lunes, 27 de abril de 2015

Sumergir el cuerpo al agua

Acercar al niño en edad maternal, entre 2 y 3 años, a la actividad acuática, como la natación, es fabuloso pues moviliza todo su cuerpo, su mente se agiliza y además adquiere un exquisito control emocional. Pero si por alguna circunstancia no te es posible llevar al niño a natación realiza en casa lo siguiente; en una tina lo bastante grande o un chapoteadero con agua, invita al niño a introducirse en el para jugar libremente, solo acercarle estímulos para que los convine con el agua. Este tipo de actividades son muy comunes en casa y se enriquecen cuando colocas en el chapoteadero algunos juguetes, no requieres hacer nada mas, el niño será capaz de pasarse horas ahí, imaginando o creando. Lo importante de esta propuesta es que no se olvide, es decir vuelve a repetirla por lo menos una vez por mes variando lo que colocas en el agua, para que el niño no pierda el interés, pueden ser globos, barcos de papel, esponjas, burbujas, palitos de madera, etc.

Un ritual para el baño del niño

Cuando la actividad acuática en un niño de 4 años en adelante es formal contribuye de manera importante en su desarrollo, tanto en el plano psicomotor como en el mental pero sobre todo en el autocontrol emocional. Pero que tiene que ver la natación con las emociones. De entrada el agua relaja y un niño que siente el agua por todo su cuerpo, lleva su mente a relajarse casi instantáneamente. Así que... si lo llevas a natación excelente, pero si no es así aprovecha el baño diario para enseñar al niño a relajarse. Solo prepara el baño para el niño como acostumbres y previo a meterse a la regadera o a la tina del baño inicia un ritual del baño, si un ritual, lo llamo así porque si eres capaz de hacerlo por lo menos una vez por semana como lo indico contribuirás con sus emociones, mira como hacerlo:
Di al niño que has ideado una forma de bañarlo (decidan el día)  y el resto de los días se bañara de manera normal. Coméntale que se bañara o bañaran, según acostumbren, atrapando sonidos y para ello desde el momento que inicie a quitarse la ropa su boquita deberá permanecer callada,  para que su mente atrape todos los sonidos de la música que le has preparado, por lo tanto no hablara ninguno de los dos en tanto dure el baño, pues estarán atrapando sonidos. Así de simple es el ritual del baño; atrapando sonidos, sintiendo el agua recorrer su cuerpo y haciendo su limpieza corporal como acostumbran. Un sencillo ritual para meditar, concentrarse, sentirse, conectarse entre ambos atrapando sonidos en un evento cotidiano; el baño
Lo delicado de esta actividad, es que si te decides a hacerla, deberás repetirla por lo menos una vez por mes para no desestabilizar al niño emocionalmente, pues la experiencia que experimente con la música y atendiendo el agua querrá volver a repetirla.

Nota; para esta edad evita poner música que altere al niño, procura elegir aquella música que relaje y llegue al cerebro como la de mozart o vivaldi.

miércoles, 22 de abril de 2015

Emociones

¿Qué son los pensamientos salvo on­das en un lago?
¿Qué son tus emociones, estados de ánimo, sentimientos?
¿Qué es la totalidad de tu mente? Simplemen­te un torbellino.
Y debido a ese torbellino no puedes ver  tu propia naturaleza.
Conoces a todo el mundo y, jamás te conoces a ti.
Estas enfadada, pero no puedes permanecer así siempre.
Incluso el hombre más encolerizado ríe a veces, ha de hacerlo.
Estas desesperada pero no puede convertirse en un estado per­manente.
Hasta el hombre más triste sonríe; e incluso el hom­bre que ríe continuamente a veces llora y sus ojos se llenan de lágrimas.
Las emociones no pueden ser permanentes. Se mueven, y continuamente cambian de un estado a otro.


Salud Emocional

Ser una buena madre o un excelente padre no solo se finca en satisfacer al niño de bienes materiales, por naturaleza sabemos que se cimenta en los sentimientos, pero también por naturaleza sabemos que los descuidamos. Son las emociones que se conjugan y vierten al centro de la familia quienes determinan que tan buen padre o buena madre eres y es debido a esta reflexión que me he dado a la tarea de analizar algunas conductas que pueden llegar a desestabilizar tus emociones y por supuesto las de tus hijos, veamos algunas de ellas.
Cuando te despides de tu hijo, sea porque trabajas o porque lo dejas en la escuela y se queda llorando… son las emociones de ambos afectándolos significativamente.  Pero permíteme decirte que este tipo de situaciones  te ofrecen verdaderas oportunidades para cultivar en casa tus emociones y las de tu hijo diré como; lo que vive un niño ante este tipo de  eventos son sentimientos de pérdida e inestabilidad emocional lo cual no solucionaras bajo ninguna explicación, justificación, promesa, recompensa o diciendo al niño que regresaras. Lo único que logras es generar mayor ansiedad en ambos en ese instante el niño siente que pierde a mama o papa, y lo que puedes hacer al respecto, es omitir toda comunicación verbal.  Así es aunque te suene incoherente les traerá a ambos estabilidad emocional. Si sustituyes tanto derroche de palabras que no llega a comprender el niño y las sustituyes por una profunda despedida corporal empezaras a trabajar con las emociones de ambos. En otras palabras, no le hables tanto  y haz lo siguiente: dale un fuerte abrazo, una profunda mirada de empatía, un beso de solidaridad y entrégalo de inmediato, quien recibe al niño también deberá omitir verbalizaciones.  A medida que el niño crece se familiariza con esos momentos en que desapareces y apareces para ese entonces ya habrá descubierto que no perdió a mama y su salud emocional no se torno en ansiedad.

A falta de disciplina, deterioro emocional

Una situación que llega a desestabilizar la salud emocional de la familia reside en levantar a los niños para darles de desayunar y llevarlos a la escuela. Quizá esta sea una de las situaciones que demande mayor vigilancia y cuidado cuando se desea gozar de salud emocional al interior de casa. El despertar es quizá el primer momento más sagrado de la vida, el cual nos perdemos y obviamente que enseñamos a los niños a perdérselo también. He trabajado con familias que les resulta un verdadero viacrucis levantarse y levantar a los niños para iniciar el día, pero permíteme decirte que eso solo es el efecto de la falta de disciplina. El término se lee tan rápido que se esfuma, lo mismo sucede cuando se trata de cultivarla para evitar el deterioro emocional. Y por más descripciones o recomendaciones que intente darte en este trozo de lectura, si en casa no desean disciplinarse, pues no funciona. Pero alguien tiene que iniciarla si se desea evadir la ira porque no despiertan los niños o la ansiedad porque van a llegar tarde a la escuela,  los regaños por que no desayunan los niños infinidad de eventos detonan dos simples actos; levantarse y desayunar. Actos que todo padre o madre sabe perfectamente porque suceden. Así que... solo tu sabrás si inicias hoy o lo pospones para mañana.

lunes, 20 de abril de 2015

Concepto de número

A partir del año puedes acercar al niño al suceso matemático. Aquel acto que le demandara a tu hijo razonar. Inicialó con los conceptos mucho – poco para llevarlo a comprender gradualmente el manejo de número, no esperes a que el niño tenga cinco años para iniciar tan divino aprendizaje. Tan simple como salir al parque llevando dos bolsas de plástico transparentes, la intención es que el niño se percate del contenido de cada bolsa. Inicia recolectando piedritas, hojas o lo que desee el niño. Coloquen lo que vayan recolectando en ambas bolsas, las cuales en un primer momento las llevaras tú.
Lo interesante de esta estimulación se centrara en lo siguiente:
  • Dejar que el niño elija por decisión propia, aun cuando sea tierra, no influyas pues es el cerebro del niño el que se está estimulando.
  • Permitir que el niño elija por decisión propia en que bolsa colocara lo recabado, no influyas pues es el cerebro del niño el que se está estimulando.
Cuando te percates de que las bolsas tiene suficientes cantidades, es hora de dejar una con mucho y otra con poquitito, casi nada. Quizá debas retirar mucho o poco de lo que recolecto el niño. Hecho esto ahora muestra las bolsas al niño, haciendo referencia a cual tiene mucho y cual tiene poco, ahora dale una de las bolsas y dile la cantidad, a continuación dale la otra bolsa y dile la cantidad. Retornen a casa asegurándote que el niño lleva entre sus manitas ambas bolsas con diferentes cantidades e incluso puedes ir retroalimentando cantidades en el camino. Llegando a casa sea que recicles o sea que las tires al depósito de basura. Puede volver a repetir la actividad durante la semana empleando tu creatividad con semillas, fruta, verduras e incluso con los juguetes del niño. 

Noción de espacio

El manejo del número sucede con la noción de espacio y si el niño entre los 2 y 3 años se inicia a comprender esta noción, a futuro se le facilitara el razonamiento matemático. Solo requieres crearle a tu pequeño imágenes mentales mediante acciones de la vida cotidiana como las que te compartiré a continuación:

-Acércame las frutas que están arriba de la mesa-
-Coloca tus juguetes dentro de la cesta-
-Saca la escoba al patio-
-Pon tus zapatos dentro de la zapatera-
-Ve por tu mascota-
-Tráeme el suéter que deje en el coche-
-Baja el libro que está en aquel estante-

Toda acción que refiera desplazamientos en el niño estimula la noción de espacio, solo cuida que no representen riesgos para el niño. Lo significativo de estimular la noción del espacio es llevar al niño a experimentar mediante desplazamientos la sensación de distancias. Entre mas estímulos de esta naturaleza tenga tu hijo, mas soportes de razonamiento le estarás brindando.