientos de una o varias partes del cuerpo como el hacer cuclillas y saltar hacia arriba, poner los brazos laterales abriendo y cerrando las manos.

Equilibrio
En el equilibrio intervienen receptores visuales, auditivos y vestibulares. Se desarrolla al realizar acciones psicomotrices en diferentes planos, distintas dimensiones, variadas alturas, posiciones del cuerpo, combinaciones con giros y otros movimientos.

Regulación de movimientos
Se educa y desarrolla al procurar en el niño la apreciación de diferencias entre sus esfuerzos musculares y el espacio donde aplica su esfuerzo.

Orientación espacial
La orientación espacial implica la noción que construye el niño a través del movimiento, el desplazamiento, la relación de su cuerpo con los objetos, las personas y las situaciones del medio que le rodea.
Se logra a partir del conocimiento del propio cuerpo del niño y puntos de referencia relacionados con él, realizándose básicamente por indicaciones verbales, tales como poner brazos arriba y abajo, saltar dentro o fuera, caminar hacia un lado o al otro, pararse de frente o de espalda, correr entre líneas, hacer un círculo alrededor de…, saltar al frente, atrás, a un lado, al otro, con giro, correr y a una señal detenerse, tocarse una parte del cuerpo entre otras.

Cuando los niños imitan conductas negativas

Cuando los niños están entre los 2 y 3 años es una edad donde tienden a imitar todo, casi todo, en especial aquellas conductas de pegar, morder, arañar y eso sucede porque los niños aun no alcanzan a dimensionar que son conductas negativas, de hecho ni idea tiene de si es bueno o malo lo que hacen, solo reaccionan a lo que no les agrada. De igual manera tu conducta ante este tipo de eventos deberá ser de reaccionar, reaccionar es la clave para enseñar al niño a no replicar conductas negativas, cuidando en lo posible no caer en el hablar y hablar con el niño respecto a; -eso no se hace- -pórtate bien- -no pegues- de ponerte hablar con el niño pierdes la oportunidad de permitirle mirar tu reacción de desagrado por lo que hizo, el niño pierde de vista lo que hizo y solo se queda con la sensación de que no lo quieres al hablarle y hablarle. Pero si solo te limitas a reaccionar para alejar al niño acompañado de un no es suficiente. Con esta actitud enseñas al niño lo que no es correcto y a la vez no lo lesionas emocionalmente.

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¿Porqué no funcionan las normas?

Las normas no funcionan en casa porque cuando acuerdas con un niño respetar X situación como el ver solo un programa de TV resulta que el tiempo y los requisitos que das al niño para ti son una norma, pero no para los niños. Lo expreso así porque para ti una norma tiene toda la seriedad y disciplina, pero no para el niño. Para los niños la prioridad es satisfacer sus deseos por lo que a todo dirán; -si- desconocen “el que vendrá después”, piensan que salieron ganando porque los dejaste ver la tele, pero desconocen que para ti una norma tiene otra dimensión, no saben lo que harás al terminar el programa acordado. Situación que provoca en los niños ira, estallan en llanto o pataletas por lo que una norma se convierte en un verdadero suplicio o se termina dejándola para llevar situación en paz. A continuación te daré un breve ejemplo de varias alternativas para establecer una norma en tu hogar dirigida a la TV...
  • Coloca previamente frente a la TV una imagen  indicando que deberá levantarse al terminar de ver el programa acordado y otra imagen de mama apagando la TV comunícala previamente y asegúrate de cumplirla.
  • Coloca un reloj cerca de la tele e indícale al niño que le anunciara el tiempo de retirarse de la TV para hacer otra cosa.
  • Coloca un celular con alarma cerca de la TV e indica al niño que el teléfono le indicara cuando es tiempo de pasar explorar el móvil y porque tiempo.
  • Coloca un pegote en el televisor con una tableta, comunica al niño que al terminar el programa sera tiempo de jugar en la tableta a encontrar imágenes, letras, cuentos o canciones.
Observas que estas sugerencias no llevan ninguna verbalización solo imágenes y acciones de esta manera puedes llevar a funcionar una norma en tu hogar, lo importante es darle variedad a las norma que comuniques a tu familia y sobre todo ponerse de acuerdo quienes tienen injerencia en ellas respecto a; quien la dirá, como se supervisara, de que medios se valdrán.

Mensaje equivocado; -cuento hasta tres-

Mejor no cuentes, porque un mensaje de esta naturaleza genera las siguientes reacciones;
  • O bien... el niño reacciona de inmediato en cuanto dices uno o bien puedes contar hasta tres y el niño sigue sin reaccionar.
  • Quizá digas uno y tardes un buen rato en decir el dos, quizá digas uno y dos subsecuentemente y se te olvide decir tres, por lo que el niño descubre que tu ultimátum conlleva largos o tiempos o que se te olvida.
  • El niño descubre tus inestabilidades cuando quieres que haga algo.
  • Propicias márgenes de tiempo innecesario prolongando la reacción, prolongando confort en el niño para no reaccionar y lo más delicado; se pierde entre ustedes la confianza porque; -como contar hasta tres para que el niño haga lo que pides-
Porque no mejor enseñar a un niño la capacidad de reaccionar sin tantos preámbulos que solo contaminan la relación familiar.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Secretos para convivir con los niños

  • Toda experiencia para confiar que obsequies a un niño, será como enseñarle a confiar en ti.
  • Convivir con los niños propicia de manera natural habilidades para saberse llevar con otros.
  • Un niño que confía, es un niño que se siente capaz, independiente y seguro  y eso sucedió cuando le diste libertad para expresarse, sentir y opinar.
  • Si durante los primeros años de vida prodigas en el niño acciones para auto-descubrirse, sentirse y amarse al salir de casa sabrá cuidarse.
  • Un niño que es capaz de participar con otros, es un niño que se alimenta de respeto y confianza en su hogar.
  • Los vínculos de afecto hacia los niños son como hilos de amor uniendo almas, fortaleciendo espíritus.
  • El desarrollo intelectual, social y emocional que tanto deseas para tu  hijo solo puede gestarse si quién lo desea lo posee, si quién lo quiere lo obsequia, si quien lo fluye permite que sus hijos florezcan por sí mismos.
  • Si las relaciones diarias con los niños están cargadas de certidumbre, al salir del hogar, saldrán cargados de confianza.
  • Cuando un niño aprende a dar afecto, aprende a estar alejado de problemas porque conoce el sentido del respeto.
  • Demostrar el cariño a tus hijos no es una cuestión de tener contenta a la familia, es una cuestión de consagrar el amor en tu hogar.

miércoles, 27 de julio de 2016

Una rutina Diaria es el cimiento de la responsabilidad

Cuando los niños conocen el sentido de una rutina familiar aprenden a tener sus propias responsabilidades y para cuando asistan a la escuela no enfrentaran problemas de tipo rutinario como el abotonarse el suéter, cuidar su mochila, copiar la tarea o tan simple como saber comer su lunch que le prepara mamá.
Hablo de que una rutina diaria es el cimiento de la responsabilidad en los niños, es el camino para enseñarles a valerse por sí mismos, ser colaboradores, participantes y desenvolverse con soltura en diferentes situaciones. Guiar al niño en su rutina diaria es llevarlo niño a cuidar de su persona, más tarde de sus pertenencias y para cuando tenga entre cuatro o cinco años quizá ya conozca el sentido de la colaboración en el hogar veamos cómo puedes incentivar estas conductas las cuales serán determinantes para la independencia de tu hijo.
Entre uno y dos años la primera conducta a desarrollar a través de la rutina es la alimentación. La alimentación es importante para enseñar al niño a alimentarse por sí solo, desarrollar habilidades motoras y lo más fundamental; valerse por sí mismo. Si durante esta etapa tu hijo inicia a ser independiente al comer aun y cuando derrame la comida, coma con las manitas o tire los utensilios serán actos que lo estarán llevando a adquirir habilidad y otros de pura experimentación, descubrimientos y también te permite aprovechar el momento para enseñar al niño lo que es correcto y lo que no, es decir además de enseñar al niño a seguir instrucciones estas habilitándolo para ser independiente. Pero si durante esta etapa solo te preocupa que el niño coma bien y no derrame la comida, también ocúpate de que el niño desarrolle las habilidades antes mencionadas ya que serán determinantes para su desarrollo. El vestirse es otro acto de la rutina diaria que te ayuda a generar conductas de responsabilidad en el niño sobre todo entre tres o cuatro años. Si le enseñas poco a poco a subirse los calzoncitos después de ir al baño, subirse el pantalón, el cierre o abotonarse el suéter serán simples actos para estimular su independencia y para cuando vaya a la escuela no se quedara paradito esperando que alguien venga en su ayuda. Además mediante estos hábitos estas desarrollando habilidades motrices en el niño tanto finas como gruesas. Lo mismo aplica para el cepillado de dientes, lavado de manos o limpieza de su cuerpo.
Para cuando el niño tiene cuatro años o más enseñarlo a colaborar con el orden de sus pertenencias es importante pues además de conocer el sentido del orden desarrolla múltiples habilidades como descubrir que el empleo de sus juguetes genera el efecto de retornarlos a su lugar, desarrolla atención al colocar todo en su lugar y propicia los hábitos que tanto preocupan a los padres. Justo en esta edad quizá empiecen las tareas escolares y para ello tu rutina será determinante por lo que deberás ser muy disciplinada al enseñar al niño hacer la tarea, situación que no será sencilla, pero si eres constante al guiarla estarás enseñando al niño de manera natural su primera responsabilidad. Un horario, un espacio, y un tiempo son los elementos clave para no lidiar mucho tiempo con las tareas que el niño lleva de la escuela.

Cuando una rutina diaria es aprovechada al máximo en primera instancia para enseñar al niño a valerse por sí mismo y en segunda instancia para conocer el sentido de responsabilidad a medida que crezca tu hijo o hija no presentaran problemas de adaptación o conducta en la escuela porque en casa le han enseñado a ser independiente.

miércoles, 1 de abril de 2015

¡Pon atención!

Cuando dices a un niño -pon atención- lo dices porque deseas que el niño aprenda algo nuevo, siga una instrucción, se percate de lo que estás hablando o comprenda lo que tratas de enseñarle. Pero deseo compartirte que para comprender hace falta además de atender; percibir. Quizá un niño te atienda pero no sabrás si percibió lo que le enseñaste para llegar a comprenderlo. Pensamos que con atender el niño aprenderá, no nos detenemos a analizar que ademas de atender se precisa: percibir.
La percepción realiza la tarea de producir los ingredientes para el procesamiento de la información. Es la percepción la que organiza el mundo. Es la percepción la que nos proporciona las observaciones o proposiciones que luego manipulamos con la lógica. Si bien hemos elaborado excelentes sistemas de procesamiento mental, no ocurre lo mismo con la percepción, porque no hemos entendido que es, siempre hemos pensado que percibir es mirar, es como algo pasivo. Siempre nos hemos sentido incómodos con la fluidez y las posibilidades de la percepción y nos hemos refugiado en la verdad de la lógica, pensamos que con atender el niño va aprender. La percepción desempeña un papel fundamental en el pensamiento pues de lo que perciba será capaz de comprender nuevos sistemas de información.
Un niño australiano de cinco años de edad, llamado Johnny, es invitado por un grupo de amigos mayores a elegir una moneda de entre dos. Hay una moneda grande de 1 dólar, y otra más pequeña, de 2 dólares. Elige la más grande, la de 1 dólar. Sus amigos lo consideran estúpido, por no saber que la moneda más pequeña vale el doble. Cada vez que quieren tomarle el pelo a Johnny le ofrecen que elija entre las dos monedas, y el siempre toma la menor, como si fuera incapaz de aprender.
Cierto día un adulto que observa la transacción, toma aparte a Johnny, y le advierte que la moneda pequeña vale el doble, que la grande, aunque no lo parezca.
Johnny escucha atentamente y después dice: “Ya lo sé”, pero cuantas veces me habrían dejado elegir entre las dos monedas, si la primera vez hubiera elegido la de 2 dólares.
Fue la percepción de Johnny la que le permitió adoptar un punto de vista más amplio y considerar la posibilidad de repetir el juego.

Detalles que percibe un niño

La atención y percepción en un niño se inicia a cultivar a temprana edad. Entre el año y dos años, el niño es tremendamente explorador, inquieto, sube, baja y de ti dependerá si inicias a cultivar  su atención y enseñarle a captar esos pequeños detalles con estímulos que lo atraigan poderosamente.

Atención y percepción

Propiciar la atención y percepción en niños de 3 a 6 años es determinante, pues llegara el momento en que el niño deberá ir a la escuela y si no sabe cómo es atender o percibir los detalles, enfrentara serios problemas cognitivos o conductuales. A veces esperamos que ambos conceptos se den de manera natural, sin percatarnos que se pueden lograr mediante situaciones de la cotidianeidad, aquellas en la que está inmerso un niño. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Tu proyecto para hacer seres humanos…humanos

Los adultos son niños que crecieron. Este crecimiento sucede dentro de la familia. ¿Recuerdas como te sentiste cuando viste por primera vez a tu primogénito y lo cargaste entre tus brazos?
¿Recuerdas tus esperanzas, sueños o miedos. Se me figura que son muchos los adultos que tiemblan ante la idea de crear un adulto responsable de un pequeño Ser que recién ha llegado a este mundo. Ningún niño nace con un libro de instrucciones acerca de cómo crecer y desarrollarse  –alguien tiene que inventarlas – en ese momento, no dentro de diez años. Ese alguien serán Ustedes los padres. El libro de instrucciones se convierte en su diseño.
Me parece que la mayoría de los padres sienten una gran responsabilidad para hacer lo mejor que puedan por su hijos. Pueden carecer de información, tener ideas confusas, o ser insensibles, pero creo que por lo general sus intenciones son buenas.
Dos grandes interrogantes se presentan en una u otra forma a los padres: ¿Qué clase de ser humano quiero que sea mi hijo? , y ¿Qué es lo que puedo hacer para lograrlo?
Sus respuestas como padres, significan la base de su diseño, su proyecto para hacer seres humanos…humanos. Todos los padres tienen respuestas a estas preguntas, ya sean claras, indefinidas o dudosas, pero las  tienen.
La tarea no es fácil. Los padres enseñan en la escuela más difícil del mundo –La escuela para formar seres humanos– Ustedes son el consejo directivo, el director, el maestro y el conserje, todo en uno. Se supone que sean expertos en todas las materias relacionadas con la vida y el vivir. Esta lista sigue creciendo a medida que la familia aumenta. Tu escuela no tiene ni vacaciones, ni días feriados, no hay  escalafón ni aumento de sueldo. Tus horarios son de veinticuatro horas diarias trescientos sesenta y cinco días al año por lo menos durante dieciocho años por cada hijo. Además la administración de tu escuela tiene dos directores por si no tienes suficientes problemas.
Dentro de este contexto tienes que seguir haciendo seres humanos. Considero que esta es una de las tareas más duras, complicadas, llena de tensiones y de “sangre, sudor y lagrimas” que hay en la tierra. Requiere de un máximo de paciencia, sentido común, dedicación, humor, tacto, amor, sabiduría, conciencia y conocimiento. Al mismo tiempo, brinda la oportunidad para ser una de las experiencias más satisfactorias y felices de la vida. ¿Qué madre o padre no se siente contenta cuando su hija le dice con los ojos llenos de alegría. “¡Caray!” mama-papa eres fabulosa (o)?

El equilibrio se pierde si se camina a ciegas en la familia

Veamos como se inicia una familia. La pareja tiene una hija y obviamente ahora serán tres donde antes eran dos. Con demasiada frecuencia, llega el momento en que la paternidad o maternidad se hace tan pesada y exigente que la vida de pareja como tal muere. Cuando esto sucede, son los niños los que pagan un alto precio, muy alto. Hay tantas personas en este punto de la relación pues tantas cosas que esperaban no pudieron lograrse y la capacidad que se tenga para reconocerlo con toda franqueza puede significar el punto de partida para emprender nuevas acciones. 
Conocí a un hombre que se quejaba de que a donde fuera siempre andaba a oscuras, esto cambio el día que perdió el equilibrio, se cayo rompió sus lentes oscuros ¡y se hizo la luz! no se había percatado que siempre traía anteojos negros. Bueno quizá sea una exageración pero así  me doy a entender. Muchos de nosotros tenemos que perder el equilibrio para descubrir que hemos andado a ciegas en una relación de familia. 

El manto materno o paterno

Empleo el término manto o capa materna o paterna para referirme a aquel aspecto del adulto que utiliza para desempeñar el papel de madre o padre. Para mi el manto solo tiene relevancia mientras el niño no puede bastarse a si mismo, cuando aun necesita de la guía de sus padres. Uno de los problemas es que el manto nunca cambia y jamas se quita y un factor determinante para tu diseño de familia es el tipo de manto que te pongas  y si sientes o no que debas usarlo continuamente. Yo diría que el manto, sea materno o paterno tiene tres forros principales: el del jefe, el de conductor o guía y el de camarada. Solo tu decides que manto colocarte.

domingo, 4 de enero de 2015

Padre o Madre

Si te propones ser un mejor padre o una excelente madre te frustraras fácilmente y tus buenas intenciones caerán al vacío. Solo se madre o padre recibiendo las alegrías, los compromisos o el cumulo de obligaciones que surgen durante la crianza, veras con mayor claridad al emprender tremenda responsabilidad.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Miedo a los hijos

Sentir miedo a los hijos es una situación que a muchas madres sucede y se agudiza a medida que los niños crecen. Sea al nacer porque tememos amamantarlo o al bañarlo porque tememos que se nos resbale de las manos tan diminuto cuerpecito. En la medida que los niños crecen el miedo sigue ahí intentando cumplir la cascada de recomendaciones que se nos han dado en la historia para criar a un hijo y si fracturamos alguna de ellas el miedo nos paraliza sobre todo cuando es el primer hijo. El miedo a los hijos tiende a acentuarse en la medida que los chicos crecen, sobre todo cuando son adolescente o adultos. Cuando son pequeños los niños saben perfectamente como dominar a mama o papa sea mediante una rabieta, cariñitos que manipulan o vociferaciones como el ya no te quiero, eres mala, te voy acusar estas y muchas otras situaciones son generadores de miedos innecesarios. Si aprendiéramos a descubrirlos no te controlarían tan fácilmente. He escuchado y leído infinidad de recomendaciones, métodos, técnicas o prácticas que hablan de como corregir a un niño sea castigándolepremiándolo, tiempo fuera y muchas otras recomendaciones que como profesional en el campo de la infancia sé que este tipo de recomendaciones solo agravan más la situación o desorientan al niño y como madre la experiencia me dice que uno es la responsable de intuir cuando estamos permitiendo que el miedo nos paralice, aquel miedo que genera un hijo y solo nosotras somo responsables de erradicarlos. La fortaleza para discernir el que hacer, intuir lo correcto e incorrecto y la sabiduría para tomar decisiones aun cuando no sean las correctas son tuyas. Si decimos que ya hemos hecho de todo y nada funciona solo proyectas que sigues la línea de otros, no haces lo que te dicta tu intuición e inteligencia, rescatándote en primera instancia a ti misma de miedos innecesarios. Y permíteme decirte que no hay nada que hacer, solo rescatarte de ese pequeño tirano que te genera miedo, esa es la hazaña, cuando te rescatas de ellos haciendo lo que te dicta el corazón descubres que no fuiste una mala madre por el contrario ellos también aprenden a respetarte y respetarse. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Crisis del niño en la escuela

Una de las crisis más agudas que un niño enfrenta en la escuela es saberse disminuido por sus compañeros o no ser aceptado. Para contribuir con ellos analiza lo siguiente:
Si el niño te dice que no lo quieren sus amiguitos no le digas;
-Pues ya no te juntes con el- sentirá que no le das importancia, que son trivialidades y seguirá permitiendo que otros lo devalúen emocionalmente.
-No seas tonto, juega con otros- te sumas a devaluarlo también.
-Busca otros amigos- lo conflictuas pues además de sentir la devaluación lo enfrentas a nuevos retos; buscar nuevos amigos o incitas a tu peque a mendigar que lo quieran.
-No hagas caso- es como decirle; deja que te sigan devaluando, acéptalo, así son los niños, es como beberse a fuerza un sentimiento de inferioridad. Después no preguntes porque tu hijo es tímido, reservado, miedoso o desconfiado.

Cuando un niño o una niña te platique que no lo quieren en la escuela acércate a él o  a ella, abrázalo con la mirada, con los brazos o con el corazón y dile que te platique como sucede, como se siente, como es eso, ayúdale a sacar todo aquello que lo lesiona su pequeño SER que lo expulse, abre tus oídos  para escucharlo y por favor calla, solo calla, al terminar el niño de platicarte observaras el increíble rostro de un peque feliz porque mama o papa lo escucho y eso que le sucedió en la escuela paso a la historia pues en casa un adulto le mostró cuan valioso ES sintió la confianza, supo cómo se  hace para tener confianza en EL y la próxima vez que lo devalúen en la escuela no le importara.