lunes, 12 de noviembre de 2012

Explorando


Explora por casa…. y si el vecindario se presta para hacer una exploración divertida que mejor que salir con el pequeñito y un carrito para recabar tesoros de la naturaleza, si tesoros de la naturaleza como: Flores, hojas secas, capullos, piedritas, todo aquello que  represente la naturaleza.
Y cual será el aprendizaje?
Más de una oportunidad de aprender con una simpleza:
Contactar con la naturaleza.
Presentarle al niño algunos elementos de ella.
Mirarla, sentirla y por supuesto conocerla.
Al recolectar: su pensamiento se detiene a analizar, diferenciar, contar, eliminar, etc. 
El cuerpecito se estimula al asociar diferentes actos; jalar, recolectar, mirar, atender a mama o buscar
Y lo más hermoso de este momento que se graba en la memoria de los recuerdos; es la compañía de mama.

Cuando empieza aprender el niño?


La verdad es que un niño empieza a aprender al nacer o con anterioridad. Cuando cumple los seis años de edad y empieza su instrucción escolar formal, ya ha absorbido una gran cantidad de información, hecho por hecho, tal vez más de lo que aprenderá por el resto de su vida.
Antes de los seis años el niño ya ha aprendido la mayor parte de la información básica acerca de él mismo y de su familia. Conoce acerca de sus  vecinos y su relación con ellos, sobre su mundo y su relación con este y muchos otros hechos que son literalmente incontables.
El proceso de aprendizaje a lo largo de estos primeros años ocurre a gran velocidad, a menos que lo frustremos. Si  apreciamos y estimulamos el proceso el pequeño  aprenderá a un ritmo verdaderamente increíble.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Lección de vida

Los aprendizajes de la vida son tan reales que en cuestión de segundos se colocan frente a frente. Y esta semana que concluye la vida me mostró dos momentos para no olvidar:
 1) Prejuiciar envenena el alma.
 2) Centrarse en la vida... es florecer día a día

Goce compartir contigo!.........bye

Magico


Dejando la posición fetal


Te sugiero que contribuyas con el bebecito para pasar de la posición fetal a la posición erguida. Con el bebe recostado boca arriba realiza estiramiento de brazos y piernitas alternadamente, Inicia elevando y bajando brazos, elevando y bajando sus bracitos. Repite la acción varias veces. Ahora pasa las piernitas. Eleva y baja las piernitas del bebe, suave y rítmicamente una y otra vez. Pasa ahora al tronco (cintura y piernas) del bebe impulsando todo su tronco arriba y abajo, arriba y abajo Concluye con un masaje relajante por todo el cuerpecito y déjalo reposar.
Vuelve a realizar la acción tantas veces como observes el estado de ánimo del bebe, contribuirás con él  a pasar de una posición a otra.

Postura de gateo


Recuesta al pequeñito boca abajo sobre la cama, ahora levántalo suavemente por debajo del estomaguito hasta dejarlo en posición de gateo por breves instantes. Vuelve a repetir la acción varias veces. Con ello estarás habilitando torso, espalda y columna. Finalmente déjalo reposar.

Que son los celos?


Los celos son comparación. Y nos han enseñado a comparar, nos han condicionado a com­parar, siempre a comparar.
Compara a cualquiera que pase junto a TI, y el resultado que obtendrás será de grandes celos; es la consecuencia del condicionamiento que genera la comparación.
Si dejas de comparar, los celos se desvanecen.
Entonces simplemente sabes que eres TÚ, no la otra persona, algo para lo que no hay nece­sidad de comparar.
Y sería bueno que no te compares con los árboles o la belleza de las flores, de lo contrarío empezaras a sentirte muy celosa. Y te preguntaras; ¿Por qué Dios ha sido tan duro conmigo y no me ha dado flores?
Observas como solo te comparas con los seres humanos, por­que has sido condicionado  a compararte úni­camente con los seres humanos; no te comparas con los pavos reales ni con los colibríes. Pues en ese caso tus  celos no dejarían de crecer, te abrumarían tanto que ni siquiera serias capaz de vivir.
La comparación es una actitud negativa, porque cada persona es única e incomparable. Y una vez que has comprendido esto, los celos desaparecen.
TÚ simplemente eres TÚ, nadie ha sido jamás como TÚ, y nadie lo será nunca.
Y tampoco necesitas ser como otra persona.
Dios solo crea originales; Él no cree en fotocopias.
Otra situación que crea celos es el sexo, pero esa es una situación secun­daria. Porque no se trata de cómo librarse de los ce­los, no puedes librarte de ellos porque no puedes dejar el sexo. La cuestión es cómo transformar el sexo en amor, entonces los celos desaparecerán.
Si amas a una persona, el mismo amor es suficiente garantía, suficiente seguridad. Si amas a una per­sona, sabes que no puede ir junto a otra. Y si lo hace, pues lo ha hecho; no se puede impedir.
Cuando amas a una persona, confías en que no puede irse con cualquiera.
Si lo hace, no hay amor y no se puede remediar.
El amor aporta esta comprensión.             
No hay celos.
De modo que si se presentan los celos, sabrás bien que no hay amor.