lunes, 1 de abril de 2013

El lenguaje


En sus inicios y con muchas limitaciones, el lenguaje solo expresa ideas simples y emociones como enojo, sorpresa o alegría. En una segunda etapa aparece el lenguaje llamado egocéntrico, que utiliza el niño entre los tres y seis años de edad, es decir en la etapa preescolar. El lenguaje en esta etapa consiste en ligar de una manera intima lo que se dice con las acciones y los objetos. Se liga la palabra con el objeto y el niño expresa en voz alta lo que piensa, hablándose para sí mismo como si le hablara a otra persona. El lenguaje no dirige la acción, el lenguaje lo acompaña, el niño dice con palabras lo mismo que hace con la acción. En la tercera y última etapa el niño adquiere el llamado lenguaje interno. El niño no emite ningún sonido, pero dentro de su mente se habla a sí mismo. Este tipo de lenguaje permite al niño dirigir mejor sus acciones y ordenar sus pensamientos y emociones. Cuando la evolución cultural del niño le permite adquirir el lenguaje externo finalmente emplea el lenguaje de una manera socializada.

Único!


Cuando iniciamos a trabajar, su cuerpo se perdía entre la silla y la mesa del consultorio. En pocas palabras su cuerpo me gritaba que en ese instante lo único que deseaba era desaparecer. Si desaparecer de este planeta.
Sus padres lo habían llevado hasta el consultorio, pues era reportado por la escuela como un adolescente antisocial y disperso, ante ello jamás me cansare de aseverar; los adultos colocamos grandes lozas de etiquetamientos tontos en las espaldas de otros, y no temo equivocarme de tal juicio.
Nos iniciamos en la terapia de las emociones. Nos aventuramos a mirarnos, a sentirnos, a permitir a su cuerpo salir gradualmente para expresarse. Y a la confianza entrar gradualmente en su corazón para expandirse. Así se inició un adolescente a despedir la timidez que asolaba cada paso que daba entre adultos.
Hoy es un vivaz joven que llega enfundando en un cuerpo seguro y cómodo, entre prendas obscuras y guantes de un negro único.
No solo dimos salida a la seguridad... la confianza lo envolvió a tal grado que habla, discute, opina, sugiere y es capaz de decir a un adulto que puede enfrentar cualquier reto que se cruce por su camino. Así de simple resulta el secreto del éxito en un joven que inicia a VIVIR.

Solo fundido en TU ser