lunes, 5 de noviembre de 2012

Silencio de primer tipo


Observa a un niño… cuando le obligas a estar callado, su silencio es del primer tipo, es forzado, obligado. No se está moviendo; puede que hayas conseguido que ni siquiera mueva el cuerpo, que tenga cerrados los ojos. Pero ¿qué está haciendo? Forzándose, lu­chando consigo mismo; realiza un esfuerzo constante. Se está empujando hacia abajo, sentándose en su propio pecho. No será capaz ni de respirar, porque está asustado… Si res­pira el miedo surge de inmediato, pues teme que mama o papa se enojen.
Por eso nadie respira en realidad. Has perdido la capacidad de respirar, desde la infancia, cuando te forzaron. Todo el mundo respira sólo con la parte alta de los pulmones. La res­piración no puede ir hasta el fondo, tocar el vientre, inflar el estómago y llegar armoniosamente a los pulmones porque tienes miedo, porque te has acostumbrado, te han forzado, el aire se queda en el pecho. Y el aire a nivel del pecho intoxica, se repliega, se entrecorta. Desde infancia te han forzado a dejarlo ahí. Y cuando te invitan a perderte en el silencio eterno, profundo, meditativo, iluminador….simplemente la mente se ha adueñado de ti; parlanchina, luchando contigo para mantenerte en el silencio del primer tipo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejarme tus comentarios