lunes, 1 de julio de 2013

Fuente divina

En un mundo mejor, cada familia aprendería de los niños. Sin embargo hoy en día tienen mucha prisa en enseñarles. Nadie parece aprender de ellos y ellos tienen mucho para enseñarnos.
Sólo porque somos adultos pensamos que la vida ya nos ha enseñado suficiente y damos por hecho que conocemos lo correcto y lo incorrecto. Sin ponernos a pensar que quizá somos nosotros los que debemos aprender de los niños. Solo ponte a pensar qué eres tú, hasta dónde has llegado, cuál es el estatus de tu vida interior. Eres un pobre internamente o eres una fuente divina que derrama amor y sabiduría, una fuente divina que posee la inocencia.