lunes, 13 de abril de 2015

Cultiva la autoestima en niños de 2 a 4 años

Cultivar la autoestima en niños de 2 a 4 años te demandara altísima percepción, intuición y verdadera conciencia. Tres factores que bien se pueden convertir en una tarea afectiva de vida diaria entre tú y el niño de esta edad. Para ello te propongo que enseñes al niño a lidiar con su vida afectiva ahora que está tomando conciencia de su “yo” y para ello retomemos la terquedad, articulo que ya te he compartido en otro post. Cuando el niño te diga, no, ante cualquier situación de la vida diaria, permítele que evoque toda su terquedad o ira, pero sin dejarlo que te agreda, y lo más importante: toma verdadera conciencia de tu actitud, para no mezclarte en su escenario de ira. Se intuitiva al elegir las palabras que emplearas para calmarlo, sin engaños o violencia. Si es un "no", es un "no", exento de titubeos o amenazas. Deberá ser un no normal y seguro. Percibe con nitidez que le está molestando al niño y déjalo por el tiempo que consideres prudente experimentar su terquedad. Darle unos espacios para encontrarse con su “yo” a sabiendas que está solo en su terquedad, mirando a mama fuera de ella, lo hará reaccionar de inmediato. No caigas en el error de terquear con el niño o la niña pues afectara a ambos su vida afectiva. Cultiva tu actitud para realmente dejar semillas de autoestima en tu hija o hijo.

En los bebes también se cultiva la autoestima

Cultivar el autoestima desde que nace un bebe  es una cuestión de verdadera percepción, intuición y toma de conciencia. Tres factores que bien se pueden convertir en una labor afectiva de la vida diaria. Para ello te propongo lo siguiente:
Percíbete como eres con un pequeñito de 0 a 1 año. Corres para atenderlo al primer llanto. Si es así sustitúyelo por serenarte e intuir como es el llanto del niño. ¿Tiene hambre?, ¿esta mojado? o ¿quiere que lo cargues?. Genera tiempos cortos antes de atender al niño. Tiempos para sentirte como reaccionas y al mismo tiempo para que el bebe no te sienta llegar de inmediato. Deja lapsos cortos para atenderlo y cuando llegues a él no llegues abrumada o con ansiedad, llega con serenidad. Es mejor empapar a un peque de tranquilidad que dejarlo abrumado de tu ansiedad porque llora. Toda energía positiva que fluyas hacia el bebe cimentara su autoestima

miércoles, 8 de abril de 2015

Terquedad

A los tres años suele ocurrir el primer ataque de terquedad. Y suele llegar junto con la palabra “YO”. Jamás prohibamos la terquedad de los niños, pues solo están iniciándose a descubrir su propio “YO” y no cuenta con otra forma para descubrirse. Así que contrario a reprimirla alégrate porque tu hija o  hijo esta contactando con su Y0.  Y si intentas apartarlo de ella con engaños, lo estarás desviando de su sentido del YO. La terquedad es por ahora su único medio para auto descubrirse. El niño debe terquear porque con ello se convierte en persona. 

El YO en la desnudez

El YO en la desnudez. Un niño contó una vez, que cuando estaba solo en casa, se desnudaba completamente y se iba al sótano de su casa. Y cuando le preguntaron: ¿Porqué se desnudaba? El respondía; para sentirme a mí mismo.

La desnudez es lo contrario a la terquedad

Antes de los seis o siete años los niños ya han descubierto la desnudez. Previo a esta edad se inician con el placer de desnudarse las posaderas, pero ahora se trata de todo el cuerpo y lo más sorprendente es que muchos padres se sorprenden de que esto tenga algún papel determinante en el niño, pero  lo tiene, lamentablemente se evade a tal punto que contrario a mirarlo como algo natural, se percibe como una desviación sexual.
La desnudez es propiamente lo contrario de la terquedad. La terquedad es un autoencubrimiento que se produce con una presión interior angustiosa. La desnudez es para el niño un autodescubrimiento, un sentido de auto-libertad.
Los niños tercos tienen el sentimiento de incluir a los padres o adultos en su terquedad. En el fondo sienten a sus padres como exactamente lo mismo de tercos que ellos. Un niño llego de mal humor a mi consulta. Al preguntarle qué había ocurrido me contesto; me he peleado con ellos, me han regañado porque he tomado una golosina. El niño cree que la madre tiene la misma culpa, ¿porqué prohíbe? Es decir incluye a la madre en la terquedad. Por eso no debemos ser tercos contra la terquedad, ya que la terquedad debe separar al niño y no vincularlo.
Sucede lo contrario con el descubrimiento del sexo del niño. La conciencia del niño no puede ya incluir a sus padres. Por primera vez el niño esta entregado a sí mismo mediante un autodescubrimiento sexual lo cual es un proceso lento. La preferencia por jugar con los miembros sexuales la tienen los niños mucho antes, pero no saben que esos miembros son sexuales. La edad del autodescubrimiento sexual, es la edad de la escuela, entre los seis y siete años y algunas veces antes.

Para él, la desnudez no existe

Este chico en un rincón del mundo, está en paz y contento consigo mismo. En el juego no hace más que potenciar su propio Ser.

lunes, 6 de abril de 2015

Psicomotricidad gruesa para preescolares

Una pelota sirve para estimular fabulosamente la psicomotricidad gruesa de un niño, solo observa como hacerlo;



Psicomotricidad gruesa para maternales

A partir de los 2 y 3 años ya es importante estimular la psicomotricidad gruesa en el niño y para ello sugiero las siguientes alternativas. El tiempo para realizar las actividad sera acorde al interés del niño y lo puedes realizar cualquier día de la semana.

Elije un espacio adecuado
  • Distribuye juguetes por todo el espacio elegido, dejando grandes y pequeñas distancias entre cada uno de ellos.
  • Dile al niño que jugaran a ser gigantes y enanos. Cuando mama diga gigantes se desplazaran como gigantes altos, altos. Cuando mama diga enanos se desplazaran como enanos bajitos, bajitos.
  • Coloca un juguete,  sobre la cabeza del niño para que se pasee por el espacio elegido.


  • Coloca un juguete sobre la espalda del niño y pidele que se desplace de cuadrúpedo por el espacio elegido.
  • Coloca ahora el juguete sobre uno y otro hombro del niño para que se pasee por el espacio elegido.
  • Ahora pídele que transporte ese juguete como cuadrúpedo invertido.

Observación: elige un juguete que sea ligero, no resbaladizo, superficie plana como una bolsita, un bloque, un lego, coche o un juguete de peluche.

Inteligencia sensoriomotriz

En el bebe de entre los 6 y 10 meses está sucediendo la inteligencia practica o sensorio motriz. Inteligencia que aparece mucho antes del lenguaje y consiste en la percepción y movimiento de todo lo que rodea valiéndose de su capacidad de prensión. Y para estimular este tipo de inteligencia te propongo que te sientes a la mesa con tu bebe, coloques una gran canasta con frutas de varios tamaños y la pongas al alcance del niño. Teniendo este escenario tu hijo tomara de inmediato las frutas y eso será excelente, pues estarás estimulando pulgar e índice para tomar las frutas lo cual estimula su inteligencia practica y además incorpora nuevos elementos a su pensamiento. El bebe mete o saca frutas de una canasta, tu le nombras una a una y de esta manera lo familiarizas con el lenguaje.
Realiza esta actividad por alrededor de 5 a 10 minutos, no excedas el tiempo para no cansar al bebe. Sugiero repetir la actividad por 2 veces más durante el resto de la semana pero ahora empleando juguetes, pastas, verduras, piedritas, hojas, lo que desees.

miércoles, 1 de abril de 2015

¡Pon atención!

Cuando dices a un niño -pon atención- lo dices porque deseas que el niño aprenda algo nuevo, siga una instrucción, se percate de lo que estás hablando o comprenda lo que tratas de enseñarle. Pero deseo compartirte que para comprender hace falta además de atender; percibir. Quizá un niño te atienda pero no sabrás si percibió lo que le enseñaste para llegar a comprenderlo. Pensamos que con atender el niño aprenderá, no nos detenemos a analizar que ademas de atender se precisa: percibir.
La percepción realiza la tarea de producir los ingredientes para el procesamiento de la información. Es la percepción la que organiza el mundo. Es la percepción la que nos proporciona las observaciones o proposiciones que luego manipulamos con la lógica. Si bien hemos elaborado excelentes sistemas de procesamiento mental, no ocurre lo mismo con la percepción, porque no hemos entendido que es, siempre hemos pensado que percibir es mirar, es como algo pasivo. Siempre nos hemos sentido incómodos con la fluidez y las posibilidades de la percepción y nos hemos refugiado en la verdad de la lógica, pensamos que con atender el niño va aprender. La percepción desempeña un papel fundamental en el pensamiento pues de lo que perciba será capaz de comprender nuevos sistemas de información.
Un niño australiano de cinco años de edad, llamado Johnny, es invitado por un grupo de amigos mayores a elegir una moneda de entre dos. Hay una moneda grande de 1 dólar, y otra más pequeña, de 2 dólares. Elige la más grande, la de 1 dólar. Sus amigos lo consideran estúpido, por no saber que la moneda más pequeña vale el doble. Cada vez que quieren tomarle el pelo a Johnny le ofrecen que elija entre las dos monedas, y el siempre toma la menor, como si fuera incapaz de aprender.
Cierto día un adulto que observa la transacción, toma aparte a Johnny, y le advierte que la moneda pequeña vale el doble, que la grande, aunque no lo parezca.
Johnny escucha atentamente y después dice: “Ya lo sé”, pero cuantas veces me habrían dejado elegir entre las dos monedas, si la primera vez hubiera elegido la de 2 dólares.
Fue la percepción de Johnny la que le permitió adoptar un punto de vista más amplio y considerar la posibilidad de repetir el juego.

Detalles que percibe un niño

La atención y percepción en un niño se inicia a cultivar a temprana edad. Entre el año y dos años, el niño es tremendamente explorador, inquieto, sube, baja y de ti dependerá si inicias a cultivar  su atención y enseñarle a captar esos pequeños detalles con estímulos que lo atraigan poderosamente.

Atención y percepción

Propiciar la atención y percepción en niños de 3 a 6 años es determinante, pues llegara el momento en que el niño deberá ir a la escuela y si no sabe cómo es atender o percibir los detalles, enfrentara serios problemas cognitivos o conductuales. A veces esperamos que ambos conceptos se den de manera natural, sin percatarnos que se pueden lograr mediante situaciones de la cotidianeidad, aquellas en la que está inmerso un niño. 

lunes, 30 de marzo de 2015

Estimula la inteligencia en tu bebe

El progreso de la inteligencia de un recién nacido dependerá en gran medida de los estímulos que le acerques. Percepciones y movimientos son el punto medular para estimular la inteligencia entre 0 y 6 meses. Proveete de un aro pequeño, una pulsera, o un collar incluso tus aretes, cualquiera de las opciones que te he dado servirán. Solo cuelga uno de ellos de un listón como si fueran un péndulo. Ahora coloca al bebe recostado sobre la cama boca arriba, colócate a una distancia corta para atraer la atención con ese péndulo que has preparado previamente. Balancea el objeto de un lado a otro, una y otra vez. Percátate que el bebe sigue con la mirada el objeto e incluso que lo sigue moviendo  la cabeza hacia uno y otro lado. Pasa a un siguiente ejercicio: mueve el aro arriba y abajo, arriba y abajo estimulando la mirada del bebe. Realiza los movimientos por alrededor de 2 a 5 minutos y si observas que el bebe se cansa o no le atrae, suspende el ejercicio. Si le ha agrado a tu bebe vuelve a repetir la actividad de 2 a 3 veces durante el resto de la semana.

Inteligencia concreta

Los actos de inteligencia a partir del año se construyen mediante reacciones circulares, es decir el niño no se contenta con explorar, ahora decide experimentar, por ello muchas veces avienta sus juguetes una y otra vez, lo cual es una conducta normal pues está construyendo su inteligencia. Provéele de más experiencias de este tipo para que tu pequeño experimente. Prepara previamente varias pelotas de diferentes tamaños y un cesto lo suficientemente grande. Sal exterior con el bebe, siéntalo al suelo sobre un tapete, coloca  las pelotas a su alrededor y tu frente a él con el cesto dispuesto para cachar pelotas. Solo se trata de invitar al niño a lanzar pelotas una y otra vez y tu intentaras cacharlas, y si no es así, pues vuelve acercárselas al niño para que te las siga lanzando. Realiza esta actividad por hasta 15 minutos, descubrirás como le fascinara a tu bebe lanzar pelotas. Sugiero repetir la actividad 2 veces más durante el resto de la semana sustituyendo las pelotas por juguetes de peluche, botellas de plástico, calcetines enrollados, etc.

Noción de numero

Entre los 2 y 3 años el niño se está iniciando en el pensamiento concreto, por lo que es importante generarle infinidad de experiencias o hipótesis, por lo que sugiero  estimular en tu pequeño el concepto de número mediante una actividad tan simple como cortar frutas. Puede ser un plátano, una naranja o manzana lo que sea de fácil corte para el niño. Coloca sobre la mesa dos tablas pequeñas para cortar, 2 cuchillos sin filo, de los que son desechables y dos frutas iguales. Ahora solo se trata de invitar al niño hacer cortes sencillos.  Si es un plátano primero pelen cada uno el suyo y da la indicación al niño de cortar (inicia tu haciendo tu propio corte) 1 trozo, 2 trozos, 3 trozos 4 trozos, 5 trozos al llegar a esta cantidad detente. Procura que el niño te mire y a la vez haga sus propios cortes a la fruta. Y si es necesario vuelvan a empezar con otra fruta lo importante es que el niño se percate de cómo va sucediendo la noción de numero. Puedes volver a repetir la actividad una vez más durante el resto de la semana, con otro fruta e incluso pueden ser verduras.

Nota: Puedes incrementar la cantidad si te percatas que ha quedado comprendida la noción del 1 al 5 

Resolución de problemas

De los 4 años en adelante familiarizar al niño con la resolución de problemas es vital para contribuir con su inteligencia, pues se lo demandaran las matemáticas. Aquello que tanto nos preocupa como la capacidad de razonamiento la puedes estimular  fácilmente con una o dos preguntas de análisis diarias realizadas al niño. Será como colocarlo en situaciones abstractas y para ello sugiero 5 alternativas para cada día de la semana.
¿Qué tiempo tardas en comer la pizza?
¿Qué distancia recorres de aquí a tu escuela? ¿Lejos o cerca?
¿Qué cantidad alimento le diste de comer al gato?
¿Quien es mayor de  edad: mama o papa?

Cada problema está orientado para favorecer; tiempo, distancias, cantidades, mayor que, menor que tú decides si sustituyes los problemas por otros, solo cuida la intención de lo que vas a estimular. 

miércoles, 25 de marzo de 2015

Respeta a los niños para que ellos aprendan a respetarse

Respetar es una palabra que desde que tengo uso de razón la escuchado, me la han pedido, la he dado y hoy puedo decir que brota naturalmente de mi Ser. Cuando llego el momento de emprender la psicología nuevamente se cruzaba por mi camino, así que para no errar en mis actos, respecto a tal palabra, me di a la tarea de investigarla, desde sus profundidades y el hallazgo dista de lo común, va más allá de una definición o de lo que siempre escuche. Hace mas de una década conozco su real esencia. Se que el respeto no se pide, brota de quien es capaz de vigilar su integridad, su valía. Luego entonces si respetar es velar,  cuidar o vigilar nuestra integridad, obvio que no se requiere pedirlo a otros, y cuando lo brotas sucede lo inimaginable: el respeto regresa a ti casi espontáneamente, virtuosamente. A eso llamo: respeto.
Es debido a esta reflexión que quiero compartirte como obtener lo que un padre o una madre busca para sus hijos; enseñarles a respetarse. Pero si llegara a suceder lo contrario es decir; que no respetas a tu hijo, obvio que el niño tampoco sabrá respetarte, ni respetarse. Es como un efecto en cadena. 
Retomare algunos ejemplos de la vida cotidiana para mostrarte las trampas en las que podemos caer cuando buscamos el respeto y como modificar nuestras conductas.
Partamos de la ira en los niños. Esta es una clásica conducta que se presenta con mayor frecuencia pues el niño está aprendiendo a recibirla, solo hará falta que aprenda a transformarla y ahí es donde entra tu papel como padre o madre enseñarle a respetarse y respetarte. Veamos como funciona; si un día cualquiera el niño entra en berrinche porque no se cubrieron sus deseos y estalla en ira, aventando todo lo que encuentra por su paso incluida tú y termina pegándote o arañándote y abruptamente tú también colapsas y exiges de inmediato al niño; respétame, le gritas o exiges que te respete, pues permiteme decirte que eso no es enseñarle a respetarte mucho menos respetarse el. Sin pensarlo reaccionaste también con ira, sumándote a la ira del niño y entonces el paso esperado de enseñar al niño a transformar su ira se evaporo y en especial la esencia del respeto. Ambos se impregnaron de ira e impero más el poder adulto. Pero no miremos las cosas tan obscuras, busquemos la salida porque si deseas sentir el respeto es necesario aprender a respetarte. Si, tú mereces respetarte por ti misma, aquí reside lo abordado al inicio; nosotras somos responsables de velar por nuestra valía. Obvio que no vas a pedírsela al niño diciéndole: respétame, eso no funciona. Es más valioso que en el instante de la ira, la recibas y la volquees en un distractor rápido. Un distractor rápido de ninguna manera deberá emplearse para ignorar al niño, no. Un distractor rápido deberá fungir como un canal para disipar la ira, puede ser desde mirar una revista, una pecera o lo más significativo de ti escucharte latir de ira, sentir tu respiración urgida, estallando, colapsando. Cualquier alternativa que te funcione para recibir tu ira será el primer andamiaje para respetarte, abras iniciado a sentirte respetada por ti. Esta primera reacción te inicia a respetarte y no fue necesario exigirla a otro. Pero tambien pueden presentarse ante este tipo de crisis los golpes de un niño invadido de ira tomándote por sorpresa. En ese momento obvio que no vas a voltear a mirar la revista, o la pecera, no.  Lo tomaras por los brazos, sin lastimarlo, para que no continúe pegándote y le dirás; "yo no me pego, y me enoja que me peguen", porque; a quien no le enoja que le peguen. Descontrolaras al niño al decirle esto, pues modificaste su conducta desde una perspectiva de respeto. Primero te respetaste, respetaste al niño y en un futuro el también aprenderá a respetarse.
Otro ejemplo clásico que llega a presentarse sucede durante los alimentos. Cuando todos se encuentran a la mesa y por alguna razón el niño entro en pataletas y avienta la comida por doquier, nuevamente parte de respetarte, es decir, no empieces a gritarle, porque es lo que busca un niño: atraer tu atención. Y para respetarte durante este tipo de escenas, van desde levantarte, salir del escenario donde se te está faltando el respeto, serenarte y retornar. O bien puedes entrar a la escena tomar al niño llevarlo a levantar la comida y decirle; "es mi comida y me enoja que se tire". Observas como en ningún momento dijiste respétame, saliste, te serenaste, o pediste que tu comida no se tire al suelo. Aprender a respetarse es una gran labor que te demandara velar por tu valía, emplear un lenguaje diferente partiendo de ti y gran entereza para lograrlo. Por un solo acto que hagas para ti, los niños aprenderán a respetarte y sabrán como hacerlo para ellos.

Padres e hijos

El respeto brota cuando padres e hijos conocen la esencia del respeto y se fractura cuando un adulto violenta o minimiza la valía de un pequeño Ser.

Disciplina y respeto

A veces uno piensa que disciplinando a los niños nos ganamos su respeto, pero no es real. Miro tan bella palabra, disciplina, totalmente distorsionada y empleada para otros fines. Por un lado concebimos la disciplina como rudeza, fuerza o porque lo mando yo. Pero la disciplina dista abismalmente de tales actuaciones. La disciplina es tener a tu lado un discípulo que aprende de ti. Disciplina proviene de discípulo, tú eres su maestro. Disciplina no es un acto de sumisión. Disciplina y respeto son como fuentes de energía que comulgan virtuosamente. Y efectivamente un niño sabrá respetarte, si se sabe tu discípulo.


lunes, 23 de marzo de 2015

Estimula el lenguaje en recién naciditos

Claro que a esta edad ya puedes estimular lenguaje de tu bebe (de 0 a 1 año) pues es primordial estimularlo a temprana edad. Y mi propuesta es darte alternativas para que lo hagas en casa.
Al despertar el bebecito, después de un saludo cotidiano y amoroso, realiza tres sonidos y tres movimientos con la boca  de la siguiente manera:

  • Primer movimiento: chasquea con la lengua emitiendo soniditos (la lengua deberá tocar el paladar, los dientes cerrados y labios despegados) acerca tu cara al bebe para que te vea y escuche el sonido.
  • Segundo movimiento: Enviar besitos (fruncir los labios como enviando besitos continuos) acerca tu cara al bebe para que te vea y escuche el sonido.
  • Tercer movimiento: Emite sonidos desde la garganta (balbucéale lenta y pausadamente gu, gu, gu, varias veces, acercando tu cara para que te vea y escuche el sonido.
Cinco días de la semana, por dos minutos bastaran para familiarizaran al niño con sus primeras articulaciones. Vuelve a repetir la propuesta cuando consideres adecuado.

Estimula el lenguaje en bebes de 1 año

Para estimularel lenguaje en bebes de 1 año bastan 5 minutos 3 veces por semana. Vas a requerir de lo siguiente: 1 pelota, 1 coche y 1 oso. Sienta al niño sobre el piso, colócate frente a él a una distancia corta y haz lo siguiente:

  • Lánzale la pelota para que la atrape, rodándola muy despacito. A la par pronuncia: pe – lo – ta fraccionando y articulando la palabra con claridad para que el bebe te escuche y mire a la vez el movimiento. Cuando el bebe atrape la pelota pídele que te la regrese. Repite la acción de dos a tres veces.
  • Realiza lo mismo con el coche. 
  • Finaliza la actividad con el oso, tómalo con una mano y moviéndolo de un lado al otro repite la palabra o - so, fraccionándolaRepite la acción de dos a tres veces.
Acompaña cada actividad con una articulación, sonido y claridad adecuada  de tu lenguaje en las tres palabras elegidas. Si deseas cambiar los juguetes elige aquellos que sean de una, dos y tres silabas, no distorsiones el nombre de cada palabra por ejemplo; oso por osito.  Cada actividad no deberá exceder más allá de un minuto para que logres por lo menos 3 minutos de estimulación efectiva.

El lenguaje en niños de 2 y 3 años

El lenguaje en niños de 2 y 3 años es la etapa más riesgosa para su desarrollo pues se le habla tanto al niño que esperamos que responda al ritmo de un adulto o bien se le urge hablar con toda claridad. Errores  que inhiben el desarrollo natural del lenguaje. Para evitar estos riesgos te propongo que estimules el lenguaje con la siguiente alternativa.
A la hora del desayuno, la comida o la cena el momento que elijas, selecciona dos palabras que hagan referencia a lo que  va a comer el niño por ejemplo:
Si es el desayuno elije dos palabras: pan y leche. 
Di al niño la palabra pan, pídele que te repita el nombre, si no lo dice no le exijas, pasa a la siguiente palabra leche, espera a que te repita la palabra. Si no la dice vuelve a nombrar la anterior palabra, pan, si no la dice pasa a la palabra leche. Realiza la misma acción hasta por tres veces, no más.
Estimula bajo esta dinámica por lo menos 4 veces a la semana, variando las palabras de las más sencillas a las más complejas.
La siguiente semana realiza lo mismo, solo que ahora agrega un verbo: dame pan, toma leche.

Precaución; cuando estés estimulando lenguaje procura no hablar y hablar y hablar centrate en las palabras clave para no abrumar al peque.

Enseña al niño a comunicarse

El lenguaje en niños de 4 años en adelante quizá es una de las proezas de las que se siente orgulloso un niño  o bien un pendiente que aun tiene por cubrir. Bien sea por su carácter o porque es inhibido. Propongo estimular su comunicación con la siguiente alternativa.
Dos veces por semana elije un lugar comercial, sea la tienda, el súper, el mercado e incluso puede ser la papelería. La estrategia reside en desplazarte con el niño hasta el lugar elegido y entrar a comprar. Si, a comprar cualquier artículo. Por ejemplo; si es la papelería  dale unas monedas al niño y pídele que compre un lápiz así de simple es la estimulación; invitar al niño a comprar un lápiz y dejarlo que se desenvuelva por si solo. Por supuesto que tu estarás observándolo de cerca pero no arruines la estimulación indicándole al niño que deberá decir como lo deberá pedir, urgirlo, corregirlo, etc. Solo espera a que el hable y si sientes que lo inhibes retírate un poco. El se valera de sus capacidades para desenvolverse frente a un adulto desconocido y tu le abras brindado confianza para hablar con otros. Repite la acción eligiendo otro espacio para comprar y procura que sean variados los adultos con los que contacte el niño.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Tu proyecto para hacer seres humanos…humanos

Los adultos son niños que crecieron. Este crecimiento sucede dentro de la familia. ¿Recuerdas como te sentiste cuando viste por primera vez a tu primogénito y lo cargaste entre tus brazos?
¿Recuerdas tus esperanzas, sueños o miedos. Se me figura que son muchos los adultos que tiemblan ante la idea de crear un adulto responsable de un pequeño Ser que recién ha llegado a este mundo. Ningún niño nace con un libro de instrucciones acerca de cómo crecer y desarrollarse  –alguien tiene que inventarlas – en ese momento, no dentro de diez años. Ese alguien serán Ustedes los padres. El libro de instrucciones se convierte en su diseño.
Me parece que la mayoría de los padres sienten una gran responsabilidad para hacer lo mejor que puedan por su hijos. Pueden carecer de información, tener ideas confusas, o ser insensibles, pero creo que por lo general sus intenciones son buenas.
Dos grandes interrogantes se presentan en una u otra forma a los padres: ¿Qué clase de ser humano quiero que sea mi hijo? , y ¿Qué es lo que puedo hacer para lograrlo?
Sus respuestas como padres, significan la base de su diseño, su proyecto para hacer seres humanos…humanos. Todos los padres tienen respuestas a estas preguntas, ya sean claras, indefinidas o dudosas, pero las  tienen.
La tarea no es fácil. Los padres enseñan en la escuela más difícil del mundo –La escuela para formar seres humanos– Ustedes son el consejo directivo, el director, el maestro y el conserje, todo en uno. Se supone que sean expertos en todas las materias relacionadas con la vida y el vivir. Esta lista sigue creciendo a medida que la familia aumenta. Tu escuela no tiene ni vacaciones, ni días feriados, no hay  escalafón ni aumento de sueldo. Tus horarios son de veinticuatro horas diarias trescientos sesenta y cinco días al año por lo menos durante dieciocho años por cada hijo. Además la administración de tu escuela tiene dos directores por si no tienes suficientes problemas.
Dentro de este contexto tienes que seguir haciendo seres humanos. Considero que esta es una de las tareas más duras, complicadas, llena de tensiones y de “sangre, sudor y lagrimas” que hay en la tierra. Requiere de un máximo de paciencia, sentido común, dedicación, humor, tacto, amor, sabiduría, conciencia y conocimiento. Al mismo tiempo, brinda la oportunidad para ser una de las experiencias más satisfactorias y felices de la vida. ¿Qué madre o padre no se siente contenta cuando su hija le dice con los ojos llenos de alegría. “¡Caray!” mama-papa eres fabulosa (o)?

El equilibrio se pierde si se camina a ciegas en la familia

Veamos como se inicia una familia. La pareja tiene una hija y obviamente ahora serán tres donde antes eran dos. Con demasiada frecuencia, llega el momento en que la paternidad o maternidad se hace tan pesada y exigente que la vida de pareja como tal muere. Cuando esto sucede, son los niños los que pagan un alto precio, muy alto. Hay tantas personas en este punto de la relación pues tantas cosas que esperaban no pudieron lograrse y la capacidad que se tenga para reconocerlo con toda franqueza puede significar el punto de partida para emprender nuevas acciones. 
Conocí a un hombre que se quejaba de que a donde fuera siempre andaba a oscuras, esto cambio el día que perdió el equilibrio, se cayo rompió sus lentes oscuros ¡y se hizo la luz! no se había percatado que siempre traía anteojos negros. Bueno quizá sea una exageración pero así  me doy a entender. Muchos de nosotros tenemos que perder el equilibrio para descubrir que hemos andado a ciegas en una relación de familia. 

El manto materno o paterno

Empleo el término manto o capa materna o paterna para referirme a aquel aspecto del adulto que utiliza para desempeñar el papel de madre o padre. Para mi el manto solo tiene relevancia mientras el niño no puede bastarse a si mismo, cuando aun necesita de la guía de sus padres. Uno de los problemas es que el manto nunca cambia y jamas se quita y un factor determinante para tu diseño de familia es el tipo de manto que te pongas  y si sientes o no que debas usarlo continuamente. Yo diría que el manto, sea materno o paterno tiene tres forros principales: el del jefe, el de conductor o guía y el de camarada. Solo tu decides que manto colocarte.

lunes, 16 de marzo de 2015

Previo a las letras

Si das un lápiz, un plumón, una pluma o un gis a un peque aun antes del año sera un excelente recurso para familiarizarlo con lo que serán sus primeras letras.

Califica a tu hijo

Siempre que te sientes hacer la tarea con un niño proponte a ti misma mirar un rostro seguro y confiado porque sabe lo que esta haciendo. Un rostro que siente seguridad porque mama esta ahí para ayudarle. Un rostro que no se sobresalta de ansiedad porque no sabe que decir. Un rostro que lo intenta y lo intenta y rompe en llanto porque no sabe y entonces mama se acerca a el cariñosamente y le dice; cuando era niña yo lo hacia así, ve si te funciona a ti. Vale mas poner un diez en una pequeña alma que en un cuaderno. 

Un pizarrón para generar confianza

Compra un pequeño pizarrón exclusivo para sembrar confianza en el niño. Si, compra un pizarrón para colocarlo al alcance del niño, pero no para cuestionarlo o preguntar al niño situaciones que lo disminuyan o devalúen no, de eso no se trata. Cómpralo pensando en sembrar confianza en el niño, pues los  niños cuando asisten a la escuela les piden pasar al pizarrón y esto realmente genera todo tipo de emociones que van desde la confianza, hasta la terrible inseguridad. Aun cuando el niño conozca o desconozca que le va a preguntar un adulto, es valiosísimo que tu lo apoyes desde casa familiarizándolo con pregunta adultas hechas con un enfoque que cimente su autoestima. Emplea ese pizarrón ya sea para que el niño responda a preguntas triviales como; como te fue en la escuela, con quien jugaste, que te gusta de ti, que te desagrada de mi , que te da miedo, preguntas en el plano afectivo, como  preguntas con cierto grado de dificultad como responder a operaciones matemáticas, de lenguaje, de ciencias, etc. y el éxito de estas prácticas cotidianas, de responder en un pizarrón mediante la escritura residirá que en ningún momento adoptes el papel de educador inquisidor, cuestionante, o devaluador como; te equivocaste, estas mal, vuélvelo a repetir, que no sabes… si caes en este tipo de conductas mejor olvida mi sugerencia pues me entristecería alimentar en un adulto actos que dañen a un niño. Emplear un pizarrón solo deberá ser para contribuir con un pequeñito a sentirse seguro y superpoderoso desde casa porque sabe responder a un adulto sin ser cuestionado. Ni tú, ni yo sabemos que le van a preguntar a tu peque cuando frente a un pizarrón escolar, así que ayudémoslo desde afuera.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Porque los niños pequeños pueden aprender matemáticas

Existen dos razones vitalmente importantes por las cuales los niños pequeños deben aprender matemáticas. La primera es la razón obvia y menos importante: realizar matemáticas es una de las funciones más elevadas del cerebro humano, y entre todas las criaturas del mundo, solo la gente puede realizar matemáticas. Resolver matemáticas es una de las funciones más importantes de la vida pues es vital para la vida cotidiana. Desde la niñez hasta la ancianidad estamos interesados y ocupados por las matemáticas. El niño en la escuela diariamente enfrenta problemas matemáticos, como el ama de casa, el carpintero, el profesionista, el hombre de negocios o el científico espacial.
La segunda razón es más importante aun. Los niños deben aprender matemáticas a una edad más temprana debido al efecto que esto tendrá en su desarrollo físico del cerebro en sí y en el producto de ese desarrollo físico en sí, que es lo que llamamos inteligencia.
Han pasado varias décadas tratando de comprender como se desarrolla el cerebro y se ha llegado a descubrir que existen cinco puntos de vital importancia que tienen que ver con el desarrollo del cerebro.
Todo lo que Albert Einstein o Leonardo da Vinci aprendieron en la vida se introdujo en el cerebro a través de estas cinco vías por medio de las cuales oímos, sentimos, vemos, degustamos y olemos. Estas cinco vías se desarrollan con el uso. Esto quiere decir que mientras más mensajes pasen a través de la vía visual, auditiva, táctil, gustativa y olfativa más se desarrollaran estas vías y funcionaran con más facilidad. Mientras menos mensajes pasen a través de ellas, con mayor lentitud se desarrollaran y funcionaran con menos eficiencia. Si no pasa virtualmente ningún mensaje a través de éstas, no habrá virtualmente ningún desarrollo.
Cuando nace un niño sano, nace con todas estas vías. Son precisamente los impulsos de la luz, el sonido, la sensación, el olor y el gusto que pasan por estas vías las que ocasionan su desarrollo y madurez para que sean más eficientes. Este es precisamente el motivo por el cual los niños deben leer, aprender matemáticas y una docena de idiomas, el arte y el ejercicio así como las demás habilidades a la edad más temprana posible. La lectura por ejemplo se desarrolla por las vías visuales. El buen lenguaje entra por el cerebro del bebe con tanta facilidad como el balbuceo infantil. Se puede decir con seguridad que el cerebro es capaz de retener más de lo que podríamos suministrarle durante muchas vidas. Mientras más información le proporcionemos a un niño, mejor funcionara. Las matemáticas son una de las cosas más útiles que puedes proporcionar al cerebro de un niño pequeño. Si mejoras alguna función de su cerebro, mejoraras todas las funciones hasta cierto punto. 

Un niño pequeño puede aprender matemáticas

La pregunta no es…. ¿Cómo es posible para los niños pequeños poner en práctica las matemáticas instantáneas? sino mas bien…¿ Cómo es posible que los adultos, quienes hablan un lenguaje, no pueden poner en práctica las matemáticas instantáneas?
El problema es que en matemáticas hemos confundido el "símbolo"  con el "concepto", veamos cómo es esto;
Si te presentan el símbolo 5 y el concepto...
símbolo
concepto
















No hay problema alguno puesto que puedes percibir el símbolo o el concepto exitosamente del 1...

Hasta el 12 con cierto grado de confianza...
Pero a partir de esta cantidad se estará adivinando casi invariablemente pues un adulto que no ha comprendido las matemáticas instantáneas tendera a ver las cosas como cree que son, es decir solo puede ver...

Pero no es capaz de ver...

Pero no es precisamente que no pueda verlo, sucede que lo  ve, pero no puede percibirlo. Los niños pequeños si pueden si se les enseña a temprana edad el concepto de las matemáticas.
Este ejemplo lo he retomado del libro: 
como enseñar matemáticas a tu bebe de Glen Doman y Janet doman, te dejo la liga si deseas saber mas.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Enseñar a tu hijo

Para enseñar a un niño requieres del poderoso ingrediente que todos poseemos pero solo unos cuantos estamos dispuestos a dejarlo salir y lo llamo; querer, si querer enseñar a un niño es la clave de todo aprendizaje. Independientemente del rol que juegues con el niño seas mama, papa, maestra, tía, abuela, abuelo el rol no importa lo realmente trascendental se finca en querer enseñar a un niño. Cuando se está dispuesto a enseñar se abren infinidad  de alternativas para elegir adecuadamente el tipo de enseñanza que brindaras a un pequeño. Hablo de una enseñanza cotidiana, aquella que realizas sin programas académicos solo por contribuir con un niño. Enseñar a un niño desde cualquier espectro, es como dar vida al conocimiento y si va acompañado del querer, uno se siente realmente feliz por el solo hecho de contribuir con un pequeño espíritu listo para absorber aquello que engrandezca su mente y corazón.
Es frustrante y hasta triste abordar la enseñanza porque nos vemos obligados a enseñar pues el niño se ha retrasado en  su lenguaje, no lo aceptan en la escuela porque no sabe leer, no sabe sumar, restar o multiplicar o simplemente porque el niño es tremendamente hiperactivo, entonces salimos corriendo a buscar una y mil formas para solucionar el problema que aqueja una pequeña mente. Nos preocupa poderosamente que el niño se atrase o se quede rezagado del resto de sus contemporáneos pero lamentablemente esta conducta solo nos lleva a actuar por impulso, ansiedad o una tremenda ira porque el niño no aprende, tornándose un caos. Entonces, la enseñanza ya no se aborda por querer, se aborda por compromiso obligando a la otra parte y si esperas que bajo este contexto el niño aprenda permíteme decirte que será un fracaso pues quieres correr a enseñarle a una pequeña mente de la noche a la mañana, conductas que solo dejan profundos colapsos emocionales y mentales en un pequeñito.
Lo ideal es enseñar porque se desea, porque se quiere contribuir con un pequeño espíritu desde el instante de nacer. Enseñar a partir del dulce juego que invite a absorber cuantiosos conocimientos sin convertir la enseñanza en una pesada carga. Llamo enseñar; al delicioso arte de colocar alcance de un niño cuanto recurso sea capaz de nutrir su mente y corazón. Cuando alguien quiere enseñar así se encuentre en la tibia cama con su hijo le enseñara a su peque como es el leer un cuento orquestando las letras o bien estando frente a infinidad de pupitres miras la divinidad frente a ti, atentos porque quieren escucharte. A eso llamo enseñar, por el solo hecho de querer hacerlo independientemente del espacio donde te encuentres. Cuando un niño descubre un rostro adulto que quiere enseñar, abre sus sentidos de inmediato y si, a esa enseñanza le adicionas el juego para un niño sera una verdadera comunión entre la enseñanza y el aprendizaje. Si estas dispuesta a querer enseñar descubrirás un hermoso espíritu dispuesto a fusionarse contigo en el aprendizaje. Ah! Si tan solo más adultos jugáramos a enseñar a nuestros niños, estaríamos abriendo canales de genialidad en esta hermosa tierra.

Aprender jugando es divino!


Jamás tortures a una pequeña MENTE!


Para enseñar anclate a tus encantos!


miércoles, 25 de febrero de 2015

Porque los niños dominan a los padres

Cuando la energía se desborda en los niños entre los 3 y 6 años está sucediendo a la par el descubrimiento de sus emociones. Aquellas emociones que conllevan placer porque mama o papa le proveen sus deseos, o enfrenta frustraciones porque mama no le compro el juguete que miro al salir de paseo, quizá experimento una tremenda alegría cuando vio llegar a papa a casa o quizá le dijeron que la llevarían al cine y de pronto se cancelo la salida dejándola con tremenda rabia  porque no se cumplieron sus expectativas. Las emociones son versátiles y llevan a un niño a experimentar cuantiosos aprendizajes emocionales. Aprendizajes donde los padres juegan un papel determinante pues ya sea que contribuyan con el niño ayudándole familiarizarse con ellas, tal vez las reprima en su hijo sin percatarse de ello o quizá se deja dominar por las emociones de su pequeño, de todo puede suceder con las emociones, sean del niño o de los padres. Lo significativo de las emociones es aprender a familiarizarse con ellas, esa es realmente la tarea cuando de lidiar con ellas se trata, sobre todo con aquellas que generan insatisfacción como la ira, la cual llega a ser tan poderosa en tu hijo o en ti que si no se equilibra a tiempo el niño llega a dominarte sobre todo entre los 6 y 10 años.  Cuando se ha perdido el control de un hijo, es más cómodo etiquetarlo como niño travieso, latoso e incluso llegas a pensar que así son los niños. Conductas que lesionan tanto a niños como adultos. Quizá ya has hecho intentos por mejorar su conducta pero se te han agotado las salidas o no sabes que hacer y ante tal situación terminas siendo dominada o dominado por el niño. Si este tipo de conductas fueran pasajeras uno diría; -bien no importa, ya se le pasara-, pero no es así pues el niño terminara siendo un adulto dominante, agresivo o violento. ¿Y por qué sucedió esto? ¿En qué momento perdiste la capacidad de guiar a tu hijo?. Permíteme decirte que surgió cuando el niño recibió la ira y no supo que hacer con ella, y con tal de no mirar sufrir a tan pequeño cuerpecito preferiste proveerle de todo, cuando digo todo, hablo también de ti, ahí se inicio el problema pues  no te atreviste a mostrarle cómo funcionan  una norma, aquellas normas que equilibran las emociones. Cuando un niño sabe cómo funcionan las normas en casa, sabe comulgar con ellas, aun cuando se frustre se ajustara a las normas de casa. Por ejemplo cuando dices; "no", ante un deseo que no puede ser cubierto, la ira lo hará  explotar, pero si sabe que que hay normas en casa, lo aceptara, ese será su reto. ¿Que duele mirar a un niño sufrir? Claro que duele, quizá más a ti que  al niño, pero una norma mostrada a tiempo evitara que caigas en el dominio del niño, sin perder de vista que no es por controlarlo, es en vía de llevarlo a familiarizarse con sus emociones mediante una norma y la delgada línea es no caer en el papel de dominar al niño. El valor de las normas funcionan cuando el adulto toma el control de cualquier situación desestabilizante pues si permites que el niño tome el control, le abras permitido controlarte. Veamos como lo hace el niño;¡Ándale, si,-cómpramelo-,-por favor-, -ya no te quiero-, -eres mala-, -fea-,-le voy a decir a mi  papa-,-te odio- pedimentos de un niño que fácilmente se van incrementando cual larga lista de deseos, es como si midieran  fuerzas entre tú y el niño. Ceder ante este tipo de situaciones solo agrava la conducta del niño pues se adiestra y multiplica sus habilidades para dominarte. Él porque dominan los niños a un padre o una madre, como lo he dicho anteriormente tiene que ver con la falta de dominio de las emociones, con la falta de seguridad de lo que dices a un niño, los titubeos a la hora de inculcar una norma o el descuido por responder a la ligera, conductas que reflejan un tremendo descontrol emocional. Por un lado los padres sin percatarse lesionan al niño y terminan siendo dominados por él y por otro lado el niño engrandece paulatinamente su ego y termina siendo un tirano. Lo grave de esta situación es que el niño saldrá de casa y rebotara con su entorno pues no será fácilmente aceptado, afuera el peso de las normas es una realidad o bien termina uniéndose a pequeños grupos de niños violentos, pero aun así el problema continúa si no se detiene a tiempo. El que hacer lo describiré en una sola línea: “recupérate frente a tu hijo” tú y yo sabemos cómo se hace, solo hace falta no evadir la situación.

La confianza se riega día a dia



El autoestima se cultiva


Palabras que lesionan a un niño