viernes, 2 de mayo de 2014

Estimula sus primeros reflejos

Para estimular los primeros reflejos de cara y boca en tu bebe requerirás de una sonaja, cascabeles, una campana y una bolita de algodón. Cuando él bebe se encuentre despierto aprovecha para estimularlo de la siguiente manera: recostado sobre la cama o cuna acércate a él para  tocarle una campana, suavemente  esperando la reacción de la carita, vuelve a tocarla a una mayor distancia para generar la misma reacción. Varia el sonido tocando los cascabeles para que reaccione la carita del bebe, haz lo mismo con una sonaja. Tres sonidos para estimular los reflejos de la cara. Pasa ahora  a estimula la boca, para ello humedece el algodón y pásalo suavemente sobre los labios del bebe, como dando palmaditas sobre su boquita, vuelve a humedecer el algodón y pásalo nuevamente por su boca como dando pinceladas sobre sus labios. Concluye la estimulación masajeando con suaves golpecitos todo el rostro del bebe con los dedos índice y anular. 

Cepillando los dientes

Enseñar al niño a cepillarse los dientes entre los 2 y 3 años además de ser un  habito de limpieza estimulas su lenguaje. Estando frente al espejo y previo a iniciar a cepillarle pídele que se vea frente al espejo, abra la boca, suba y baje la lengua, la mire entrar y salir de la boca, haga ruidos con ella, la enrolle, la haga taquito, etc, toda movilidad que haga con lengua por unos segundos estimulara ampliamente su lenguaje. Y puedes variar esta sugerencia después de cepillarse los dientes

Un mural del tiempo

Provéete de revistas, tijeras y fotografías del niño. Pídele que recorte en la revista todas las personas que encuentre y las clasifique por edades; adultos con adultos, jóvenes con jóvenes, niños con niños, ancianos con ancianos, etc. Conversa con él acerca del porque son adultos, jóvenes, o niños al mismo tiempo que las vuelven a clasificar por edades. Y para concluir muéstrale sus fotografías de cuando nació, cumplió un añito, dos hasta el día de hoy. Se trata de llevar a tu hijo a mirar el tiempo a través de sus fotografías y las de otros. Clasificadas sus imágenes es el momento de hacer el mural del tiempo con sus fotos. Simulen un tendedero del tiempo para ser colgado en su recamara y ve anexando más fotografías cuando el tiempo haya pasado. Será fabulosa la experiencia para percatarse del paso del tiempo.

lunes, 28 de abril de 2014

Inocencia

La pureza verdadera es como un niño: inocente; inocente en cuanto a lo que es bueno y lo que es malo; inocente respecto de toda distinción. La pureza verdadera no conoce qué es dios y qué el diablo. La pureza no  es una elección, entre lo bueno a costa de lo malo, cuando lo haces ya has establecido una distinción, ya has dividido la existencia. Y una existencia dividida no puede llegar a la ino­cencia.
La inocencia florece únicamente cuando la existencia es indivisa. La aceptas tal cual. No escoges, no divides, no esta­bleces ninguna distinción. En realidad no sabes lo que es bue­no y lo que es malo. Si lo sabes, calcularás, y la pureza será entonces un artificio, no una floración.
Tampoco confundas la inocencia con la moral. La moral pertenece a un país, la pureza no pertenece a ningún país. La moral pertenece a una época, la pureza es intemporal. La moral pertenece a esta sociedad, o a esta otra: hay tantas morales como sociedades. La pureza es una, vayas a donde vayas es la misma, como el sabor del mar: vayas a donde vayas es salado.
Las sociedades son mu­chas, las morales son millones. Las sociedades cambian, las morales cambian. La pureza es eterna: trasciende el tiempo y el espacio. Trasciende clima y países. Tras­ciende cuanto está hecho por el hombre. La pureza no está he­cha por el hombre, nació con ella y de él depende si la cultiva o la olvida.

viernes, 25 de abril de 2014

Estimula los reflejos del bebe

Al nacer él bebe es propicio estimular sus primeros reflejos de ojos. Para ello identifica en casa  espacios con diferente intensidades de luz de más obscuro a una luz intensa (moderada). Carga al bebe entre tus brazos y llévalo a la habitación con poca luz. Charla con él, míralo a los ojitos, abre y cierra tus ojos para que te vea, lo importante será  estimular sus primeros pestañeos, o dicho en otro termino; abrir y cerrar ojos. Pasa a una siguiente habitación que presente un poco más de luz y realiza lo mismo. Finalmente lleva al bebe a la habitación donde haya más luz  e incluso puede ser el exterior y vuelve a realizar la misma acción. Este acto de trasladar al bebe a espacios con diferentes intensidades de luz estimula sus primeros reflejos de ojos.

Estimula la atención del bebe

A los seis meses ya es propicio estimular la atención de un bebe. Para ello siéntate con el frente a frente, ahora dile su nombre, pídele que lo repita, realiza esta acción de dos a tres veces. Pasa a un segundo momento; toca con un dedo su frente y nombra cabeza, continua haciendo un recorrido nombrado la frente, nariz, ojos, boca de tal manera que el bebe atienda a mama, identifique las partes de su cara y escuche sonidos para repetir. Tres intenciones vitales para estimular al bebe; atención, lenguaje y esquema corporal.

Estimula el lenguaje en niños de 2 años

Sienta a la niña frente a un espejo y pídele que saque su lengua lo más grande posible, enséñale cómo hacerlo, anímale a moverla arriba, abajo, a un lado, al otro, a la par que te mira hacerlo y se miran ambas en el espejo. Felicítala por cada movimiento que le enseñas hacer con la lengua. Varía la actividad colocando en la punta de la lengua un poco de miel o mermelada para que meta y la saque la lengua, repite lo mismo en las comisuras de la boca. Realiza el ejercicio de tres a cinco veces para ejercitar la lengua. Concluido el juego abras estimulado las articulaciones del  habla, la familiarizas con el lenguaje al escucharte y aprende a seguir tus indicaciones.

Familiarizando al niño con su cuerpo

Familiariza al niño con su cuerpo y estimula su pensamiento es la finalidad de esta sugerencia. Coloca dos hojas grandes  de papel sea en el piso  o pegadas a la pared (una para el niño y otra para ti) provéete de pinceles, pinturas o plumones. Ahora pide al niño que te diga dónde está su cabeza, una vez señalada, ahora señala tu cabeza y establezcan al mismo tiempo semejanzas y diferencias (pequeña, grande, mucho pelo, poco pelo, abultada, aplanada) ahora dibújenlas en su hoja preparada.  Continúen de la misma forma haciendo un recorrido por todo el cuerpo, es decir dibujen; cabeza, ojos, boca, orejas, cuello, tronco, manos, pies, etc. Dependerá del interés del niño para dibujar las singularidades del cuerpo como pestañas, uñas, dedos, etc. Al terminar de dibujarse ambos estimulas el pensamiento del niño al mirarse, reproducirse, elaborar comparaciones y además será muy gratificante para el niño descubrir que mama también dibuja.

lunes, 21 de abril de 2014

Niña o niño


Llorar es saludable

Desde que nace el niño llorar y reír son dos estados naturales. Llorar es para él una profunda necesidad. Todos los días tiene una catarsis a través del llanto y reír es un reflejo que se presenta a medida que el niño va socializando con su entorno.
Él bebe al nacer presenta infinidad de frustraciones y las manifiesta mediante el llanto. El niño quiere algo, pero no puede decir qué, no puede expre­sarlo. El niño quiere algo, pero quizá los padres no estén en situa­ción de poder dárselo. Puede que la madre no esté disponible. Quizá ella esté ocupada haciendo otra cosa y él esté desatendido. En ese momento no se le presta atención, por eso se echa a llorar. Cuando escuchamos a un niño llorar quizá salgan a relucir algunas de las siguientes conductas; la madre quiere convencerloconsolarlo para que se tranquilice, si no tolera el llanto quizá le molesta, el padre interviene para calmar al niño o quizá también le moleste y pedirá que callen a ese niño, en algunos casos toda la familia se altera por el llanto del niño o tal vez la familia contribuye para calmar al niño, varias son las conductas que adopta el adulto ante el llanto de un niño. Nadie quiere que llore un niño, nadie quiere que sufra, todo el mundo trata de distraerle para que se calle. Po­demos sobornarle. La madre le dará un muñeco, le dará leche, cual­quier cosa para distraerle, para consolarle, pero no debe llorar.
La situación es que no hemos llegado a comprender que llorar es una necesidad profunda. Si puede llorar el niño y se le permi­te, el niño quedará como nuevo. La frustración es expulsada a través de las lágrimas. De lo contrario, si contiene el llanto, conten­drá la frustración. Entonces se ira acumulando, solo recuerda cuando eras niño y tuviste que contener el llanto, quizá ahora seas  «un montón» de lágrimas. Así que permite que el niño llore, no limites esta necesidad tan profunda, no lo mires como una molestia o un sufrimiento, tan solo es una frustración y nada puedes hacer, lo único que tienes a tu alcance es permitir que salgan las lágrimas de tu hija o hijo, pasado el llanto quedara como nuevo. Y por otro lado jamás le generes trampas al niño con el llanto como sobornarlo, crearle expectativas; “si dejas de llorar te premiare”, castigarlo o pegarle para que no llore serán conductas que agudizaran el llanto y entonces estarás frente a un niño berrinchudo o controlador de los padres. Tan solo mira el llanto como algo natural en tu hijo déjale llorar cuando lo necesite de lo contrario cuando crezca será «un montón» de lágrimas como tú o papa. 

miércoles, 16 de abril de 2014

Recuerdos de la infancia

Una tina con agua, sus juguetes preferidos y grandes toallas dispuestas en el exterior invitan al niño a meterse al agua, chapotear, imaginar con los juguetes, compartirlos, etc.  y si además a esta experiencia pasado un tiempo retiras los juguetes y  agregas algunos globos con diferentes niveles de agua la experiencia se  ampliara,  ya que el niño de inmediato tomara los globos para sentirlo, sopesara su peso, los lanzara al aire, mirara como se rompen, te lanzara algunos, etc. Experiencias que invitan a relajar al niño, movilizar todo su cuerpo, sensibilizar sus sentidos y un recuerdo imborrable de su infancia.


Estimula el pensamiento del niño

Para estimular el pensamiento de un niño no siempre se requiere de la formalidad de la enseñanza, también puedes aprovechar su entorno diario para estimular sus esquemas de pensamiento. Solo invitalo a elegir su propia ropa para vestirse, con ello estimularas su capacidad de atención, elección de alternativas, correspondencia término a término para hacer coincidir sus atuendos, favoreces su psicomotricidad gruesa al permitirle que se vista, el placer de hacerlo por si mismo y lo mas valioso de todo ser humano: propicias su individualidad.

Dinero para comprar

A partir de los cuatro años el niño está en condiciones de conocer el valor de las monedas y los billetes. Un acto tan simple como proporcionarle unas cuantas monedas o un billete para salir de compras  propicia en un sinfín de aprendizajes. Para llevarlo de compras elije previamente el lugar donde consideres que podrá comprar más de un artículo con el dinero que le has dado, puede ser un puesto de frutas, de dulces, algún mercado pequeño donde compre juguetitos, el parque donde está el globero, etc. Al invitar al niño a realizar por si mismo sus compras estimulas: la reflexión y el análisis al hacer una transacción con dinero, además de proporciónale la alegría de saber que puede comprar por si mismo.

viernes, 11 de abril de 2014

Salir al parque

Es vital que involucrar al niño con su entorno de iguales, es decir niños de su misma edad. Ya sea mediante un paseo donde se encuentre con niños de la edad, una visita a una guardería exclusiva para él, reunirte con grupos de amigas con bebes de la misma edad o similar. Momentos que invitaran al niño a contactar con otros, aprender a compartir, conocer las reglas, mirar otros rostros, seguir indicaciones, escuchar diferentes tonalidades de voz, atender indicaciones. Un sin fin de alternativas para el bebe.

Estimula la pinza de los deditos

Estimula la pinza de los deditos del bebe para ello coloca en un plato pequeño una cantidad generosa de chícharos y a un lado un frasco transparente con entrada grande. Enseguida invita al bebe a pelar los chicharos, muéstrale cómo hacerlo de tal forma que retire uno a uno de los chicharos y los vaya depositando en el frasco transparente.  Una sencilla sugerencia que estimulara en el niño sus deditos y lo encauzara a emplear solo la pinza. Él bebe atiende para extraer chícharos a chícharo, controlara todo su cuerpo al mantenerse sentado y se concentra profundamente para lograr la hazaña.


Movilizando el cuerpecito del bebe

Sienta al bebe en su portabebe y colócalo en diferentes espacios de tu casa; arriba de la mesa, sobre el suelo, en el jardín, en la sala, sobre un sillón seguro, cuidándolo en todo momento. Sentar al niño en diferentes espacios por periodos cortos le permite sentir el movimiento al desplazarlo, visualizar diferentes escenarios, sentir el movimiento de su cuerpo al subir y bajar en el portabebe. Movilizar al bebe en un lapso de tiempo corto le proporciona infinidad de aprendizajes.


domingo, 6 de abril de 2014

Como se determina el sexo?

En la especie humana el sexo se determina en el momento de la fecundación. La primera división celular de las cromosomas determinaran si es niño o niña. El sexo masculino es herterogamético, es decir es la unión de dos cromosomas XY y el femenino es homogametico, la unión de dos cromosomas XX.
Según Freud una autentica identificación sexual con los genitales se dará a partir de la pubertad. Hasta ese entonces femenino o masculino significa únicamente algo literal para el niño. Sera a partir de la segunda fase de la pubertad cuando el niño descubra que las niñas no están hechas como el, que la niña no posee un pene, mientras que la niña se percatara que le falta algo. Según Freud así es como en la niña surge el complejo de castración y se siente inferior al niño. Por otro lado existen contradicciones que aseveran que la niña desde el primer momento se siente mas femenina que masculina y desde el primer momento no le interesa establecer diferencia en su genitales con los del niño.
En síntesis, la morfología determina el comportamiento sexual de los niños y en sus comportamientos intervienen ampliamente factores tanto culturales como sociales. La ciencia sostiene que la orientacion sexual de una persona se basa en sus datos genéticos, hormonales, neurológicos, morfológicos y la propia constitución individual del niño o la niña.

miércoles, 2 de abril de 2014

Autismo

Tras un diagnóstico de autismo la familia se encuentra en un proceso muy  doloroso que los expertos comparan con el proceso de duelo, en este caso duelo por la pérdida de un “niño normal”. Las etapas del duelo pasan por: shock y negación inicial, enfado, resentimiento, depresión y aceptación.
La crianza de un niño con autismo es todo un reto para los padres, los cuales, tras la aceptación del diagnóstico, deben empezar a desarrollar estrategias adaptativas que favorezcan el desarrollo de sus hijos y de la familia como un conjunto.
En este proceso no hay que olvidar el sentimiento de aislamiento que se produce entre los cuidadores, sobre todo aquel que ocupa el rol de cuidador principal, mayoritariamente las madres de niños con autismo.
Este aislamiento puede llevar a que el cuidador principal evite cualquier interacción social para evitar dicha estigmatización. También es frecuente que tenga mayores niveles de estrés y sobrecarga por la responsabilidad adquirida, lo que le expone a ser culpado o criticado cuando hay problemas con respecto a la crianza del pequeño.
En cualquier caso hay que ser positivos en los mensajes que se trasmiten, ya que con el tiempo, y con los apoyos necesarios, la familia desarrollará  estrategias de afrontamiento adecuadas y funcionales. La crianza de un niño con autismo o con una discapacidad en general, aporta aspectos importantes y enriquecedores a nivel personal y familiar, tal y cómo describen las familias.
Un estudio que exploró el proceso de criar a un niño con autismo aportó los siguientes hallazgos:
  • Los sentimientos iniciales tras un diagnóstico de autismo son similares a los de las etapas de un duelo pasando por el impacto inicial, la negación, el enfado, resentimiento, depresión y aceptación.
  • El estrés generado del cuidado de un niño con discapacidad va a afectar a los distintos componentes y relaciones familiares: pareja, hermanos y otros.
  • Uno de los cuidadores asume el rol de cuidador principal, asociándose el sentido de responsabilidad a un incremento del estrés.

lunes, 31 de marzo de 2014

MI hijo no me deja hablar

Una señora le pregunta a A.S. Neill:
"Mi hijo de ocho años interrumpe constantemente mis conversaciones con mi esposo. No queremos acorralarlo y ahogar su personalidad. ¿Qué podemos hacer al respecto?"
Neill responde:
"Es difícil contestar cuando no sé qué clase de padres son ustedes. Lo más probable es que hayan dado a su hijo más licencia que libertad, y ahora están cose­chando tempestades.
En una de tantas investigaciones que he examinado y lo que le digo en general a los padres es lo siguiente: No permitan que su hijo los domine, si ustedes no lo controlan, no dejen que los interrumpa, si ustedes no lo inte­rrumpen a él. Los padres deben aprender a decir al hijo 'no' cuando el 'no' es necesario y no deben permitir que su hijo los intimide.
Los hijos intimidan a los padres, o los padres actúan como intimida­dos. Tienen miedo de expresarse libremente.
Eso no es darles libertad, ni otorgarles respeto es enga­ñarlos, mentirles. Los hijos olfatean, y aprovechan ese miedo para dominar más y luego se hace cada vez más difícil retener al nene para que deje de sacudir el avión.
La libertad —dice A. S. Neill— debe ser válida para ambas partes. El niño debe gozar de libertad para hablar sin que lo interrumpan, y el padre debe gozar de libertad para hablar sin que lo interrumpan.
Regla de oro. Tan sólo hay que atreverse a aplicarla, no es fácil, se dice fácilmente, pero no es fácil manejarse con ella en la realidad porque implica responsa­bilidad recíproca y límites para ambas partes.  La explosión momentánea no es libertad, decir lo que quieras, cuando quieras, donde quieras y sobre todo como quieras, en el lenguaje que quieras, no es libertad es explo­sión y puede entenderse como liberación momentánea. Sólo padres que saben poner  límites a sus hijos podrán transmitir el mensaje a sus hijos.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Sonidos onomatopéyicos

Todo sonido onomatopéyico  de un animalito, un coche, el avión, etc. son fabulosos para estimular en lenguaje en tu pequeño. Solo requieres de proveerte de videos, grabaciones o láminas. Si le pones al bebe el sonido de un perro mediante video; déjalo que lo mire, lo escuche y después invítalo a imitar el sonido, es importante que escuche primero antes de imitar.  Cinco sonidos serán suficientes para mirar, escuchar e imitar sonidos que estimulan lenguaje, audición y percepción.

Reflejo del moro

El reflejo del moro es un tipo de respuesta involuntaria (sin proponérselo) a la estimulación. El reflejo de Moro es uno de los muchos reflejos que se observan al nacer y normalmente desaparece después de 3 o 4 meses.
Explora que el reflejo del moro en tu bebe haya desaparecido entre los cuatro y cinco meses pues es importantísimo para  observar un sano desarrollo en el bebe. Para ello coloca al bebe boca arriba sobre la cama, tómalo por las manos y observa que levante la nuca hasta que separe su cabeza de la superficie de apoyo, que debe ser blanda. Ahora suéltalo súbitamente sobre la cama nuevamente (con mucho cuidado), y observa si surge  la abducción y la extensión simétrica de brazos y piernas con las manos abiertas, seguida por una flexión de los brazos. De observarse esta conducta el reflejo del moro aun no ha desaparecido, si no la observas tu bebe se esta desarrollando adecuadamente.

Estimula noción de espacio en el bebe

Juega con el bebe a ubicarlo en su espacio. Sentado en el piso o la cama muéstrale un juguete al frente. Dile como se llama, que hace, de qué color es, etc. Hecho este raport ahora pasa a mover el juguete a la derecha, para qué lo busque el niño e intente tomarlo, ahora muévelo a la izquierda, atrás, retorna adelante para seguir charlando. Repite la acción varias veces. La noción de espacio no necesariamente requiere de mantenerlo de pie para iniciarlo a este aprendizaje estando sentadito se percata del todo.

lunes, 24 de marzo de 2014

Cuando "todo cobra vida", es un pensamiento infantil manifestándose

El animismo infantil es la tendencia a concebir las cosas como vivas y dotadas de intenciones. Es vivo, al principio el niño piensa que todo objeto tiene vida y por lo tanto genera alguna actividad, sobre todo ligada a su utilidad: la lámpara que alumbra, el hornillo que calienta, la luna que brilla, el coche que lo lleva a la escuela, la máquina que hace las tortillas o la vaca que da leche. Definitivamente todo tiene una utilidad o vida para un pensamiento entre tres y cinco años.
Y si se tratara de algo natural como las nubes. El pequeño siempre le encontrara una justificación; por ejemplo; las nubes avanzan porque van por la lluvia o para apagar el sol cuando llega la hora de dormir. Conceptos preconcebidos y acomodados a una realidad infantil construyendo un pensamiento que está en vías de asimilar y acomodar una realidad del mundo. En concreto el animismo infantil es una etapa inevitable por la que atraviesa el niño, dándole vida a todos los sucesos extraños que suceden a su alrededor.
Cuando esta característica tan peculiar de un niño se encuentra en pleno apogeo se recomienda ampliamente al adulto, extremar las precauciones respecto al entorno que rodea al niño. Es una etapa en la que el niño presencia infinidad de sucesos llevándolo a querer replicarlos, situaciones que muchas veces resultan impredecibles para los padres. Un ejemplo de ello lo puedes observar cuando el niño juega con sus juguetes, realiza actos intrépidos y hasta riesgosos. Es decir si tiene una pistola de juguete le dará vida, tratando de imitar lo que hace la pistola. Si mira películas de superhéroes pedirá vestirse como ellos, volar como ellos, y quizá darle el mismo realismo que mira en las películas. Si destruye sus juguetes será sinónimo de que el pequeño está mirando o conviviendo en un clima de alta hostilidad. Por ello resulta tan importante saber en qué momento está atravesando tu pequeño por el animismo infantil, etapa que da vida a todo lo que mira el niño. Es evidente que semejante animismo resulta de una asimilación de las cosas a la actividad diaria del niño, resultado de un crecimiento infantil y un pensamiento que inicia a gestarse.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Y como es tu voz?

Una vez una madre y su hijo estaban en el consultorio. Ella le decía con voz alta, “¡siempre estas gritando!” El hijo respondía suavemente “¡la que grita eres tú! La señora lo negó. Y como generalmente grabo este tipo de terapias. Regrese la grabación y pedí a la señora que se escuchara. A lo que contesto con mucha seriedad. “¡Por dios como grita esa mujer!”. Ella no tenía la mínima idea del sonido de su voz, solo se percataba de que no lograba comunicar sus pensamientos porque sus gritos los acallaban.
Probablemente habrás estado entre gente cuyas voces son agudas o estridentes o quizá muy apagadas, como la mía cuando iniciaba hacer videos, o quizá hasta aburridas. Con ello te quiero decir que la voz juega un papel vital dentro de una comunicación sana. La voz es la más dulce melodía que guía a un hijo ante situaciones formadoras o desbordantes, placenteras o desestabilizantes. Cuando  estas impregnada de serenidad la voz que emanes no saldrá abrasivamente, acaloradamente o melosamente para convencer al niño, saldrá divinamente manifestando determinación o amor. Tu  voz será cual dulce sonido que guía  al niño por el sendero de las virtudes y los valores.
Si eres capaz de conocer  las tonalidades de tu voz ante la infinidad de estados anímicos que vives en el día a día, estarás en condiciones de tocar el corazón de tu hijo con tu voz aun en las peores circunstancias. Entonces el sentido de la palabra cobra vida, se impregna confianza y seguridad porque un niño da por hecho que de la boca de mama o papa NO salen gritos, amenazas o chantajes, emanan virtudes que invitan a ser escuchadas. Si conoces tu voz, conoces como es una comunicación nutridora en tu familia.

El miedo y la ira

El niño no se enfada, en realidad te tiene miedo.
Y para ocultar ese miedo tiene que proyectar ira.
La ira siempre es para ocultar el miedo.
Cuando somos niños creamos todo tipo de conductas para evadir el miedo. De adultos simulamos estar contentos para disfrazar la ira, o nos reímos desbordantemente para ocultar la ira o el miedo. Al reír olvidamos, los niños olvidan, pero sucede lo más grave; las lágrimas se quedan ocultas. Los miedos se quedan en la obscuridad y la ira se contiene.
El miedo y la ira son estados tan naturales que lo único que demandan es abrirles el cauce para darles salida de nuestro cuerpo, abrir todas las dimensiones anímicas, es lo que espera la mente y el  corazón. No enseñemos al niño a tener miedo o ira, mostrémosle como lidiar con ellas. Son momentos dorados cuando surgen las polaridades de la vida como el miedo o la serenidad, la ira o la alegría, la tristeza o la felicidad.
Si conocemos nuestros estados anímicos, estamos en condiciones de mostrar al niño como lidiar con ellos.

jueves, 13 de marzo de 2014

Bebe boca abajo

Coloca al bebe por momentos acostado boca abajo sobre la cama. Estando boca abajo, presiona suavemente los costados de la columna, bajando desde el cuello hacia la cadera lentamente, nunca en sentido contrario.


Sentadito

Llegado el momento de estimular al bebe para que se siente por sí solo, entre los cuatro y cinco meses, es importante estimularlo sentándolo sobre la cama y tomándolo por la cintura brevemente, enseguida suéltalo para que se sostenga por si solo con sus brazos. Si observas que se bambalea o se cae, vuelve a levantarlo y colócalo en la misma postura. Repite la acción varias series. Este tipo de ejercitamientos llevara al bebe a lograr la postura de sentado.

Gatear

Entre los ocho meses y el año de edad el niño es un explorador arriesgado que  gatea, trepa y sube por doquier, esta sugerencia pretende aprovechar tal habilidad para estimular sus sentidos. Para ello sienta al niño sobre el piso, muéstrale una campana, tócala frente a él y enseguida colócala sobre una silla, espera a que él bebe vaya por ella, la explore o la toque.
Repite la acción colocando la campana en otro mueble. Tres actos que estimularan los sentidos del niño reforzando su control motriz grueso: gatear, levantarse y sostenerse para no caer. 

lunes, 10 de marzo de 2014

Emociones


Sé una luz para tus hijos

Los niños no necesitan condicionamientos. Hay que ayudarles a ser ellos mismos, a ser apoyados, alimentados, fortalecidos, a mirar la vida en todo su esplendor. Un verdadero padre, una verdadera madre, unos verdaderos padres serán una bendición para el niño. El niño se sentirá seguro  y confiado con ellos, y sera su andamiaje para enraizarse en su naturaleza, para afianzarse, para centrarse; de este modo, empezará a amarse a sí mismo, empezara a respetarse.
Recuerda, a menos que una persona se ame a sí misma, sera capaz de dar amor; a menos que un niño se respete a sí mismo, sabrá respetar a los demás. Cuando nace en tu interior el amor por ti mismo, éste irradia en los demás. Primero tendrás que ser una luz para ti misma, entonces tu luz se extenderá y alcanzará a los demás, alcanzara a tus hijos.

jueves, 6 de marzo de 2014

Una cuna colorida

Rodea la cuna del bebe con imágenes, sean de él o de la familia. Solo imprime aquellas que mas te gusten, cuélgalas a la vista del bebe y charlale de quien se trata. Momentos oportunos para favorecer lenguaje y la atención, además le das colorido a su cuna y no mira siempre lo mismo. Despues de un tiempo considerable vuelve a cambiar las imágenes, para continuar estimulándolo. 

Entrenando al nene a tomar liquidos

Es importantísimo a temprana edad enseñar al niño a tomar líquidos. Cualquier día que elijas independientemente de los actos de comer, dale un poquito de jugo al niño en una tacita pequeña, para que lo tome por el mismo, en ningún momento se la lleves a la boca o se la sostengas, contrario a entrenarlo  inhibes su desarrollo, por ello sugiero muy poquito líquido. Vuelve a darle otro poquito de jugo pero ahora en una tasa grande y déjalo tomar el líquido por si solo. Recuerda no se trata de hacerlo tu, se trata de estimular las manitas del niño.  Quizá en un primer momento te demande mucha tolerancia, pero si continuas entrenando al bebe de esta manera con tazas, vasos, cilindros, etc. a futuro tu pequeño no derramara líquidos al tomarlos. 


Surgimiento de las emociones

A partir de los tres años las emociones en el niño afloran con mayor intensidad. Se inicia a familiarizar con la frustración, la ansiedad, la ira o la alegría, estados anímicos que los adultos identificamos y manejamos guiados por la valía interna. En un niño los estados anímicos afloran entre la cotidianeidad de su vida, no es consciente de ellos, a partir de los tres años se inicia a familiarizar con las emociones sean positivas o negativas, difícilmente sabrá discernirlas o comprenderlas. Surgen de la convivencia que le rodea, si es feliz dará por hecho que todo es alegría pues están siendo cumplidos sus deseos, pero si la ira lo invade será el efecto de la insatisfacción y sus conductas serán inciertas, agudas y hasta peligrosas, sin embargo solo mediante esta reacción conocerá el efecto de la ira, de la insatisfacción.
Los padres juegan un papel vital para guiar este desencadenamiento de emociones sean de agrado o desagrado. Permitir que un niño enfrente la frustración o la ira porque un juguete no se le compro, o se le llamo la atención por alguna infracción en casa, es permitirle enfrentar en su pureza total el estado anímico desagradable. Dar holgura a la alegría porque logro concluir la tarea, obtuvo un reconocimiento en la escuela o simplemente porque es feliz  entre sus amigos, es recibir a la alegría.
Sin embargo las emociones no fluyen por un camino natural, tendemos a desvirtuarlas o disfrazarlas por el hecho de no querer ver sufrir al niño, sin darnos cuenta creamos sus primeras enfermedades emocionales. Deseamos por todos los medios generar felicidad en nuestros hijos, adoptando conductas que solo desvirtúan la naturaleza de las emociones. Los clásico, si te portas bien; te compro el coche que te prometí, si haces la tarea; te llevo al cine, si te comes todo; te llevo de paseo, promesas que contrario a desarrollar emociones saludables en el niño generan condicionamientos, el niño se vuelve un experto para reaccionar a cambio de un bien, un experto en chantajes; “si lo hago...pero me compras”, no le estamos dando la oportunidad de recibir la frustración o la ira ante una negativa o ante una llamado de atención, no le damos la oportunidad de descubrir como se siente la insatisfacción, le damos un fantasía para agigantar su ego, para pedir más y más. El niño pensara que así se es “feliz” y tu sentirás que haces feliz a tu hijo. La realidad es otra, en algún momento de su vida el niño se enfrentara a la insatisfacción y entonces el sufrimiento se multiplicara porque de pequeño no supo lidiar con la frustración o la ira cuando las emociones estaban aflorando.
Cuando permitirnos que un niño reciba sus emociones, lo más saludable es guiarlo sabiamente para sentirlas, sean de agrado o desagrado, sin bloquearlas o enmascararlas. Permitir que el niño sienta un estado anímico en su pureza total, es permitirle conocerlas, entonces sabrá cómo actuar cuando llegue el momento de sumergirse en un mundo de emociones.
Sugerencia de crecebebe; niños malcriados


lunes, 3 de marzo de 2014

A los niños:


Estoy embarazada, que debo hace en beneficio del bebe?

Simplemente, sé tan feliz y tan amorosa como puedas. Evita las negatividades; eso es lo que destruye la mente de] niño. Cuando el niño está formándose no sólo sigue tu cuerpo, también sigue tu mente, porque ésas son las improntas. Por eso, si eres negativa, la negatividad comienza a formar parte de la composición del niño desde el principio. Y cuando crezca, el camino para librarse de ello será largo y duro. Si las madres fueran un poquito más cuidadosas no sería ne­cesaria la terapia para el niño o niña. Si las madres fueran un poqui­to más cuidadosas, desaparecería el psicoanálisis como profesión.
Durante nueve meses el niño vivirá en el clima de la madre; embeberá su men­te, toda la mente de la madre.
Por eso, no seas negativa. Ten cada vez más una actitud afirma­tiva, aunque a veces esto parezca difícil. Por el niño, hay que hacer al menos un esfuerzo por ser positiva. Si realmente quieres tener un hijo con integridad, con individualidad y feliz, entonces tienes que hacer ese esfuerzo. Eso es parte de ser madre: ser positiva. Por eso evita todas las negatividades. Evita la rabia, los celos, la posesión, quejarte, luchar, evita todos esos espacios. No te los puedes permitir, ¡estás creando un nuevo ser! Esta proeza tiene tanta valía que no puedes desperdiciarla en negatividades.
Disfruta cada vez más, medita, baila, canta, escucha buena músi­ca: no la música de actualidad. Escucha música clásica, que es tranquilizan­te y que va al inconsciente profundamente, porque el niño sólo la puede oír desde allí.
Siéntate en silencio todo lo que puedas, disfruta de la naturale­za. Estate junto al mar,  los árboles, los pájaros, los animales porque son realmente inocentes. Ve más a la naturaleza y relájate, para que el niño crezca en un útero relajado, no tenso; de lo contrario, el niño co­menzará a ser neurótico desde el principio.
Al padre: ayúdala durante estos días de modo que pueda ser más positiva. No la provoques hacia la negatividad. Dale cada vez más tiempo para que pueda sentarse en silencio, estar con los ár­boles, escuchar los pájaros, escuchar música. Evita cualquier si­tuación que tú creas que puede convertirse en una provocación para que ella se ponga negativa. Sé más amoroso, disfruta del si­lencio del otro, porque los dos van a dar nacimiento a algo que es divino. Todos los niños son divinos. y cuando algo grande va a su­ceder, cuando un gran huésped va a venir a tu casa, tú no luchas. Y éste podría ser el huésped más importante que jamás venga a ver­te; por eso, durante estos nueve meses se cuidadosos, precavidos, vigilante.

viernes, 28 de febrero de 2014

Estimula los músculos del cuello

Recuesta al bebe boca arriba, toma por una punta un pañuelo de tela o papel delgado, llévalo a la altura de los ojos del niño, aléjalo y acércale lentamente, arriba y abajo, a un lado, al otro de su carita, repite la acción varias veces con la intensión de que siga el pañuelo con la mirada y gire la cabecita, un sencillo ejercicio que prepara en el bebe los músculos del cuello para sostener la cabeza a medida que se desarrolla.

Atender indicaciones

Dale masa para modelar a tu bebe, de preferencia masa comestible. Aunque muchas veces nos resistimos a dar este tipo de material al pequeño por el temor de llevársela a la boca, lo valioso de dar masa a un niño reside en estimular sus manitas, sentir nuevas texturas y muy en especial aprovechas la oportunidad para iniciar al niño a seguir indicaciones en especial el NO. Cuando le dices al niño, que no se lleve la masa a la boca, o bien alejas sus manitas de ella y le dices un NO, lo estas iniciando a comprender los “NO”, lo que tanto preocupa a un padre o una madre “seguir indicaciones”. Momentos valioso para decir al niño no, no se come. Todo estimulo o juego que propicies en tu bebe lo llevara a comprender las indicaciones y ademas participas en su desarrollo.

Tips para hacer la tarea

Las buenas practicas para guiar una tarea se basa en fijar normas  flexibles y acordadas con el niño o la niña, como son: 
  • Horario para realizar la tarea
  • Espacio adecuado que invite al orden y la limpieza
  • Fijar el tiempo para elaborar la tarea
  • Graduar la participación de mama o papa al elaborar las tareas
  • Prever con el niño los recursos materiales o didácticos que requerirá para elaborar la tarea. 
  • Supervisar del inicio y cierre de las tareas
  • Motivar la constancia  y entrega de las tareas
Las malas practicas de una tarea, que crean desajustes emocionales y hábitos inadecuados de derivan de:
  • Permitir que el niño elabore la tarea en cualquier espacio, horario o viendo tv, Internet, móvil.
  • Permitir que el niño se siente hacer la tarea comiendo
  • Sentarse con el niño desde que inicia la tarea, hasta que la concluye, solo propicia dependencia.
  • Sobreexponerlo a tensiones innecesarias como la perfección de las tareas
  • Obligarlo hacer la tarea, solo refleja que el niño no cuenta con normas.
  • Hacerle tu la tarea. 
Las tareas son actividades extraescolares e independientemente de su finalidad educativa para ti son un valioso recurso para contribuir en el desarrollo académico de tu hijo y el anclaje perfecto para iniciarlo en los valores. Una tarea vista desde el plano del cumplimiento escolar esta bien para la escuela, pero una tarea vista desde el plano familiar es un excelente recurso para establecer las primeras normas y responsabilidades del niño siempre  cuando sean dosificadas.

lunes, 24 de febrero de 2014

Llegara el momento de escribir


Estimulación infantil

Las diferencias que saltan a la vista respecto a los diversos grados de madurez entre los niños se deben en particular a su evolución madurativa, pero también es cierto que esta evolución alcanza mayores logros a partir de la estimulación que recibe un niño sea visual, táctil, auditiva o social desencadenadores que jugaran un papel vital a lo largo de su vida.
A partir de que el niño nace necesita de estímulos, si los estímulos externos no existen o son insuficientes, la corteza cerebral del niño se detiene, entonces empezamos a mirar a un niño que no avanza en su desarrollo sea motriz, de lenguaje o cognitivo. Pero también es vital resaltar que los estímulos negativos que llegan a presentarse durante su desarrollo pueden dar lugar a comportamientos inadecuados.
Los estímulos son requisitos primarios y son bien recibidos a partir de que nace el niño, momentos de una gran incorporación de aprendizajes a la corteza cerebral y poseedor de una amplísima sensibilidad lo cual facilita el estimular adecuadamente tanto su pensamiento como sus emociones.
Podemos deducir que, si bien es deseable que los estímulos sean múltiples y variados, lo importante es que se den dentro de una atmosfera afectiva sin tropiezos entre padres e hijos.
El cómo estimular a un niño demanda en gran medida de la capacidad creativa de la madre o del padre, pero muy en especial de su paciencia. El principal inconveniente que enfrentan los padres al estimular a un niño reside en su capacidad para bajarse al nivel del niño, no hablo del cómo le hablas, no, hablo de la capacidad de emplear un lenguaje normal, adecuado y estructuras de pensamiento simples que embonen en una mente infantil. Poseer la intuición para guiarlo y ser altamente observador para mirar el interés del niño determinara el grado de éxito para estimular a tu hijo. Sin embargo generalmente no se estimula al niño, él se  inicia por si solo  en esta gran hazaña. Cuando el padre o la madre se percatan de que el niño no habla,  o que sus movimientos no son normales o bien es un niño inhibido es entonces cuando surge el interés por indagar que sucede, entonces preguntan, se volcán sobre el niño para obtener una respuesta adulta, inmediata, precisa y concreta. Ahí se halla el fracaso del porque a una madre o un padre no estimula a su hijo, porque no espera, desea obtener resultados inmediatos. Cuando este tipo de conductas se vuelven agobiantes solo se obtienen del pequeño rabietas, evasiones o llantos terminando ambos frustrados. Estimular al niño demanda, como ya lo he planteado, salirse de los esquemas de pensamiento adultos respecto al aprendizaje. Permitir que el desarrollo del niño siga su propio curso y estimularlo en los momentos propicios de la vida cotidiana, elementos que bastaran para participar activamente en la educación de tu hijo.
                

viernes, 21 de febrero de 2014

Tener entre sus manos


Estimula lenguaje

A los dos años es recomendable favorece el lenguaje del pequeñito haciendo gorgoritos, trompetillas, balbuceos, etc. cual si recordaran su etapa de bebe. Te sugiero que acompañes los sonidos con fotografías del niño  de cuando era bebe, se sentirá animado para imitarte y a la vez mirarse  de bebe.

Enseñar a comer al niño

A partir del año de edad es propicio enseñar a comer  al niño solo. Bastara sentarlo en su silla entrenadora  y tu a un lado para darle de comer. Muéstrale como se hace, pero a la vez déjalo que coma por sí solo, tal vez esto te resulte contradictorio, pero he de decirte que iniciar al pequeñito en esta faena demanda alta tolerancia pues el niño no aprende a comer de inmediato como lo esperamos los adultos.  Enseñar a comer al niño precisa de momentos vitales como; tomar la cuchara, el vaso, limpiarse la carita con la toalla, etc. Actos que no se surgirán de inmediato por más que lo desee el adulto. El niño estará ansioso por tomar la cuchara para golpear lo que mira, llevarse a la boca lo que coloco mama frente a él, descubrirá sabores, derramara todo lo que se cruza ante su mirada, descubre que aventar la comida atrae la atención de mama, se ensucia la ropa, estas y muchas otras conductas surgirán cuando de enseñar a comer al niño se trate. Conductas  que para un adulto resultan inadecuadas y para un niño son naturales,  pues aún no conoce las reglas de urbanidad, no posee la habilidad suficiente para manipular los utensilios,  su atención esta ávida por descubrir lo que tiene frente a él.  
Enseñar a comer al niño demanda de dos momentos; por un lado iniciarlo al correcto comer y por otro lado a fluir tus virtudes. Hablo de la paciencia y tolerancia para enseñar a comer al niño sin perder los estribos. Guiarlo gradualmente llevándolo a  conocer lo correcto y lo incorrecto. Constancia para desarrollar sus habilidades en manitas, boca y sobre todo atender tus indicaciones. Apertura para aceptar que tu hijo no aprenderá de la noche a la mañana a comer. Tolerancia para centrarte en el objetivo y no en la ira ante conductas irreverentes. Sabiduría para discernir entre una conducta normal del niño y una conducta indeseada. Te dejo como enseñar a comer al niño con la cuchara

lunes, 17 de febrero de 2014

Sumar, restar o multiplicar


El desarrollo mental del niño

Existen diversas líneas de desarrollo del psiquismo infantil en diferentes periodos, periodos cuyos sucesos relevantes integran los primeros organizadores mentales.  Es decir observamos en un niño conductas diversas de una fase a otra, las cuales son como catalizadores que conforman su desarrollo mental y a continuación te describiré una a una.
El primer organizador es la aparición de la sonrisa en  respuesta a estímulos dados por la madre. Es decir el bebe responde a una sonrisa con otra sonrisa.
La angustia que surge al octavo mes indica la aparición del segundo organizador. Hablo de un estado natural que abre una nueva etapa del desarrollo infantil durante la cual, la personalidad y la conducta del niño experimentaran cambios radicales. Durante los tres años surgen el tercer organizador con la aparición del “No”, el no que se manifiesta a través de gestos o la palabra como tal.
Los dos primeros organizadores pertenecen al campo de los impulsos naturales del niño. El tercer impulso abre un campo importantísimo de desarrollo mental, al campo de la comunicación, es decir la comunicación ahora viene a sustituir la acción por medio del lenguaje.
Durante la primera infancia, de cero a tres años al niño le suceden cosas buenas y cosas malas, hablando en términos psíquicos, situaciones que supera ampliamente una mente infantil, situaciones para las que no existe explicación alguna. Serán los cuidados maternos quienes le brinden al niño la confianza necesaria para enfrentar y superar aquellas situaciones que lo desestabilicen emocional o mentalmente, surgen de manera natural debido a los factores externos que se van presentan durante su desarrollo.
El niño y la atención materna forman una unidad, ambos aspectos se entremezclan y se separan a lo largo de una evolución normal y en cierta medida la salud mental dependerá de que la madre se acerque y se separe del niño a medida que este va creciendo. En un primer momento se encuentra en una fase  de total dependencia, es decir carece de los medios para valerse por  sí mismo. Después pasa a una fase de dependencia relativa, es decir el niño va descubriendo como cuidarse a sí mismo de manera incipiente. Descubre cómo alimentarse, vestirse por sí solo, lavarse las manos, etc. es  la cotidianeidad que le demanda cuidados, es entonces cuando el niño experimenta el poder de desear hacerlo por el mismo, es una dependencia relativa, es un estado mental que va conformando nuevas estructuras de la vida diaria.
Por último pasa a la independencia, conoce los medios para prescindir del adulto y en la medida que una madre intervenga poco en esta fase del niño, lograra mayor seguridad y confianza en el niño, sumando a ello las innumerables implicaciones mentales a las que se verá expuesto a medida que crece el niño.