viernes, 8 de junio de 2012

conductas irreverentes...


Mis hijos se han vuelto ingobernables, imposibles de dirigir. ¿Qué debo hacer?
¡Déjalos solos!        
Relájate. Y una vez que hayan visto que te relajas totalmente y que no te preocupas en absoluto por lo que hacen, ellos mis­mos se tranquilizarán y serán comprensivos. La mejor manera de controlar a los niños es... Si te puedes volver un poco caóti­co, ellos se volverán controlados. Salta, baila, canta y empezarán a pensar: «¿Qué le ha pasado a nuestra madre? ¿Se ha vuelto loca o algo así?» Y empezarán a pensar: «Si se enteran los vecinos, ¿qué pensarán?» Empezarán a controlarte y a ¡tratar de hacerte callar!
La mejor manera de controlarlos es ésta: haz todo lo que quie­ras hacer y déjales hacer a ellos todo lo que quieran. Y te sorpren­derás. Incluso en los niños pequeños ‑esto siempre sucede‑, cuando ven que nadie se está ocupando de ellos y que encima tienen que ocuparse de su madre, se vuelven muy silenciosos y disciplinados. Empiezan a representar el papel de sus padres. Ahora ellos se preguntaran: ¿cómo vamos a con­trolar a nuestra madre?»