martes, 21 de agosto de 2012

cerebro y corazón


Las emociones en el niño, lejos de tener  un rol inhibidor, juegan un  rol excitante, donde el júbilo, es el motor del progreso en el crecimiento del niño.
Y te contare una anécdota;  al observar Wallon (erudito del desarrollo infantil) que su hijo levantó y dejó caer una tapa 119 veces seguidas, provocándole una  excitada  alegría, lo llevo  a afirmar;  toda emoción es fuente de conocimiento, la vida afectiva es un detonador valioso del progreso intelectual. No permitas que el aprendizaje de tu hijo se torne gris y obscuro, llévalo de la mano a gozar de las maravillas que la vida le otorgo; cerebro y corazón…enhorabuena