jueves, 29 de noviembre de 2012

Pollitos


El propietario de una granja de pollos quería que su hijo se comportara mejor, por eso diseñó una lección práctica.
‑¿Ves, hijo mío? A los pollos que fueron malos se los comió el zorro.
‑Y si hubieran sido buenos, ¿nos los hubiéramos comido noso­tros? ‑replicó el hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejarme tus comentarios