Comer en la mesa
Comer en la mesa abarca una larga cadena de conductas
desde el sentarse correctamente en la silla, ponerse la servilleta, saber
elegir los cubiertos, tomarlos adecuadamente, utilizarlos con propiedad, no
derramar la sopa, no usar los dedos, saber beber el agua de un vaso, usar la
servilleta para limpiarse la boca, no jugar con la comida. Conductas que son la
línea base del acto de comer en la mesa, aprendizajes que se irán sucediendo a
lo largo del desarrollo de niños y niñas, habilidades a adquirirse a medida que
se les enseña con ayuda, poca ayuda hasta dejarlos alimentarse por ellos.
Conductas que a su vez desencadenan otra serie de conductas por ejemplo el
hecho de tomar la sopa implica a niños y niñas nuevas acciones como el asir la
cuchara correctamente, conducirla hacia el plato, llenarla de sopa, hacer
cálculos para retórnala a la boca, equilibrar sus manitas para no derramarla y
finalmente introducir el alimento en la boca. Y si durante ese trayecto el niño
se ve interrumpido obvio que derramara la sopa en tanto no desarrolle la
habilidad. Lo mismo sucede con el resto de la cadena de conductas que niños y
niñas deberán aprender para comer a la mesa. Enseñar a los niños a comer en la
mesa requiere patrones de imitación, ayuda y colaboración para para alimentarse
por ellos mismos. Imitación porque cuando te observan como tomas la cuchara, el
vaso o te limpias la boca con la servilleta ellos te imitaran y obvio que si en
el intercambio de alimentos les vas apoyando y dando instrucciones del cómo
hacerlo la habilidad se desarrolla gradualmente. Colaborar con los niños para
comer a la mesa no es una situación de dar indicaciones para comer lo que les
sirves a la mesa, es una cuestión de aprendizaje para comer saludable, amena y
provechosamente en tanto te percates de los pequeños detalles que implica el
aprender a comer en la mesa.
Vestirse
Vestirse comprende una variedad muy amplia de
conductas; ponerse la camisa, ponerse la blusa, los pantalones, la ropa
interior, los calcetines, los zapatos, abotonarse, subirse el cierre y además
efectuar las operaciones contrarias para desvestirse. Consideremos una sola de
esas conductas para ejemplificar la cantidad de aprendizajes, habilidades y
conductas a las que se sujeta un niño o una niña. Ponerse una camisa implica;
identificar por donde introducirá el brazo (estamos hablando de su lateralidad)
como tomara la camisa (referimos espacio, tamaño, control y percepción)
abotonarla (percepción, control de dedos, corresponder botón-orificio,
secuencia, orden) acomodarla (percepción, síntesis) cantidad de aprendizajes se
van sucediendo en la medida que el niño (a) se involucra en su rutina cotidiana
donde los aprendizajes o bien se van sucediendo o bien se van limitando todo dependerá
de cómo se guie y enseñe al pequeño. El autocuidado resulta de gran valía
porque los niños aprenden a valerse por si mismos, aprenden el significado de
capacidad e independencia y se gestan conductas de valía y autoestima solo
requieres guiarlos, mostrarles como ser responsables de su propio autocuidado y
entonces el resto de aprendizajes suceden. Te he dado un ejemplo de lo que
sucede con una camisa ahora te compete abordar el resto de acciones que implica
el autocuidado de un niño o una niña en su rutina cotidiana.
Hay dos formas de control de esfínteres el diurno y
el nocturno. En cualquiera de los dos tipos basta trabajar directamente con niños
y niñas para obtener el control tanto de orinar como de evacuar. En ambos casos
es importante partir de estructurar un horario para entrenar tanto el acto de
orinar como de evacuar. Abra que partir por enseñarles donde se hace pipi o
popo, sea el baño o la nica, entrenarlos para bajar los pantalones,
calzoncillo, sentarse, esperar, limpiarse y volver a colocar sus prendas.
Conductas que definitivamente demandaran al adulto tiempo, estímulos y
entrenamiento hasta lograr el control de esfínteres en niños (as). No es una
situación que sucederá porque lo deseas
o porque ya es tiempo de que él o la niña avise es una cuestión de madurez y
entrenamiento e incluso aun cuando ya hayas entrenado a tu bebe y consideras
que ya avisa llegara a presentar regresiones por distintas situaciones. El
control de esfínteres es una conducta sujeta a múltiples variables por lo que deberás estar alerta, dispuesta y activa hasta lograr que el control de
esfínteres suceda en tu hijo (a).
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