lunes, 18 de junio de 2012

hermosas miradas


atinandole a la cubeta...


El niño ahora se encuentra en una edad de incesante movilidad corporal, sin embargo siempre resulta recomendable llevarlo de vez en cuando a experimentar cierta tranquilidad y un poco de concentración veamos como:
Sentados a la mesa, en el suelo  o bien en el pasto, coloca en el centro una cubetita de tamaño regular y lleva  contigo un poco de masa (puede ser de la clásica para modelar o bien la masa para hacer tortillas) la que gustes. Toma un poquito de masa y muéstrale como hacer bolitas y vayan colocándolas en la cubetita. Hagan tantas bolitas de masa como lo desee el bebe. Y para cerrar la actividad ahora saca todas las bolitas de la cubeta y colócalas cerca de ustedes, y aleja un poco la cubeta. Ahora lancen bolitas una a una hasta hacerlas a caer dentro de la cubeta. Hermosos intentos que realice el bebe al aventar y atinar a una cubeta….lo mantendrás tan concentrado que querrá continuar. Excelente oportunidad para estimular en el bebe; capacidad de atención, coordinación motriz fina, control manual de ojos y manos y por si fuera poco toda una gama de emociones al lanzar bolitas…J

jugando con aros...


Si los niños ya han pasado mucho tiempo al interior de casa, que tal que los llevas a un parque cercano, solo con aros. Es un juego tan tradicional que divierte al niño y pone a prueba su agilidad motora.
Solo dale el aro e invítalo a hacer circular el aro por su cintura evitando que caiga al suelo. Veras el tiempo interminable que se pasa el niño intentándolo, parece que su energía no se acaba. Aprovecha la oportunidad para competir con el aro. Es decir juegan a llegar a una meta deslizando el aro con la mano de tal forma que ruede por su mismo. Este es otro reto para el niño para mantener el aro parado y deslizarlo. Caerá el aro irremediablemente, y niño no se dará por vencido. Finalmente siéntense al pasto a compartir la experiencia de jugar con aros. Un juego tan tradicional que estimula habilidades motrices, agilidad mental, noción de espacio, control óculo manual y no olvidemos el delicioso placer de estar con mama o papa….saludos

"las reglas no escritas"


Las reglas o normas con las que vive la familia respecto a la vida cotidiana, son bastante obvias y fáciles de identificar como el aseo diario del niño, sus artículos de la escuela, o quizá el correcto empleo de los uniformes, son reglas bastantes obvias y dirigidas al niño, y por supuesto que también están  las reglas de los padres como el llevar a los niños a la escuela, sentarse hacer la tarea con ellos, proveer la seguridad material, etc. Y aun siendo reglas tan obvias tienden a fracturarse, pero hoy no me centrare en este tipo de reglas.
Abordare el tipo de reglas que resultan mucho más difíciles de definir y se encuentran tan ocultas que difícilmente nos percatamos de ellas. Son una fuerza tan poderosa e invisible que mueve la vida de todos los miembros de la familia.
Hablo de “las reglas no escritas” aquellas que tienen que ver con la libertad de expresión al interior de la familia. Es decir; “posees la absoluta confianza de decir en familia lo que sientes” Quizá resulta que puedes decir solo lo que se debe decir al interior de la familia para no verte lesionado, pues si intentas hablar libremente una lluvia de atropellos verbales caerán sobre ti. Estas son las reglas no escritas a las que me quiero referir.
Y para ello te compartiré cuatro líneas relacionadas con la libertad de expresión.
Bajo este preámbulo descubrirás por ti mismo que tanto las reglas ocultas limitan a tu familia.
¿Qué puedes decir acerca de lo que ves y oyes?...puedes expresar tu temor, incapacidad, ira, necesidad de consuelo, soledad o ternura en familia.
¿A quién puedes expresar estos sentimientos?...acabas de oír a mama  o papa maldecir y te pregunto; existe una norma o regla para no permitir las palabrotas en casa. O bien, uno de los hermanos se la pasa devaluando a otro…-como reaccionas? y te vuelvo a preguntar, tienen una regla para no devaluar ni dentro, ni fuera la familia? O tal vez hacen promesas a los niños, y contadas veces se cumplen, así que te preguntaría; existen reglas para las promesas que hacen? Podría continuar evidenciando reglas no escritas, sin embargo ese no es mi papel…..solo tú conoces a tu familia y cuando se desean cambios medulares nos atrevemos a revisar las  reglas no escritas en casa.
¿Cómo procedes si estas en desacuerdo con algo o con alguien?...Si tu hijo de diecisiete años huele a mariguana se lo dices?. O bien…. existe una regla en la familia para que los adultos no mientan a los niños
¿Cómo preguntas cuando no entiendes algo?.....o simplemente no lo haces? Tienes libertad en casa para pedir a algún miembro de la familia una explicación si no se da a entender.
Cuatro líneas que te permitirán conocer las reglas no escritas en casa, aunque debo reconocer que solo es un acercamiento para indagarlas o descubrirlas por ti mismo. En concreto la vida en familia brinda toda clase de experiencias visuales y auditivas y es ahí donde se anidan las reglas no escritas. Algunas traen alegría al corazón, otras penas, y hay las que dejan una sensación de vergüenza. Cualquiera que sean los sentimientos que despierte una regla no escrita, si un miembro de la familia no puede reconocerla o comentarla…se esconderán y acabaran por minar los fundamentos del bienestar familiar.
                                                                                 

viernes, 15 de junio de 2012