Hablar es todo un arte, un arte que
denota lo que habita en tu interior, no lo digo a la ligera, lo sé por
convicción propia, de hecho una de mis tareas espirituales hoy en día es
perfeccionar el arte de hablar. Y no aludo al hablar bien, correctamente, en
términos gramaticales, de vocabulario o palabras pomposas a ello no me refiero,
aludo al hablar conscientemente, así sea una simple palabra para decir a niños y niños al ser enviada con plena conciencia la envías diferente, cambias abismalmente el mensaje que quieres
decir. Dista enormemente el hablar abrupta,
inconsciente o reactivamente a hablar conscientemente en especial cuando se
pierden los estribos. Si revisas mis inicios en este canal encontraras a Consuelo que habla atropellado, altisonante
y hasta repetitiva y aunque ello no viene al caso respecto al cómo hablar con niños y niñas deseo compartirte que es posible hablar conscientemente, sé
que no es fácil estar consciente de lo que decimos, se precisa de una tremenda
voluntad, pero permíteme decirte que en el momento que te aferras a la voluntad
la conciencia es tuya. Si en casa hablas con tus hijos con un lenguaje que
llega a ser altisonante por estar acostumbrada
(o) pues permíteme decirte que te daña a ti y a tus hijos. Y no es una cuestión
de mojigatería, el punto es que cuando el lenguaje hacia los niños sale altisonante
e hiriente sale cargado de ira ahí reside el problema, en la violencia que se
vierte inconscientemente en niños y niñas. Quizá el argumento para valerse
de un lenguaje agresivo se base en pensar que es por el bien de ellos, porque
solo así te entienden y atienden pero yo me pregunto; ¿porque no somos capaces
de activar nuestra conciencia a la hora de hablar con los niños? me queda claro
que al estar consciente cuando hablas con ellos en automático tomas control de
ti y obviamente que al estar controlada (o) tus reacciones resultan ser más
inteligentes y sabias. Pero no, no lo hacemos porque no nos gusta esforzarnos
en sentirnos, en pensar diferente, en crear vetas de reacciones saludables nos prendamos
de lo más fácil; la reactividad, la impulsividad, nos arrojamos hablar
inconscientemente, no nos damos unos segundos para auto controlarnos. Soy una
mujer altamente vulnerable y estallo por cualquier situación, pero a raíz de un
trabajo espiritual que vengo realizando he generado mis propios cambios por
ello te aliento a ser diferente al hablar con tus hijos. No es fácil estar conscientes
del cómo hablamos a los niños, de hecho es la tarea espiritual más ardua y
difícil a emprender pero cuando uno se decide hacerlo la satisfacción y la
salud emocional se apropia de uno y de la familia, se goza de un clima hogareño
de serenidad.
martes, 2 de julio de 2019
domingo, 30 de junio de 2019
martes, 11 de junio de 2019
Características motrices de 4 meses
A
partir de los cuatro meses se observa una curva en el crecimiento del bebé. El
niño (a) ha ido creciendo desde el fondo de su cuna protectora y en los tres
próximos meses hará progresos sorprendentes. De la posición “sentada con
sostén” avanza a las primeras etapas de “sentarse solo”. Agarrara y manipulara;
vocalizara versatilmente y mostrará una creciente capacidad para distraerse
solo mediante el juego. Su sistema motor visual ha hecho enormes progresos;
puede no solo seguir con la vista su propia mano, sino fijarla sobre mama o
papa. El rápido desarrollo de la cabeza y de la coordinación óculo manual va en
coordinación con el desarrollo de toda su musculatura. El tronco todavía se
hunde, pese a la ayuda de una banda de sostén. Hacia las 24 semanas el tronco será
más fuerte, lo cual significa que su musculatura abra adquirido movimiento más
funcional con el sistema nervioso central.
Características motrices de 6 y 7 meses
A
las 28 semanas el niño se haya cronológica y evolutivamente en una etapa
intermedia en camino hacia el completo dominio de la posición erguida. A las 56
semanas podrá pararse perfectamente sin ayuda; a las 28 semanas se sienta sin
ayuda pudiendo mantener erguido el tronco quizá hasta un minuto entero. Ha
alcanzado mayor habilidad para prensar con la mano un objeto pequeño o pasarlo
de una a otra mano. La coordinación ocular se halla más avanzada que la manual.
Puede percibir una cuerda, pero es incapaz de tirar de ella, sigue una bolita
con la vista pero cuando quiere asirla no lo logra. En el trimestre anterior la
cabeza se había vuelto más activa, en
este toca el turno de las manos. Cuando ve un objeto se apodera de él, tienta
los bordes y la superficie, al tiempo que lo aprieta; se lo lleva a la boca,
donde nuevamente experimenta sus cualidades, se lo saca; lo mira, al tiempo que
se lo saca; lo hace girar mientras lo mira, y mira mientras lo hace girar y
vuelve a llevárselo a la boca.
Características motrices de 10 meses
Las
cuarenta semanas marcan el comienzo del último cuarto del primer año. Las
piernas ya sostienen el peso total del cuerpo, pero el equilibrio independiente
no llegara hasta finalizar el año. El equilibrio en la posición sedente, sin
embargo, es perfectamente dominado. Estando sentado, el niño puede volverse de
costado, inclinarse en ángulos variables y recobrar el equilibrio, hallándose inclinado,
retrocede, se balancea o gatea. La conducta adaptativa refleja, a las 40
semanas, nuevos refinamientos en la mecánica de la masticación y de la
manipulación. Los labios demuestran mayor adaptación al acercarse al borde de
una taza y la lengua coopera con mayor eficacia en la regulación o expulsión de
un bocado. A las 40 semanas él bebe es
capaz de coger una miga con presión en forma de pinza. El inquisitivo dedo
índice despliega gran actividad palpando y explorando. De este modo realiza
nuevos descubrimientos en el aspecto táctil de las cosas. En presencia de más
de un objeto, demuestra tener cierta conciencia de que son más de uno.
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