jueves, 5 de julio de 2012

un circo de tres pistas...


Por un lado atiendes al bebe que le toca el cambiado de pañal, por otro lado tratas de escuchar a al más grandecito demandando su desayuno, y desde el baño escuchas que alguien te pide la toalla para secarse. De pronto se escucha un riiiing, es el timbre de casa, y seguramente es el proveedor del agua que pediste urgentemente. La temperatura de tu cuerpo sube al máximo e intentas controlarte, para no salirte de tus cabales, como la has escuchado infinidad de veces; autocontrolate…..autocontrolate, y veras que todo se resuelve. Lo evocas y no sabes si reír o seguir intentando controlarte…..así que te dices a ti misma -si tan solo mi terapeuta conociera lo que es estar en un circo de tres pistas, seguramente no me diría autocontrolate, me diría: y porque no mandas todo al LLL
Titánico verdad? En esos instantes tu mente y espíritu se esfuerza por cubrir al máximo la infinidad de tareas que la familia te está requiriendo y  no deseas perder los estribos. Por otra parte la conciencia te dice que no debes soltar la toalla, pero a la vez te urge explotar…para saborear aquello que tan divinamente has leído o escuchado: “amarte se siente, se saborea y se refleja divinamente en el alma”, amarte es DIOS que te habita.
Y así continua la batalla interna…. concentrada en tratar de cubrir las peticiones de quienes te demandan… y amas por sobre cualquier argumento: “tu familia”.
Por otro lado tu corazón se esfuerza a todo lo que da para decirte: ya llegara el momento de satisfacer tus emociones, ahora es tiempo de atender a quienes amo.
Guauuu… así de total y plena puede llegar a ser la entrega emocional de hombres o mujeres que viven en un circo de tres pistas donde todos hacen malabares cuidándose de no chocar unos contra otros. Y en lo más mínimo diría que es lo correcto. Con el corazón en la mano te digo: es el camino equivocado, pues fuiste enseñado a amar en primera instancia a quienes te rodean… y cuando alguien te dice amate, quiérete, piensas que traicionas a tu familia. Y si decides amarte un poco sigues la ruta de lo que dicen los demás; vete de compras, sal con tus amigos, consiéntete con un regalito, olvídate de los niño etc. Si analizas, todo ello son actos meramente externos que arropan pasajeramente tus necesidades emocionales. Y cuando te hartas de lo exterior te encuentras nuevamente vacía, vacio. Es decir son actos que satisfacen la periferia de tu Ser. Y mira que no estoy en contra de todo bien exterior, pues resultan indispensables para un vivir humanamente.
Yo hablo de la profundidad del amor hacia ti, de respetar tu cuerpo, tus emociones, de la integridad que se requiere para un darte cuenta de que estas lesionando tu mente y hasta tu espíritu. Hablo quizá de algo intangible, pero sabes perfectamente a que me refiero cuando te digo que seas integro con tus actos, es decir que seas respetuosa con tus emociones. Si estas al borde de la histeria solo requieres salirte del circo por breves instantes, darle a tu ser una inhalación profunda y retornar, no va más allá de unos instantes para ti… y mira que no hablo de  cuestiones monetario o materiales. En concreto; siente tu ira, tu llanto o quizá tu angustia y una vez que ha salido lo que apretujas en tu interior, inhala profundamente y retorna para armar un circo con reglas bien definidas. A esto me refiero con amarte. Y amarte significa tener la capacidad de desplegar  toda la energía para sentir; el amor, el respeto y la integridad hacia ti.
Son los tres hilos de la vida que te darán lo que evoco constantemente pues lo respiro, la saboreo y si miras mis ojos te  lo dirán todo…saluditos.