miércoles, 10 de junio de 2015

Estimula el movimiento en el niño

Pasar desapercibida la actividad motriz en el niño es pasar por alto el desarrollo del movimiento del niño para adaptarse a su mundo no solo madurativamente sino muy en especial neurológicamente. Así es… pasamos por alto que el movimiento desencadena toda una serie de cualidades psicomotoras que son determinantes en el desarrollo del niño como la percepción sensoriomotriz, el esquema corporal, lateralidad, espacio, tiempo y equilibrio. Factores importantísimos para el desarrollo cerebral del niño. Gracias a la actividad motriz el niño puede interactuar con su medio para modificarlo y modificarse. Tanto el movimiento como el dialogo tónico cumplen un papel determinante en la vida afectiva y social del niño.
Para incidir en la motricidad del niño en general basta con saber cómo se divide para tener un referente de donde partir, buscar alternativas y el movimiento por si solo surge.
En primer lugar tenemos los grandes movimientos o movimientos gruesos en los que opera la totalidad del cuerpo del niño como caminar, correr, trotar saltar trepar ahí tienes la línea a seguir para estar al día si deseas estimular estos aspectos en tu hijo.
El segundo lugar tenemos la coordinación motriz dinámica que consiste en la capacidad de sincronizar los movimientos mediante las diferentes partes del cuerpo empleando tiempo, espacio y esfuerzo. Al realizar movimientos que le demanden al niño una total sincronía con su cuerpo mediante el movimiento participas con su madurez neuronal y psicomotora. Para el aprendizaje y dominio de estos movimientos bastara con propiciar en tu hijo subir y bajar escalones, saltar, rodar, vuelta adelante, vuelta atrás, a un lado al otro, etcetera
En tercer lugar tenemos la coordinación motriz fina la cual se apoya y relaciona íntimamente con la coordinación sensorio motriz y consiste en movimientos amplios de distintos segmentos corporales controlados por la vista se trata de movimientos de piernas, brazos, manos y pies que suponen precisión y una fina acción para lograr la acción del movimiento. Es decir todo el cuerpo deberá ajustarse a una coordinación viso motriz constantemente. Este aprendizaje lo logra el niño cuando lo pones a jugar la pelota, esquivar obstáculos, atinarle a una marca, rebotar una pelota, escribir, colorear, amasar, ensartar, etcétera.
En cuarto lugar tenemos la disociación de movimientos es decir acciones complejas que demandan actividad de grandes y pequeños segmentos como aplaudir y caminar, correr y parar, caminar y saltar, mover pañuelos o cintas alternadamente, saltar y aplaudir, etcétera.
Por ultimo tenemos el desarrollo del equilibrio el cual se da en la medida que estimules la totalidad de su cuerpo. El equilibrio se logra mediante la información coordinada del cerebelo, visión y vestíbulo ( órgano del equilibrio)  y existen algunas formas para estimularlo como el caminar por una línea, con un pie, sobre una cuerda, mantenerse con un pie, etcétera.
Te he dado la ruta ha seguir para estimular el movimiento integral en tu hijo, ahora depende de ti crear tu propia rutina para estimular los aspectos que desees. Cuando se acercan los medios al niño para estimular el movimiento a futuro observaras a un pequeñito caminar seguro y confiado pues difícilmente tropezara con obstáculos. Casi no derramara líquidos o se le caerá la comida cuando se siente a comer. Difícilmente  tropezara con los muebles de casa cuando sale corriendo para ir a la escuela  e incluso llegara a tener bonita letra, todo debido a que estimulaste el movimiento adecuadamente en tu hijo.

miércoles, 3 de junio de 2015

Ella emana


Responsabilidad


Responsabilidad en los hijos

Los padres en general esperan o desean que sus hijos sean responsables con sus obligaciones cotidianas y cuando logran  ciertos grados de ella en sus hijos, por mínimos que estos sean, resultan una gran satisfacción para ellos. Sobre todo cuando mira que él niño se responsabiliza por sí mismo para levantarse temprano, asear su recamara, organizar sus pertenencias, atender la escuela, etcétera. En síntesis la responsabilidad se convierte en una virtud familiar.
Pero siendo la responsabilidad una virtud tan buscada por los padres en ocasiones suele ser desvirtuada. Y para adentrarme en ello iniciare por definir responsabilidad. La responsabilidad es la capacidad para responder a tu Ser.  Si, para mí eso es responsabilidad. Ser capaz de responsabilizarte de tu persona, de  tu estado emocional, tu organismo. De alimentar religiosamente cada don otorgado a tu mente, cuerpo y alma lo cual se traduce en la capacidad de responder y responsabilizarte por ellos, por tus dones. Teniendo contigo todo este  cumulo de virtudes obviamente que no hay necesidad de enseñar al niño como ser responsable pues el niño se alimenta por si solo de tan nutritivas acciones intangibles. Tus dones por si solos fluyen hacia tus hijos.  
Sin embargo cuando los padres se percatan que dicha virtud está ausente en casa sobre todo al mirar que el niño pierde los suéteres en la escuela, no copia la tarea, se distrae constantemente, su cuarto es un caos  entonces buscan de inmediato la responsabilidad por todos lados para darle al niño grandes cucharadas de ella. Pero no funciona pues la responsabilidad no es una cuestión orgánica, mucho menos mecánica, como tampoco brota de la noche a la mañana. La responsabilidad como lo aborde al principio, es una virtud que se cultiva paciente y sabiamente en ti para fluir hacia tus hijos. Si se carece de ella se desencadena una serie de atropellos emocionales entre los integrantes de la familia y lo puedes observar cuando de disciplinar a los niños se trata. Por ejemplo cuando das una indicación o una tarea al niño esta irá acompañada de tu estado anímico, si estas de buenas obvio que la indicación saldrá natural, pero si estas de malas la indicación saldrá acompañada de una explosión de emociones y el niño siendo tan inteligente emocionalmente sabrá perfectamente cuando una indicación tuya debe ser atendida o puede vulnerarla. Es decir; -si mama esta de buenas nos dará permiso-, -pero si esta de malas mejor nos escondemos- Así piensan los niños, aprovechan tus cambios de humor para evadir las responsabilidades que les delegas.  Tal inestabilidad de toma de decisiones por un lado no cimienta la responsabilidad en el niño y por otro lado no te habita pues no eres consiente de lo que dices a tu hijo o hija y ellos estando en una edad de total apertura y sensibilidad emocional captan todo tipo de fragilidad en ti. Cuando pregunto a un padre como delega las tareas a sus hijos casi siempre me dicen; -le hablo fuerte porque solo así me obedecen-. Otros me dicen; -a la que no obedecen es a su mama-. Pero algunas madres me dicen; -soy a la única que obedecen en casa, pues su papa es un consentidor-. Incluso hay madres que expresan; -pues por más que le hablo no me hace caso-.
Observas como son de inestables los roles de los padres lo cual genera tremendas desigualdades y todo porque no se pertenecen, no son responsables de si mismos. Y no pienses que es una cuestión de ponerse de acuerdo entre ambos pues muchas veces es el argumento del porque el niño no es responsable pero cuando un padre o una madre asume las riendas de la responsabilidad los niños se percatan de ello y reaccionan pues observan la capacidad de confianza y decisión de quien dio ese gran paso emocional. Entonces la responsabilidad empieza a florecer primero en ti, después en los hijos y finalmente en toda la familia y no es una cuestión de tiempo, aun cuando los hijos hayan partido siempre que miran a un padre o una madre responsable entran en sintonía con ellos. Ser responsable por ti, en primera instancia asegura la estabilidad emocional en tu hijo y la tuya. Tal vez esta sea la tarea más difícil para una familia y el que hacer no reside en reflexionar, cambiar o animarse para hacerlo la verdadera tarea reside en responsabilizarte de ti como ya lo he abordado, sin que nadie te obligue o te diga que hacer, que no hacer, simplemente date cuenta de que estás haciendo con tus hijos para que sean responsables, ese solo acto ya es responsabilidad.

miércoles, 13 de mayo de 2015

A que edad se inician las matemáticas?

El cerebro es tan perfecto que quizá me equivoqué al decir la edad... 

Un juego matemático


Con ellas suceden infinidad de concepto complejos


Un instrumento para fortalecer las matemáticas; Regletas Cuisinaire

En el camino de la formación matemática en niños de dos a seis años siempre es recomendable iniciarlos de manera sencilla y práctica a concebir los conceptos lógicos pues serán la plataforma de los esquemas mentales. Las regletas cuisinaire permiten al niño comprender de manera formal las relaciones que se establecen entre entidades abstractas, es decir las llamadas matemáticas. Ahora bien, para formalizar dicho aprendizaje es recomendable que te dotes a temprana edad de tu hijo o hija (dos años) de una caja de regletas.  Dicho material lo puedes adquirir en tiendas donde vendan material didáctico, por internet e incluso en librerías exhiben regletas cuisinaire.
Te quiero aclarar que adquirir las regletas cuisinaire conlleva riesgos, sea que las compres por comprar y te olvides de ellas porque no comprendiste como emplearlas o bien no te diste un tiempo para enseñar al niño a emplearlas o quizá fue pasajero el deseo de estimular el pensamiento de niño. Cualesquiera que sean los riesgos que enfrentes para usar las regletas no te desanimo para comprarlas, por el contrario te alerto lo que puede llegar a suceder si haces una compra solo por comprar. Pero si estas dispuesta a preparar al peque a temprana edad en sus  futuras matemáticas o incluso si te percatas que el niño ya tiene seis años o más  y le cuesta muchísimo comprender las matemáticas pues esta es una excelente opción para contribuir con él en esta transición mental, así que te animo a comprarlas a la brevedad para evitarte desgastes innecesarios al mirar que a tu hijo se le dificulta comprender conceptos abstractos, solo sigue las siguientes recomendaciones que te comparto.
  1. Inicia por prepararte para comprender el empleo de las regletas, para posteriormente enseñarlas al niño, aquí te dejo un documento que me pareció excelente del como explica el uso de las regletas en niños de preescolar o primaria.
  2. Compra tu caja de regletas y familiarízate con ellas, te comparto que las regletas solo son los números en colores  y para tener dominado el concepto apréndete los números convertidos en colores para enseñarlos a tu hijo.
  3. Si el niño se encuentra en sus primeros añitos emplea las regletas de manera dosificada con él, es decir una vez por semana.  Solo dale un montoncito de ellas para que las mire, sienta, separe, apile, forme tu papel con el niño a esta edad será enseñarle los colores de ellas, clasificarlas, formarlas por tamaños, hacer correspondencias entre ellas, establecer diferencias, cual es la más alta, la más corta, cuanta son, etcétera actuaciones básicas para el empleo de las regletas durante los primeros tres años. Después de los cuatro años en adelante ya es viable iniciar al niño a aprender el uso formal de las regletas es decir los números en colores y para ello te sugiero que sigas el documento que te he dejado.
  4. Aun cuando las regletas son un instrumento para hacer cálculos matemáticos es recomendable que no las emplees indefinidamente, pues lo que buscan es llevar al niño a hacer reflexiones mentales por lo que una vez que el niño tiene comprendido el empleo de las operaciones básicas como la suma, la resta, la multiplicación o la división es vital que las vayas retirando gradualmente.
  5. Por ultimo emplea una sesión semanal con las regletas fuera de toda tarea o clase escolar, como parte de un programa de reforzamiento mental a tu hijo y para ello establece tu propia rutina de conceptos matemáticos para enseñar al niño a pensar abstractamente


lunes, 11 de mayo de 2015

El nombre del niño

La niña se llama; Dana Paola y tiene un año
La carga afectiva que posee del nombre del niño tiene una tremenda significación para él, no solo para el aprendizaje de la escritura, sino también para el descubrimiento de sí mismo. Por ello es importante iniciar al niño a temprana edad, uno o dos años, a familiarizarlo con su nombre. Quizá te sorprenda pues pensaras que será como forzar su mente, obligarlo a escribir o memorizar pero no es así, todo dependerá de cómo lleves al niño a tener este a ese primer contacto, por un lado con el descubrimiento de sí  mismo y por otro con el acercamiento hacia la escritura. Valiéndote de una foto del niño, lápiz y papel muéstrale quien está en la foto, a la vez que escribes su nombre, únicamente su nombre sin apellidos. Cuida que tu escritura sea legible, y una vez terminado de escribir el nombre del niño, dile que escriba su nombre, déjalo que haga garabatos sobre su propio nombre si asi lo desea. Repite el acto de escribir el nombre varias veces a la par que se lo lees al niño. Si al terminar este encuentro, el niño y la escritura, dejas la foto del niño con su nombre al alcance de su mirada, se identificara en primera instancia con él y en segundo momento con su nombre.  Durante el resto de la semana puedes realizar lo mismo solo que ahora cambia la foto y vuelve a escribir el nombre del niño.

Permite que el niño escriba su nombre

el niño se llama: Diego
A partir de los tres años el nombre del niño tiene connotaciones importantes, además de que sabe decirlo a desconocidos cuando le preguntan; ¿cómo te llamas? Se inicia en el proceso de conocerse a si mismo mediante su nombre propio. Para reafirmar este proceso, por el cual está atravesando el niño, sugiero propiciar al mismo tiempo la escritura de su nombre. A los tres años el nombre y el dibujo son actos asociados, ya que el niño emplea su pensamiento por un lado para dibujarse y por otro para escribir su nombre, por lo tanto si deseas contribuir en este proceso con tu hijo solo requieres acercarle lápices de colores y una hoja blanca y pídele que escriba su nombre, así de simple: –escribe tu nombre– aun cuando el niño no esté familiarizado con la escritura de su nombre, lo estarás ayudando a evocar sus primeros dibujos y símbolos y algo muy importante no pretendas llevarle la manita para escribir su nombre, escribírselo o decirle que letras lleva su nombre no,  pues lo que harás será bloquear su mente y lo iniciaras a aprender  desde el cerebro del adulto. Permítele ese espacio de libertad para que el niño escriba por el mismo su nombre, estarás iniciándolo desde el cerebro del niño,  se familiarizara de manera fluida sin forzarlo con las letras y ya  llegara el momento de enseñarle de manera formal a escribir su nombre. 

Reglas para enseñar al niño a escribir su nombre.

El niño se llama; José Antonio Sánchez Martínez
Entre los cinco y seis años la escritura del nombre del niño se ha iniciado de manera formal sea en la escuela o en casa. Previo a esta adquisición del nombre escrito, surge la identificación de sí mismo. A esta edad el pequeño se concibe como un niño grande, incluso mira a los más pequeños como bebes o le escuchas decir: –ya soy grande– Pero bien, si el niño ya sabe escribir su nombre o se encuentra en ese proceso es importante contribuir con él mediante las siguientes recomendaciones;
  • En el momento que pidas al niño que escriba su nombre no lo minimices, si no lo escribe correctamente, mejor enséñale como se van uniendo las letras.
  • No lo corrijas si no deja los espacios necesarios entre letras, nombre y apellidos, mejor muéstrale  por separado como se integra el nombre y los apellidos. Es decir permite que el niño por sí solo de ese salto mental al mirarte como lo haces tu.
  • No lo regañes si omitió una letra de su nombre o apellidos, mejor muéstrale por separado como se escribe correctamente, él mirara como lo haces, se calmara y aprenderá.
Si durante todo el proceso de aprender a leer y escribir cuidas tres reglas sencillas, descubrirás lo bien que se siente el niño al leer y escribir  lo que le pidas.

miércoles, 6 de mayo de 2015

La Hazaña de Ser Madre

Anhelo ser madre–
–Cuando me case quiero tener dos o tres hijos–
–No sabes lo que dices–
– Dices eso porque tienes hijos–
Expresiones que oigo, he escuchado, leído, dicho o callado cuando de tocar el tema de los hijos se trata. Quienes estamos sumergidas en la hazaña de tener hijos –sabemos lo que decimos–, así que si deseas tener hijos, así es para mí tener un hijo de treinta y un años...
El instinto materno surge del amor y para cuando el nacimiento del bebe es un hecho, la felicidad te embarga. Pero detrás de este suceso, existe una tremenda realidad y no es que derribe la felicidad, no. Cuando llega el momento del parto, el dolor y la felicidad se envuelven en una sola aura tornándose en sentimientos que van desde querer mirar la carita de tu bebe de inmediato, tenerlo entre tus brazos, terminar con aquel dolor que te está matando, o no querer saber nada de nada. Pero tal vez digas;  -el dolor no importa, uno es capaz de soportar todo por un hijo-, en tanto  tu cuerpo espera pacientemente ser atendido cuando retornes a ti, porque ahora estas sumergida en una tremenda hazaña; tener un hijo.
Ser protagonista de tal hazaña no te permitió percatarte que tuviste que lacerar tu cuerpo. No te detuviste a darle a tu hermoso cuerpo un profundo agradecimiento por tanto dolor experimentado para dar vida, así se inicia uno en la hazaña del ser madre; experimentando el dolor en su máxima expresión.
Ahora ya no son dos los que habitan en casa, ahora son tres o más en la familia y en tanto el cuerpo se va recuperando, brevemente recibes la hermosa colaboración de la familia para con el recién llegado y para contigo pero sabes muy bien que las tareas se van acumulando en casa. Otra gran hazaña te espera una vez que recobres las fuerzas, veamos rápidamente como sucede. Si tenias un tiempo extra para ti, ahora deberás compartirlo con el recién llegado a casa, además de todas las responsabilidades que ya venias realizando desde antes de tener un hijo como el mantenimiento de la casa, la alimentación, los cuidados personales y de tu familia, el trabajo, administrar las finanzas etcétera, pero no importa pues aquella sensación de sentirte plena te lleva a sacar energía de todo tu ser todo por ser madre. Aun no sientes la necesidad de guardar energía para ti, pues eres joven y todo te resulta fácil y rápido. Lo real es que habitas un cuerpo y ese cuerpo tarde o temprano te enviara la factura, te dirá que se agoto tu energía.
Pues bien, a lo largo de dos o tres años el bebe se va desarrollando y tú te aclimatas al nuevo rol de ser madre además descubres que la hazaña es llevadera pues solo estas para el bebe, te da tiempo para ti, trabajas y por si fuera poco puedes seguir haciendo lo que te gusta, así que es una exageración aquello que dicen respecto a la crianza de los hijos.  
Pasado un tiempo deberás estar lista para enfrentar una nueva hazaña y será cuando el niño o la niña entren a la escuela. De pronto vivirás el llanto de tu hijo porque no se quiere quedar en la escuela o te llamaron de la escuela porque el niño pega. Tal vez no sabes que hacer con la tristeza del niño porque sus amiguitos no lo quieren. Quizá el niño pierde todo suéteres o mochilas y ya no sabes que hacer para volverlo responsable. Pero la hazaña no termina ahí, por las tardes deberás recordar tus tiempos de escuela para ayudar al niño con las tareas, además deberás estar lista para los imprevistos como las enfermedades orgánicas así que… el cómo reacciones, te acoples o resuelvas estas y muchas otras situaciones que representan un hijo será una verdadera hazaña. Aquella energía de la que te hable, ahora se consumirá en porcentajes más altos pues tu cuerpo te exigirá más, ante las demandas incesantes por cubrir las faenas de la familia, así que no la derroches, cuídala para enfrentar nuevas hazañas que aun te esperan.
Pero bien, uno dice; cuando los hijos entren a la secundaria o la preparatoria todo estará en calma, pero no imaginas que se te atravesara la crisis de la adolescencia  o la edad adulta y requerirás de una tremenda hazaña para convertirte en una verdadera sabia para resolver sus problemas, ya no de hijo a madre no, será de adulto a adulto. Pero la esperanza no se pierde, pues das por hecho que cuando termine tu hijo su vida escolar y sea un licenciado, doctor, ingeniero, arquitecto tus hazañas abran terminado, permíteme decirte que aun no has concluido tu labor de madre, ahora llego el momento de realizar hazañas divinas. Hazañas realmente virtuosas, como la toma de conciencia para liberar a tu hijo. Valentía para aceptar lo que no te agrada de él o ella. Humildad para reconocer cara a cara cuando lo dañas. Tremenda sabiduría para saber callar cuando se trata de escuchar a tu hija o hijo. Y esto no acaba ahí, pues tu hijo se casara y vendrán nuevas hazañas por recibir, hazañas para las cuales aun no estoy lista para compartir pues aun no experimento esa etapa de la vida con mi hijo.
Se lo que digo, porque soy madre y cada amanecer realizo actos para heredar. No le miento a mi hijo, porque sé que mentir empolva la vida, ambos sabemos que hablo con la verdad. Me responsabilizo por mí y él mira como se hace para responsabilizarse por el mismo.  Confió en mí, aun cuando caiga una y otra vez, confió en mí, él lo mira, lo siente y lo sabe, es la única forma de mostrarle como es; confiar en uno mismo.  Mis hazañas nada tienen que ver con el; -si me gusta o no ser madre-, mis hazañas tienen que ver con la divinidad de haber dado vida a otro Ser y responsabilizarme por Él.

Regalos intangibles para una Madre

El regalo ideal para una madre que aun no tiene a su bebe entre sus brazos es
“empatizar con sus cambiantes estados emocionales”

El regalo ideal para una madre que recién se inicia en el arte de la crianza es "jamás pedirle que tenga paciencia"

El regalo ideal para una madre que retorna a sus años escolares a través de su hija, es reconocerle su creatividad cuando de transformarla se trata.  

El regalo ideal para una madre que sabe comulgar con las emociones de su hijo es decirle lo bien que se siente tener a tu lado todo un derroche de sensibilidad.

Contribuir con la crianza de los hijos, es el mejor regalo que una madre puede recibir, pues la tarea puede tornarse pesada. 

 "Su mejor regalo lo tiene entre sus brazos"

lunes, 4 de mayo de 2015

Pintando cajas

Al año resulta para el niño una delicia jugar, armonizar y pintar con brochas anchas. Basta elegir un solo color para que el niño inicie a conocer la gama de colores, una brocha ancha y una enorme caja, solo acércale los materiales para brindarle la experiencia de pintar en  grandes escalas. Pintar una caja de cartón por fuera permite  al niño desplazarse por grandes espacios, sin que tenga que reprimir sus manitas, o forzar sus dedos  al evitar salirse de límites. Esta libertad inicial que experimente el niño al pintar le brindara a futuro una excelente habilidad psicomotora, además de familiarizarse con los colores. Al terminar de pintar su caja puedes dejarlo que le dé el uso que desee y si repites esta actividad pasado un tiempo con otro color, ampliaras su aprendizaje tanto psicomotor y como cognitivo. 

Creatividad infantil

Los niños por naturaleza poseen el arte y cultivar la belleza es imprescindible a partir de los tres años, pues cuando somos adulto uno se olvida de tan exquisito don. Solo pon al alcance del niño varios materiales para que se represente así mismo. La intención es decir al niño que se represente con telas, botones, estambre, sopas, etcétera sera una magnifica excusa para que contribuyas con tu pequeño por un lado a  tener noción sí mismo y por otro a desarrollar su creatividad.

Enseña al niño a dibujar

Quizá cuando eras niña o niño te pidieron que te dibujaras, pues eso mismo sucede a un niño de cuatro años o más, generalmente les piden que se dibuje, sea para conocer su nivel de escritura, pensamiento  o estado emocional y que mejor que contribuir con un pequeñito desarrollando esta habilidad en el, es decir enseñarle a dibujar. Solo dale el trazo inicial y permite que el niño realice tantas líneas como el desee, te dejare la liga de donde tome este ejemplo que me pareció fabuloso para tu peque. Contribuirás con el niño a desarrollar habilidades artísticas, pero sobre todo aprender  a dibujarse sin patrón alguno. Y si deseas ampliar la experiencia vuelve a repetirlo sea con caras tristes, enojadas o llorando.
http://artipelagoteacher.blogspot.mx/2013/01/bad-hair-day.html?m=1

miércoles, 29 de abril de 2015

Feliz día del niño

En México, celebramos el día del niño el treinta de abril, motivo por el cual dedico mis letras a la razón de existir de este espacio virtual; los niños.

  • Feliz día del niño para todo aquel que no ha perdido la alegría de vivir, constata que aun siendo adulto se impregna de alegría bajo cualquier circunstancia.  Un niño desde el instante de nacer ya es alegría.
  • Feliz día del niño a  todo aquel que resguarda en su corazón respeto hacia la infancia sin importar origen, condición social o credo pues también un día fue niño y conoce el sabor de la discriminación. Un niño al nacer solo puede sentir la inocencia rodeándolo, aun no sabe que es discriminar y oro porque así continúe.
  • Feliz día del niño a todo aquel que sabe amar, pues amar solo puede ser cosa niños. Un niño desde que nace es amor.
  • Feliz día del niño a todo aquel que se aventuro a la crianza, pues tener hijos solo es cosa de valientes que saben amar y dar sin condición alguna. Un niño al nacer no pide amor para que te lo regrese.
  • Feliz día del niño a todo aquel que abre su mente para descubrir el significado oculto del paraíso y es capaz de resguardarlo. Un niño al nacer ya es un paraíso, pero desconoce que existen adultos capaces de trastocar tan delicado Ser.
  • Feliz día del niño a todo aquel que no ha violentado ni con el pétalo de una rosa un pequeño cuerpo pues conoce el significado de la violencia o quizá jamás la ha vivido. Un niño al nacer desconoce el significado de la violencia, pero llegará a aprenderla si tiene junto a él un adulto que se la muestre o haga sentir.
  • Feliz día del niño a todo aquel que conoce el significado de la verdad, porque solo podrá hablar con la verdad a sus hijos. Un niño al nacer no conoce el significado de la mentira y si miente solo lo pudo aprender de un adulto o de otro niño que aprendió de un adulto.
  • Feliz día del niño a todo aquel que tiene a su lado el angelical rostro de un niño o una niña, pues él o ella en el pasado, también tuvieron el mismo rostro.

Nunca fui un niño

Nunca fui de verdad un niño cuando me tocaba serlo, pero estos últimos días me siento como un niño pequeño.
Ese es el milagro, ¡el auténtico milagro! Volver a sentirse como un niño es una gran conversión. Permítelo.... no te avergüences pon a un lado tu edad y tu mente. Si puedes, de repente sentirás cómo una nueva energía surge en tu cuerpo. Tu edad se reducirá por lo menos veinte años. Inmediatamente te puedes volver más joven y puedes vivir más años, permítelo; es hermoso.
Uno tiene que volverse nuevamente un niño, y entonces la vida se completa. En la infancia empezamos y en la infancia terminamos. Si uno muere sin convertirse en un niño, el círculo de su vida queda incompleto. Tendrá que nacer de nuevo.
Esa es la idea oriental del renacimiento. Si puedes renacer ‑re­nacer en esta vida‑, no hace falta que vuelvas a nacer. Si realmen­te puedes convertirte en un niño en este cuerpo, no hay necesidad de que renazcas de nuevo en el mundo. Puedes vivir en el corazón de la existencia. No hay necesidad de regresar. Has aprendido la lección y completado el círculo.
Todo tu pasado esta allí como una roca, y este nuevo fenómeno será como el agua que gotea, un arroyo que puede convertirse en un río si lo ayudas de lo contrario, la roca es demasiado grande. Pero en última instancia, si uno continúa ayudando, cuanto más suave, más acuoso, más fuerte seas, más desaparecerán las rocas.
A largo plazo, la roca siempre es derrotada por el agua. El an­ciano siempre es derrotado por el niño. La muerte siempre es de­rrotada por la vida. Uno debería recordar esto, y siempre ayudar a las cosas más suaves, más jóvenes y frescas.
Hazte amigo de los niños y síguelos. Todo lo que hagan ellos, haz­lo tú lo disfrutarán. Los niños son muy receptivos y siempre en­tienden. Entenderán inmediatamente que tienes aspecto de viejo pero que no lo eres, mézclate con los niños y olvídate de los adultos.

Tu infancia perdida

Cuando digo: «Tu infancia perdida», quiero decir tu inocencia, tus ojos llenos de asombro, sin saber nada, sin tener nada, pero a la vez sintiéndote a ti misma en la cima del mundo. Esos momen­tos dorados de asombro, de alegría, de ninguna tensión, de ningu­na preocupación, de ninguna ansiedad, tienen que ser redescubiertos.
Por supuesto, la segunda infancia es mucho más valiosa e im­portante que la primera. En la primera, la inocencia no era algo que te hubieras ganado, así naciste; es algo natural que le sucede a toda infancia. La segunda infancia es tu triunfo más grande; no le sucede a todo el mundo. La segunda infancia te hace inocente sin ignorancia, la segunda in­fancia llega a través de todo tipo de experiencias, es desarrollada, centrada, madura.
Deberías de sentirte bendecida por esta experiencia. La segun­da infancia es exactamente el significado existencial de la medita­ción y a partir de ahí es el gran peregrinaje de regresar a casa, a esa casa que nunca has dejado realmente, que es imposible aban­donar, porque eres tú, dondequiera que vayas, te encontrarás allí.
Sólo hay un ser esencial en ti que estará contigo en cualquier lugar, sin ninguna condición incluso si estás en el infierno, no im­porta, estará contigo, si estás en el cielo no importa, estará contigo.
Encontrar el centro esencial de tu ser es, por una parte, total inocencia, y por la otra es la sabiduría más grande que nunca ha existido sobre la tierra.

lunes, 27 de abril de 2015

Estimula al bebe con agua

Llevar a un recién nacidito a contactar nuevamente con el agua, es como llevarlo a recordar su origen, además de que lo relaja y estimula excelentemente. Solo provéete de una tina con agua a la temperatura que acostumbres a bañar a tu bebe y colocalo en la postura que les acomode. Así de simple y natural puedes estimular al bebe por unos minutos masajeando todo su cuerpecito suavemente. Es muy importante que tus manos no ejercen demasiada presión sobre la piel del niño, para ello deberás conectarte con tus movimiento, estar exenta accesorios en las manos, sentirte y sentir al bebe. Inicia masajeando su cabecita, bajando delicadamente por toda ella, sin tocar el rostro, continua con el cuello donde deberás ser altamente cuidadosa y masajearlo solo con dos dedos. Continúa por el pecho, la espalda, brazos, dedos con ambas manos hasta llegar a la pelvis, piernas, pies y dedos. Retorna a la inversa por dedos, pies, piernas, pelvis hasta llegar a la cabecita, solo que ahora llevando entre tus manos chorritos de agua para ir regando todo el cuerpecito de tu bebe. Una deliciosa refrescada en todo el cuerpo deja a tu bebe encantado y si deseas ampliar la experiencia entre ambos, no hables, solo siente y masajea a tu bebe como conectándose con su presencia. Sera aun más enriquecedor si acompañas el momento con música clásica. Al realizar este tipo de estimulación una vez por semana con tu bebe, los serena a ambos.

Sumergir el cuerpo al agua

Acercar al niño en edad maternal, entre 2 y 3 años, a la actividad acuática, como la natación, es fabuloso pues moviliza todo su cuerpo, su mente se agiliza y además adquiere un exquisito control emocional. Pero si por alguna circunstancia no te es posible llevar al niño a natación realiza en casa lo siguiente; en una tina lo bastante grande o un chapoteadero con agua, invita al niño a introducirse en el para jugar libremente, solo acercarle estímulos para que los convine con el agua. Este tipo de actividades son muy comunes en casa y se enriquecen cuando colocas en el chapoteadero algunos juguetes, no requieres hacer nada mas, el niño será capaz de pasarse horas ahí, imaginando o creando. Lo importante de esta propuesta es que no se olvide, es decir vuelve a repetirla por lo menos una vez por mes variando lo que colocas en el agua, para que el niño no pierda el interés, pueden ser globos, barcos de papel, esponjas, burbujas, palitos de madera, etc.

Un ritual para el baño del niño

Cuando la actividad acuática en un niño de 4 años en adelante es formal contribuye de manera importante en su desarrollo, tanto en el plano psicomotor como en el mental pero sobre todo en el autocontrol emocional. Pero que tiene que ver la natación con las emociones. De entrada el agua relaja y un niño que siente el agua por todo su cuerpo, lleva su mente a relajarse casi instantáneamente. Así que... si lo llevas a natación excelente, pero si no es así aprovecha el baño diario para enseñar al niño a relajarse. Solo prepara el baño para el niño como acostumbres y previo a meterse a la regadera o a la tina del baño inicia un ritual del baño, si un ritual, lo llamo así porque si eres capaz de hacerlo por lo menos una vez por semana como lo indico contribuirás con sus emociones, mira como hacerlo:
Di al niño que has ideado una forma de bañarlo (decidan el día)  y el resto de los días se bañara de manera normal. Coméntale que se bañara o bañaran, según acostumbren, atrapando sonidos y para ello desde el momento que inicie a quitarse la ropa su boquita deberá permanecer callada,  para que su mente atrape todos los sonidos de la música que le has preparado, por lo tanto no hablara ninguno de los dos en tanto dure el baño, pues estarán atrapando sonidos. Así de simple es el ritual del baño; atrapando sonidos, sintiendo el agua recorrer su cuerpo y haciendo su limpieza corporal como acostumbran. Un sencillo ritual para meditar, concentrarse, sentirse, conectarse entre ambos atrapando sonidos en un evento cotidiano; el baño
Lo delicado de esta actividad, es que si te decides a hacerla, deberás repetirla por lo menos una vez por mes para no desestabilizar al niño emocionalmente, pues la experiencia que experimente con la música y atendiendo el agua querrá volver a repetirla.

Nota; para esta edad evita poner música que altere al niño, procura elegir aquella música que relaje y llegue al cerebro como la de mozart o vivaldi.

miércoles, 22 de abril de 2015

Emociones

¿Qué son los pensamientos salvo on­das en un lago?
¿Qué son tus emociones, estados de ánimo, sentimientos?
¿Qué es la totalidad de tu mente? Simplemen­te un torbellino.
Y debido a ese torbellino no puedes ver  tu propia naturaleza.
Conoces a todo el mundo y, jamás te conoces a ti.
Estas enfadada, pero no puedes permanecer así siempre.
Incluso el hombre más encolerizado ríe a veces, ha de hacerlo.
Estas desesperada pero no puede convertirse en un estado per­manente.
Hasta el hombre más triste sonríe; e incluso el hom­bre que ríe continuamente a veces llora y sus ojos se llenan de lágrimas.
Las emociones no pueden ser permanentes. Se mueven, y continuamente cambian de un estado a otro.


Salud Emocional

Ser una buena madre o un excelente padre no solo se finca en satisfacer al niño de bienes materiales, por naturaleza sabemos que se cimenta en los sentimientos, pero también por naturaleza sabemos que los descuidamos. Son las emociones que se conjugan y vierten al centro de la familia quienes determinan que tan buen padre o buena madre eres y es debido a esta reflexión que me he dado a la tarea de analizar algunas conductas que pueden llegar a desestabilizar tus emociones y por supuesto las de tus hijos, veamos algunas de ellas.
Cuando te despides de tu hijo, sea porque trabajas o porque lo dejas en la escuela y se queda llorando… son las emociones de ambos afectándolos significativamente.  Pero permíteme decirte que este tipo de situaciones  te ofrecen verdaderas oportunidades para cultivar en casa tus emociones y las de tu hijo diré como; lo que vive un niño ante este tipo de  eventos son sentimientos de pérdida e inestabilidad emocional lo cual no solucionaras bajo ninguna explicación, justificación, promesa, recompensa o diciendo al niño que regresaras. Lo único que logras es generar mayor ansiedad en ambos en ese instante el niño siente que pierde a mama o papa, y lo que puedes hacer al respecto, es omitir toda comunicación verbal.  Así es aunque te suene incoherente les traerá a ambos estabilidad emocional. Si sustituyes tanto derroche de palabras que no llega a comprender el niño y las sustituyes por una profunda despedida corporal empezaras a trabajar con las emociones de ambos. En otras palabras, no le hables tanto  y haz lo siguiente: dale un fuerte abrazo, una profunda mirada de empatía, un beso de solidaridad y entrégalo de inmediato, quien recibe al niño también deberá omitir verbalizaciones.  A medida que el niño crece se familiariza con esos momentos en que desapareces y apareces para ese entonces ya habrá descubierto que no perdió a mama y su salud emocional no se torno en ansiedad.

A falta de disciplina, deterioro emocional

Una situación que llega a desestabilizar la salud emocional de la familia reside en levantar a los niños para darles de desayunar y llevarlos a la escuela. Quizá esta sea una de las situaciones que demande mayor vigilancia y cuidado cuando se desea gozar de salud emocional al interior de casa. El despertar es quizá el primer momento más sagrado de la vida, el cual nos perdemos y obviamente que enseñamos a los niños a perdérselo también. He trabajado con familias que les resulta un verdadero viacrucis levantarse y levantar a los niños para iniciar el día, pero permíteme decirte que eso solo es el efecto de la falta de disciplina. El término se lee tan rápido que se esfuma, lo mismo sucede cuando se trata de cultivarla para evitar el deterioro emocional. Y por más descripciones o recomendaciones que intente darte en este trozo de lectura, si en casa no desean disciplinarse, pues no funciona. Pero alguien tiene que iniciarla si se desea evadir la ira porque no despiertan los niños o la ansiedad porque van a llegar tarde a la escuela,  los regaños por que no desayunan los niños infinidad de eventos detonan dos simples actos; levantarse y desayunar. Actos que todo padre o madre sabe perfectamente porque suceden. Así que... solo tu sabrás si inicias hoy o lo pospones para mañana.

lunes, 20 de abril de 2015

Concepto de número

A partir del año puedes acercar al niño al suceso matemático. Aquel acto que le demandara a tu hijo razonar. Inicialó con los conceptos mucho – poco para llevarlo a comprender gradualmente el manejo de número, no esperes a que el niño tenga cinco años para iniciar tan divino aprendizaje. Tan simple como salir al parque llevando dos bolsas de plástico transparentes, la intención es que el niño se percate del contenido de cada bolsa. Inicia recolectando piedritas, hojas o lo que desee el niño. Coloquen lo que vayan recolectando en ambas bolsas, las cuales en un primer momento las llevaras tú.
Lo interesante de esta estimulación se centrara en lo siguiente:
  • Dejar que el niño elija por decisión propia, aun cuando sea tierra, no influyas pues es el cerebro del niño el que se está estimulando.
  • Permitir que el niño elija por decisión propia en que bolsa colocara lo recabado, no influyas pues es el cerebro del niño el que se está estimulando.
Cuando te percates de que las bolsas tiene suficientes cantidades, es hora de dejar una con mucho y otra con poquitito, casi nada. Quizá debas retirar mucho o poco de lo que recolecto el niño. Hecho esto ahora muestra las bolsas al niño, haciendo referencia a cual tiene mucho y cual tiene poco, ahora dale una de las bolsas y dile la cantidad, a continuación dale la otra bolsa y dile la cantidad. Retornen a casa asegurándote que el niño lleva entre sus manitas ambas bolsas con diferentes cantidades e incluso puedes ir retroalimentando cantidades en el camino. Llegando a casa sea que recicles o sea que las tires al depósito de basura. Puede volver a repetir la actividad durante la semana empleando tu creatividad con semillas, fruta, verduras e incluso con los juguetes del niño. 

Noción de espacio

El manejo del número sucede con la noción de espacio y si el niño entre los 2 y 3 años se inicia a comprender esta noción, a futuro se le facilitara el razonamiento matemático. Solo requieres crearle a tu pequeño imágenes mentales mediante acciones de la vida cotidiana como las que te compartiré a continuación:

-Acércame las frutas que están arriba de la mesa-
-Coloca tus juguetes dentro de la cesta-
-Saca la escoba al patio-
-Pon tus zapatos dentro de la zapatera-
-Ve por tu mascota-
-Tráeme el suéter que deje en el coche-
-Baja el libro que está en aquel estante-

Toda acción que refiera desplazamientos en el niño estimula la noción de espacio, solo cuida que no representen riesgos para el niño. Lo significativo de estimular la noción del espacio es llevar al niño a experimentar mediante desplazamientos la sensación de distancias. Entre mas estímulos de esta naturaleza tenga tu hijo, mas soportes de razonamiento le estarás brindando.

Cuando enseñas numerosidad al niño, le enseñas a razonar

Para un preescolar es vital acercarlo al concepto de numerosidad. Si, de numerosidad, es decir  a comprender y razonar las clases que se pueden presentar entre subgrupos mediante el numero. Como siempre expreso, no enseñes a memorizar numero al niño, mejor enséñale a razonarlo. Esta edad es fabulosa para llevar al pequeñito a encontrarse con el número mediante la numerosidad. Para ello hagan colecciones de clases empleando sus propias prendas. Sea que lo hagan con los calcetines, playeras, vestidos, pantalones, lo que decidas estará bien. Por ejemplo una tarde de acomodar la ropa en el closet, que tal que pides al niño doblar calcetines, obvio que se darán clases de una u otra manera, pues no doblara calcetines de colores distintos. Observas como se da numero, clase y además no solo será un calcetín será un conjunto de calcetines que se convierten en numerosidad. De tal forma no segmentas la noción de numero y lo llevas a comprender la cantidad de prendas que tiene el niño, la familia, etcétera.  Esta misma actividad la puedes volver hacer pero ahora quizá sea con artículos de la alacena e incluso mediante la recolección de hojas, flores, piedras, conchas, etcétera, buscando siempre generar clases que lo lleven a comprender la numerosidad. Por ejemplo tres hojas verdes y tres hojas amarillas, juntas hacen seis hojas ahí tienes la numerosidad.

miércoles, 15 de abril de 2015

Orientación espacial de la lectura

De izquierda a derecha, de arriba hacia abajo. ¿Cómo saber que es esa y no otra la orientación espacial de la lectura?  Como descubre un niño que esa es la forma correcta que lo llevara a leer palabras, frases u oraciones  que le darán un significado X. Pues sucedió cuando el niño te vio leer una revista, el periódico o textos e incluso cuando le leías un cuento, si es que lo acostumbras. Así es como suceden los primeros aprendizajes de la lectura en el niño, se va percatando de manera significativa como mueves la cabeza de  izquierda a la derecha, como mueves los ojos de un lado al otro,  cómo entonas la voz, cómo haces énfasis en ciertas oraciones, frases o palabras.  Es decir todo aquel movimiento, gesticulación, acto o ademan que acompañe a la lectura que hagas al niño, él se lo apropiara y quizá no te percates de ello pero estarás iniciándolo a leer, así sea al año de edad e incluso a los once años o mas. Ahora hace falta lo más significativo del pensamiento: los conceptos (izquierda-derecha) quizá el niño aun desconozca el significado de izquierda o derecha, arriba, abajo, a un lado, al otro y es aquí donde reside la tarea más significativa de un adulto para estimular el pensamiento del niño en materia de aprender a leer y escribir. Por ello cuando el niño asiste al maternal, preescolar o primaria, observas que le dan actividades de lateralidad (izquierda- derecha) espacio ( arriba-abajo) porque están brindándole a tu hijo los conceptos básicos para aprendizajes más complejos como es el leer y escribir. Pero si no llegases a observar este tipo de estimulación, es importante que en casa lo estimules por cuenta propia pues la adquisición de este aprendizaje será necesaria ya sea para el aprendizaje de las matemáticas o para el proceso de leer y escribir. Por otro lado la orientación espacial es un requisito básico para la escritura. Tal vez te has percatado que tu hijo cuando se inicia a escribir se va hacia abajo, o hacia arriba o no sigue una línea recta, pues bien, uno de los motivos es la falta de noción espacial pero muy en especial la falta de psicomotricidad fina. Por ello también se precisa estimularlo de forma independiente en casa en esta área. Un requisito mas que le demandara al niño aprendizaje de leer sera el retorno de la mirada de derecha a izquierda para continuar con la lectura. Es decir su cerebro deberá ser capaz de retornar al renglón paralelo hacia abajo y continuar con la orientación inicial, es decir de izquierda a derecha. Un adulto
tiene perfectamente concebido el proceso de leer y  muchas veces no nos detenemos a mirar estos detalles que son significativos para el aprendizaje de la lectura  generando quizá prejuicios inconscientes hacia el niño, como exigirle que lea bien, regañarle por no leer correctamente o pedirle que ponga atención quizá nos atrevemos a decirle: –fíjate dónde vas–  Pero no se trata de que se fije, o que no esté atendiendo se trata de un proceso complejo que está enfrentando el niño. Solo observa cuando un niño se inicia a leer, su actitud es de interés, dispuesto, de gran apertura pero ante la primera llamada de atención o reclamo porque no sabe se tensa de inmediato  y si su cerebro estaba sereno, relajado desarrollando canales de comprensión este tipo de situaciones lo paralizaran dejándolo con miedo, rechazo a leer, titubeante al emitir su lectura o llanto y si sigo me voy a enojar. Porque lamento que dañemos tan lindos cerebros. Allá arriba en la cabecita de un peque solo espera aprender, jamás imagina que leer se convierta en una tortura, pero bien retornare a la cordura. Sabedora de cuál es el camino  que deberá atravesar un niño para comprender el acto de leer  lo ideal es estimularlo partiendo de la  orientación espacial. Hazlo como una actividad de reforzamiento a la lectura. Acostumbra a leerle cuentos de acuerdo a su edad. Cuando le pidas leer al niño apóyale uniéndote a su ritmo de lectura, señalándole con tu dedo la dirección de los textos y si se traba en algún momento, ayúdale leyéndole la palabra completa, no se la fracciones para que su cerebro encuentre el significado rápido de la siguiente palabra. De esta manera la lectura fluirá más rápido y empezara a brotar casi instantáneamente pues el niño se encontró con un adulto que contrario a bloquearlo lo apoyo.

Un niño deberá comprender para escribir

Si un niño escribe así, no significa que no sepa escribir. Su cerebro esta ubicándose en un espacio, un tiempo, y por si fuera poco deberá comprender el convencionalismo de las letras.

Aprender a escribir es una verdadera hazaña

Si un niño escribe así, nos es porque este mal, no. Significa que su cerebro se esta apropiando de eso que llamamos: espacios, tipos de letras, ortografía, sin salirse del renglón múltiples sucesos están sucediendo en su cerebro, solo dale tiempo y estímulos para llegar al aprendizaje de la escritura correcta.

El valor de la lectura

Un verdadero suceso sucede al niño, cuando  descubre el valor de la lectura

lunes, 13 de abril de 2015

La independencia cultiva la autoestima

Cultivar la autoestima de los 4 años en adelante realmente es significativo para toda la vida de un niño o niña. Pues ahora se inicia tomar verdadera conciencia de sus emociones y la mejor manera de contribuir con él o ella es fomentándolas, veamos cómo. Por ahora el preescolar o el niño de primaria ya tienen sus primeras responsabilidades, como las tarea o sus primeros cuidados personales, puedes retomar alguno de ellos para afianzar su autoestima. Por ejemplo, si son las tareas, cultiva la responsabilidad para hacerla en una hora determinada, un espacio y contribuyendo con él de vez en cuando. No fractures este tipo de hábitos para que tu hijo conozca el valor de la disciplina e independencia. Si el niño aprende a ser independiente en casa, en la escuela lo proyectara y se sentirá tan bien que sus amiguitos querrán ser como él pues su autoestima es segura y confiada. Jamás lo devalúes ante esta actividad un solo acto que lo minimice, minimiza su autoestima. Por otro lado si decides retomar alguna tarea de casa como su aseo personal, el cepillado de dientes, vestirse, ponerse los zapatos, lavarse las manos, etcétera, contribuirá de igual manera con su autoestima, pues toda tarea hogareña que  realice el niño en casa le brindara al niño confianza e independencia y cuando este en otros entornos solo no se quedara mirando o esperando a que lo ayuden, sabrá atenderse por sí mismo. Eso es cultivar la autoestima desde una plataforma de independencia.