lunes, 13 de abril de 2015

En los bebes también se cultiva la autoestima

Cultivar el autoestima desde que nace un bebe  es una cuestión de verdadera percepción, intuición y toma de conciencia. Tres factores que bien se pueden convertir en una labor afectiva de la vida diaria. Para ello te propongo lo siguiente:
Percíbete como eres con un pequeñito de 0 a 1 año. Corres para atenderlo al primer llanto. Si es así sustitúyelo por serenarte e intuir como es el llanto del niño. ¿Tiene hambre?, ¿esta mojado? o ¿quiere que lo cargues?. Genera tiempos cortos antes de atender al niño. Tiempos para sentirte como reaccionas y al mismo tiempo para que el bebe no te sienta llegar de inmediato. Deja lapsos cortos para atenderlo y cuando llegues a él no llegues abrumada o con ansiedad, llega con serenidad. Es mejor empapar a un peque de tranquilidad que dejarlo abrumado de tu ansiedad porque llora. Toda energía positiva que fluyas hacia el bebe cimentara su autoestima

miércoles, 8 de abril de 2015

Terquedad

A los tres años suele ocurrir el primer ataque de terquedad. Y suele llegar junto con la palabra “YO”. Jamás prohibamos la terquedad de los niños, pues solo están iniciándose a descubrir su propio “YO” y no cuenta con otra forma para descubrirse. Así que contrario a reprimirla alégrate porque tu hija o  hijo esta contactando con su Y0.  Y si intentas apartarlo de ella con engaños, lo estarás desviando de su sentido del YO. La terquedad es por ahora su único medio para auto descubrirse. El niño debe terquear porque con ello se convierte en persona. 

El YO en la desnudez

El YO en la desnudez. Un niño contó una vez, que cuando estaba solo en casa, se desnudaba completamente y se iba al sótano de su casa. Y cuando le preguntaron: ¿Porqué se desnudaba? El respondía; para sentirme a mí mismo.

La desnudez es lo contrario a la terquedad

Antes de los seis o siete años los niños ya han descubierto la desnudez. Previo a esta edad se inician con el placer de desnudarse las posaderas, pero ahora se trata de todo el cuerpo y lo más sorprendente es que muchos padres se sorprenden de que esto tenga algún papel determinante en el niño, pero  lo tiene, lamentablemente se evade a tal punto que contrario a mirarlo como algo natural, se percibe como una desviación sexual.
La desnudez es propiamente lo contrario de la terquedad. La terquedad es un autoencubrimiento que se produce con una presión interior angustiosa. La desnudez es para el niño un autodescubrimiento, un sentido de auto-libertad.
Los niños tercos tienen el sentimiento de incluir a los padres o adultos en su terquedad. En el fondo sienten a sus padres como exactamente lo mismo de tercos que ellos. Un niño llego de mal humor a mi consulta. Al preguntarle qué había ocurrido me contesto; me he peleado con ellos, me han regañado porque he tomado una golosina. El niño cree que la madre tiene la misma culpa, ¿porqué prohíbe? Es decir incluye a la madre en la terquedad. Por eso no debemos ser tercos contra la terquedad, ya que la terquedad debe separar al niño y no vincularlo.
Sucede lo contrario con el descubrimiento del sexo del niño. La conciencia del niño no puede ya incluir a sus padres. Por primera vez el niño esta entregado a sí mismo mediante un autodescubrimiento sexual lo cual es un proceso lento. La preferencia por jugar con los miembros sexuales la tienen los niños mucho antes, pero no saben que esos miembros son sexuales. La edad del autodescubrimiento sexual, es la edad de la escuela, entre los seis y siete años y algunas veces antes.

Para él, la desnudez no existe

Este chico en un rincón del mundo, está en paz y contento consigo mismo. En el juego no hace más que potenciar su propio Ser.

lunes, 6 de abril de 2015

Psicomotricidad gruesa para preescolares

Una pelota sirve para estimular fabulosamente la psicomotricidad gruesa de un niño, solo observa como hacerlo;



Psicomotricidad gruesa para maternales

A partir de los 2 y 3 años ya es importante estimular la psicomotricidad gruesa en el niño y para ello sugiero las siguientes alternativas. El tiempo para realizar las actividad sera acorde al interés del niño y lo puedes realizar cualquier día de la semana.

Elije un espacio adecuado
  • Distribuye juguetes por todo el espacio elegido, dejando grandes y pequeñas distancias entre cada uno de ellos.
  • Dile al niño que jugaran a ser gigantes y enanos. Cuando mama diga gigantes se desplazaran como gigantes altos, altos. Cuando mama diga enanos se desplazaran como enanos bajitos, bajitos.
  • Coloca un juguete,  sobre la cabeza del niño para que se pasee por el espacio elegido.


  • Coloca un juguete sobre la espalda del niño y pidele que se desplace de cuadrúpedo por el espacio elegido.
  • Coloca ahora el juguete sobre uno y otro hombro del niño para que se pasee por el espacio elegido.
  • Ahora pídele que transporte ese juguete como cuadrúpedo invertido.

Observación: elige un juguete que sea ligero, no resbaladizo, superficie plana como una bolsita, un bloque, un lego, coche o un juguete de peluche.