miércoles, 4 de julio de 2012

despidiendo el día...


Te invito a que por la tarde invites al pequeñito a tenderse al pasto para disfrutar la puesta del sol, siempre y cuando no se expongan totalmente.
Y si no hubiese pasto, tú sabrás el lugar perfecto para despedir el día. Solo requieres de una gran manta para postrarse sobre ella. Y que harán….nada, así es nada. Y mira que no es broma. Se trata solo de tumbarse al exterior y gozar de la hermosa puesta de sol despidiéndose de un día más, respirando el aire profunda y plácidamente, contactando con la energía que desprenden sus cuerpos, intuir el halo de fraternidad, empatía y amor que los une... y solo mirar, mirar, mirar, el gran cosmos que rodea a la vida…..es como semejar una profunda meditación de lo que DIOS obsequio a nuestras almas.
Quizá te suene muy tonta esta sugerencia. Pero permíteme decirte millones de tonterías se han perdido entre la ira, el odio, las venganzas….. y nos hemos olvidado de aquello que aun late con vida;“el universo para admirarlo”
 Así que cuando te cuestiones porque tu pareja es tan insensible, o tus hijos son irritables, agresivos o hasta irreverentes, solo pregúntate; “cuanto tiempo han dispuesto a sensibilizar las almas de sus hijos”.
Aquí tienes la justificación de tal tontería. Si Sensibilizamos nuestras almas seremos mejores humanos y por supuesto que nuestros hijos irradiaran esa paz que despliegas sin emitir palabra alguna, tu alma hablara por si sola. Aun cuando el mundo se torne gris, apabullante o hasta asfixiante, aun contamos con un rayito de sol para contactar con el y que mejor que disfrutarlo en compañía de tus amores… felicidades por atreverte.