miércoles, 8 de febrero de 2017

Conducta normal y patológica

Al observar la conducta del niño hay que delimitar la conducta normal de la patológica pues la línea que las separa es frágil. Las presiones de la vida y las exigencias de la sociedad hacen perder el equilibrio de la conducta sin que por ello se caiga en una personalidad patológica.
De manera subjetiva podemos mencionar tres tipos de categorías de la conducta humana:
A.- Comportamiento reactivo: normal
B.- Comportamiento neurótico: pasajero o patológico
C.- Comportamiento psicótico: plenamente patológico

A.- Comportamiento reactivo
Se da el nombre de comportamiento reactivo a las crisis normales por las que puede pasar el niño desde su nacimiento como:
Ansiedad de los 8 meses. A esta edad él bebe rechaza a personas extrañas estando o no la mama presente: llora, grita, voltea la cabeza y oculta la cara.
Crisis de negativismo (de los 2 a 5 años). El niño se opone a todo y cuando se le niega algo sufre crisis y rabietas con llanto, gritos, pataleo tiene escasa tolerancia a la frustración.
Fobias del preescolar. Se trata de miedo a personajes reales (médicos, ancianos, vigilantes, desconocidos) o de la fantasía (brujas, lobos, duendes) o determinadas circunstancias como la obscuridad.
Conductas rituales del escolar.  De 7 a 11 años de edad el niño siente impulsos de hacer actos o gestos fuera de lo común, absurdos, conductas que desaparecen espontáneamente.
Otras crisis de desarrollo. La ansiedad ante la separación del primer día de clases, el temor  al cambio del ambiente familiar donde el niño se siente querido y aceptado al ambiente escolar donde él o ella van a ser uno de tantos sin ningún privilegio especial y donde todos son personas desconocidas y extrañas para él o ella.
B.- Comportamiento neurótico
Cuando el comportamiento se agudiza mayor tiempo de lo debido se puede calificar como comportamiento neurótico, especialmente si se observan ciertas características conductuales como: angustia, ansiedad, fobia, tics, eneuresis (orinarse por la noche en la cama) pesadillas, terrores nocturnos, chuparse el dedo, hablar como bebe etcétera.
La neurosis puede afectar el rendimiento escolar del niño y su fracaso escolar ante las expectativas propias y de sus padres acentúan las características neuróticas generando un círculo reaccional.
Así se pueden explicar los fracasos escolares debidos a un trauma psicológico primario a las reacciones normales que acompañan al aprendizaje. Es natural que un niño se dé cuenta de que no puede leer como los otros, que se equivoca frecuentemente al tomar el dictado o al redactar un escrito se sienta inseguro de sí mismo y reaccione con alguna de las manifestaciones que describen una neurosis. Mientras más grave sea el problema estos síntomas se agudizan más por ejemplo: un niño con gran problema de aprendizaje a pesar de tener capacidad intelectual normal, sus frustraciones frecuentes lo bloquean emocionalmente, constantemente da muestras de rechazo, intolerancia, impulsividad, agresivo, rebelde o que no sienta dolor.
C.- Comportamiento psicótico.
Generalmente el niño psicótico no asiste a la escuela común porque su trastorno es tan acentuado que demanda atención especializada antes de la etapa escolar. Algunos rasgos que pueden ser indicio  de tendencias psicóticas y que si se pasan inadvertidas se pueden agravar:
Aislamiento: introspección exagerada, pocos deseos de comunicarse,  falta de interés por lo que sucede a su alrededor.
Conducta autista: cuando el niño no habla, no tiene deseos de comunicarse porque está encerrado en su mismo.
Autoagresividad: es el caso del niño que se hace daño a sí mismo, se golpea en la cabeza, se rasguña, se pellizca, se muerde.

Impulsividad o agresividad repentina, sin una causa justificada aparente.