lunes, 4 de agosto de 2014

Inteligencia

La inteligencia no es una vaga cualidad que las personas poseen en mayor o menor cantidad. La inteligencia es una forma de comportamiento que se refleja en la adaptación del niño puesto que la misma se logra mediante la interacción de procesos duales llamados asimilación y acomodación. La inteligencia es definida en términos de dichos procesos gemelos. Veamos como sucede esto en el niño. Supongamos que a los 2 años le dices al pequeñito; -  no derrame la leche del vaso- el niño de inmediato reaccionara tratando de seguir tus indicaciones.  Por un lado conoce el vaso y tiene control de sus manitas, hasta aquí, el niño ha asimilado una parte de la indicación. Pero sigamos con el resto de la indicación. Aun con la recomendación que has hecho, el pequeño termina derramando la leche, ¿porque sucede esto? Si le advertiste que no tirara la leche. Veamos que sucedió; el niño no ha comprendido la totalidad de la indicación, la palabra derramar o tirar la leche aún no se ha acomodado, es decir aún no se ha configurado como esquema en la mente del niño, aun no comprende el termino. Y esto se debe a que requiere madurez por un lado y experiencias por otro para acomodar los términos que le estas demandando. Tu tiene perfectamente concebida la palabra derramar, controlas todos tus movimientos, sabes hacer cálculos con infinidad de recipientes al tomar líquidos, calculas la cantidad de líquido que llevaras a tu boca entonces difícilmente derramaras la leche. En el niño no sucede lo mismo. El niño se inicia en primera instancia a asimilar, es decir a familiarizarse  con los artículos para tomar la leche, pero aun no acomoda el resto de las habilidades, aun no hace cálculos exactos para tomar líquidos, no está familiarizado con volúmenes en concreto no ha acomodado  el total de la instrucción  por lo tanto se le dificultara responder como se lo haz pedido y termina tirando la leche. Requerirá de madurez y estimulación para que su cerebro logre un equilibrio entre asimilar y acomodar entonces un esquema más sucede y la inteligencia se fortalece. 

lunes, 28 de julio de 2014

Elementos del lenguaje

Con el tiempo el niño aprende a hablar. Y el aprendizaje por el que deberá atravesar es increíblemente complejo, así que te digo; que no te invadas de impaciencia para urgir a tu pequeño a adquirir el lenguaje. Para empezar, ¿qué es el lenguaje? Como lo he referido en otros escritos, el lenguaje implica el uso de sonidos arbitrarios, de referencias aceptadas, y que pueden ordenarse de diferentes maneras para expresar distintos significados. Esta definición es la clave para analizar los elementos dellenguaje.
La unidad más simple del lenguaje es el fonema: un solo sonido, tal como el representado por una vocal (a) o una consonante (c). Los fonemas pueden combinarse para formar los morfemas que son las unidades del significado del lenguaje (mama). Para poder formar morfemas el niño tiene que aprender, primero, a pronunciar los fonemas. Más aun, no basta simplemente con hacer el sonido, ya que debe ser capaz de hacerlo cuando quiere (si el niño pudiera hablar desde el primer momento en que puede pronunciar todos los sonidos requeridos por cualquier idioma entonces, el curso de la adquisición del lenguaje tendría que volver a ser revisada) Aparte de la capacidad de pronunciar palabras (morfemas simples y combinaciones de morfemas), el niño debe también adquirir la capacidad combinarlas en unidades. Es un gran adelanto, pues hay un mundo de diferencias entre poder decir  “papito”, “mamita”, “osito” y “mi” y dirigirse con los brazos abiertos a un padre radiante y decirle “mi mamita”, “mi papito”. Para organizar palabras en unidades ocasionales significativas, se requiere de un conocimiento intuitivo de la sintaxis –la gramática del lenguaje– es decir el conjunto de reglas implícitas o explicitas que rigen las combinaciones de las palabras que serán correctas y tendrán sentido para los que hablan ese idioma. A medida que el niño practica y domina los fonemas, los morfemas y la sintaxis, tiene también que practicar la prosodia;  es decir debe aprender las formas de expresión, las emociones, los acentos, las pausas y todas las sutiles variaciones que otorgan sentido diferente a los mismos morfemas. Fonemas, morfemas, sintaxis y prosodia son los elementos del lenguaje.

Todos nosotros hemos adquirido estos elementos de una manera sorprendentemente sencilla, efectiva y eficiente, sin tener realmente conciencia de lo que estábamos haciendo.

miércoles, 23 de julio de 2014

El juego

Alegría, dicha y un tremendo despliegue de energía nos regala el juego. Dones inmersos en una sola palabra, en un solo acto: el juego

Para el juego no existe país, condición social, clase o raza.  El juego inocentemente se refleja mediante las almas del mundo.

El clima solo es parte del juego. Y lo sabe la inocencia a quien no le importa si hace frio o llueve....sabe que la vida es un juego.

No hacen falta exuberantes artículos para jugar. Hacen falta grandes corazones dispuestos a jugar.

Lo grandioso de la vida es arriesgarse a dar saltos cuánticos, sabiendo que todo es un juego.

Cuando miras la vida como un juego... despiertas en el corazón la alegría de vivir.

lunes, 21 de julio de 2014

No etiquetes a un niño

Las etiquetas que inconscientemente o conscientemente colocamos al niño tienen un efecto perdurable y nocivo en ellos. Perdurable, porque el niño no podrá erradicarla de la noche a la mañana, mucho menos olvidarla. Nocivo porque lesiona profundamente su autoestima, sea que la eleve o sea que la disminuya, ambas generan daños emocionales. Si elevas su autoestima se convierte en un niño creído, pretencioso o dominante y te costara erradicarla con el paso del tiempo. O bien si la etiqueta disminuye su autoestima lo convertirás en un niño temeroso, huidizo, con miedo o angustia y generar confianza en el requerirá de un tremendo esfuerzo del niño. Pese al daño que se le ocasiona a los pequeños con la etiquetas,  no dejo de escucharlas, incluso en los niños más pequeños. Deci­mos: «Este niño es obediente y este otro es muy desobediente. Este niño es una delicia y este otro es un problema». Estás po­niendo etiquetas, y recuerda, al hacerlo estás creando muchos problemas en el niño. En primer lugar porque cuando le pones una etique­ta a alguien, estás exigiéndole que se comporte de acuerdo con la etiqueta que le has puesto, el niño empezara a sentir que tiene la obligación de demostrar que estás en lo cierto. Si el padre dice: «Mi hijo es un problema», el hijo piensa: «Ahora tengo que de­mostrar que NO soy un problema, o bien se esforzara por demostrar que SI es un problema. Por eso el niño causa más problemas para que el padre pueda decir: «¿Ves? Este niño es un problema».
Tres mujeres estaban hablando jactándose de sus respectivos hijos. Una dijo: «Mi hijo solo tiene cinco años y escribe poesía. Son unos poemas tan hermo­sos que hasta los poetas consumados sentirían vergüenza».
La segunda dijo: «Eso no es nada. Mi hijo solo tiene cuatro años y pinta unos cuadros tan modernos, tan ultramodernos, que ni siquiera Picasso les encontraría ni pies ni cabeza. Y ni siquie­ra usa pincel, lo hace todo con las manos. A veces solo lanza la pintura contra el lienzo y de la nada sale algo precioso. Mi hijo es un impresionista, es un pintor muy original».
La tercera mujer dijo: «Eso no es nada. Mi hijo solo tiene tres años y va al psicoanalista él sólito».
Todas las etiquetas son destructivas. No etiquetes a nadie, mucho menos a un niño. Los seres hu­manos tendemos a pensar colectivamente; difícilmente rescatamos nuestras propias ideas. Oyes un rumor de que alguien es un problema y lo aceptas. Y después se lo pasas a otro, y lo acepta. Y el rumor se va difundiendo, la etiqueta va adquiriendo mayores proporciones. Y un día esa persona lleva una etiqueta de « CONFLICTIVA» con letras mayúsculas, con luces de neón, de manera que ella misma las lee y tiene que comportarse de acuerdo con esa etiqueta. Toda la so­ciedad espera que se comporte de ese modo, de lo contrario, la gente se enfadaría. «¿Qué haces? ¡Eres conflictiva y estás inten­tando ser buena! ¡Compórtate como es debido!»
A un niño no debemos etiquetarlo a tan temprana edad, si es bueno o es malo para el estudio. Si es inquieto o tranquilo, si es inteligentísimo o muy malo para aprender solo estamos propiciando impresionantes ondas de rumores, hacia una ser, hacia un niño que con el tiempo llevara una pesada carga a cuestas y en el momento que quiera erradicarlas quizá ya haya etiquetado también a sus hijos.
Poseemos la suficiente sabiduría para no etiquetar a un pequeñito, basta respetar sus propias fortalezas y debilidades, basta mirar que estamos impregnados de aciertos y desaciertos en esta vida.


viernes, 18 de julio de 2014

La familia

La familia es como una gran maquinaria funcionando de día y de noche. Un sistema que funciona sobre la base del conocimiento, la realidad y la intimidad.
Dicho en forma sencilla, tu autoestima, tu comunicación, tus normas y creencias serán los elementos que constituyan tu  sistema familiar.
La comunicación abierta, sincera y humana harán crecer y florecer tu sistema familiar, hablo de la contribución que cada uno realice al interior del hogar. Si la salud en las palabras que se dicen en casa riegan los espíritus, los hijos florecen y la familia se convierte en una gran maquinaria que derrocha energía. Pero también existe la comunicación que deteriora o lesiona a la familia, es aquella que aplica reglas inhumanas poniendo en riesgo el crecimiento de sus integrantes.
Cuando un niño o niña se sabe parte de una familia, se siente segura, en paz, confiada en concreto se le abren las puertas de la transformación y sucede lo mismo con todos los miembros de la familia. Porque ahí adentro, en la intimidad en el hogar se comulga con una comunicación abierta y sincera. Una comunicación que permite a cada uno florecer, hablar, ser autentico.
Descubrir el papel que uno juega en la familia, en determinado momento, y comprender los papeles que juegan los demás resulta una experiencia vivificante, aunque a veces nos resulte molesto. Lo relevante de este descubrimiento es conocer realmente de que está constituida tu familia.  Es decir poseen una autoestima equilibrada que fluye por toda la casa o se respira la devaluación. Se comunican amplia y sinceramente apelando al valor de la verdad o los antivalores han llegado a tu hogar para quedarse.
Entender tu sistema familiar es como descorrer la cortina de la verdad. Conocer el aire que respiras dentro de casa te da la ventaja de conocer tu realidad. Si conoces de que esta hecho tu sistema, sabrás como nutrirlo o redireccionarlo en el mejor de los  casos erradicando aquello que lo hace tambalear y pone en riesgo su crecimiento. Esa gran maquinaria solo ustedes la conocen y saben cómo estabilizarla para continuar con el viaje que han emprendido.

lunes, 14 de julio de 2014

Padres e hijos confrontados

Es normal que tu hijo se rebele contra ti. Es normal que a veces no coincida contigo; es normal que no te compren­da, que no lo comprendas. Es normal porque ustedes son diferentes, seres diferentes y de diferentes edades, y com­prender al otro es, a veces, una tarea imposible...
Y además porque tú, de una u otra manera, aunque declares lo contrario, le estás imponiendo tu vida, tu edu­cación, tus maneras, tus límites.
Eso es normal. No puede ser de otra manera. Nace en tu casa, crece en tu casa, en tu sociedad, y le transmites lo que tienes, tu lenguaje, tu moral, tus modales. ¿Qué otra cosa podrías transmitirle?
Al comienzo esa transmisión no puede ser sino de facto, sin democracia, sin parlamento: la niña tiene un año, dos años, tres años, y no está en condiciones de discutir normas y reglas. Corre todo por tu cuenta. Y luego cuando crezca será libre para re-visar las normas que recibió de sus padres, para criticarlas, reemplazarlas o modificarlas.
En todo caso la confrontación requiere un punto de vista, y un punto de vista ha de ser elaborado, pensado.
Por eso es buena la confrontación: ayuda a pensar. Y pensar ayuda a vivir.
La gente dice:                                                           
—¿Viste qué rebeldes que son los jóvenes hoy?               
Yo les respondo:
—¿Rebeldes? Para ser rebelde hay que oponerse a algo, a alguien, a una idea, a un límite, a una norma, a una pau­ta. Los padres permisivos no crían hijos rebeldes, sino que producen hijos que directamente ignoran a sus padres y hacen lo que otros les dictan, otros mucho más autorita­rios: la sociedad, la televisión, la propaganda, la moda, los otros chicos.
Si mi hijo se opone a mí por ideas, por otra corriente de pensamiento, me pone triste por la no coincidencia, pero me pone alegre, feliz, muy feliz, porque PIENSA.


lunes, 7 de julio de 2014

Ama a tu hijo

Ama a tus hijos, disfruta de su libertad. Déjales que cometan errores, ayúdales a ver dónde los han cometido. Diles: «No hay nada malo en cometer errores. Comete todos los que puedas, por­que ese es el modo en el que más aprenderás. Pero no cometas el mismo error una y otra vez, porque eso te convierte en un fracasado.»
Aprende a vivir con tus hijos momento a momento, permitiéndoles la libertad posible en pequeñas cosas.
Esa debe ser la norma: los niños deben ser ayudados a escuchar a sus cuerpos, a escuchar sus propias necesidades. Lo básico para los padres es vigilar a los niños para que no caigan en una zanja. Los niños son muy receptivos, y si los respetas están dispuestos a escucharte, a entenderte; deja que usen su capacidad de comprensión. Al principio sólo será cuestión de unos años; pronto empezarán a basarse en su propia inteligencia, y tu vigilancia no será en absoluto necesaria. Pronto podrán andar solos.
La misión de un padre o de una madre es grande porque están trayendo un nuevo invitado al mundo que no sabe nada, pero que trae con él un potencial. Y a menos que ese potencial crezca será feliz.
A ningún padre le gusta pensar que sus hijos son infelices; quieren que sean felices. Y ellos sólo serán felices si se convierten en lo que han venido a convertirse. Sólo pueden convertirse en el potencial de la semilla que llevan en su interior.
Por eso procura por todos los medios posibles darles libertad, darles oportunidades. Normalmente, si un niño pide algo escúchalo antes de decirle no. Aprende a decir al niño si. Cuando un niño escucha decir más si, que no, es un niño que no vive en un ambiente autoritario.
Aprende a amar a tus hijos equilibrando la balanza del amor, dosificando la permisibilidad sin caer en el autoritarismo. Siendo inteligente cuando las rabietas de tus hijos desestabilicen tus sentidos. Inundándolos de seguridad y confianza al navegar por los ríos de la vida donde se te presentara de todo.


miércoles, 2 de julio de 2014

Un castillo en casa

Improvisar fuera o dentro de casa una guarida que semeje un castillo para charlar con el niño, sea con sabanas, cobertores, telas, lo que tengas al alcance, sera un excelente motivo que invita al niño a recostarse contigo por unos instantes para imaginar. Imaginar que se encuentran en el castillo de las princesas o del rey y ahí esta sucediendo una hermosa aventura. Solo atrévete a tender las sabanas y simular la guarida para propiciar la comunicación con tu hijo. Un trivial momento que deja al pequeñito hermosos recuerdos de cuando mama le hizo un castillo y platicaron mucho tiempo.

Una orquesta de sonidos

Preparar un escenario para el niño, tendiendo sobre un respaldo cacerolas, sartenes, charolas, escurridores es una fabulosa oportunidad para invitar al niño hacer ruido, generar sonidos, hacer una orquesta de sonidos. Una alternativa que te propongo para estimular en el niño su capacidad auditiva, sensorial, psicomotora y descubrir distintos sonidos.

Disfranzándose

Disfrazar al niño es una excelente motivo para mirarse diferente. Aunado a ello estimulas todo su esquema corporal, al ponerse, quitarse o colocarse diferentes accesorios. Y si no cuentas con un disfraz especifico, si es niño, solo acércale la corbata de papa, una gorra, los zapatos y un saco e invítalo  a disfrazare como papa. Y si es niña acércale una blusa de mama, las zapatillas, las pulseras, los aretes, todo accesorio que creas conveniente sera un excelente motivo para invitarla a disfrazarce como mama. Crearas momentos imborrables en el niño al disfrazarce como mama o papa.
Y una recomendacion muy importante; permite que sea él o ella quien se disfrace por si misma (o) para lograr el objetivo de la estimulación.   

lunes, 30 de junio de 2014

Intimidad

Un niño necesita intimidad porque todo lo que es hermoso cre­ce en su intimidad. Esta es una de las leyes fundamen­tales de la vida. Las raíces crecen bajo tierra; si las sacas de la tie­rra empiezan a morir. Necesitan intimidad, total intimidad. El niño crece en el vientre de la madre en la oscuridad, en soledad. Si sa­cas al niño a la luz antes delante de público morirá. Necesita nueve me­ses de absoluta intimidad. Todo lo que necesita es crecer, necesita in­timidad. Una persona adulta no necesita tanta intimidad porque ya ha crecido, pero un niño necesita mucha intimidad. Los padres se preocupan mucho cuando ven que el niño ha de­saparecido o está solo; inmediatamente se preocupan. Se tienen que mover para que lo puedan vigilar, pero si eres un vigilante  no le permitiras desarrollar su individualidad; al vigilarle lo estarás tapando, interfiriendo en su intimidad. Un niño necesita una enorme intimidad, tanta como sea posible, el máximo de intimidad, de modo que pueda desarrollar su in­dividualidad sin interferencias, sera como darle los cimientos de confianza, confianza que a futuro caminara con el.

No hay nada escrito en Él

Cuando un niño nace es una pizarra vacía, una tabla rasa; no hay nada escrito en él. Esa es su belleza: el espejo no tiene polvo. Puede ver con más claridad. Es una bendición.

No condiciones a un Niño

Los niños no necesitan condicionamientos. Hay que ayudarles a ser ellos mismos, tienen que ser apoyados, alimentados, fortalecidos. Un verdadero padre, una verdadera madre, unos verdaderos padres serán una bendición para el niño. El niño se sentirá inmediatamente ayuda­do por ellos, y esto le servirá para enraizarse en su naturaleza, para afianzarse, para centrarse; de este modo, empezará a amarse a sí mismo y se respetará.
Recuerda, a menos que una persona se ame a sí misma, no po­drá amar a nadie más en el mundo; a menos que un niño se respete a sí mismo, no podrá respetar a nadie más en el mundo. Si no te respetas a ti mismo, ¿cómo vas a respetar al otro? A menos que nazca en tu interior el amor por ti mismo, éste no irradiará a los demás. Primero tendrás que ser una luz para ti mismo, entonces tu luz se extenderá y alcanzará a los demás.

lunes, 23 de junio de 2014

La vida emocional del preescolar

En general la vida emocional del  preescolar sugiere un buen ajuste con él y confianza hacia los demás. No carece de angustias o temores y si estos se presentan son por lo general temporales y concretos. Los truenos y las sirenas despiertan a menudo su temor. La oscuridad y la soledad les provocan temor. Muchos niños en edad preescolar años tienen crisis de temor al pensar que mama o papa lo abandonaran o que nos los encontrara al despertar. Sus sueños pueden ser a menudo placenteros, sin embargo no están exentos de  pesadillas en las cuales los animales terroríficos ocupan un lugar prominente.
Desde el punto de vista psicológico, se sienten a sus anchas en el mundo porque se encuentran cómodos consigo mismos. Algún choque emocional puede hacerle perder el equilibrio, pero tienden a recuperarse rápido. Aun presentan los clásicos berrinches o ataques de nerviosismo.  Les resulta suficiente golpear brevemente con los pies el suelo  y afirmar “no, no quiero”. Respecto a su adaptación con el adulto, sentado a la silla no molesta, ni se muestra inquieto. Se para con aplomo. El preescolar posee una acabada perfección y habilidad en sus movimientos que sugieren  un desarrollo natural y avance hacia la pubertad.
La naturaleza psicológica del preescolar resulta más evidente cuando echamos una mirada al camino evolutivo por el que ha pasado el niño para llegar al estado actual. El desarrollo del preescolar es como un espectro cromático; cada fase, cada color, se identifica mediante gradientes imperceptibles, es decir los siete colores de un espectro son bien distinguibles. De la misma manera los rasgos de madurez de un preescolar se diferencian notoriamente de un lactante o maternal.

                                                                                                                                      

lunes, 16 de junio de 2014

Cuando se pierde la calma, el corazón aclama gritar!

Si gritas a tu hijo o hija, no te preocupes por gritar en absoluto, siempre y cuando no se convierta en una forma de relacionarse con el niño, es natural. Sólo tienes que recordar una cosa; equilibrarlo con amor  y tolerancia.
Hay momentos en los que uno quiere gritar, simplemente uno pierde los estribos y cuando te das cuenta ya estas gritando, los niños lo en­tienden porque ellos también gritan. En realidad, ese es su len­guaje. Si sientes que estás hirviendo en tu interior y no quieres gri­tar, el niño lo percibe de inmediato, puede sentir toda tu vi­bración. Si el niño grita y tu sonríes, el no comprenderá, el niño asocia la ira con el grito y no entiende porque sonríes si también estas enojada. El niño se molesta mucho cuando siente que la mama o papa lo están engañando, y un niño nunca perdona el engaño. Siempre están dispuestos a aceptar la verdad, muy con los pies en la tierra.
Grita cuando lo demande tu corazón y si la inconsciencia abruptamente dejo salir la ira, no te sientas culpable. Solo tienes que recordar  equilibrar este momento con el amor y la calma pasada la tempestad. Si les estás gritando, también ámalos, pero si sólo le gritas y no llegas a la calma, entonces existe un problema. El problema no surge porque les grites, surge porque no lo equilibras con la calma y el amor. Cuando un niño ha hecho algo malo, si no se lo dices en el momento del agravio, más tarde solo será un reclamo, una amenaza o una venganza. A veces sucede que cuando la crisis se ha enfriado el niño retorna  a sus deberes se concentra y tu te quedas enfadada recordando el agravio, con la rabia guardada entonces corres el riesgo de que la ira se volqué sobre el niño fría y calculadora cuando todo ha pasado. Puede que tú te liberes del enfado, pero esto no soluciona el problema, por el contrario, solo abrirás el camino del rencor ante un hecho que el niño ya olvido. Sé coherente si debes corregir al niño, corrige en el instante, si estallaste en gritos, lo demando tu naturaleza. Un grito no erradica el amor. No existe un manual de como deberás  comportarse con tus hi­jos. Una madre o un padre saben por naturaleza cómo comportarse. No se necesita aprender de nadie. Simplemente, sé natural el amor es tan mágico que a veces te demandara explotar en gritos si lo estas intoxicando.

lunes, 9 de junio de 2014

El niño de 5 y 6 años

Entre los 5 y 6 años el niño ya recorrió un largo camino por el sinuoso y ascendente camino del desarrollo.
Deberá viajar aun quince años para llegar a ser un adulto, pero ha escalado la cuesta más escarpada y ha llegado a una meseta de suave pendiente. Si bien no es aún un niño con plena madurez ya da indicios del hombre o la mujer que será a futuro. Sus capacidades, sus talentos, sus cualidades temperamentales y sus modos de afrontar las exigencias del desarrollo. Ahora ya cuenta con el sello de la individualidad.
Pero también corporiza en su joven persona rasgos de conducta características de la cultura a la cual pertenece.
El niño a esta edad, es una edad nodal,  una especie de edad de oro, tanto para los padres como para el niño. Durante un breve periodo la corriente de desarrollo del niño fluye con suavidad. El niño es feliz al organizar todas sus experiencias vividas, es dueño de sí mismo, es reservado y su relación con otros es amistosa, ha aprendido, ha madurado. Se dedica a consolidar sus proyectos antes de iniciar nuevos.
El niño de 5 años vive un interludio sintiéndose a sus anchas en su mundo. ¿Y que es su mundo? Es un mundo del aquí y ahora.
Pero si se trata de ingresarlo al preescolar o ya asiste a la escuela el niño de esta edad no tolera las exigencias si son muy acentuadas, se manifiesta incluso su tendencia por permanecer en casa, no por una dependencia anormal, sino porque el hogar es una institución compleja que lo atrae y satisface su atención. Se siente feliz jugando con todas las domesticidades donde conoce las exigencias de casa y sabe como responder a ellas.

viernes, 6 de junio de 2014

Ego infantil

Es durante la primera etapa de vida cuando nace el ego infantil. Dicho en otros términos él bebe es cuidado, protegido, alimentado, amado. Es el centro del universo, es el nacimiento de su ego.
Pero es durante la segunda infancia cuando aparece el ego infantil  y aborda otras líneas conductuales. Con la aparición del lenguaje y las emociones entre los dos y cuatro años el ego infantil se convierte en el amo y dueño de todo adulto que circunda por su periferia. Y esto lo puedes observar ante el brote de sus primeros berrinches, sus llantos incesantes, las rebeldías que surgen cuando se enfrenta o los clásicos no, los caprichos por satisfacer sus deseos o simplemente las clásicas pataletas. Son proyecciones de un ego infantil que se está gestando y va descubriendo el mundo de las normas. Las normas que mama cultiva cuando de comer se trata, lavarse las manos, los dientes, levantar los juguetes, hacer la tarea y mucho más. Normas que un niño en un primer momento no comprende y mucho menos atiende debido al ego. Y para ayudarlo a superar este proceso es necesario mostrarle que no es el centro de casa, que también existen normas y limites.
El ego infantil no le permite al niño adaptarse de inmediato a las normas de mama o papa. Sigue a la espera de que todo se le cumpla, se le provea, se le atienda mínimo deseo y es aquí cuando surgen las crisis del ego infantil. Se siente a sí mismo como el centro de toda la existencia y entonces se eleva su ego infantil hasta llegar el momento de mostrar desenfrenadas conductas  que prácticamente son incontrolables por los padres.
El ego es necesario durante los primeros años de vida del niño para que se sienta aceptado, amado,  cobijado por la familia. Pero llegada la edad de la independencia el niño deberá enfrentar por si solo las normas y los limites dentro y fuera de casa. Y en la medida que le enseñes a experimentar, vivenciar, sentir y enfrentar que existen su ego infantil se adaptara a cualquier situación que le demande su crecimiento.

lunes, 2 de junio de 2014

Al nacer

Al nacer, el niño es simplemente amor. Esto es así porque no conoce otra cosa. En el vientre de su madre no se ha cruzado con ningún enemigo. Ha vivido en un amor profundo durante nueve meses, ha estado rodeado de amor, nutrido por el amor. No cono­ce a nadie que sea su enemigo, solo conoce a su madre y el amor de su madre. Cuando nace, su única experiencia es de amor, ¿cómo vas a suponer que sabe algo sobre el odio? Ese amor lo lleva con­sigo, es su rostro original. Después se complicará todo y tendrá otras experiencias. Empezará a desconfiar de la gente. Un niño recién nacido nace con confianza.

viernes, 30 de mayo de 2014

Terapia de lenguaje

Método Mcginnis
“Mcginnis no necesita de alabanzas: su trabajo sigue siendo fecundo a diez años de su muerte y seguirá siéndolo siempre. Lo que supo dejarnos ha servido para ser ampliado, para adaptarse,  para modificarse y para utilizarse de mil maneras. Macginnis sentó las bases para trabajar, nos transmitió su energía pedagógica vital y su fe en que el niño que no habla, llámesele como se le quiera llamar, no importan las etiquetas. Las finuras en la terminología etológica y nosológica no nos deben detener”. María Paz Berruecos.
Extracto de la autora de un método  de terapia de lenguaje. Método que  ha sido como mi biblia para contribuir en la terapéutica del lenguaje de los pequeños. Recién iniciaba mi trabajo terapéutico de lenguaje con pequeñitos, hace 20 años, cuando tuve entre mis manos este método.
Consiente del hecho, de que un niño pequeño de tres años puede llegar a presentar trastornos de lenguaje, Mcginnis insiste en su método la necesidad de orientar en forma adecuada a los padres  para lograr que contribuyan también en la terapéutica el lenguaje de sus hijos despertando su interés mediante los siguientes aspectos:
Despertar en el niño su interés por comunicarse verbalmente
Propiciar actividades que le ayude a mantener su atención por periodos largos.
Proporcionarles materiales para lograr un mayor desarrollo de las percepciones visual y auditiva.
Situar al niño en casa y fuera de ella rodeado de todo aquello que le permita satisfacer su curiosidad natural.
Premisas que puede aprovechar todo padre de familia para contribuir con su pequeño en esta gran hazaña que es; hablar


lunes, 26 de mayo de 2014

Estimulación Temprana

Sin duda alguna existe en el niño esquemas de pensamiento que se desarrollan a medida que son estimulados por el entorno. Y pueden activarse por estímulos táctiles, visuales, auditivos, sociales, culturales o bien modificarse.
Pero también existen particularidades del  desarrollo infantil que hace de cada niño un ser diferente a los demás y esto se debe en gran medida a las diferencias madurativas y estímulos que recibe.
Para desarrollarse el niño necesita de estímulos y si los estímulos externos no existen o son insuficientes la organización de la corteza cerebral se detiene o se desarrolla lentamente. Por otra parte recibir estímulos anormales o dañinos para su desarrollo puede dar pauta a modelos de comportamientos inadaptados. La falta de estimulación es desfavorable para el desarrollo del niño pero de igual manera una sobreestimulación también resulta desfavorable.
Los estímulos no solo tienen un valor informativo, también tienen un valor formativo dependerá en gran medida como elijas estimular al pequeño y sobre todo la capacidad que el adulto posea para encausar al niño en el arte de estimular su desarrollo.
Si bien es deseable que las estimulaciones sean múltiples y variadas lo importante es que se den dentro de una atmosfera afectiva sin tropiezos entre madre e hijo.
Una madre o un padre que desean estimular a su hijo deberán poseer una gran capacidad de percepción y análisis para encausar el desarrollo del niño ajustándose exclusivamente al interés del pequeño y no a lo que desea el adulto. 

viernes, 23 de mayo de 2014

La música y los sonidos ambientales

La música y los sonidos ambientales son un excelente recurso para iniciar al niño a desarrollar su capacidad auditiva. Capacidad que a futuro contribuirá   en su lenguaje.
Desde que nace el bebe ya es propicio estimular su lenguaje, solo necesitas dotarte de una cantidad generosa de música infantil para ser escuchada o tarareada por el pequeño. Procura que la música contenga letra clara y sea corta. Y respecto a los sonidos ambientales cuida que sean sonidos de su entorno como el gato, el perro, los pájaros, el coche, etc, o bien pueden ser grabados para que el niño los escuche y los repita. Elije de dos a tres días para estimularlo  durante 5 minutos.  

Entrena el lenguaje adecuadamente en tu hijo

Estimula el lenguaje del niño de 2 y 3 años iniciándolo a familiarizarse con la estructura de las palabras. Solo elije palabras cotidianas y simples que emplees  durante el día como; pan, leche, agua, vaso, etc. Dispón de 2 o 3 días para estimularlo por 5 minutos.
Inicia emitiendo una de las palabras con los sonidos aislados, continua emitiéndola por silabas y finalmente emitela con todos sus sonidos, es decir completa. Asegúrate que el niño mire la articulación de tus labios en el momento de pronunciar la palabra que estas entrenando. Motívalo hacer los ruiditos o chasqueos que haces cuando vas aislando o fraccionando la palabra. Para un segundo día puedes emplear la misma palabra, solo que ahora combinarla con frases o conversaciones sencillas como: come el pan, dame el vaso, etc. Continua de la misma manera con el resto de las palabras.
Si partes de una palabra siguiendo los pasos que te dado y vas incrementándolas de manera constante, el niño se familiariza con ellas, aprendera a pronunciarlas de manera adecuada y por lo tanto su lenguaje ira adquiriendo mayor estructura.

Le cuesta trabajo pronunciar una letra a tu hijo?

Si al niño le cuesta trabajo pronunciar alguna letra (onomatopoeya) y ya tiene 3 o 4 años  a continuación te comparto una secuencia de praxias rápidas para estimularlo. Te recomiendo que no abuses del ejercitamiento y complementalo con un programa terapéutico de lenguaje.
- Comenzaremos doblando la punta de la lengua hacia arriba y hacia atrás, con ayuda de los     dientes superiores.
- Sacar la lengua fuera e introducirla en la boca.
- Mover la lengua (dentro y fuera de la boca) de derecha a izquierda y  de arriba abajo.
- Estrechar la lengua entre los labios y luego poner la lengua ancha.
- Relamer el labio superior e inferior.
- Situar la punta de la lengua en los incisivos inferiores por delante y por detrás.
- Relamer los dientes superiores por delante y por detrás, después hacer lo mismo con los inferiores.
- Ensanchar la lengua entre los dientes y posteriormente dejarla descansar en el suelo de la boca.
- Llevar la punta de la lengua a las muelas superiores de derecha a izquierda, al igual que con las muelas inferiores.
- Hinchar con la lengua la mejilla derecha e izquierda.
- Llevar la punta de la lengua a la campanilla.
- Llevar la punta de la lengua a la campanilla.

Elije de 3 a 4 alternativas para realizarlas con el niño durante 15 minutos 3 veces por semana.  

lunes, 19 de mayo de 2014

Belleza infantil

Cuando un niño nace es una pizarra vacía, una tabula rasa; no hay nada escrito en él. Esa es su belleza: el espejo no tiene polvo. Puede ver con más claridad.


Relación madre - hijo

Al nacer, el niño está dotado de tal manera que parece responder de una forma especial a los estímulos que provienen de quienes que le rodean, en especial de los padres y sobre todo la madre. Es una manera tan peculiar de contactar con la madre que surge la relación  madre- hijo abriendo paso al apego. En un principio la sonrisa parece ser el primer indicio de la relación. Es una sonrisa de tal finura y tonalidad que dará pie  al lenguaje del pequeño. Y esto solo puede ser comprendido como la apertura de un gran sistema en desarrollo, un sistema conocido como; relación madre – hijo. Un sistema dispuesto a funcionar a lo largo de los años. Una relación que a futuro madre e hijo utilizaran para integrarse, expresar sus sentimientos y constituir una relación basada en el lenguaje formal.
Primero surge la sonrisa – reacción, posteriormente pasa a la sonrisa – dialogo situaciones que darán paso las primeras relaciones del niño acompañadas de llantos o gritos y sus  primeras vocalizaciones lo cual podría interpretarse como sus primeros signos del lenguaje. Ante ello se sugiere que la madre permanezca atenta a estos signos y otorgue el valor a lo que el niño quiere expresar.
La madre al identificarse con el niño sabrá lo que siente el pequeño y estará en condiciones de cubrir sus necesidades. Estoy hablando de una adaptación de la madre hacia el niño.
Pero esta relación no se cierra solo a madre e hijo, se abre a tal grado que de ser una relación de dos,  pasa a ser una relación múltiple donde interviene familia, cultura y sociedad. 

lunes, 12 de mayo de 2014

Genios

Cada niño nace con posibilidades y un potencial infinito. Y si le permites y ayudas a desarrollarlos sin ningún obstáculo, tendremos un mundo hermoso, tendremos una enorme variedad de genios.

Entrena al bebe hacer pipi o popo, sin generar traumas

Cuando se les enseña a los niños a hacer pipí o popo se les produce un gran trauma. Ya sea porque se les obliga hacer sus necesidades a una hora determinada o porque todo el tiempo  se les  insiste para que avisen. Ahora bien, los niños no pueden controlar el movimiento de sus intestinos; les lleva un tiempo, les lleva años el poder controlarlo. Entonces, ¿qué hacen? Se fuerzan, cierran su mecanismo anal y debido a esto adquieren una fijación anal.
A esto se debe tantos casos de estreñimiento. Sólo el hombre sufre de estreñimiento. El estreñimiento es más psicológico; es un daño produci­do por la forma en que se entrena al niño hacer pipí o popo. Como adultos sabemos que al levantarnos es momento de llevar al niño hacer pipi o popo. La naturaleza orgánica nos dicta que al medio día o por la noche son horarios biológicos para llevar al niño hacer sus necesidades con un entrenamiento sencillo y constante, sin la dañina obligación. Si se cae en la obsesiva persecución  para que avise el niño solo se le generara un trauma. Por otro lado pedir al niño que avise para hacer pipi o popo es una conducta errónea, pues el niño si aún no posee el control interno de sus intestinos y por otro lado aun no sabe lo que le pides. Entre el año y medio y dos años inicialo a familiarizar con su nica, con los actos que implican entrenar sus necesidades sera un buen momento para no crear en él miedos innecesarios.

viernes, 9 de mayo de 2014

Maternidad

Maternidad... el ARTE más sagrado que la vida concedió a la MUJER!

Posesión

Si POSEES a un HIJO destruyes una VIDA

Estas lista para ser MADRE!

Traer un niño a este mundo es algo muy arriesgado, que demanda una tremenda responsabilidad. Cuando estas lista para dar amor, alegría y poseer la templanza necesaria para guiarlo por vida, entonces estas lista para ser madre. Estas lista para contribuir con este mundo y darle un poco más de celebración. Un poco más de festividad, de risa…más amor, mas  vida.
Así que durante los días que estés esperando a un hijo celebra. Baila, canta, escucha música, medita, ama. Sé muy suave. No hagas nada apresurado, con prisa. No hagas nada con tensión. Hazlo lentamente. Aminora el paso absolutamente. Va a llegar un gran huésped, a este mundo.
Y cuando esa nueva vida llegue dale  amor, pero nunca una estructura.
Dale  amor, pero nunca tu carácter.
Dale  amor y su libertad debe permanecer intacta con todos los dones que ha sido enviado.
Entonces, solo entonces estas lista para desplegar el arte de ser madre.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Estimula la pronunciación del niño


A partir de los 3 si el pequeño presenta dificultades con algunas letras como la r, la s,  o cualquier otra grafía te  sugiero que realices los siguientes juegos:
  • Jueguen a completar palabras ejemplo; ra---tón.
  • Deletreen palabras siguiendo el esquema anterior por ejemplo: r-o-p-a, s-u-s-a-n-a
  • Completen frases como: el ratón----, la sandia es---
En un primer momento inicia el juego, en un segundo momento invierte los roles, es decir pide al niño que inicie el juego con las letras que se le dificultan.

Atender ordenes simples


Entre el año y medio y tres años de edad ya es propicio iniciar al bebe a comprender ordenes simples. Por lo general como padres esperamos que él bebe nos atienda, sin antes estimular esta conducta tan simple de la vida cotidiana. Solo requieres elegir un breve momento sea por la mañana o por la tarde para estimularlo. Si estas en la recamara prepara previamente algunos juguetes que consideres atractivos para el niño (de 5 a 6) colócalos a una distancia considerable, y procede a darle indicaciones simples como: dame el  coche, ve por la muñeca, dame la sonaja, etc. Repite la orden tantas veces como sea necesario para que él bebe reaccione. Felicítalo por seguir tus indicaciones y realiza lo mismo con el resto de los juguetes.

La hazaña de hablar

Llamar al niño por su nombre desde el momento de nacer es una situación natural.  Y aprovechar este acto para estimular su lenguaje justo cuando se está articulando entre el año y dos años será muy conveniente para un sano desarrollo. Solo requieres proveerte de tres a cinco fotografías del niño, sentarte con él y realizar lo siguiente:
  • Muéstrale su foto y dile su nombre.
Emite los sonidos de su nombre con la siguiente secuencia:
  • De corrido; consuelo                                                        
  • Por silabas; con-sue-lo
  • De grafía a grafía; c-o-n-s-u-e-l-o
  • Realiza este mismo ejercicio de tres a cinco veces acompañado de las fotografías que elegiste.