lunes, 17 de septiembre de 2012

Pertenencia


Acasos puede alguien cuestionar la necesidad de pertenencia? Es decir ser aceptado por los padres, la familia o la sociedad en general. Lo desconozco, pero si afirmo que desde el momento de nacer ya formamos parte de este universo, somos parte de la tierra que nos vio nacer,  del cielo y las estrellas que acogieron nuestro Ser. Y  qué decir de la familia que nos protegió.
Los padres desde el instante de concebirnos ya somos parte de ellos, de algo, de alguien…así nace el sentido de pertenencia!
Pertenecemos en primera instancia a una familia, quien nos protege, cuida, alimenta y educa. Y dentro de este vasto sistema se va  gestando la individualidad de tus hijos. Aunque parezca contradictorio, el sentimiento de pertenencia nos reafirma como personas, con cualidades individuales y dones únicos. Llegado el momento tu hijo volara del nido familiar desplegando cualidades y valores que cultivaste en el.
Tu hijo, al igual que sucedió contigo, deseara ocupar un espacio en la sociedad, como un ser individual con hombres o mujeres donde se le identifique y  se le respete con sus propios principios y valores,  iniciando lo que alguna vez tu iniciaste: formar una familia.
Pertenecemos a un todo, pero a la vez somos individuos que gozamos de derechos y actuaciones propias y es el seno de la familia donde se gestan. Ahí nace el sentimiento de pertenecer a algo, de sentirse valioso, de ser único y volar el  vasto mundo que la vida pone a nuestro alcance. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

Regreso!


Grandiosa semana que llega a su fin
Sentí, conocí y palpe
la luz de Dios


Te deseo un fin de semana invadido de alegría con las almas que rodean tu espíritu, soy consuelo y te veo en breve.

Tu rostro


El rostro habla por si mismo. Y que mejor que acercar tu cara a la cara del bebecito para que la explore con los ojitos, lo sienta con la mirada, lo huela con la naricita, lo vea acercarse y alejarse….hermoso verdad?

Preparándolo para la marcha



Para iniciarlo a gatear será importante que te proveas de una colchoneta confortable. Solo pon al bebe en posición de gateo sobre la colchoneta y coloca las palmas de tus manos sobre la planta de sus pies como impulsándolo a avanzar, dales unos descansos y vuelve a repetir el ejercicio. Repite una y otra vez el ejercicio hasta conseguir que tu bebecito inicie el arrastre por su solo. Estarás iniciándolo en su futura marcha…enhorabuena

Me preocupa la seriedad de los niños...


Enséñales a reír cada vez más. Y cuando juegues con ello, man­tén una atmósfera risueña a su alrededor. Si puedes evitar la serie­dad, estarás cumpliendo con tu obligación. Los niños son aplasta­dos por la seriedad. Sin duda la gente mayor es más seria y los niños son más risueños, y poco a poco les empiezan a imitar; comienzan a sentir que su risa no está bien. Y la gente mayor crea la impresión en sus mentes de que el ser serio, el estar tranquilo, el ser silencioso, es algo bueno, virtuoso. Eso está equivocado, porque una vez que el niño pierde contacto con la risa es muy difícil recuperarle. Harán falta muchas terapias, e incluso así es difícil recuperar tu infancia.
Si a los niños se les permite ser naturales, reírse, divertirse, ser espontáneos, no hace falta ninguna terapia. Las personas pueden ser religiosas sin pertenecer a ninguna religión. Toda su vida será una adoración porque la risa es una oración.
En el momento en que el niño deja de divertirse, la muerte ha hecho aparición. Por eso, hasta en la vejez la gente sigue recordando que la infancia era un Paraíso, que la infancia era el cielo. Esa sensación de que has perdido algo continúa; has perdido el jardín del Edén.
Por eso, cuando hay niños en casa, tienes el jardín del Edén a tu alrededor. No le obligues a volverse serios. En vez de eso pier­de tu seriedad cuando estés con ellos. Ríe y sé un niño. Si puedes ayudar sólo con esto, ellos se convertirán cuando crezcan en bellas personas.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Jóvenes...


Tres juguetes para estimular


Elige tres objetos para estimular el lenguaje de tu bebe. De una, dos y tres palabras. Sugiero que sean palabras sencillas y de fácil pronunciación, por ejemplo: oso, coche, paleta….
En el lugar que te acomode solo muéstrale uno a uno los objetos que has elegido. Diciendo en primera instancia el nombre y después pidiéndole que repita la palabra, posteriormente déjaselo para que lo explore, lo juegue, etc.. Repite la acción tantas veces como el bebe se encuentre interesado y recuerda retirárselos al terminar la estimulación. Serán solo unos instantes de aprendizaje donde se involucraron tanto el lenguaje como el juego y sobre todo el placer de estar con mama…saluditos