jueves, 27 de junio de 2013

Hagamos musica

Si, hagamos música improvisada. Para ello bastara que te proveas de unas cuantas ollas usadas,  botellas de vidrio con diferentes niveles de agua y unos palitos de madera gruesos. Parece muy complicado, sin embargo te aseguro que proveerte de este material para disponerlo sobre una mesa e  invitar al niño a tocar libre e indiscriminadamente cada uno de los objetos generara en él un placer inolvidable. Al escuchar los sonidos que salen de los objetos que toca, al mover sus manitas para generar diferentes ritmos, a percibir los sonidos, etc. Si te involucras con él para generar sonidos; pausados, lentos, rápidos hasta crear un hermosa sinfonía será aún más enriquecedor el momento.
Y me dirás: que aprende con ello mi hijo, te diré: aprende a amar a mama al brindarle su tiempo, aprende a sensibilizar sus sentidos, a escuchar lo que sus manos son capaces de crear, su cerebro se activa increíblemente debido a las emociones que le generan los sonidos y te aseguro que estoy olvidando muchísimos más aprendizajes.