jueves, 18 de octubre de 2012

Un caos


El amor siempre pone nervioso. Exis­ten motivos para ello. Procede del inconsciente y todas las capacidades de las personas se hallan en el consciente: todas las destrezas y todo el conocimiento se encuentra en el consciente. El amor pro­cede del inconsciente y no sabes cómo enfrentarlo, ni qué hacer con él, lo cual resulta excesivo. El inconsciente es nueve veces más grande que el consciente, de modo que cualquier cosa que salga de él es abrumador. Por eso es por lo que la gente le tiene miedo a las emociones, a los sentimientos. Los contienen por miedo a que vayan a crear caos; y lo crean, ¡pero el caos es hermoso!
Existe necesidad de orden y también de caos. Cuan­do el orden es necesario, úsalo, emplea la mente consciente; cuando se necesite el caos, utiliza el inconsciente y deja que el caos se manifieste.
Una persona completa, total, es aquella capaz de emplear ambos, que no permite que el consciente ejerza interferencia alguna sobre el inconsciente, ni al revés.