La inteligencia
no es una vaga cualidad que las personas poseen en mayor o menor cantidad. La
inteligencia es una forma de comportamiento que se refleja en la adaptación del
niño puesto que la misma se logra mediante la interacción de procesos duales
llamados asimilación y acomodación. La inteligencia es definida en términos de
dichos procesos gemelos. Veamos como sucede esto en el niño. Supongamos que a
los 2 años le dices al pequeñito; - no derrame la leche del vaso- el niño de
inmediato reaccionara tratando de seguir tus indicaciones. Por un lado conoce el vaso y tiene control de
sus manitas, hasta aquí, el niño ha asimilado una parte de la indicación. Pero sigamos con el resto de la indicación. Aun con la recomendación que has hecho, el pequeño termina derramando la
leche, ¿porque sucede esto? Si le advertiste que no tirara la leche. Veamos que sucedió; el niño no ha comprendido la totalidad de la indicación, la palabra derramar o tirar la leche aún no se ha acomodado, es
decir aún no se ha configurado como esquema en la mente del
niño, aun no comprende el termino. Y esto se debe a que requiere madurez por un lado y experiencias
por otro para acomodar los términos que le estas demandando. Tu tiene
perfectamente concebida la palabra derramar, controlas todos tus movimientos,
sabes hacer cálculos con infinidad de recipientes al tomar líquidos, calculas
la cantidad de líquido que llevaras a tu boca entonces difícilmente derramaras
la leche. En el niño no sucede lo mismo. El niño se inicia en primera instancia
a asimilar, es decir a familiarizarse con los artículos para tomar la leche, pero aun no acomoda el resto de las habilidades, aun no hace cálculos
exactos para tomar líquidos, no está familiarizado con volúmenes en concreto no ha acomodado el total de
la instrucción por lo tanto se le dificultara responder como se lo haz pedido y termina
tirando la leche. Requerirá de madurez y estimulación para que su cerebro logre
un equilibrio entre asimilar y acomodar entonces un esquema más sucede y la
inteligencia se fortalece.
lunes, 4 de agosto de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Elementos del lenguaje
Con el tiempo el niño aprende a hablar. Y el aprendizaje por el que deberá atravesar
es increíblemente complejo, así que te digo; que no te invadas de impaciencia para urgir a tu pequeño a adquirir el
lenguaje. Para empezar, ¿qué es el lenguaje? Como lo he referido en otros
escritos, el lenguaje implica el uso de sonidos arbitrarios, de referencias
aceptadas, y que pueden ordenarse de diferentes maneras para expresar distintos
significados. Esta definición es la clave para analizar los elementos dellenguaje.
La unidad más simple del lenguaje es el fonema: un solo sonido, tal como el
representado por una vocal (a) o una consonante (c). Los fonemas pueden combinarse
para formar los morfemas que son las unidades del significado del lenguaje
(mama). Para poder formar morfemas el niño tiene que aprender, primero, a
pronunciar los fonemas. Más aun, no basta simplemente con hacer el sonido, ya
que debe ser capaz de hacerlo cuando quiere (si el niño pudiera hablar desde el
primer momento en que puede pronunciar todos los sonidos requeridos por
cualquier idioma entonces, el curso de la adquisición del lenguaje tendría que
volver a ser revisada) Aparte de la capacidad de pronunciar palabras (morfemas
simples y combinaciones de morfemas), el niño debe también adquirir la
capacidad combinarlas en unidades. Es un gran adelanto, pues hay un mundo de
diferencias entre poder decir “papito”, “mamita”,
“osito” y “mi” y dirigirse con los brazos abiertos a un padre radiante y
decirle “mi mamita”, “mi papito”. Para organizar palabras en unidades ocasionales
significativas, se requiere de un conocimiento intuitivo de la sintaxis –la gramática
del lenguaje– es decir el conjunto de reglas implícitas o explicitas que rigen
las combinaciones de las palabras que serán correctas y tendrán sentido para
los que hablan ese idioma. A medida que el niño practica y domina los fonemas,
los morfemas y la sintaxis, tiene también que practicar la prosodia; es decir debe aprender las formas de expresión,
las emociones, los acentos, las pausas y todas las sutiles variaciones que
otorgan sentido diferente a los mismos morfemas. Fonemas, morfemas, sintaxis y
prosodia son los elementos del lenguaje.
Todos nosotros hemos adquirido estos elementos de una manera sorprendentemente
sencilla, efectiva y eficiente, sin tener realmente conciencia de lo que estábamos
haciendo.
miércoles, 23 de julio de 2014
El juego
Alegría, dicha y un tremendo despliegue de energía nos regala el juego. Dones inmersos en una sola palabra, en un solo acto: el juego
Para el juego no existe país, condición social, clase o raza. El juego inocentemente se refleja mediante las almas del mundo.
El clima solo es parte del juego. Y lo sabe la inocencia a quien no le importa si hace frio o llueve....sabe que la vida es un juego.
No hacen falta exuberantes artículos para jugar. Hacen falta grandes corazones dispuestos a jugar.
Lo grandioso de la vida es arriesgarse a dar saltos cuánticos, sabiendo que todo es un juego.
Cuando miras la vida como un juego... despiertas en el corazón la alegría de vivir.
lunes, 21 de julio de 2014
No etiquetes a un niño
Las etiquetas que
inconscientemente o conscientemente colocamos al niño tienen un efecto
perdurable y nocivo en ellos. Perdurable, porque el niño no podrá erradicarla
de la noche a la mañana, mucho menos olvidarla. Nocivo porque lesiona
profundamente su autoestima, sea que la eleve o sea que la disminuya, ambas
generan daños emocionales. Si elevas su autoestima se convierte en un niño
creído, pretencioso o dominante y te costara erradicarla con el paso del
tiempo. O bien si la etiqueta disminuye su autoestima lo convertirás en un niño
temeroso, huidizo, con miedo o angustia y generar confianza en el requerirá de
un tremendo esfuerzo del niño. Pese al daño que se le ocasiona a los pequeños
con la etiquetas, no dejo de escucharlas,
incluso en los niños más pequeños. Decimos: «Este niño es obediente y este
otro es muy desobediente. Este niño es una delicia y este otro es un problema».
Estás poniendo etiquetas, y recuerda, al hacerlo estás creando muchos
problemas en el niño. En primer lugar porque cuando le pones una etiqueta a
alguien, estás exigiéndole que se comporte de acuerdo con la etiqueta que le
has puesto, el niño empezara a sentir que tiene la obligación de demostrar que
estás en lo cierto. Si el padre dice: «Mi hijo es un problema», el hijo piensa:
«Ahora tengo que demostrar que NO soy un problema, o bien se esforzara por
demostrar que SI es un problema. Por eso el niño causa más problemas para que
el padre pueda decir: «¿Ves? Este niño es un problema».
Tres mujeres estaban hablando jactándose
de sus respectivos hijos. Una dijo: «Mi hijo solo tiene cinco años y escribe
poesía. Son unos poemas tan hermosos que hasta los poetas consumados sentirían
vergüenza».
La segunda dijo: «Eso no es
nada. Mi hijo solo tiene cuatro años y pinta unos cuadros tan modernos, tan
ultramodernos, que ni siquiera Picasso les encontraría ni pies ni cabeza. Y ni
siquiera usa pincel, lo hace todo con las manos. A veces solo lanza la pintura
contra el lienzo y de la nada sale algo precioso. Mi hijo es un impresionista,
es un pintor muy original».
La tercera mujer dijo: «Eso no
es nada. Mi hijo solo tiene tres años y va al psicoanalista él sólito».
Todas las etiquetas son destructivas.
No etiquetes a nadie, mucho menos a un niño. Los seres humanos tendemos a
pensar colectivamente; difícilmente rescatamos nuestras propias ideas. Oyes un
rumor de que alguien es un problema y lo aceptas. Y después se lo pasas a otro,
y lo acepta. Y el rumor se va difundiendo, la etiqueta va adquiriendo mayores
proporciones. Y un día esa persona lleva una etiqueta de « CONFLICTIVA» con
letras mayúsculas, con luces de neón, de manera que ella misma las lee y tiene
que comportarse de acuerdo con esa etiqueta. Toda la sociedad espera que se
comporte de ese modo, de lo contrario, la gente se enfadaría. «¿Qué haces?
¡Eres conflictiva y estás intentando ser buena! ¡Compórtate como es debido!»
A un niño no debemos
etiquetarlo a tan temprana edad, si es bueno o es malo para el estudio. Si es inquieto
o tranquilo, si es inteligentísimo o muy malo para aprender solo estamos
propiciando impresionantes ondas de rumores, hacia una ser, hacia un niño que
con el tiempo llevara una pesada carga a cuestas y en el momento que quiera erradicarlas
quizá ya haya etiquetado también a sus hijos.
Poseemos la suficiente sabiduría
para no etiquetar a un pequeñito, basta respetar sus propias fortalezas y
debilidades, basta mirar que estamos impregnados de aciertos y desaciertos en
esta vida.
viernes, 18 de julio de 2014
La familia
La familia es como una gran maquinaria funcionando de día y de noche. Un
sistema que funciona sobre la base del conocimiento, la realidad y la
intimidad.
Dicho en forma sencilla, tu autoestima, tu comunicación, tus normas y
creencias serán los elementos que constituyan tu sistema familiar.
La comunicación abierta, sincera y humana harán crecer y florecer tu
sistema familiar, hablo de la contribución que cada uno realice al interior del
hogar. Si la salud en las palabras que se dicen en casa riegan los espíritus, los
hijos florecen y la familia se convierte en una gran maquinaria que derrocha energía.
Pero también existe la comunicación que deteriora o lesiona a la familia, es aquella
que aplica reglas inhumanas poniendo en riesgo el crecimiento de sus
integrantes.
Cuando un niño o niña se sabe parte de una familia, se siente segura, en
paz, confiada en concreto se le abren las puertas de la transformación y sucede
lo mismo con todos los miembros de la familia. Porque ahí adentro, en la
intimidad en el hogar se comulga con una comunicación abierta y sincera. Una comunicación
que permite a cada uno florecer, hablar, ser autentico.
Descubrir el papel que uno juega en la familia, en determinado momento, y
comprender los papeles que juegan los demás resulta una experiencia vivificante,
aunque a veces nos resulte molesto. Lo relevante de este descubrimiento es
conocer realmente de que está constituida tu familia. Es decir poseen una autoestima equilibrada que fluye por toda la casa o se respira la devaluación. Se comunican amplia y
sinceramente apelando al valor de la verdad o los antivalores han llegado a tu
hogar para quedarse.
Entender tu sistema familiar es como descorrer la cortina de la verdad. Conocer
el aire que respiras dentro de casa te da la ventaja de conocer tu realidad. Si
conoces de que esta hecho tu sistema, sabrás como nutrirlo o redireccionarlo en el mejor de los casos erradicando aquello que lo hace tambalear y pone en riesgo su crecimiento. Esa gran maquinaria solo
ustedes la conocen y saben cómo estabilizarla para continuar con el viaje que han emprendido.
lunes, 14 de julio de 2014
Padres e hijos confrontados
Es normal que tu hijo se rebele contra ti. Es normal que a veces no
coincida contigo; es normal que no te comprenda, que no lo comprendas. Es
normal porque ustedes son diferentes, seres diferentes y de diferentes edades,
y comprender al otro es, a veces, una tarea imposible...
Y además porque tú, de una u otra manera, aunque declares lo
contrario, le estás imponiendo tu vida, tu educación, tus maneras, tus
límites.
Eso es normal. No puede ser de otra manera. Nace en tu casa, crece en
tu casa, en tu sociedad, y le transmites lo que tienes, tu lenguaje, tu moral,
tus modales. ¿Qué otra cosa podrías transmitirle?
Al comienzo esa transmisión no puede ser sino de facto, sin
democracia, sin parlamento: la niña tiene un año, dos años, tres años, y no
está en condiciones de discutir normas y reglas. Corre todo por tu cuenta. Y
luego cuando crezca será libre para re-visar las normas que recibió de sus
padres, para criticarlas, reemplazarlas o modificarlas.
En todo caso la confrontación requiere un punto de vista, y un punto
de vista ha de ser elaborado, pensado.
Por eso es buena la confrontación: ayuda a pensar. Y pensar ayuda a
vivir.
La gente dice:
—¿Viste qué rebeldes que son los jóvenes
hoy?
Yo les respondo:
—¿Rebeldes? Para ser rebelde hay que oponerse a algo, a alguien, a una
idea, a un límite, a una norma, a una pauta. Los padres permisivos no crían
hijos rebeldes, sino que producen hijos que directamente ignoran a sus padres y
hacen lo que otros les dictan, otros mucho más autoritarios: la sociedad, la
televisión, la propaganda, la moda, los otros chicos.
Si mi hijo se opone a mí por ideas, por otra corriente de pensamiento,
me pone triste por la no coincidencia, pero me pone alegre, feliz, muy feliz,
porque PIENSA.
lunes, 7 de julio de 2014
Ama a tu hijo
Ama a tus hijos, disfruta de su libertad. Déjales que cometan
errores, ayúdales a ver dónde los han cometido. Diles: «No hay nada malo en
cometer errores. Comete todos los que puedas, porque ese es el modo en el que
más aprenderás. Pero no cometas el mismo error una y otra vez, porque eso te
convierte en un fracasado.»
Aprende a vivir con tus hijos momento a momento,
permitiéndoles la libertad posible en pequeñas cosas.
Esa debe ser la norma: los niños deben ser ayudados a escuchar
a sus cuerpos, a escuchar sus propias necesidades. Lo básico para los padres es
vigilar a los niños para que no caigan en una zanja. Los niños son muy
receptivos, y si los respetas están dispuestos a
escucharte, a entenderte; deja que usen su capacidad de comprensión. Al
principio sólo será cuestión de unos años; pronto empezarán a basarse en su propia inteligencia, y tu vigilancia no
será en absoluto necesaria. Pronto podrán andar solos.
La misión de un padre o de una madre es grande porque están
trayendo un nuevo invitado al mundo que no sabe nada, pero que trae con él un
potencial. Y a menos que ese potencial crezca será feliz.
A ningún padre le gusta pensar que sus hijos son infelices; quieren que sean felices. Y ellos sólo serán felices si se convierten en lo
que han venido a convertirse. Sólo pueden convertirse en el potencial de la
semilla que llevan en su interior.
Por eso procura por todos los medios posibles darles libertad, darles oportunidades.
Normalmente, si un niño pide algo escúchalo antes de decirle no. Aprende a
decir al niño si. Cuando un niño escucha decir más si, que no, es un niño que
no vive en un ambiente autoritario.
Aprende a amar a tus hijos equilibrando la balanza del amor,
dosificando la permisibilidad sin caer en el autoritarismo. Siendo inteligente
cuando las rabietas de tus hijos desestabilicen tus sentidos. Inundándolos de seguridad
y confianza al navegar por los ríos de la vida donde se te presentara de todo.
miércoles, 2 de julio de 2014
Un castillo en casa
Improvisar fuera o dentro de casa una guarida que semeje un castillo para charlar con el niño, sea con sabanas, cobertores, telas, lo que tengas al alcance, sera un excelente motivo que invita al niño a recostarse contigo por unos instantes para imaginar. Imaginar que se encuentran en el castillo de las princesas o del rey y ahí esta sucediendo una hermosa aventura. Solo atrévete a tender las sabanas y simular la guarida para propiciar la comunicación con tu hijo. Un trivial momento que deja al pequeñito hermosos recuerdos de cuando mama le hizo un castillo y platicaron mucho tiempo.
Una orquesta de sonidos
Preparar un escenario para el niño, tendiendo sobre un respaldo cacerolas, sartenes, charolas, escurridores es una fabulosa oportunidad para invitar al niño hacer ruido, generar sonidos, hacer una orquesta de sonidos. Una alternativa que te propongo para estimular en el niño su capacidad auditiva, sensorial, psicomotora y descubrir distintos sonidos.
Disfranzándose
Disfrazar al niño es una excelente motivo para mirarse diferente. Aunado a ello estimulas todo su esquema corporal, al ponerse, quitarse o colocarse diferentes accesorios. Y si no cuentas con un disfraz especifico, si es niño, solo acércale la corbata de papa, una gorra, los zapatos y un saco e invítalo a disfrazare como papa. Y si es niña acércale una blusa de mama, las zapatillas, las pulseras, los aretes, todo accesorio que creas conveniente sera un excelente motivo para invitarla a disfrazarce como mama. Crearas momentos imborrables en el niño al disfrazarce como mama o papa.
Y una recomendacion muy importante; permite que sea él o ella quien se disfrace por si misma (o) para lograr el objetivo de la estimulación.
lunes, 30 de junio de 2014
Intimidad
Un niño necesita intimidad porque todo lo que es hermoso crece en su intimidad. Esta es una de las leyes fundamentales de la vida. Las raíces
crecen bajo tierra; si las sacas de la tierra empiezan a morir. Necesitan
intimidad, total intimidad. El niño crece en el vientre de la madre en la
oscuridad, en soledad. Si sacas al niño a la luz antes delante de público morirá.
Necesita nueve meses de absoluta intimidad. Todo lo que necesita es crecer,
necesita intimidad. Una persona adulta no necesita tanta intimidad porque ya
ha crecido, pero un niño necesita mucha intimidad. Los
padres se preocupan mucho cuando ven que el niño ha desaparecido o está solo;
inmediatamente se preocupan. Se tienen que mover para que lo puedan vigilar, pero si eres un vigilante no le permitiras desarrollar su individualidad; al vigilarle lo estarás tapando, interfiriendo en su intimidad. Un niño necesita una
enorme intimidad, tanta como sea posible, el máximo de intimidad, de modo que pueda desarrollar su individualidad sin interferencias, sera como darle los cimientos de confianza, confianza que a futuro caminara con el.
No condiciones a un Niño
Los niños no necesitan condicionamientos. Hay que ayudarles a ser ellos mismos, tienen que ser
apoyados, alimentados, fortalecidos. Un verdadero padre, una verdadera madre,
unos verdaderos padres serán una bendición para el niño. El niño se sentirá
inmediatamente ayudado por ellos, y esto le servirá para enraizarse en su
naturaleza, para afianzarse, para centrarse; de este modo, empezará a amarse a
sí mismo y se respetará.
Recuerda, a menos que una persona se ame a sí misma, no podrá amar a nadie más en el mundo; a menos que un niño se respete a sí mismo, no podrá respetar a nadie más en el mundo. Si no te respetas a ti mismo, ¿cómo vas a respetar al otro? A menos que nazca en tu interior el amor por ti mismo, éste no irradiará a los demás. Primero tendrás que ser una luz para ti mismo, entonces tu luz se extenderá y alcanzará a los demás.
Recuerda, a menos que una persona se ame a sí misma, no podrá amar a nadie más en el mundo; a menos que un niño se respete a sí mismo, no podrá respetar a nadie más en el mundo. Si no te respetas a ti mismo, ¿cómo vas a respetar al otro? A menos que nazca en tu interior el amor por ti mismo, éste no irradiará a los demás. Primero tendrás que ser una luz para ti mismo, entonces tu luz se extenderá y alcanzará a los demás.
lunes, 23 de junio de 2014
La vida emocional del preescolar
En general la vida emocional del
preescolar sugiere un buen ajuste con él y confianza hacia los demás. No
carece de angustias o temores y si estos se presentan son por lo general
temporales y concretos. Los truenos y las sirenas despiertan a menudo su temor.
La oscuridad y la soledad les provocan temor. Muchos niños en edad preescolar años
tienen crisis de temor al pensar que mama o papa lo abandonaran o que nos los
encontrara al despertar. Sus sueños pueden ser a menudo placenteros, sin
embargo no están exentos de pesadillas
en las cuales los animales terroríficos ocupan un lugar prominente.
Desde el punto de vista psicológico, se sienten a sus anchas en el mundo
porque se encuentran cómodos consigo mismos. Algún choque emocional puede
hacerle perder el equilibrio, pero tienden a recuperarse rápido. Aun presentan
los clásicos berrinches o ataques de nerviosismo. Les resulta suficiente golpear brevemente con
los pies el suelo y afirmar “no, no
quiero”. Respecto a su adaptación con el adulto, sentado a la silla no molesta,
ni se muestra inquieto. Se para con aplomo. El preescolar posee una acabada perfección
y habilidad en sus movimientos que sugieren
un desarrollo natural y avance hacia la pubertad.
La naturaleza psicológica del preescolar resulta más evidente cuando
echamos una mirada al camino evolutivo por el que ha pasado el niño para llegar
al estado actual. El desarrollo del preescolar es como un espectro cromático;
cada fase, cada color, se identifica mediante gradientes imperceptibles, es
decir los siete colores de un espectro son bien distinguibles. De la misma
manera los rasgos de madurez de un preescolar se diferencian notoriamente de un
lactante o maternal.
lunes, 16 de junio de 2014
Cuando se pierde la calma, el corazón aclama gritar!
Si gritas a
tu hijo o hija, no te preocupes por gritar en absoluto, siempre y cuando no se
convierta en una forma de relacionarse con el niño, es natural. Sólo tienes que
recordar una cosa; equilibrarlo con amor
y tolerancia.
Hay momentos
en los que uno quiere gritar, simplemente uno pierde los estribos y cuando te das cuenta ya estas gritando, los niños lo entienden porque ellos
también gritan. En realidad, ese es su lenguaje. Si sientes que estás
hirviendo en tu interior y no quieres gritar, el niño lo percibe de inmediato,
puede sentir toda tu vibración. Si el niño grita y tu sonríes, el no
comprenderá, el niño asocia la ira con el grito y no entiende porque sonríes si
también estas enojada. El niño se molesta mucho cuando siente que la mama o papa lo están engañando, y un niño nunca perdona el engaño. Siempre están dispuestos a
aceptar la verdad, muy con los pies en la tierra.
Grita cuando
lo demande tu corazón y si la inconsciencia abruptamente dejo salir la ira, no
te sientas culpable. Solo tienes que recordar equilibrar este momento con el amor y la calma pasada la tempestad. Si les estás gritando, también ámalos, pero si sólo le
gritas y no llegas a la calma, entonces existe un problema. El problema no
surge porque les grites, surge porque no lo equilibras con la calma y el amor.
Cuando un niño ha hecho algo malo, si no se lo dices en el momento del agravio,
más tarde solo será un reclamo, una amenaza o una venganza. A veces sucede que cuando la crisis se
ha enfriado el niño retorna a sus deberes se concentra y tu te quedas enfadada recordando el agravio, con la rabia guardada entonces corres el riesgo de que la ira se volqué
sobre el niño fría y calculadora cuando todo ha pasado. Puede que tú te liberes del enfado, pero esto no
soluciona el problema, por el contrario, solo abrirás el camino del rencor ante un hecho que el niño ya olvido. Sé coherente si
debes corregir al niño, corrige en el instante, si estallaste en gritos, lo
demando tu naturaleza. Un grito no erradica el amor. No existe un manual de
como deberás comportarse con tus hijos.
Una madre o un padre saben por naturaleza cómo comportarse. No se necesita
aprender de nadie. Simplemente, sé natural el amor es tan mágico que a veces te
demandara explotar en gritos si lo estas intoxicando.
lunes, 9 de junio de 2014
El niño de 5 y 6 años
Entre los 5 y 6 años el niño ya recorrió
un largo camino por el sinuoso y ascendente camino del desarrollo.
Deberá viajar aun quince años
para llegar a ser un adulto, pero ha escalado la cuesta más escarpada y ha
llegado a una meseta de suave pendiente. Si bien no es aún un niño con plena
madurez ya da indicios del hombre o la mujer que será a futuro. Sus
capacidades, sus talentos, sus cualidades temperamentales y sus modos de
afrontar las exigencias del desarrollo. Ahora ya cuenta con el sello de la
individualidad.
Pero también corporiza en su
joven persona rasgos de conducta características de la cultura a la cual
pertenece.
El niño a esta edad, es una edad
nodal, una especie de edad de oro, tanto
para los padres como para el niño. Durante un breve periodo la corriente de
desarrollo del niño fluye con suavidad. El niño es feliz al organizar todas sus
experiencias vividas, es dueño de sí mismo, es reservado y su relación con
otros es amistosa, ha aprendido, ha madurado. Se dedica a consolidar sus
proyectos antes de iniciar nuevos.
El niño de 5 años vive un
interludio sintiéndose a sus anchas en su mundo. ¿Y que es su mundo? Es un
mundo del aquí y ahora.
Pero si se trata de ingresarlo
al preescolar o ya asiste a la escuela el niño de esta edad no tolera las exigencias si son muy acentuadas, se manifiesta incluso su tendencia por
permanecer en casa, no por una dependencia anormal, sino porque el hogar es una
institución compleja que lo atrae y satisface su atención. Se siente feliz
jugando con todas las domesticidades donde conoce las exigencias de casa y sabe como responder a ellas.
viernes, 6 de junio de 2014
Ego infantil
Es durante la primera etapa de vida cuando nace el
ego infantil. Dicho en otros términos él bebe es cuidado, protegido,
alimentado, amado. Es el centro del universo, es el nacimiento de su ego.
Pero es durante la segunda infancia cuando aparece
el ego infantil y aborda otras líneas
conductuales. Con la aparición del lenguaje y las emociones entre los dos y
cuatro años el ego infantil se convierte en el amo y dueño de todo adulto que
circunda por su periferia. Y esto lo puedes observar ante el brote de sus
primeros berrinches, sus llantos incesantes, las rebeldías que surgen cuando se
enfrenta o los clásicos no, los caprichos por satisfacer sus deseos o simplemente
las clásicas pataletas. Son proyecciones de un ego infantil que se está
gestando y va descubriendo el mundo de las normas. Las normas que mama cultiva cuando
de comer se trata, lavarse las manos, los dientes, levantar los juguetes, hacer
la tarea y mucho más. Normas que un niño en un primer momento no
comprende y mucho menos atiende debido al ego. Y para ayudarlo a superar este
proceso es necesario mostrarle que no es el centro de casa, que también existen
normas y limites.
El ego infantil no le
permite al niño adaptarse de inmediato a las normas de mama o papa. Sigue a la espera
de que todo se le cumpla, se le provea, se le atienda mínimo deseo y es
aquí cuando surgen las crisis del ego infantil. Se siente a sí mismo como el
centro de toda la existencia y entonces se eleva su ego infantil hasta llegar
el momento de mostrar desenfrenadas conductas
que prácticamente son incontrolables por los padres.
El ego es necesario durante los primeros años de
vida del niño para que se sienta aceptado, amado, cobijado por la familia. Pero llegada la edad
de la independencia el niño deberá enfrentar por si solo las normas y los limites dentro y
fuera de casa. Y en la medida que le enseñes a experimentar, vivenciar, sentir
y enfrentar que existen su ego infantil se adaptara a
cualquier situación que le demande su crecimiento.
lunes, 2 de junio de 2014
Al nacer
Al nacer, el niño es simplemente
amor. Esto es así porque no conoce otra cosa. En el vientre de su madre no se
ha cruzado con ningún enemigo. Ha vivido en un amor profundo durante nueve
meses, ha estado rodeado de amor, nutrido por el amor. No conoce a nadie que
sea su enemigo, solo conoce a su madre y el amor de su madre. Cuando nace, su
única experiencia es de amor, ¿cómo vas a suponer que sabe algo sobre el odio?
Ese amor lo lleva consigo, es su rostro original. Después se complicará todo y
tendrá otras experiencias. Empezará a desconfiar de la gente. Un niño recién
nacido nace con confianza.
viernes, 30 de mayo de 2014
Terapia de lenguaje
Método Mcginnis
“Mcginnis
no necesita de alabanzas: su trabajo sigue siendo fecundo a diez años de su
muerte y seguirá siéndolo siempre. Lo que supo dejarnos ha servido para ser
ampliado, para adaptarse, para
modificarse y para utilizarse de mil maneras. Macginnis sentó las bases para
trabajar, nos transmitió su energía pedagógica vital y su fe en que el niño que
no habla, llámesele como se le quiera llamar, no importan las etiquetas. Las
finuras en la terminología etológica y nosológica no nos deben detener”. María
Paz Berruecos.
Extracto
de la autora de un método de terapia de
lenguaje. Método que ha sido como mi
biblia para contribuir en la terapéutica del lenguaje de los pequeños. Recién
iniciaba mi trabajo terapéutico de lenguaje con pequeñitos, hace 20 años,
cuando tuve entre mis manos este método.
Consiente
del hecho, de que un niño pequeño de tres años puede llegar a presentar
trastornos de lenguaje, Mcginnis insiste en su método la necesidad de orientar
en forma adecuada a los padres para
lograr que contribuyan también en la terapéutica el lenguaje de sus hijos despertando
su interés mediante los siguientes aspectos:
Despertar
en el niño su interés por comunicarse verbalmente
Propiciar
actividades que le ayude a mantener su atención por periodos largos.
Presentarles
juegos de observación para desarrollar la imitación.
Proporcionarles
materiales para lograr un mayor desarrollo de las percepciones visual y
auditiva.
Situar al
niño en casa y fuera de ella rodeado de todo aquello que le permita satisfacer
su curiosidad natural.
Premisas que
puede aprovechar todo padre de familia para contribuir con su pequeño en esta
gran hazaña que es; hablar
lunes, 26 de mayo de 2014
Estimulación Temprana
Sin duda alguna existe en el niño esquemas de pensamiento que se
desarrollan a medida que son estimulados por el entorno. Y pueden activarse por
estímulos táctiles, visuales, auditivos, sociales, culturales o bien modificarse.
Pero también existen particularidades del desarrollo infantil que hace de cada niño un
ser diferente a los demás y esto se debe en gran medida a las diferencias
madurativas y estímulos que recibe.
Para desarrollarse el niño necesita de estímulos y si los estímulos
externos no existen o son insuficientes la organización de la corteza cerebral
se detiene o se desarrolla lentamente. Por otra parte recibir estímulos
anormales o dañinos para su desarrollo puede dar pauta a modelos de
comportamientos inadaptados. La falta de estimulación es desfavorable para el
desarrollo del niño pero de igual manera una sobreestimulación también resulta
desfavorable.
Los estímulos no solo tienen un valor informativo, también tienen un valor
formativo dependerá en gran medida como elijas estimular al pequeño y sobre
todo la capacidad que el adulto posea para encausar al niño en el arte de
estimular su desarrollo.
Si bien es deseable que las estimulaciones sean múltiples y variadas lo
importante es que se den dentro de una atmosfera afectiva sin tropiezos entre
madre e hijo.
Una madre o un padre que desean estimular a su hijo deberán poseer una gran
capacidad de percepción y análisis para encausar el desarrollo del niño
ajustándose exclusivamente al interés del pequeño y no a lo que desea el
adulto.
viernes, 23 de mayo de 2014
La música y los sonidos ambientales
La música y los sonidos ambientales son
un excelente recurso para iniciar al niño a desarrollar su capacidad auditiva.
Capacidad que a futuro contribuirá en su lenguaje.
Desde que nace el bebe ya es propicio estimular su lenguaje, solo necesitas
dotarte de una cantidad generosa de música infantil para ser escuchada o
tarareada por el pequeño. Procura que la música contenga letra clara y sea corta. Y respecto a los sonidos ambientales cuida que sean sonidos de su entorno como el gato, el perro, los pájaros, el coche, etc, o bien pueden ser grabados para que el niño los escuche y los repita. Elije de dos a tres días para
estimularlo durante 5 minutos.
Entrena el lenguaje adecuadamente en tu hijo
Estimula
el lenguaje del niño de 2 y 3 años iniciándolo a familiarizarse con la
estructura de las palabras. Solo elije palabras cotidianas y simples que emplees
durante el día como; pan, leche, agua, vaso, etc. Dispón de 2 o 3
días para estimularlo por 5 minutos.
Inicia
emitiendo una de las palabras con los sonidos aislados, continua emitiéndola por silabas y finalmente emitela con todos sus sonidos, es decir completa. Asegúrate que el niño mire
la articulación de tus labios en el momento de pronunciar la palabra que estas entrenando. Motívalo hacer los ruiditos o chasqueos que haces cuando vas aislando o fraccionando la palabra. Para
un segundo día puedes emplear la misma palabra, solo que ahora combinarla con frases o conversaciones sencillas
como: come el pan, dame el vaso, etc. Continua de la misma manera con el resto de las palabras.
Si partes de una palabra siguiendo los pasos que te dado y vas incrementándolas de manera constante, el niño se familiariza con ellas, aprendera a pronunciarlas de manera adecuada y por lo tanto su lenguaje ira adquiriendo mayor estructura.
Le cuesta trabajo pronunciar una letra a tu hijo?
Si al niño le cuesta trabajo
pronunciar alguna letra (onomatopoeya) y ya tiene 3 o 4 años a continuación te comparto una secuencia de
praxias rápidas para estimularlo. Te recomiendo que no abuses del ejercitamiento y complementalo con un programa terapéutico de lenguaje.
- Comenzaremos doblando la
punta de la lengua hacia arriba y hacia atrás, con ayuda de los dientes superiores.
- Sacar la lengua fuera e
introducirla en la boca.
- Mover la lengua (dentro y
fuera de la boca) de derecha a izquierda y
de arriba abajo.
- Estrechar la lengua entre
los labios y luego poner la lengua ancha.
- Relamer el labio superior e
inferior.
- Situar la punta de la lengua
en los incisivos inferiores por delante y por detrás.
- Relamer los dientes
superiores por delante y por detrás, después hacer lo mismo con los inferiores.
- Ensanchar la lengua entre
los dientes y posteriormente dejarla descansar en el suelo de la boca.
- Llevar la punta de la lengua
a las muelas superiores de derecha a izquierda, al igual que con las muelas
inferiores.
- Hinchar con la lengua la
mejilla derecha e izquierda.
- Llevar la punta de la lengua
a la campanilla.
- Llevar la punta de la lengua
a la campanilla.
Elije de 3 a 4 alternativas para realizarlas con el niño durante 15 minutos 3 veces por
semana.
lunes, 19 de mayo de 2014
Relación madre - hijo
Al nacer, el niño está dotado de tal manera que parece
responder de una forma especial a los estímulos que provienen de quienes que le
rodean, en especial de los padres y sobre todo la madre. Es una manera tan peculiar
de contactar con la madre que surge la relación
madre- hijo abriendo paso al apego. En un principio la sonrisa parece
ser el primer indicio de la relación. Es una sonrisa de tal finura y tonalidad
que dará pie al lenguaje del pequeño. Y
esto solo puede ser comprendido como la apertura de un gran sistema en
desarrollo, un sistema conocido como; relación madre – hijo. Un sistema
dispuesto a funcionar a lo largo de los años. Una relación que a futuro madre e
hijo utilizaran para integrarse, expresar sus sentimientos y constituir una
relación basada en el lenguaje formal.
Primero surge la sonrisa – reacción, posteriormente pasa
a la sonrisa – dialogo situaciones que darán paso las primeras relaciones
del niño acompañadas de llantos o gritos y sus primeras vocalizaciones lo cual podría
interpretarse como sus primeros signos del lenguaje. Ante ello se sugiere que la
madre permanezca atenta a estos signos y otorgue el valor a lo que el niño
quiere expresar.
La madre al identificarse con el niño sabrá lo que siente
el pequeño y estará en condiciones de cubrir sus necesidades. Estoy hablando de
una adaptación de la madre hacia el niño.
Pero esta relación no se cierra solo a madre e hijo, se
abre a tal grado que de ser una relación de dos, pasa a ser una relación múltiple donde
interviene familia, cultura y sociedad.
lunes, 12 de mayo de 2014
Entrena al bebe hacer pipi o popo, sin generar traumas
Cuando se les enseña a los niños a hacer pipí o popo
se les produce un gran trauma. Ya sea porque se les obliga hacer sus
necesidades a una hora determinada o porque todo el tiempo se les insiste para que avisen. Ahora bien, los niños
no pueden controlar el movimiento de sus intestinos; les lleva un tiempo, les
lleva años el poder controlarlo. Entonces, ¿qué hacen? Se fuerzan, cierran su
mecanismo anal y debido a esto adquieren una fijación anal.
A esto se debe tantos casos de estreñimiento. Sólo
el hombre sufre de estreñimiento. El estreñimiento es más psicológico; es un
daño producido por la forma en que se entrena al niño hacer pipí o popo. Como
adultos sabemos que al levantarnos es momento de llevar al niño hacer pipi o
popo. La naturaleza orgánica nos dicta que al medio día o por la noche
son horarios biológicos para llevar al niño hacer sus necesidades con un
entrenamiento sencillo y constante, sin la dañina obligación. Si se cae en la
obsesiva persecución para que avise el niño solo se le generara un trauma. Por
otro lado pedir al niño que avise para hacer pipi o popo es una conducta errónea, pues el niño si aún no posee el control interno de sus intestinos y por otro lado aun no sabe lo que le pides. Entre
el año y medio y dos años inicialo a familiarizar con su nica, con los actos que implican entrenar sus necesidades sera un buen
momento para no crear en él miedos innecesarios.
viernes, 9 de mayo de 2014
Estas lista para ser MADRE!
Traer un niño a este mundo es algo muy arriesgado, que demanda una
tremenda responsabilidad. Cuando estas lista para dar amor, alegría y poseer la
templanza necesaria para guiarlo por vida, entonces estas lista para ser madre.
Estas lista para contribuir con este mundo y darle un poco más de celebración.
Un poco más de festividad, de risa…más amor, mas vida.
Así que durante los días que estés esperando
a un hijo celebra. Baila, canta, escucha música, medita, ama. Sé muy suave. No
hagas nada apresurado, con prisa. No hagas nada con tensión. Hazlo lentamente.
Aminora el paso absolutamente. Va a llegar un gran huésped, a este mundo.
Y cuando esa nueva vida llegue dale amor, pero nunca una estructura.
Dale
amor, pero nunca tu carácter.
Dale
amor y su libertad debe permanecer intacta con todos los dones que ha
sido enviado.
Entonces, solo entonces estas lista para desplegar el arte de ser madre.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Estimula la pronunciación del niño
A partir de los 3 si el pequeño
presenta dificultades con algunas letras como la r, la s, o cualquier otra
grafía te sugiero que realices los
siguientes juegos:
- Jueguen a completar palabras ejemplo; ra---tón.
- Deletreen palabras siguiendo el esquema anterior por ejemplo: r-o-p-a, s-u-s-a-n-a
- Completen frases como: el ratón----, la sandia es---
En un primer momento inicia el juego, en un segundo momento invierte los roles, es decir pide al niño que inicie
el juego con las letras que se le dificultan.
Atender ordenes simples
Entre el año y medio y tres
años de edad ya es propicio iniciar al bebe a comprender ordenes simples. Por
lo general como padres esperamos que él bebe nos atienda, sin antes estimular
esta conducta tan simple de la vida cotidiana. Solo requieres elegir un breve
momento sea por la mañana o por la tarde para estimularlo. Si estas en la
recamara prepara previamente algunos juguetes que consideres atractivos para el
niño (de 5 a 6) colócalos a una distancia considerable, y procede a darle
indicaciones simples como: dame el
coche, ve por la muñeca, dame la sonaja, etc. Repite la orden tantas
veces como sea necesario para que él bebe reaccione. Felicítalo por seguir tus
indicaciones y realiza lo mismo con el resto de los juguetes.
La hazaña de hablar
Llamar al niño por su
nombre desde el momento de nacer es una situación natural. Y aprovechar este acto para estimular su lenguaje
justo cuando se está articulando entre el año y dos años será muy conveniente
para un sano desarrollo. Solo requieres proveerte de tres a cinco fotografías
del niño, sentarte con él y realizar lo siguiente:
- Muéstrale su foto y dile su nombre.
Emite los sonidos de su
nombre con la siguiente secuencia:
- De corrido; consuelo
- Por silabas; con-sue-lo
- De grafía a grafía; c-o-n-s-u-e-l-o
- Realiza este mismo ejercicio de tres a cinco veces acompañado de las fotografías que elegiste.
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