jueves, 16 de agosto de 2012

danzando con el bebe


Pon una música suave, aquella que te mueva y conmueva profundamente, evita la música de desesperanzas, llanto, tristeza o altamente estruendosa. Esa no nos sirve por ahora. Elije aquella que ya tienes perfectamente identificada y que toca a tu corazón. Por ejemplo,  Yo danzo cuando escucho; concierto no.21 en c mayor para piano de Mozart.
Una vez que ya elegiste tu música, ahora colócate de pie y abraza al bebecito al nivel de tu pecho, pon la música y balancéate rítmicamente con la música. Lleva a tu bebe a sentir la música, a escucharla, a vibrar con ella,  como perdiéndose en una hermosa danza.  Disuélvanse entre ritmos, pausas y sonidos. Obséquiense solo unos minutos, siendo uno nuevamente, como evocándose cuando estaba en el vientre. Sin palabra alguna, solo el amor tocara a sus corazones, dos almas estarán bailando al ritmo de lo que dios puso a nuestro alcance: la música