miércoles, 7 de enero de 2015

Juguetes para niños de 4 años en adelante



















Los juguetes para niños o  niñas de cuatro años en adelante tienen un tremendo impacto en su aprendizaje. Sean juguetes tecnológicos, manuales, didácticos o al aire libre. A esta edad el pensamiento del niño se encuentra en pleno desarrollo y todo aquello que pongas a su alcance pondrá a prueba mente y emociones, te explicare como sucede esto. A esta edad, jugar para el niño es un verdadero placer, el juego es su prioridad, pero también descubre que se le resta tiempo al juego pues mama o papa ahora lo involucran en sus primeras responsabilidades como las tareas, el aseo personal de sus pertenencias, su mascota, etc.  el niño deberá lidiar con sus emociones, pues por un lado deberá cumplir con sus tareas y por otro controlar el deseo de jugar. Si te percata de estas necesidades intrínsecas del niño, por un lado cognitiva porque un juguete le va a brindar estímulos de aprendizaje y por otro lado emocional porque deberá ser capaz de autocontrolarse podrás contribuir con él o ella a equilibrar el estado por el que atraviesa sin caer en los extremos. Es decir no ser muy permisible o muy exigente cuando de jugar se trate. Cuando el niño se percata que eres coherente con él, aprende a autocontrolar sus propias necesidades internas. 


Juguetes para niños de 2 y 3 años



El efecto que tienen los juguetes en niños entre dos y tres años es definitivamente importante pues los preparan para el juego. En el momento que pones en las manos de un niño un juguete a esta edad, empieza a adentrarse en la imaginación. Y si el juguete se presta para las representaciones como los muñecos o muñecas el niño los empleara para iniciarse en el juego simbólico. Es decir el pequeñito inicia a crear sus primeras fantasías o dicho en otras palabras; el niño da vida a sus muñecos. 

A esta edad los juguetes también preparan al niño en sus primeros roles. Cuando pones al alcance del niño o niña bolsitas o cochecitos estas dándole alternativas para imitar roles. La nena imitara a mama jugando a ser mama o se pintara como mama los labios. El niño imitara a papa manejando en su coche. Los roles que se desempeñan en casa, el niño tiende a imitarlos a través de los juguetes y lo relevante de ello son las representaciones mentales que hace el niño mediante el juego. A través del juego te puedes percatar que tan saludables son los roles en casa al mirarlos representarse con los juguetes que das a un niño o niña.

Todo juguete que invite al niño a desplazarse al exterior es una oportunidad para estimular su cuerpo. Sean montables, brincolines, cuerdas, resbaladillas, areneros, chapoteaderos, etc. Los juguetes que invitan a movilizar el cuerpo del niño resultan ser un recurso para la psicomotricidad tanto gruesa como fina, y no solo es un aprendizaje psicomotor, también estimula el pensamiento del niño a través de la atención, percepción, equilibrio y ubicación en el espacio. Un juguete no solo entretiene a los niños, un juguete bien elegido potencia sus capacidades mentales  y corporales del niño.

Juguetes para bebes de 1 año


Los juguetes durante la primera etapa resultan ser objetos exploratorios. Si le das al bebe una sonaja para jugar, su primera intención será tocarla, explorarla, mirarla. La mirara tan detenidamente que sus ojitos jugaran el papel de detective. Busca que tiene, como suena, que hace y se puede pasar un buen rato explorando su juguete, y si ese juguete suena, el bebe gozara moviéndola una y otra vez para escuchar el sonido. La exploración es parte de los primeros aprendizajes en un bebe.



Cuando pones al alcance de un bebe juguetes para apilar, meter o sacar abres un abanico de alternativas para su desarrollo. Él bebe además de explorar abrirá, meterá, sacara o colocara objetos dentro de otro objeto, este tipo de acciones incrementa los estímulos que desarrollaran su pensamiento.




Obsequiar cuentos a un bebe durante la primera etapa resulta una excelente alternativa para su aprendizaje, sobre todo si son de pasta gruesa, con pocas imágenes, bien definidas y que no contenga demasiadas imágenes. Cuando consigues este tipo de estímulos para tu bebe, el niño se puede pasar un buen tiempo mirándolo, tocándolo, pasando páginas, llevándoselo a la boca, etc. Son actos que estimulan el cerebro del bebe y aunque te parezca ilógico, un cuento le brinda al niño aprendizajes abstractos, además de coordinar manitas y dedos, estimulas todo su cuerpo y está contactando con las letras, primera simbología de la lectura y escritura.