martes, 12 de junio de 2012

nuevas generaciones...


P
ORQUE la nueva generación es más inteligente. La inteligencia trae problemas. Y es natural que la nueva generación sea más inteligente. Así es como sucede la evolución. Cada nueva genera­ción será más inteligente que la precedente. Tus hijos serán más inteligentes que tú, y los hijos de tus hijos serán más inteligentes que tus hijos. Y recuerda que lo mismo sucedió con nosotros.
Es un impulso que va adquiriendo velocidad. La evolución va adquiriendo velo­cidad. Cada adolescente es más inteligente que sus padres, pero eso crea problemas, porque eso es lo que ofende a los padres. A los padres no les gustaría saberse menos que sus hijos. En el pa­sado era fácil aparentar, porque no había otra manera de impartir conocimiento a los jóvenes solo mediante la comunicación oral de los padres. Pero hoy la vida ha evolucionado y los medios de comunicación están desbordándose por todo el planeta. Aunque algunas de mentes intenten detener tal evolución, ella continua mediante tus hijos.
Por ejemplo, el hijo de un carpintero aprendía todo lo que fue­ra a aprender en su vida a través de su padre. El padre no era sólo el padre, sino que también era el profesor. Y el hijo siempre sentía temor reverencial hacia él, por todo lo que sabía el padre: lo sabía todo sobre los tipos de árboles y maderas, y de esto y aque­llo, y el hijo no sabía nada. Le tenía un tremendo respeto.
Se respetaba la edad: en el pasado, el anciano era el más sabio por sus experiencias, por supuesto. Pero ahora hemos inventado mejores medios de comunicación. El padre ya no es el profesor; ahora la profesión de la enseñanza es una profesión totalmente di­ferenciada. El joven va a la escuela donde se entretejen miles de interacciones. El padre fue a la escuela hace trein­ta o cuarenta años. En esos treinta o cuarenta años ha habido una explosión de conocimientos. Cuando el joven aprende algo, de lo que el padre no es consciente, y regresa a casa, si sabe más que su padre, si está más al día que el padre, sentirá a sus padres como pasados de moda.
Ese es el problema, y va a ser así cada vez más, porque nuestras expectativas son anticuadas y seguimos queriendo que el joven se comporte al igual que en el pasado, pero el conjunto de la situación ha cambiado. Ahora tendrás que aprender algo nuevo: empieza a respetar al joven. Ahora, lo nuevo también merece res­peto al igual que lo viejo. Empieza a aprender de la juventud porque sabe más que tú. Cuando tu hijo vuelve de la universidad, con certeza sabe más que tú.
Este es el problema. La edad, en sí misma, ya no es motivo de respeto. Se debe respetar la inteligencia, la conciencia. Y si respe­tas a tus hijos, ellos te respetarán. La vieja costumbre de humillar a los jóvenes, de insultarlos de todos los modos posibles y de que te tengan que respetar perdió su efecto hace décadas, ahora una nueva forma de respeto fluye sin necesidad de obligar y florece gracias a la comunión y unidad familiar que permite respirar y transpirar las emociones y sentimientos de los jóvenes…..saludos