lunes, 24 de septiembre de 2012

Divino


Sólo un comportamiento lúdico, infantil, inocente, puro es el correc­to, es lo que llamo; virtuoso, religio­so, espiritual.... no sólo humano, sino divino.
En el momento en que eres tan inocente como un niño has trascendido la humanidad, has entrado en el mundo de lo divino.