miércoles, 12 de noviembre de 2014
Gritar a los hijos
Gritar a los hijos es resultado de la
frustración, la ansiedad o una forma de relacionarse con ellos. Cuando eras
niño o niña si escuchabas a mama o papa
gritar pues aprendías a gritar o simplemente era el ambiente que vivías. Aun
cuando el origen de los gritos sea diverso o se aborden desde diferentes
perspectivas lo real es que cuando un padre o una madre se relaciona con sus
hijos a gritos está generando desestabilidad tanto en su comunicación, como en el estado emocional de los niños. Al final los gritos son el resultado de una
comunicación deteriorada, de la ira o simplemente porque piensas que así educas mejor
a tus hijos, pero ambas situaciones solo generan desajustes emocionales en el
niño como:
Desprecio o minusvalía. Un niño que crece a la sombra de los gritos termina
siendo un adulto con grandes dificultades para relacionarse pues se sentirá
despreciado, falto de valía o confianza.
Agresividad. Un niño que convive con los gritos aprenderá autodefenderse replicando el mismo patrón y a futuro observaras a un adulto irritable o agresivo.
Agresividad. Un niño que convive con los gritos aprenderá autodefenderse replicando el mismo patrón y a futuro observaras a un adulto irritable o agresivo.
Conductas inapropiadas. Los gritos terminan despertando en el pequeño conductas inapropiadas como manipular
a los padres, mal carácter, pega a otros, se relaciona empleando la fuerza, autoritario
o prepotente.
Desobediencia. Los gritos solo abren el dique de la desobediencia, la
mentira o el chantaje
Inseguridad. Los gritos dejan a un niño temblando de inseguridad, su piel denota temor, titubeos o miedo .
Autoestima baja. Un niño que recibe gritos, es un niño con autoestima baja.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Rompe el circulo de los "NO" de un niño
Cuando el niño no quiere comer, no quiere dormir, no quiere subirse al
coche, no quiere levantar sus juguetes, no quiere, no quiere ambos quedan atrapados en un círculo enfermizo de “no
quiere”, tu pides algo y él no quiere. ¿Porque se crea tan nocivo circulo?
porque no te has dado cuenta que estas atrapada con el niño en conductas
viscerales que los encierran en un círculo nocivo. Ambos se conocen y saben cómo
se comportan, pides algo al niño y sabes que te dirá no, te evadirá o te
ignorara y viceversa, el niño te conoce a tal grado que va
desarrollando nuevas formas para evadirte. Para salirse de tan nocivo círculo
lo único que funciona es salirte de él, es romperlo. Salir del círculo que
enferma a ambos requiere de intangibles que solo el adulto puede comprometerse
con ellos; entereza, perseverancia y toma de conciencia. Factores que definitivamente
no se los puedes pedir a un niño. Retos
que te competen solo a ti si deseas erradicar tan negativas conductas que desgastan
a ambos.
Entereza para no ceder en el momento de dar indicaciones o pedir tareas al
niño. Sumado a ello deberás desplegar múltiples estrategias para lograr la
respuesta sin claudicar y por supuesto sin invitar a la violencia para que
reaccione el niño.
Perseverancia para romper el círculo enfermizo. La clave del éxito reside
en ser perseverante, si lo haces un día y al día siguiente la voluntad flaquea
y la entereza brillo por su ausencia, entonces no funciona. Perseverar va a
doler, te va a desgastar pero solo entonces estarás haciendo algo real por
romper círculos enfermizos.
Toma de conciencia. Tomar conciencia de que algo no funciona en la relación
con el niño es como la luz que te guiara para saber qué haces bien y que estás
haciendo mal al guiar la conducta del niño. Tu conciencia te dirá la verdad
del porque el niño reacciona con sus clásicos no. Es la sabiduría que te dirá como
guiar a un hijo o hija.
Te he compartido tres intangibles para romper círculos enfermizos, de
nosotros los padres depende formar hijos emocionalmente saludables.
martes, 28 de octubre de 2014
Incongruencias de los padres
Una de las
incongruencias mas acentuadas que cometemos como padres se presentan a la hora
de la comida, pues sin desearlo enseñamos al niño a ser falso, mentir o ser
iracundo, te diré como surge. Cuando le dices a tu hijo que lo amas,
despliegas hacia él o ella dulzura, ternura, cariñitos, etc. y llegado el
momento de comer te transformas en una madre o un padre exigente, iracundo o
agresivo para obligarlo a comer, creamos de inmediato una fractura en la relación,
una desestabilidad emocional pues el niño no sabrá porque
te enojas, si él no quiere comer, no sabe como reaccionar ante tu ira
por lo que genera conductas para defenderse de ti, decirte que
si, pero no comerá, tratar de agradarte, etc. en pocas palabras le
estas creando una doble personalidad, lo estas confundiendo emocionalmente y tu
deseo porque tu hijo se alimente quedara obsoleto. Alimentarse bajo tempestades
emocionales, no es alimentarse, es fracturar un sano desarrollo emocional en el
niño.
!Mastica bien la comida!
Comer es una situación que demanda al niño desarrollar múltiples
aprendizajes y habilidades desde el momento de nacer. Al principio alimentarse
para el niño solo es cuestión de succionar la leche de mama o la mamila, pero
llegado el momento de comer alimentos sólidos nuevas habilidades deberá
desarrollar y una de ellas será el “masticar”.
Antes del año se iniciara a descubrir cómo se mastica, ¿que es masticar? Y masticar
para un niño es todo un aprendizaje que le demandara tiempo, comprensión y
habilidad para mover adecuadamente los órganos de la boca hasta dejar los
alimentos correctamente triturados para tragarlos como se lo pide mama. ¿Observas? como el acto de masticar a un pequeño le demanda adquirir habilidades y aprendizajes.
La sola palabra masticar ya le implica nuevos aprendizajes pues deberá comprenderla y responder a ella. Cuando le dices al niño; ¡mastica bien la comida!, le hablas en un idioma que no entiende, no
te entiende, sin embargo la naturaleza humana es tan maravillosa que el pequeñito por
pura imitación te empieza mirar como llevas la comida a la boca, mueves lo
labios y el maxilar, así es como el bebe intuye que estas moliendo con los dientes
percatándose de lo que le pides. Enseñar al niño a masticar la comida requiere de patrones de imitación, si no le muestras como hacerlo no le pidas que mastique bien pues no sabe cómo
hacerlo, mejor enséñale como se hace. La mejor manera de enseñarle al niño a masticar la comida es llevarte a la boca un bocado, dejar que te mire como abres la boca, introduces el bocado, inicias a masticar e ingieres el bocado pasado un tiempo. Cuando hayas realizado varias
veces este acto de masticar con tu pequeño y el sepa como hacerlo ahora si pídele que ¡mastique
bien la comida!.
martes, 21 de octubre de 2014
Si le pegan al niño en la escuela
Si
le pegan al niño en la escuela, él debe aprender a defenderse, expresión que escucho de quien está involucrado en el desarrollo
de un niño o niña, sean los abuelos, los tíos o amigos cercanos. El niño debe aprender a defenderse por sí mismo, argumentos que buscan solidarizarse con el
padre o la madre del niño o niña, argumentos que solo son paliativos pasajeros que en nada
contribuyen con los padres del niño y el niño mismo, lo real es que el niño ha
sido violentado. Como padres deseamos tener alternativas para ayudar al pequeño ya sea que apliques los consejos que te da la familia, acudas a un especialista
para recibir orientación o actúes según tu intuición. El porque le pegan a un niño en la escuela tiene varios orígenes, sea que la escuela no cuenta con los
controles adecuados para regir la disciplina de sus alumnos, sus reglas son altamente
permisibles, sus grupos son numerosos y se presta para el descontrol y la
violencia o quizá el adulto al frente del grupo ha perdido el control de
aquellos niños que son violentos. Por el lado del hogar bien puede ser que el niño o niña sea hijo (a) único y no han vivido este tipo de violencias, quizá se relacione únicamente
con adultos y no ha convivido con niños de su edad o tal vez es un niño tímido
e inhibido de baja autoestima y permite que otros le hagan lo que deseen, estos
son algunos de los referentes del porque le pegan a un niño en la escuela, pero
la situación no se centra en el origen se centra en el que hacer y para ello te
propongo las siguientes líneas de actuación:
- Cuando un niño ha sido violentado y te señala la mordida, el golpe en la cara o la cabeza, toca suavemente la violencia que recibió el peque, solidarízate con él, abrázalo, consuélalo y jamás cometas el error de regañarlo o decir que se ponga abusado, que se defienda, mucho menos estalles en ira frente a el, si lo haces el niño se culpara y pensara que estuvo mal y cuando le vuelvan a pegar ya no te dirá nada.
- Al enterarte de que le pegaron a tu hijo o hija toma las medidas correspondientes a la brevedad, no dejes pasar el tiempo.
- Informa de inmediato a la autoridad de la escuela y pide su intervención directa.
- Indaga que niño pego a tu hijo o hija, no para tenerlo en la mira, no, para protegerlo de él o ella.
- Si la violencia ha sido grave comunícalo a las autoridades externas que tengan injerencia con la violencia infantil.
- Revisa diariamente el estado anímico del niño al salir de la escuela, al bañarlo observa cómo reacciona al tocar su piel, busca si hay lesiones en su cuerpo, vigila su sueño, si es tranquilo o tiene pesadillas, si rechaza la escuela, indaga si juega con otros niños, pregunta a la maestra como estuvo en clase, etc.
- Solicita a la maestra del grupo; que siente a tu peque alejado del niño que pega, pero si tú hijo o hija busca al niño que le pega no lo reprimas, mucho menos le digas que no se lleve con ese niño, mejor dile que se retire de el y si le vuelve a pegar que avise al adulto del grupo.
- Asegúrate de seguir tu solicitud a la autoridad de la escuela y pregunta a la maestra cómo va el caso del niño que pega.
- Mantente alerta de la conducta de tu hijo y si observas que el niño aprendió a pegar abórdalo sutilmente indicándole que no se debe pegar.
- Y si a tu hijo le vuelven a pegar, será necesario que tomes medidas más drásticas, ya sea que lo cambies de grupo o de escuela pues es más valioso vigilar la seguridad y salud emocional del niño o niña a seguir en la comodidad de lo conocido.
Cuando le pegan a un niño o niña en la escuela es vital actuar inteligentemente tanto con las
autoridades correspondientes como con tu hijo disminuirás tu ansiedad y no cometerás
errores de más de lo mismo como el clásico; -tú
también pégale-
martes, 14 de octubre de 2014
Retraso simple de la palabra
Existen
niños que solo presentan un retraso simple del lenguaje, el cual consiste en un
retraso homogéneo en la aparición el lenguaje, retraso considerado como
inmaduro. Por otro lado cuando existe un retraso afectivo la tonalidad y la
articulación del lenguaje se modifican. El retraso del lenguaje por lo general
es detectado por los padres a partir de los 3 años y hacia los 5 años los niños
que presentaron algún retraso de lenguaje, la gran mayoría de los pequeños,
adquieren un lenguaje normal.
Retraso de la palabra
El retraso de la palabra suele asociarse a un retraso del lenguaje, sin embargo no debe
asociarse con los trastornos del lenguaje de origen sensorial o motor. El
retraso de la palabra se manifiesta por alteraciones que el niño comete al
expresar palabras o aproximaciones fonéticas. Dichas aproximaciones son sobradamente
conocidas y observadas por los padres en tanto el niño se encuentra en
crecimiento.
Trastornos de la articulación del lenguaje
Los
trastornos de la articulación del lenguaje tienen un origen de tipo anatómico,
sensorial, motor o funcional y se distinguen por la deformación de los fonemas
reemplazados o suprimidos según se halle deformado el punto de articulación. También
existen los trastornos de percepción auditiva, los cuales pueden ocasionar una
inadecuada discriminación de las características propias de cada fonema, dificultando de esta manera la articulación.
Cuando la
falta del oído es grave, no hay lenguaje o lo hay pero muy escasamente. Cuando
es parcial pero extenso, se da un retraso que varía en diferentes grados
generando una deficiente articulación.
En los trastornos auditivos se señalan tres tipos de deficiencias que podrían
afectar las consonantes de menos precisión como la l y la r. Las consonantes
que son de naturaleza audiomotora como la k y g, y por ultimo las consonantes más semejantes en
la escala de sonidos como la s y z, f y v.
Las
lesiones cerebrales también pueden originar
defectos de lenguaje. Algunas investigaciones afirman que; si la lesión
cerebral aparece antes de los tres años, la recuperación es completa y muy
rápida. Mientras que si la afasia aparece entre los 11 y 14 años la
recuperación no es tan rápida.
martes, 7 de octubre de 2014
Genios
Cada niño nace con unas
posibilidades y un potencial tan grande que si se le permite y se le ayuda a
desarrollar su individualidad sin ningún obstáculo, tendremos un mundo hermoso,
tendremos una enorme variedad de genios. Los genios aparecen en muy raras
ocasiones, no porque no nazcan a menudo, no; los genios aparecen en raras
ocasiones porque es muy difícil escaparse del condicionamiento al que los
sometemos.
¿Desesperada porque no come tu hijo?
Solo las madres que hemos tenido hijos que no comen sabemos lo que es la
angustia porque nuestro hijo no se alimente. Yo hacía de todo, hasta teatro para que mi hijo comiera y ni aun así
el hombre comía, hoy tiene 30 años y come más que yo. Desde que nació casi no comía
y en la guardería menos, siempre me tenían reportes de que no comía. Llegaba a
casa y así le pusiera payasos a la comida, el niño no comía. Me sentía tan
frustrada que no dormía, pensando en el que hacer. Cuando iba al pediatra para
que lo revisara, tranquilamente el
Doctor me decía; - el niño está en su peso-, -no tiene por qué alarmarse-. Pero aun
así le pedía vitaminas, consejos, recomendaciones, le hacía todo tipo de
preguntas del porque mi hijo no comía. Y entraba aún más en crisis cuando por algún
motivo miraba a mi hijo y a otros niños de su misma edad (entre 1 y 2 añitos) gorditos, grandotes, rebozantes y
al mío lo veía flaquísimo, debilucho y eso me desesperaba aún más. Conclusión; conozco el sabor de la desesperación o la angustia del porque nuestro hijo no come, se lo que
se siente, pero a ti quizá te urge, que te
diga que hacer, como remediarlo. Si, ambas ya sabemos que se siente, ahora solo
estas urgida por la solución. Pero permíteme decirte que no existe solución, la
única vía de salida, es mirarte a ti, respecto al como alimentas a tu hijo, solo
ahí encontraras el que hacer, contigo misma. Hace treinta años yo, no supe
remediarlo y no miraba mi ansiedad, no me miraba consumiéndome por dentro, solo
me centraba en la ansiedad y no me
detuve a observar que mi hijo era de estómago pequeño, que su naturaleza era de
complexión delgada, era un niño que no comía en grandes cantidades, comía solo lo
que su estómago le pedía.
¿Porque no come el niño?
La transición entre la lactancia y
la comida solida es una verdadera proeza infantil. Y digo una proeza
porque se entremezclan infinidad de factores tanto orgánicos como emocionales, motivos
del porque no come el niño.
Antes del año el niño empieza a familiarizarse con diferentes sabores,
olores y texturas respecto a la diversidad de alimentos que le presentas, por
lo tanto deberá estar listo para recibir y aprender por si solo a alimentarse,
sin considerar si tiene o no hambre. Descubrirá los sabores que le producen
placer, las comidas ricas, pero también tropezara con alimentos que no tolerara
su mirada, olfato o gusto. Tal vez te ha sucedido que cuando el niño mira la comida, aun cuando no la haya tocado, te dice de
inmediato que no le gusta, por lo que tú responderás;
-pero si no lo has probado-, tal vez no te percataste que fue la mirada quien inhibió su apetito por ello la vista es uno de los factores que
determina si come o no el niño. O quizá aun antes de sentarse a la mesa el niño
ya olfateo aromas fuertes a comida o desagradables y ante esto el niño asocia de
inmediato su olfato con el acto de comer y cuando llegues con el plato de comida a la mesa, él ya estará predispuesto para rechazar
la comida y si lo obligas para que pruebe un bocado, estará listo para vomitarlo,
porque su olfato intervino previamente. Quizá no paso nada de esto, pero sucedió
que cuando el niño se sentó a la mesa al sentir el impacto de lo caliente, lo
amargo, salado e incluso lo dulce no le agrado y terminara rechazando la comida, así que, ahí tienes por qué el niño no come, sin considerar que el pequeño deberá lidiar
con mama porque ella realizara infinidad de intentos, trucos y hasta magia para
que coma, pero si él detecta algún sabor, textura o mira desagradable la comida, así
te pongas de cabeza no lo comerá surgiendo las pataletas, la crisis o el llanto
y sumado a ello tu ansiedad porque el niño no come. Así que no equivoques el
camino, si tu bebe no come, analiza los factores
que te he compartido en tu pequeño y elimina o cuida que el niño no este
expuesto alimentos que alteren sus sentidos previo a su alimentación y si
erradicas estímulos externos como animarlo a comer, ponerle al oso para qué
coma o decirle que le de comer a sus muñecos, eso no funciona porque el niño ya
sabe que solo lo tratas de convencer. Si el niño tiene hambre y le agrada la
comida no requerirá de estímulos extras.
martes, 30 de septiembre de 2014
Fortalezas y debilidades de tu hijo
Intuye las fortalezas y debilidades de tus hijos, no les generes falsas expectativas.
Si le dices que es un campeón en las matemáticas, cuando sabes que le cuesta
comprenderlas, solo lo empujas al vacío de la mentira. Intuye las fortalezas de
tu hijo para engrandecerlo y colócalas como cimientos de sus debilidades.
No te lo tomes personal
Cuando tu hijo te mira fijamente a los ojos y te dice; no lo voy hacer, “te
odio”, recibes de inmediato el desafío muy personal y estallas en ira a la par
que el niño. Las actitudes desafiantes de los hijos son conductas expeliendo
ira, porque no coinciden contigo, Y tú recibes su ira de manera muy personal,
sin percatarte que no es tu ira, es la ira de un pequeño. Y en cuestión de
segundo te sumas a él o ella, según tu para controlarlo, para dominarlo. Pero
te digo: son conductas que solo conflictuan más la situación, pues ambos
estallan en crisis. Cuando dejes de caer en la ira del pequeñito y sientas que
eres capaz de controlar tu propia ira aun escuchando las palabras más atroces del
niño, estarás dando pasos seguros. Cuando llegues a mirar que es la ira del
niño y no la tuya, estará lista para guiarla. El éxito de no tomártelo
personal reside en saber manejar tu ira
y permitir que el niño estalle en su propia ira, teniendo cuidando que no se
dañe, por supuesto. Cuando vas acumulando conductas de autocontrol, vas adquiriendo
mayor confianza para manejar la situación, entonces miras con más claridad como
los desafíos los has desengarzado; “si el
niño te desafía y tu ya no caes en su rabia”, desencadenada de la ira del niño, él lo siente, lo intuye solo entonces genera sus propios cambios.
lunes, 22 de septiembre de 2014
Leer y escribir: proezas infantiles
Leer y escribir resulta ser un descubrimiento que goza el niño cuando ha comprendido
su significado o bien un conflicto cognitivo si se queda rezagado a falta de comprensión.
Detrás de este aprendizaje hay un pequeñito que piensa y será
importante iniciarlo a temprana edad en este proceso. Se trata de acercarle los medios para darle la oportunidad
de aventurarse en el aprendizaje, descubrirlo, palparlo, mirarlo. Si esperas
demasiado tiempo para iniciarlo a leer y escribir, entre los 5 o 6 años, la complejidad de la comprensión aumenta.
Cuando acercamos al niño a leer y escribir a temprana edad su aprendizaje se torna natural y fluido. El niño
necesita de tiempo, recursos e interacción con todo lo que tenga que
ver con la lectura y escritura; sean cuentos, laminas, letras, papel, lápices,
cuadernos, leerle o escribirle, recursos que lo llevaran a comprender el
significado de la lectura y la escritura sin crearle conflictos cognitivos
innecesarios, solo basta que lo guíes adecuadamente.
Un niño para aprender a leer y escribir deberá ser capaz de poseer: análisis, síntesis, razonamiento, hablo de saber pensar. Pero también le demandara conocer los factores lingüísticos, es decir saber hablar y quizá el factor que determine el éxito sea la confianza y seguridad, factor psicolingüistico. Cuando conoces cuales los requisitos para que el niño aprenda a leer y escribir te tornas mas sensible y paciente para enseñarle al niño a leer y escribir, pues conoces la gama de aprendizajes que estará atravesando el niño para aprender a leer y escribir.
NIVELES DE APRENDIZAJE
Primer Nivel: cuando el pequeño reproduce rayones, redondeles o semeja letras, significa que se ha iniciado en el proceso de leer y escribir.
Segundo nivel: el niño ya reproduce las grafías y hace combinaciones con ellas al escribir o leer.
Tercer nivel: el niño ya se encuentra en una hipótesis silábica, es decir le da un valor sonoro a las letras.
Cuarto nivel: El niño se encuentra en el pasaje de la hipótesis silábica a la alfabética. Es la indagación de los sonidos, es la silaba uniéndose para formar palabras.
Quinto Nivel: El niño sabe leer y escribir
martes, 9 de septiembre de 2014
Cotidianeidades que ayudan a madurar al niño
Bañarse por si solo....ademas de propiciarle independencia, le propicia gozo.
Vestirse...es una tremenda oportunidad llena de aprendizajes, independencia y por supuesto madurez.
Comer solo...significa una tremenda madurez e independencia en el pequeño.
Hacer sus tareas...es el efecto de lo que ya le pertenece; la responsabilidad
Motivos para salir al parque con los niños
Para un bebe entre 0 y 3 años salir al parque significa:
Tocar la naturaleza, movilizar su cuerpecito, tocar infinidad de estímulos, desplazarse libremente, sentir, correr.
Para un niño entre 3 y 6 años de edad, salir al parque significa:
Saltar, correr, brincar en concreto mostrar la energía que es capaz de desplegar y en especial descubrir amigos.
Para los niños entre 6 en adelante salir al parque significa:
hacer amigos, inventar juegos, mostrar su intrepidez, en concreto; socializar al máximo.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Relación madre - hijo
La
relación madre-hijo se inicia primordialmente por el apego que desarrolla él
bebe hacia la madre, abriendo paso a su primeras reacciones afectivas que intuye
de recién nacidito como la calidez, la suavidad o la ternura que le brinda mama. Y a falta de esta primera relación madre- hijo puede alterar severamente su desarrollo tanto afectivo como social generando una desadaptación
profunda.
Habilidades motoras
Las
capacidades motoras del bebe al nacer se desarrollan en una serie de etapas, si
bien se presenta una amplia variación en cuanto a la edad, la secuencia que
sigue la habilidad motora definitivamente es invariable. Es decir el pequeñito
inicia con la hazaña de adaptar su cuerpo a un nuevo estilo de vida.
Posteriormente controlara su cabeza, se mantendrá erguido y gateara hasta cristalizar
la anhelada marcha, en otras palabras; él bebe caminara por si solo.
Una tremenda energía en desarrollo
Él
bebe no es un lindo querubín sonriente de pelo dorado tocando un nuevo tipo de
vida, vestido de rosa o azul y diminutos moños. No, él bebe es una tremenda energía
que recién llega a un nuevo mundo con un equipo completo de percepciones
notablemente bien desarrolladas en el momento de su nacimiento. Percepciones que
maduran notablemente a medida que va creciendo. Su sentido del gusto quizá es
la facultad menos desarrollada, pero su capacidad de percibir su entorno y
reaccionar a las formas y su capacidad para acomodar su visión a diferentes
distancias se desarrollan aceleradamente durante los primeros seis meses.
lunes, 25 de agosto de 2014
Como destruimos la confianza
Caminaba por un parque cercano a casa, caminatas matutinas o vespertinas que
realizo para alimentarme espiritual y mentalmente. A lo
lejos miraba a una madre jugando con su hijo, deducía que era la mama pues la
intuición de madre me lo decía. Le mostraba al pequeño como jugar futbol, como
patear la pelota, a donde la debería dirigir, como correr, me embebía de tan
hermoso panorama que desplegaba una madre y su hijo. Miraba como la confianza del
pequeñito se desplegaba a lo largo y ancho de aquel parque corriendo, pateando, hablando,
riendo y a ese instante solo podía llamarle; confianza, la confianza plasmada en alegría. La confianza que
estaba emanando un hermoso niño, la confianza que estaba sembrando una madre en
su hijo. Pero de pronto tan divina virtud se vería interrumpida por una cascada
de palabras que salían abruptamente de un corazón urgido por dar instrucciones a su hijo. A lo lejos escuchaba a una
madre decir; -no te alejes- pero el pequeñito
corría con energía, corría y corría, hasta que lo vi llegar al fondo del parque,
donde solo una pared detuvo su carrera. Entre tanto la mama para ese entonces ya
estaba angustiada y gritando; ¡espera!, ¡detente! !no corras!, pero el
pequeñito ya había llegado al fondo del parque, feliz porque estaba jugando con mama. Un bello momento
que en cuestión de segundos se tornaría en consternación y llanto pues mama se
acercaba a él para darle tremenda reprimenda, reprimenda que inhibiría dos bellas
virtudes a punto de florecer; confianza y alegría, pero aquella tarde momentáneamente se apagaron.
Los adultos damos por hecho que el niño posee nuestro mismo nivel de comprensión y que nos atenderá de inmediato, pero no es así. Damos Instrucciones a nuestros hijos basadas en nuestro pensamiento,
dejando a un lado el pensamiento del niño. Un niño a esta edad, entre 2 y 5
años recién se está iniciando a estructurar su pensamiento y aunado a ello está
integrando sus primeras emociones que le darán confianza por el resto de su
vida. Pero desafortunadamente no nos percatarnos de ello y nos dejamos llevar
por la premura de lo que exige nuestra mente. No nos percatamos que estamos
invalidando una virtud, un crecimiento espiritual. En aquel instante una madre vivía
la angustia, porque sentía que perdía a su hijo y su mente se alteraba al no ser escuchada por el niño. Y por otro lado estaba un niño impregnado de alegría y
confianza al jugar con mama, pero al recibir tremendo regaño todo se torno en tristeza.
Reflexiones que me llevan a sintetizar; en cuestión de segundos somos capaces de desestabilizar lo más preciado que tenemos; nuestros hijos, y no es que no debas dar instrucciones al niño o no les debas llamar la atención a tus hijo, no de eso no se trata, es la forma, es la actitud de como nos dirigimos a ellos.
Aquel momento me estaba obsequiando una profunda realidad; entremezclamos el amor con la ansiedad, la alegría con las reprimendas, la responsabilidad con la rectitud, los cuidados con la sobreprotección y lo más valioso; nos olvidamos de jugar.
Reflexiones que me llevan a sintetizar; en cuestión de segundos somos capaces de desestabilizar lo más preciado que tenemos; nuestros hijos, y no es que no debas dar instrucciones al niño o no les debas llamar la atención a tus hijo, no de eso no se trata, es la forma, es la actitud de como nos dirigimos a ellos.
Aquel momento me estaba obsequiando una profunda realidad; entremezclamos el amor con la ansiedad, la alegría con las reprimendas, la responsabilidad con la rectitud, los cuidados con la sobreprotección y lo más valioso; nos olvidamos de jugar.
lunes, 18 de agosto de 2014
Comportamiento infantil
Cuando un niño sabe cómo comportarse en casa, no pega, no muerde, arrebata,
roba objetos de la familia o miente, en la escuela será bien acogido por el maestro, el grupo y todos querrán llevarse con él o ella.
Adaptación del niño a la escuela
Si en casa el niño sabe seguir indicaciones de mama o papa, del adulto en concreto. Es ordenado con
sus objetos personales, colabora con la familia, se muestra independiente en sus tareas hogareñas en la
escuela el niño sabrá atender al adulto, seguir sus indicaciones y se le
facilitara involucrarse con el resto de los niños, es decir sabrá adaptarse a
la vida escolar.
El niño y la escuela
En la escuela niños y niñas se adentran a nuevas normas, costumbres, estilos
de conducta, etc. El niño estará frente a un adulto que se rige por la urbanidad, por
reglamentos, por disciplina y en especial por la enseñanza. Así que el pequeño, además
de ir por el conocimiento y entender al adulto de la escuela, deberá ser capaz de adaptarse en el grupo de iguales,
hacer amigos, comprender la complejidad de un sistema escolar y lo fundamental
del porqué va a la escuela; “saber aprender”.
Desde el instante que llevas al niño a la escuela estarás aceptando por un
lado sus normas y por otro lado sobrellevar el amplio
bagaje de responsabilidades que enfrentaran tú y el pequeño al adentrarse a la vida escolar, por un lado el niño saber estudiar y por otro lado tú saber mostrarle el camino de como hacerlo.
También es importante tener presente que cada que sale el niño de la
escuela para retornar a casa, vendrá con todo una gama de aprendizajes y no solo de estudios. Tu
hijo retornara a casa con aprendizajes de todo tipo, como el saber relacionarse,
seguir indicaciones, estar atento, respetar a sus iguales, a los adultos de la
escuela y sobre todo saber aprender.
Así que si de ser un padre o una madre que oriente al niño respecto a la
escuela, será importante que no solo te
centres en el conocimiento, mira todo el espectro escolar donde involucraste a tu hijo o
hija y entonces sabrás guiarlo adecuadamente en su vida escolar.
lunes, 11 de agosto de 2014
Fortalezas de un preescolar
El juego en la edad preescolar entre 3 y 6 años es la base para fortalecer su primeros esquemas de pensamiento. Si le permites clasificar, ordenar, amasar, saltar, brincar, armar, leer cuentos, construir torres, jugar con arena, etc, le estaras permitiendo expandir su inteligencia.
El lenguaje de un preescolar desempeña un papel determinante en el aprendizaje, la capacidad de discernimiento, el razonamiento lógico y la iniciación de sus primeros patrones de conducta.
Durante la edad preescolar se definen las primeras estructuras que serán los peldaños del pensamiento transductivo y el pensamiento sincretico. Por ello resultara vital estimular sus primeras experiencias ludicas.
El lenguaje de un preescolar desempeña un papel determinante en el aprendizaje, la capacidad de discernimiento, el razonamiento lógico y la iniciación de sus primeros patrones de conducta.
Durante la edad preescolar se definen las primeras estructuras que serán los peldaños del pensamiento transductivo y el pensamiento sincretico. Por ello resultara vital estimular sus primeras experiencias ludicas.
El preescolar
Todas las
experiencias que vive un niño desde su nacimiento hasta la edad escolar constituyen su educación. El lenguaje que
oye, las personas que le rodean le sirven de modelo para sus comportamientos,
aquellas que le muestran el camino de las normas o lo limites, los libros, los medios
de comunicación, las salidas en familia, todo absolutamente, todo lo que rodea
al niño son sus maestros, es su escuela. La vida del niño es como su plan de
estudios, la adaptación es su principal objetivo, el desarrollo se convierte en
el proceso docente y el niño es el alumno ubicado en el centro del proceso.
La característica
más sorprendente del medio ambiente del niño en edad preescolar es su
naturaleza fortuita, no estructurada. Es decir el grandioso despliegue de
aprendizaje que se va sucediendo en la medida que crece. Sus progresos desde el
nacimiento hasta la edad escolar son fenomenales. Por ello parece razonable pensar,
que si es tanto lo que el niño aprende durante sus primeras etapas teniendo
como maestros a sus padres, su familia, cierto es que esta primera educación se
multiplicara en la media que los padres vayan abriendo nuevas brecas de
experiencias.
Dos entidades
perfectamente identificadas por una lado la familia y por otro la escuela. Si
somos capaces como padres de incrementar y formalizar la educación que
damos al niño en casa, su potencial tendera a expandirse y llegado el momento de la escuela, tu pequeño estará ávido de nuevos aprendizajes.
viernes, 8 de agosto de 2014
Gatea
Antes de cumplir
el año el niño ya gatea con gran presteza, puede hacerlo sobre manos y
rodillas. Pero incluso pese a su pericia en el gateo no puede resistir el
impulso de levantarse sobre sus pies y
cuando logra pararse por su mismo esta listo para dar sus primeros pasos,
aunque aun no logra total equilibrio hasta cuatro semanas después. Así que se
contenta con desplazarse de costado, agarrándose
a algún sostén, camina si, pero aun con apoyo.
Habilidades desbordándose
Por ahora el
pequeñito es un ávido explorador, garabatea espontáneamente, habla en
jeringonza, se expresa con ademanes, utiliza la cuchara y se pone accesorios
sencillos como el gorro, se quita el zapato, un calcetín. El año es una etapa de infinidad de habilidades desbordándose una
etapa totalmente naciente.
lunes, 4 de agosto de 2014
Conductas infantiles
Toda conducta
infantil no es una reacción meramente arbitraria por parte de un niño. Son respuestas a infinidad de factores sean externos, internos o simbióticos. Es
decir el organismo demanda al niño responder de acuerdo a lo que está viviendo.
No es casualidad que un niño responda con agresión si vive entre la hostilidad.
Ni es de sorprenderse que el niño responda cariñosamente si desde el momento de
nacer ha convivido con el amor. Como tampoco es de alarmarse que el niño sea
temeroso, si solo se ha alimentado del miedo sembrado por el adulto. Una conducta infantil no se origina porque el
niño tenga buena o mala sangre, no. Una conducta infantil solo es el reflejo de
su alimentación emocional.
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