martes, 24 de enero de 2012

10 meses a 1 año





Y el gateo?
Es la etapa donde el gateo juega un papel primordial que llevara al bebe a la marcha. Coloque el bebe a manera de gateo y una valla de juguetes al frente de el, a una distancia  considerable de preferencia volteados para generar intriga en el bebe e incitarlo a ir por ellos. Motívelo a gatear para desplazarse hasta el lugar donde se encuentran los juguetes, con ello estimula sus músculos  y lo prepara para la marcha. Enhorabuena. 

2 y 3 años


Primeros hábitos
Dos y Tres es una excelente edad para iniciar los hábitos de limpieza en el niño. Su  madurez motriz fina ahora se encuentra lista para poner en práctica actos de limpieza como el cepillado de dientes. Realice con el niño simulaciones previas de cómo cepillarse los dientes, mostrándole la forma de colocar la pasta en el cepillo dental y la manera correcta de cepillarse los dientitos. Con ello lo inicia en las normas de vida familiar y social. Con estos primeros actos genera en el niño infinidad de aprendizajes que van desde: continuar controlando su deditos y manos, ejecutar una norma de limpieza, establecer sus primeras nociones de tiempo, y en especial hacerlo…enhorabuena.

lunes, 23 de enero de 2012

0 a 4 meses


Cara con cara
Resulta delicioso  desplazar su cara sobre el cuerpo del bebe. El amor que se desparrama sobre el será incalculable. Y  en especial si lo realiza en los momentos de vigilia, en absoluto silencio y solo escuchando la respiración de ambos.
Saber que inicio una nueva semana, me lleva a disfrutar lo que  escribo para  toda mirada que toca mis rincones virtuales…saludos.

5 a 10 meses


Al aire libre
Desplazar al bebe  de esta edad al aire libre y en especial  por el pasto, genera estímulos favorables para su desarrollo, pues está aportando nuevas sensaciones en todo su cuerpecito al tocar, mirar y sentir la naturaleza. Agregar a esta experiencia algunos juguetes atractivos desplegara  un sin fin de contactos de aprendizaje  mediante objetos -  naturaleza llevando al bebe a la dulce confianza de sentir y desplazarse.
Saber que inicio una nueva semana, me lleva a disfrutar lo que  escribo para  toda mirada que toca mis rincones virtuales…saludos.

10 meses a 1 año


Untar un pan de sal
Que mejor que acercar al bebe a la comida de manera natural. Parta un pan de sal por la mitad e invite al bebe a untarle lo que guste al niño considere (mantequilla, mermelada, miel, frijolitos…etc. etc.). Sera de agrado y aprendizaje para el bebe desde partir el pan  por la mitad, tomar la espátula para untar, y  comerlo. Tres actos que asocian verdaderas proezas de aprendizaje, las cuales se encuentran ocultas en el control óculo – manual de mano – ojo – pan y después de tanto esfuerzo disfrutarlo con mama.
Saber que inicio una nueva semana, me lleva a disfrutar lo que  escribo para  toda mirada que toca mis rincones virtuales…saludos.

2 y 3 años

Disfrazándose
Se el iniciador para llevar al niño a descubrir el gran placer de transformarse. Desde casa genera los maravillosos momentos de disfrazarse ambos o toda la familia y gocen de las dulces transformaciones que su creatividad genere. Llevar  al niño al placer de gozar y  sentir la alegría de mirar a mama disfrazada con la gran valía de jugar  con el adulto. No requiere de grandes esfuerzos solo ponga en práctica el querer e inicie el ritual desde el pintarse, transformar las ropas y finalmente jugar con los personajes. Sera un acto inolvidable que quedara plasmado en los recuerdos del niño.
Saber que inicio una nueva semana, me lleva a disfrutar lo que  escribo para  toda mirada que toca mis rincones virtuales…saludos.

viernes, 20 de enero de 2012

comida - amor

Al nacer el niño asocia los actos de comida y amor. Se convierten en dos caras de la misma moneda. Su objeto de amor y su objeto alimenticio es el mismo. No sólo la madre, sino el pecho en particular: el niño consigue del pecho el alimento, el calor y la sensación de amor.
Hay una diferencia: cuando la madre ama al niño, el pecho tiene una sensación y una vibración diferentes. La madre disfruta dando de mamar al niño. Si la madre ama de verdad al niño, entonces siente una alegría casi orgásmica. Sus pechos son muy sensitivos; son las zonas más eróticas de su cuerpo. Ella empieza a brillar y el niño puede sentirlo. El niño percibe el hecho de que la madre está disfrutan­do. Ella no está sólo alimentándole, está disfrutando alimentar al amor.
Pero cuando la madre le da el pecho sólo por necesidad, enton­ces el pecho está frío; no tiene calor. La madre no está a gusto, tie­ne prisa. Quiere quitarle el pecho cuanto antes. Y el niño lo siente. Es muy evidente que la madre está fría, que no es amorosa, no es cálida. No es una madre de verdad. El niño parece no deseado y por lo tanto se siente no deseado.
El niño sólo se siente querido cuando la madre disfruta ali­mentándole de su pecho, cuando esto se convierte casi en una re­lación amorosa. Sólo entonces el niño siente el amor de la madre, se siente necesitado por la madre. Y que la madre le necesite es como decir que la existencia le necesita por­que su madre es toda su existencia: él conoce la existencia a través de su madre. Todas sus ideas acerca de su madre serán sus ideas acerca del mundo.
Un niño que no ha sido amado por su madre se encontrará alie­nado en la existencia; se sentirá marginado, como un extraño. No será capaz de confiar en la existencia. Ni siquiera pudo confiar en su propia madre, ¿cómo va a confiar en nadie más? La confianza se hace imposible. Duda, sospecha; está continuamente en guardia, con miedo, asustado. Encuentra enemigos por todos lados, compe­tidores. Constantemente tiene miedo de ser aplastado y destruido. No le parece que el mundo sea su casa en absoluto.
Si la madre está feliz y disfruta alimentando al niño, entonces el niño nunca come demasiado porque confía; sabe que la madre está ahí. Siempre que tenga hambre sus necesidades serán satisfe­chas. Nunca come demasiado.
Un niño bien amado permanece sano. No es ni gordo ni delga­do; mantiene un equilibrio.