martes, 21 de julio de 2026

Protegelos

Proteger a la infancia requiere nombrar la realidad que enfrentan. Niños y niñas están expuestos a diferentes dinámicas de violencia dependiendo del entorno en el que se encuentren.
Aquí te detallo tres tipos de violencia según el ámbito (hogar, escuela o calle) y cómo orientar a los menores para prevenirlos y orientarlos:

1. Violencia en el Hogar (Física y Psicológica)
A menudo es la más silenciosa porque ocurre en el lugar que debería ser el más seguro. Incluye desde castigos corporales (nalgadas, pellizcos) hasta violencia psicológica (gritos, humillaciones, comparaciones constantes o negligencia afectiva).

Cómo orientarlos y protegerlos:
o Enseñar el derecho al propio cuerpo: Explícales desde pequeños que su cuerpo es suyo y que nadie, ni siquiera un familiar, tiene derecho a lastimarlos o tocarlos si ellos no quieren.
o Validar sus emociones: Enséñales que sentir enojo, miedo o tristeza es normal y que tienen derecho a expresarlo sin temor a represalias. Un niño que sabe que sus emociones son válidas es menos propenso a normalizar el maltrato.
o Desmitificar la obediencia ciega: Edúcalos para entender que el respeto no significa aceptar tratos humillantes. Deben saber que los adultos también se equivocan y que el amor no duele.

2. Violencia Escolar (Acoso o Bullying)
Ocurre entre pares en el entorno educativo y se manifiesta a través de agresiones físicas, burlas constantes, exclusión social o ciberacoso. El elemento clave aquí es el desequilibrio de poder continuo entre el agresor y la víctima.

Cómo orientarlos y protegerlos:
o Diferenciar un conflicto del acoso: Enséñales que una discusión puntual con un amigo es normal, pero que las burlas repetidas, la exclusión o el maltrato físico son acoso y no deben tolerarse.
o Fomentar la asertividad: Dales herramientas para decir "no" con firmeza. Practiquen en casa respuestas cortas y claras ante una falta de respeto (ej. "No me gusta que me llames así, detente").
o Quitar el estigma de "acusar": Explícales la diferencia entre "chismear" (hablar para meter a alguien en problemas por gusto) y "reportar" (pedir ayuda a un adulto para mantener a alguien a salvo). Promueve que sean "espectadores activos" que defienden a otros.

3. Violencia en la Calle (Comunitaria y Riesgos con Extraños)
Involucra los peligros del espacio público, como la inseguridad ciudadana, el acoso callejero o el riesgo de interactuar con adultos desconocidos con malas intenciones.

Cómo orientarlos y protegerlos:
o Protocolos de seguridad claros: Establece reglas de acción precisas sin infundir terror paralizante. Por ejemplo, qué hacer si se pierden en un lugar público (buscar a una persona con uniforme o a una mamá con niños) o establecer una "palabra clave" de seguridad familiar.
o Confianza en su intuición: Enséñales que, si una situación, lugar o persona les hace sentir "mariposas en el estómago" de manera negativa, tienen permiso para alejarse corriendo o gritar, sin importar si parece de "mala educación".
o Cambiar el enfoque de "no hables con extraños": El concepto de "extraño" es abstracto para un niño (un secuestrador puede verse amable). Mejor enséñales que los adultos no piden ayuda a los niños (para buscar un perro perdido o llevar paquetes). Si un adulto les pide ayuda o les ofrece regalos de la nada, deben alejarse y contarlo de inmediato.

La clave transversal en los tres escenarios es construir un canal de comunicación abierto donde el niño sepa que siempre te puede contar lo que sea, incluso si siente que hizo algo mal, y que tu primera reacción será protegerlo, no castigarlo.

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