jueves, 28 de junio de 2012

los amigos


Los amigos/as deben gustarse. Nadie es amigo de alguien al que considera antipático o pesado. Así, tener amigos/as exige acercar al adolescente a otros y en alguna medida, el comportamiento, los hábitos y las rutinas personales buscan acercarse a una invisible línea común, compuesta por las convenciones que el grupo considera aceptables. Aquí tienes una clásica definición de cómo tu adolescente llega a integrarse a su grupo de amigos. Así que ten en cuenta que el adolescente deberá contar con una autoestima lo bastante solida para desplegar toda una hazaña de interacción. Ahora él o ella deberán indagar aquello que es atractivo para los otros y, por ende descubrirán su fuente de afinidad… y recuerda que estas son siempre variables y no dependen del chico/a que quiere tener amigos. Él/ella deberá descubrirlos y tratar de adaptarse, pero no siempre lo conseguirá.
Existen las relaciones interpersonales de chicos/as: el socialmente aceptado, o popular, y el socialmente rechazado, o impopular; pero esto solo es una clasificación elemental, pues falsea mucho la realidad.
Entre los dos polos –popularidad e impopularidad– existe una amplia gama de matices; gente diversa que, ni son del todo populares, ni viven marginados. Entre el chico/a al que todos los demás escuchan, con el que quieren estar y compartir actividades, y el que nunca es escuchado ni provoca el más mínimo deseo de compañía. En ambos estilos existe una amplia gama de matices de sociabilidad, que dan una riqueza extraordinaria al campo de la vida social. En esta zona se encuentran la mayoría de los adolescentes, a los que la “prioridad” de tener amigos y sentirse aceptados les ocupa tanto o más tiempo que cualquier asignatura escolar. Así que; si observas que tu adolescente reprueba y reprueba notas escolares, no creas que se debe a falta de inteligencia. Se debe a su gran necesidad de pertenecer a algún grupo social, por ahora es su prioridad,  manteniéndolo altamente ocupado.
Los sentimientos de amistad le producen una gran satisfacción, alimentan su estima personal y amplían su campo de actuación social, provocando seguridad en el mismo/a. Este tipo de incorporaciones provoca sentimientos muy ambivalentes, por lo que te sugiero observar al chico, y si en algún momento no obtiene notas académicas excelentes, sabrás que está buscando ser aceptado en su grupo de amigos….enhorabuena