Las sensopercepciones, es decir mirar y sentir, es la vía
para estimular el pensamiento del niño de esta edad. Puedes iniciarlo a
contactar con volúmenes para ello solo prepara pelotas de dos tamaños grande –
pequeña. Sentados al piso y a un mismo nivel jueguen a rodar las pelotas, primero
una y después la otra. Al iniciar a jugar procura hacer énfasis en el tamaño,
el color e invita al bebe a ir por la pelota gateando. Realiza la misma
alternativa cambiando de postura es decir uno frente a otro, muy cerca, muy
lejos, a un lado, al otro y con otro tipo de material que ruede como globos, botellas, tapas, rollos
de papel, naranjas, manzanas, limones etcétera. Realiza la misma propuesta
pasada una semana alternando los materiales propiciaras habilidades a nivel
psicomotor grueso, fino, percepción, lenguaje y más… es como estimular
integralmente el pensamiento de tu bebe.
miércoles, 15 de febrero de 2017
Estimula volúmenes en niños de 2 años
Para estimular volúmenes en pequeñitos de 2 años las
burbujas son ideales para percibir el efecto del agua con jabón y un popote o
bien puedes comprarlas, solo requieres invitar al bebe a mirarte como haces
burbujas. Inicia lanzando burbujas al
aire y pide al niño que las atrape, después haz burbujas grandes muy grandes y lánzalas
alto, muy alto, di al niño su nombre, su tamaño espera a que la atrape y vuelve
hacer otra burbuja, solo que ahora procura que sea pequeña lanzándola a una misma
distancia e invitando al niño a atraparla. Lo importante de la propuesta es
hacer burbujas en un primer momento grandes, muy grandes, después pequeñas a
una misma distancia para que se percate el niño de los volúmenes, más tarde
puedes hacer burbujas de diferentes tamaños, a diferentes distancias y alturas.
Llevar al niño a mirar volúmenes, distancias y formas es un juego idóneo para
estimular su pensamiento y quizá ese frasco de burbujas las puedas aprovechar
para otra ocasión haciendo lo siguiente; sentados a la mesa coloca una hoja de
papel, haz una burbuja, déjala caer en
la hoja, lenta, muy lentamente para que el niño tenga tiempo de mirar como
haces la burbuja, como cae sobre el papel y como desaparece finalmente invítalo
a diluirla con su dedito sobre la hoja.
Nota: es
recomendable que solo tú hagas las burbujas pues para esta edad al niño aun le
cuesta realizar el soplido, de querer hacerlo estará bien, solo que enséñale
previamente.
Estimula tamaños en niños de 3 años
Para estimular el pensamiento del niño de 3 años lo
recomendable es iniciarlo a conocer la forma y el tamaño. Para ello solo toma
del refrigerador verduras de una sola categoría por ejemplo una lechuga.
Siéntate con el niño a la mesa, deshojen la lechuga, comenten su color, cuenten
las hojas, fórmenlas por tamaños de la más grande a la más pequeña y viceversa
de la más pequeña a la más grande, hagan figuras con ella como casas, torres,
puentes e incluso combinando las hojas de con otras verduras para representar
figuras. Tanto forma como tamaño puedes estimular nuevamente aprovechando
distintos recursos de tu casa como frutas, galletas, cereales, semillas,
verduras, etcétera para establecer semejanzas y diferencias es decir aprovecha
toda oportunidad para hacer énfasis en que es grande y que es pequeño.
Inicia al preescolar en las operaciones matemáticas
Para enseñar las operaciones matemáticas a los niños preescolares como la
suma y la resta previamente deberán comprender la noción de número por lo que es importante
que inicies con el conteo simple. Para ello propicia experiencias de conteo en ellos sea
que les acercas material didáctico, sus juguetes, a la hora de los alimentos,
cuando salen de compras, etcétera.
Una vez familiarizado el niño con el conteo y para cuando observes que ha
comprendido el número propicia experiencias respecto a poner y quitar, es decir
inicialó en las operaciones matemáticas como la suma y la resta con las mismas
acciones que has realizado anteriormente con el conteo por ejemplo con cubos: dile que arme
una torre de 4 cubos, después que agregue otro cubo y los cuente o que quite
2 cubos y cuente cuantos le quedaron es decir propicia experiencias para
acercarlo a la reflexión de quitar y poner situación que lo llevara a
aprender sus primeras operaciones matemáticas.
Y si se trata de la división nuevamente válete de los mismos
recursos; sus juguetes, la hora de los alimentos, material didáctico, etcétera hazlo de la siguiente manera: a la hora de los alimentos pide al niño que
divida un pan en partes iguales para repartirlo a quienes están en la mesa o
bien que parta un pastelito en partes iguales para sus amigos o bien que
distribuya el agua contenida en una jarra en los vasos en partes iguales para
quienes están en la mesa o bien que reparta la misma cantidad de fichas entre
sus amigos…la estrategia clave es llevar al niño a comprender el concepto de
distribución para percatarse de que al distribuir x cantidad entre un numero x puede ser exacta, sobrarle, faltarle, etcétera de esta manera lo estarás llevando a
reflexionar, comprender y familiarizarlo con la distribución, estas llevándolo a
comprender el concepto de división.
Finalmente para el concepto de la multiplicación realiza lo
mismo solo que ahora deberás asegurarte que el niño posee tanto la noción de
numero, como suma, resta y división pues ahora el proceso de multiplicar le
demandara contar con estas experiencias. Solo jueguen a replicar cantidades
por ejemplo vamos hacer la multiplicación de 6 x 2 para ello llena una cesta de limones, pide al niño que forme una fila de 6 limones, a una lado de la primera fila hagan 2 filas iguales, pide al niño cuente los limones de esas dos filas, pregúntale ¿cuantos limones hay? ahora dile que si el numero 6 (señalando la primera fila) se repite dos veces pues da 12. De esta manera iniciaste a multiplicar al niño, sin emplear el símbolo, ni el termino de
multiplicar solo lo estas llevando a comprender de donde surge la
multiplicación, comprender que una misma cantidad repetida x número de veces
es multiplicar para cuando se la expliquen en su escuela comprenderá el
significado de multiplicar. Puedes realizar lo mismo con otro tipo de material
por ejemplo con fichas 9 x 4 solo dile al niño: haz una hilera con 9 fichas, repite a un lado 4 filas con
la misma cantidad de fichas, cuenta cuantas fichas hay en esas esas 4 hileras... llévalo a reflexionar.
Concepto matemáticos en los escolares
Después de los siete años los escolares ya poseen un amplio
bagaje de conceptos lógicos mismos que son parte del aprendizaje matemático. Si te aseguras que tu hijo posea esta habilidad estarás
contribuyendo con él o ella pero si observas que aun requiere experiencias de este tipo, estas a tiempo para acercarle los medios. Solo responde a las siguientes
preguntas acerca de lo que debe saber un niño de entre 7 y 12 años respecto a conceptos matemáticos:
- Identifica e interpreta situaciones de la vida diaria en la que se utilizan los números naturales en recuentos y enumeraciones
- Lee, escribe, cuenta y ordena números naturales hasta 4 cifras utilizando razonamientos apropiados e interpretando el valor de posición de cada una de sus cifras.
- Identifica el número anterior y el siguiente a uno dado.
- Descompone en decenas y unidades números de dos cifras del 0 al 99.
- Establece equivalencias entre las decenas y las unidades.
- Realiza operaciones y cálculos numéricos mediante diferentes procedimientos, incluido el cálculo mental, resolviendo situaciones de la vida cotidiana.
- Elabora y usa estrategias de cálculo mental oral y escrito.
- Construye series numéricas ascendentes y descendentes hasta el 99 con cualquier cadencia.
- Estima resultados mediante diferentes estrategias
- Explica de forma oral el significado de los problemas.
Para responder cada pregunta, previamente observa a tu hijo (a) sea al hacer sus tareas, cuando le haces preguntas o cuando el niño debe enfrentar alguna resolución de problemas de la vida cotidiana sera el medio que te de confiabilidad para responder del como piensa el niño, hablando en términos lógicos. En algunas preguntas he dejado algunos enlaces que te pueden guiar para contribuir con el niño de presentar algún desfase de aprendizaje o bien puedes investigar mas por la red para encontrar los recursos necesarios.
miércoles, 8 de febrero de 2017
Afectividad y aprendizaje
¿Sera posible que la afectividad
pueda alterar el aprendizaje del niño?
La afectividad es determinante para
el aprendizaje del niño y es producto del ambiente que lo rodea. Todo tipo de
influencia emotiva en el niño sea positiva o negativa afecta considerablemente
la estructura fisiológica del cerebro traduciéndose en procesos internos de
alta complejidad que llegan a modificar la estructura neuronal del niño.
Existen trastornos de afectividad
que suelen presentar los siguientes síntomas:
Ambivalencia afectiva: se
refiere a sentimientos contrapuestos que hacen que el niño pase de la alegría a
la tristeza, del amor al odio sin ninguna justificación aparente lo cual trae
como consecuencia la perplejidad o situarse respecto a si mismo.
Angustia o ansiedad:
consiste en temores sin motivo concreto, con la sensación de peligro y de
encontrarse indefenso.
Inestabilidad emocional:
puede venir junto con discordancias o incoherencias afectivas como cuando el
individuo ríe al relatar una desgracia.
Incontinencia afectiva o
explosión incontrolada: hace referencia a la impulsividad o
agresividad.
Es importante saber que un niño
mayor de 8 o 9 años con problemas motores casi siempre tiene riesgos de
problemas emocionales y se bloquea fácilmente provocando inestabilidad
psicomotriz.
La inestabilidad psicomotriz
consiste en inhibición y falta de atención, necesidad constante de cambios y
movimientos, gestos entrecortados, faltad de control de la impulsividad. Se
pueden distinguir dos tipos de inestabilidad:
-La inestabilidad “subcoreica” que es la aparición precoz de problemas motores y que consiste en
-la inhibición motora la cual desaparece con la edad.
-La inestabilidad “afectivo-caracterial” que es más
dependiente del medio que rodea al niño. En este grupo encontramos trastornos
de la personalidad los cuales pueden aparecer desde los primeros años de vida
del niño. Tanto padres, como maestros y hasta amigos responden con un mal manejo
a la situación que presenta el niño con el rechazo abierto o agresiones
generando en el niño la ansiedad. Así es como se desencadena la hiperactividad
e inestabilidad emocional fenómenos generalmente vinculados entre sí.
El niño que integra inadecuadamente
su esquema corporal percibe defectuosamente su espacio perturbando con ello la
totalidad del proceso perceptivo lo cual da origen a otro tipo de trastornos lo
cual repercute tanto en el desarrollo del niño como en su aprendizaje.
De esta manera nos damos cuenta
como los trastornos de la afectividad pueden provenir fundamentalmente de las
circunstancias sociales o depender de
alteraciones cerebrales. De una u otra manera ambas repercuten en el
rendimiento escolar del niño. Lo importante es distinguir cuándo la dificultad
del aprendizaje es producto de una alteración orgánica y cuando se debe
principalmente a situaciones sociales que provocan problemas emocionales y
sentimientos de minusvalía.
Conducta normal y patológica
Al observar la conducta del niño
hay que delimitar la conducta normal de la patológica pues la línea que las
separa es frágil. Las presiones de la vida y las exigencias de la sociedad
hacen perder el equilibrio de la conducta sin que por ello se caiga en una
personalidad patológica.
De manera subjetiva podemos
mencionar tres tipos de categorías de la conducta humana:
A.- Comportamiento reactivo: normal
B.- Comportamiento neurótico:
pasajero o patológico
C.- Comportamiento psicótico:
plenamente patológico
A.- Comportamiento reactivo
Se da el nombre de comportamiento
reactivo a las crisis normales por las que puede pasar el niño desde su
nacimiento como:
Ansiedad de los 8 meses. A esta
edad él bebe rechaza a personas extrañas estando o no la mama presente: llora,
grita, voltea la cabeza y oculta la cara.
Crisis de negativismo (de los 2 a 5
años). El niño se opone a todo y cuando se le niega algo sufre crisis y
rabietas con llanto, gritos, pataleo tiene escasa tolerancia a la frustración.
Fobias del preescolar. Se trata de
miedo a personajes reales (médicos, ancianos, vigilantes, desconocidos) o de la
fantasía (brujas, lobos, duendes) o determinadas circunstancias como la
obscuridad.
Conductas rituales del
escolar. De 7 a 11 años de edad el niño
siente impulsos de hacer actos o gestos fuera de lo común, absurdos, conductas
que desaparecen espontáneamente.
Otras crisis de desarrollo. La
ansiedad ante la separación del primer día de clases, el temor al cambio del ambiente familiar donde el niño
se siente querido y aceptado al ambiente escolar donde él o ella van a ser uno
de tantos sin ningún privilegio especial y donde todos son personas
desconocidas y extrañas para él o ella.
B.- Comportamiento neurótico
Cuando el comportamiento se agudiza
mayor tiempo de lo debido se puede calificar como comportamiento neurótico,
especialmente si se observan ciertas características conductuales como:
angustia, ansiedad, fobia, tics, eneuresis (orinarse por la noche en la cama)
pesadillas, terrores nocturnos, chuparse el dedo, hablar como bebe etcétera.
La neurosis puede afectar el
rendimiento escolar del niño y su fracaso escolar ante las expectativas propias
y de sus padres acentúan las características neuróticas generando un círculo
reaccional.
Así se pueden explicar los fracasos
escolares debidos a un trauma psicológico primario a las reacciones normales
que acompañan al aprendizaje. Es natural que un niño se dé cuenta de que no
puede leer como los otros, que se equivoca frecuentemente al tomar el dictado o
al redactar un escrito se sienta inseguro de sí mismo y reaccione con alguna de
las manifestaciones que describen una neurosis. Mientras más grave sea el
problema estos síntomas se agudizan más por ejemplo: un niño con gran problema
de aprendizaje a pesar de tener capacidad intelectual normal, sus
frustraciones frecuentes lo bloquean emocionalmente, constantemente da muestras
de rechazo, intolerancia, impulsividad, agresivo, rebelde o que no sienta
dolor.
C.- Comportamiento psicótico.
Generalmente el niño psicótico no
asiste a la escuela común porque su trastorno es tan acentuado que demanda
atención especializada antes de la etapa escolar. Algunos rasgos que pueden ser
indicio de tendencias psicóticas y que
si se pasan inadvertidas se pueden agravar:
Aislamiento: introspección
exagerada, pocos deseos de comunicarse,
falta de interés por lo que sucede a su alrededor.
Conducta autista: cuando el niño no
habla, no tiene deseos de comunicarse porque está encerrado en su mismo.
Autoagresividad: es el caso del
niño que se hace daño a sí mismo, se golpea en la cabeza, se rasguña, se
pellizca, se muerde.
Impulsividad o agresividad
repentina, sin una causa justificada aparente.
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